CRONOLOGIA

SCORPIONS : “Love at First Sting”

 

CARA A.1 Bad Boys Running Wild ,  2. Rock You Like a Hurricane, 3. I’m Leaving You, 4. Coming Home, 5. The Same Thrill.

CARA B. 1. Big City Nights, 2. As Soon as the Good Times Roll, 3. Crossfire, 4. Still Loving You

Esta reseña se completa con un dossier de prensa cuyo contenido y forma de conseguir vienen indicados al final del artículo.

Publicación         27 de marzo de 1984

Grabación           Dierks Studios, Colonia

Discográfica       Harvest Records y EMI

Productor   Dieter Dierks

Voz: Klaus Meine

Guitarra rítmica y coros:  Rudolf Schenker. (Guitarra solista en «Still Loving You» y «Big City Nights»)

Guitarra solista. Matthias Jabs

Bajista: Francis Buchholz (acreditado) Jimmy Bain (no acreditado)

Batería: Herman Rarebell (acreditado) Bobby Rondinrlli (no acreditado)

 

 

Pocos discos tenía más abandonados que el que voy a comentar ahora. El caso es que llevaba algunos días escuchando los viejos trabajos que esta banda grabó en los 70 y por alguna extraña razón me dio por recuperar este, más que nada por comprobar si había soportado el paso del tiempo tan bien como lo han hecho “In Trance” o “Virgen Killer”. En realidad no creo que haga falta buscar una excusa para oír discos de los SCORPIONS pero bueno, este en particular jamás fue de mis favoritos y de hecho, a ninguno de los que grabaron después le he prestado la menor atención. No es menos cierto que mentiría si dijese que en su momento no lo sobé (y bastante además), pero creo que eso es algo que casi seguro te ha ocurrido a ti también en el caso de que tengas (ejem) “cierta edad”.

Bien, por ponernos en situación, mi recuerdo de la banda en ese momento es que ya eran un grupo muy comercial, incluso tiempo antes, cuando en la radio (los 40, principalmente) emitían a menudo el single “Can`t live without you”. Claro, escuchar dicha canción cuando en las listas también estaba “Run to the Hills”, “I love it loud” e incluso “Fast as a a shark” ponía a Klaus Meine y compañía en la mencionada categoría “comercial”. Sin embargo con SCORPIONS ocurría algo curioso: tenían un halo de “dignidad” (por decirlo de alguna manera) para los heavys irredentos que residía en la sencilla razón de que eran feos, o mejor dicho, no eran guapos. Eso, aunque puede parecer una tontería, significaba que podrías gritar a los cuatro vientos que te gustaban SCORPIONS y que te gustaba este disco, sin temor a que tu reputación metalera se viese comprometida, cosa que no ocurría por ejemplo, si decías que te gustaban BON JOVI o RATT con sus respectivos debuts, o poco después bandas como EUROPE y POISON. Estoy seguro de que entiendes lo que quiero decir.

Supongo que este recuerdo de SCORPIONS como banda comercial, es fruto de la sobre-exposición del álbum en los medios, especialmente la radio, donde llegaron a saturar (y me atrevería a decir que aburrir) con los singles extraídos: “Rock you like a hurricane”, “Big city nights” y sobre todo “Still loving you”… fue algo así como un buffet libre, en el que entras con mucha hambre, pero terminas empachado.

En fin, una vez que me deshice de estos prejuicios y recuperé el disco,  una de las primeras  conclusiones a las que llegué fue que había que ver este álbum como un conjunto, cosa que (yo al menos) nunca había hecho. Creo que fue en ese momento cuando aprendía a apreciar el valor de las canciones que estaban en un segundo plano, y cuando entendí que eran las que realmente dotaban al álbum de fuerza y consistencia. Sé que las comparaciones son odiosas, pero ahí estaban discos como “For those about to rock” o “Lick it up” que tenían dos o tres temas espectaculares, acompañados de un relleno peligrosamente cercano a  la mediocridad. Esto no ocurría en “Love at first sting”, al menos en mi humilde opinión. En este disco, aquellas canciones “secundarias” eran las que realmente hacían del conjunto algo muy sólido. Así ”Comin’ Home”, “Crossfire”, ”As soon as the good times roll” o “Bad boys running wild” eran como el lazo que envuelve un regalo: la presentación contaba y mucho, pero sin el cordel que la ataba, hubiese terminado deshaciéndose.

Llegados a este punto, creo que seguir hablando de las canciones de este disco es del todo innecesario: si no las conoces ya (cosa que dudo mucho) puedes hacerlo en cualquier momento, por alguno de los infinitos canales que hay en la red. Además, en el dossier de prensa aparece reseñado el disco infinitamente mejor de lo que podía hacerlo yo.

Arriba y abajo Jimmy y Bobby con un amigo común

Arriba y abajo Jimmy y Bobby con un amigo común

Encuentro mucho más interesante hablar sobre la trastienda del disco en cuestión, y de las cosas que se nos ocultaron hasta hace no demasiado tiempo. Realmente supieron callar bocas, o quizás la inexistencia de internet hacía posible mantener secretos, pero desde luego en su momento no recuerdo haber oído o leído nada al respecto de que Hermann Rarebell y Francis Bucholz no tocan en el disco, si no que son ni más ni menos que Bobby Rondinelli (RAINBOW) y Jimmy Bain (DIO) quienes lo hacen. Creo que es un mérito haber mantenido el secreto durante tanto tiempo, porque aunque como decía, la inexistencia de internet, sin duda ayudó, siempre han existido rumores en este mundillo. ¿Es que no se sospechó siempre que “Unleashed in the east” o “Live and dangerous” no son en realidad discos en directo? ¿Acaso no había comentarios sobre si era o no Ace Frehley el guitarrista en “Creatures of the night”? pues al menos yo, sobre esto de los SCORPIONS, nunca había oído ni una palabra.

He extraido y traducido ( en la medida de mis posibilidades) una entrevista a Jimmy de la web “Rock  Eyed” en la que el añorado bajista aclara un poco las cosas, y digo un poco porque hay otros rumores añadidos según los cuales, Neil Murray (por entonces en WHITESNAKE) habría grabado las demos del disco, pero por mucho que he buscado, solo encontré algunos apuntes que no parecen muy fiables, así que me quedo con lo que Jimmy Bain comenta en la entrevista: “Creo que en el anterior, “Blackout” , ya tuvieron un músico de sesión. Por aquel entonces yo era amigo de Herman Rarebell, y fue él quien me preguntó si me apetecía intentarlo, así que fui y lo hice. Luego resultó que el propio Herman tampoco estaba funcionando. Bobby Rondinelly le sustituyó porque Herman no tocaba bien, digamos que no era muy bueno, nunca ensayaba ni nada, así que me preguntaron a quien debería acudir y trajimos a Bobby. Habíamos estado en los estudios de ABBA en Estocolmo y después de dos semanas no habíamos terminado ni una canción. Era raro porque habíamos ensayado en Alemania durante dos meses y todo parecía ir bien pero al llegar al estudio, Herman no daba una, así que trajimos a Bobby, y antes de que se le pasar a el jetlag, ya habíamos grabado medio álbum, lo cual estuvo bien!”

Según parece, la falta de interés por parte de la sección rítmica de la banda, obedecía a un interés (ese sí) por la juerga y la buena vida. Sin embargo, la compañía, que había invertido muchos millones en el álbum, no estaba dispuesta a que se asociase una banda como SCORPIONS al submundo de las drogas y solucionó el problema echando tierra sobre el mismo.

La tensión se elevó hasta el punto de que Jimmy fue requerido como bajista definitivo de la banda pero Francis tenía muchas raíces en SCORPIONS ya que era el responsable de organización de las giras europeas lo que le convertía en alguien casi imprescindible para la banda. De hecho, era una situación un poco esperpéntica ya que según cuenta Jimmy Bain en la misma entrevista que antes mencionaba, Francis estaba mirando mientras él tocaba sus canciones y no parecía importarle demasiado… quizás Francis sabía perfectamente que aquella era una situación provisional lo que la convertía en algo incluso cómodo para él.

Pero es que además habia otro tema: Ronnie Dio estaba poniendo en marcha su grupo en solitario y en cuanto le propuso a Jimmy participar, el bajista acudió sin pensarlo aun sabiendo que en la operación iba a salir perdiendo mucho dinero. Una muestra de lealtad a quien le había dado su gran oportunidad con RAINBOW.

Finalmente, con el álbum terminado, las aguas volvieron a su cauce, pero ahora había que defender el directo.El tour de “Love at first Sting” puede resumirse en una sola palabra: exceso. Exceso de medios, de fechas, de luz, de tráileres, de público, de sonido, de ingresos… en fin, una gira a la altura de los grandes tours de aquel momento, como el “World Slavery Tour” de IRON MAIDEN o el “Metal Conqueror Tour “ con el que JUDAS PRIEST presentó su álbum “Defenders of the faith”

La primera fecha de 1984 tuvo lugar en Birminham, la patria chica del heavy metal, en enero y la última en Hamburgo (que menos) el 3 de diciembre. un año entero entre Europa, Estados Unidos y Japón. No hubo paradas en Australia ni América del sur, que por aquellos tiempos no era tan receptiva como hoy día.  Es cierto que en enero del 85 participaron en el mitico Rock in Rio, pero fue algo puntual, fuera de agenda,  asi que no entraremos en ese show. Tampoco podemos considerar parte del tour su participación en el Dortmund Festival , a pesar de.que fue apenas un mes antes de empezar el tour y de que tocaron al menos un tema del nuevo disco (Comming home”). El gran festival que formó parte de la gira fue el Súper.Rock 84 de Japón, no muy recordado en nuestro país, pero que contó con bandas como WHITESNAKE o BON JOVI (bastante indicativo ¿no?).

Las cifras de asistentes a los conciertos, como era de esperar, fueron delirantes. Dos ‘sold out’ consecutivos en el Forum de Los Angeles (44.000 personas en total), tres en Chicago (con 60.000 personas), tambièn en el Madison Square Tarden neoyorquino, con 25.000 asistentes… en fin, se calcula que mas de dos millones de personas vieron en directo al grupo, y entre ellas un buen montón de españoles, y aquí sí vamos a detenernos un poquito. En los cuatro conciertos que ofrecieron el 10, 12, 13 y 14 de Noviembre en San Sebastian, Madrid ( dos noches) y Barcelona respectivamente.  Dos años antes, el grupo había cosechado un moderado éxito en su visita promocional junto a BLACKFOOT y según cuentan las crónicas, buena parte del público ni siquiera conocía las canciones. Todo eso giró 180 grados para esta ocasión en la que el vuelco del público con los.alemanes fue absoluto. También es verdad que no faltaron los problemas, aunque no con la banda estrella, si no con la telonera, una inapropiada JOAN JETT ( inapropiada por el.estilo, quiero decir) que sufrió las iras del publico tanto en Madrid como en Barcelona: en la capital por los rumores que se extendieron sobre la negativa de la artista a que actuasen ROSA NEGRA y en Barcelona porque sí, directamente.

En cualquier caso, los conciertos fueron un éxito tan rotundo como previsible aquí y en el resto del mundo. Precisamente, de algunos de esos conciertos que dieron por aquí y por allí saldría la siguiente entrega discográfica de la banda: un doble en directo que no fue otra.cosa que la disculpa para preparar su nueva entrega, un disco muy flojo en comparación con este que nos ocupa, y que inició un camino descendente que nunca volvería a incluirles en las cifras masivas, pero que  les mantendría como una banda digna y estable hasta nuestros días.

.:: EL DOSIER::.

Recopilación de artículos, reseñas y entrevistas aparecidos en revistas y fanzines  relacionados con SCORPIONS en la época “Love at first sting”.

Para conseguirlo basta con que escribas comentando tu opinión acerca del álbum en particular o el grupo en general. Recibirás un enlace para descargarlo a  vuelta de correo

Contenido:

– Entrevista y reseña de concierto en Holanda publicada en AARDSHOCK mag #12 durante Marzo de 1984. Cinco páginas en holandés.

– Reportaje y reseña de concierto en Francia publicada en ENFER Mag. #11 durante Marzo de 1984. Ocho páginas en francés.

-Reportaje y entrevista publicado en ENFER mag #20 durante Enero de 1985. Cinco páginas en francés.

– Publicidad Tour Alemania publicado en Desaster Magazine durante noviembre de 1984. Una página en alemán.

– Entrevista Hammer

-Entrevista y cuestionario publicados en la revista francesa HARD ROCK , durante 1984. Quince páginas en francés.

-Entrevista y crónica concierto publicada en HEAVY ROCK #17 durante Diciembre de 1984. Seis páginas en español.

-Entrevista a Hermann Rarebell publicada en HEAVY ROCK #13 durante 1984. Cuatro páginas en español.

– Entrevista publicada en la revista HIT PARADER #10, durante Octubre de 1984. Seis páginas en inglés.

– Entrevista publicada en la revista METAL ATTACK #5, durante Febrero de 1984. Seis páginas en francés.

– Entrevista publicada en la revista METAL HAMMER #1 edición alemana, durante Enero de 1984. Dos páginas en alemán.

-Reseña del álbum publicada en Metal Hammer #2 (edición alemana) durante Febrero de 1984. Una página en alemán.

– Entrevista publicada en Metal Hammer #3 (edición alemana) durante Febrero de 1984. Seis páginas en alemán.

– Relato de gira de mano de Rudolf Schenker publicado en Metal Hammer #5 (edición alemana) durante Junio de 1984. Dos páginas en alemán.

-Entrevista publicada en POPULAR1 #137 durante Noviembre de 1984. Tres páginas en español.

-Reseña del álbum publicada en POPULAR1 #130 durante Abril de 1984. Una páginas en español.

-Reseña de video clip publicada en POPULAR1 #138 durante Diciembre de 1984. Una página en español.

– Cronica de su concierto en Barcelona y entrevista a Mathias Jabs publicada en POPULAR1 #138 durante Diciembre de 1984. Seis páginas en español.

 

 

 

 

RETRO – ROCK

… y 2013 se fue como vino, pero no quiero que termine sin solucionar una cuenta pendiente. Después de un montón de años haciendo Metal80, es casi un pecado que una banda tan básica  como SCORPIONS no haya aparecido por aquí. En fin, nunca es tarde que se dice. Vamos a cerrar la temporada y darnos un descanso hasta pasadas las Navidades, visitando la etapa setentera de esta banda, que por cierto se nos jubila. Ha sido sorprendente la reacción de sus fans, agotando entradas y obligando a celebrarse más shows… bien, bien, bien, parece que acabasen de publicar ‘Love at first sting’ aunque nos separen treinta años de eso. En fin, lo dicho: que paséis buenas fiestas y que disfrutéis del artículo mientras suena ‘In trance’ en el equipo.

Este reportaje se complementa con un “dossier de prensa” cuyo contenido y forma de conseguir puedes ver abajo del todo, al final del post.

[1965-1971. LOS PRIMEROS DIAS]

Lo he dicho cien veces, pero debo insistir:  toda banda tiene un pasado que precede a los focos, los estadios, y los aviones rotulados con su logo. Para descubrir el de SCORPIONS deberemos viajar en tiempo y espacio a la Alemania de 1965, un país asociado al tópico racional, disciplinado, frío o austero pero que paradójicamente es el más importante del planeta en lo que toca al mundo de la música… creo que el legado de Mozart, Wagner o Ludwig Van ha tenido cierta repercusión ¿no?. En cualquier caso, la Alemania de aquellos días era el lugar donde los niños crecían literalmente rodeados de música, para llegar a la adolescencia y encontrarse con todo un mundo por descubrir: el que los soldados norteamericanos habían traído a las incontables bases militares que tras la segunda guerra mundial habían instalado en ese país.

En ese estado de cosas creció un joven de Hannover llamado Rudolf Schenker, que cautivado por los jeans, las chaquetas de cuero y el rock and roll decidió dedicarse en cuerpo y alma al rock and roll. Empezó por las bandas locales, cuyo sonido estaba orientado al “beat” tan de moda en aquellos años.

Rudolf, sin embargo, estaba más por PRETTY THINGS o THE YARDBIRDS, ya que aquellos grupos pop no terminaban de llenarle, lo que le llevó a solucionar el problema creando THE SCORPIONS en 1965, con un batería llamado Dziony, el bajista Archin Kirchoff y Kart Heinz como guitarra solista.

Algo parecido le pasaba a su jovencísimo hermano, Michael Schenker, que siendo apenas un adolescente, se unió a bandas como THE INNOVATES o CRY. Sin embargo se vio obligado a abandonar cuando sus padres descubrieron que su pasión por el rock and roll trascendía lo musical, y su modo de vida comenzaba a ser muy poco recomendable.

Otras bandas de la zona eran STUNTMEN o MUSHROOMS. En esta última cantaba un tipo llamado Klaus Meine a quien Rudolf había echado el ojo por dos motivos: El primero era su particular voz y el segundo que parecía lo suficientemente serio para que los señores Schenker accediesen a que Michael siguiera creciendo como músico a su lado. Es dcir, si veían que Michael se juntaba con gente sana ( como parecía ser Klaus) no pondrían reparos a que su pequeñín siguiese tocando rock. Dicho y hecho, Klaus Meine, Michael Schenker y un bajista llamado Holger Zerbe formaron COPERNICUS con la ayuda de Rudolf, que incluso les consiguió un local de ensayo al lado del de SCORPIONS.

Si fuésemos un poco maliciosos, seguramente pensaríamos que no fue casualidad que cuando Kart Heinz (guitarra solista de THE SCORPIONS) comenzó a dar problemas, Rudolf acudiese a su hermano para que cubriese el puesto de solista… trayéndose consigo a Klaus Meine!. Los planetas se habían armonizado para Rudolf o todo fue una estrategia preparada, pero el caso es que por suerte para el mundo, la nueva formación debutaba en directo el 1 de Enero de 1971.

[1972. UN DEBUT DE PELICULA]

‘Das Kalte Paradies’ era el título de un documental contra las drogas. Su director, un tal Schelinsger, buscaba grupos para la banda sonora y SCORPIONS (ya sin el ‘THE’) fue uno de los elegidos. Para grabar las canciones se pusieron en contacto con Conny Planck a través de un amigo común. Este tal Conny Plank no es otro que Konrad Plank, un legendario productor alemán, que fue para el rock progesivo – psicodélico, lo que Martin Birch para el rock duro Conny supo ver el potencial del grupo y quiso meterlos en su agenda, pero ellos tenían otras aspiraciones, por lo que tras grabar las canciones del film volvieron a su rutina de ensayo.

Aun así, Conny en su empecinamiento hizo llegar las cintas a la compañía Metronome Records que prácticamente en el acto les ofreció un contrato para que publicaran su debut en Brain Rcs. , una especie de Chapa Discos, dentro de Zafiro.

Lonesome crow’ se grabó y mezcló durante seis días de Febrero de 1972 y nos muestra a un grupo con tres potenciales: la voz de Klaus Meine, la técnica de Michael Schenker y el talento de Rudolf que firma todas las canciones junto a su hermano. Sobre esos tres pilares se sostiene un corto repertorio que mezcla la psicodelia y el hard rock de la época en canciones como ‘I’m going mad’, ‘Action’ o ‘Leave me’. A decir verdad no es ninguna maravilla de álbum, pero les sirvió para dar el primer paso y empezar a trabajar el directo abriendo para bandas consagradas de la talla de ATOMIC ROOSTER (compañeros de sello discográfico), URIAH HEEP o RORY GALLAGHER.

[1973. MICHAEL SE MONTA EN EL OVNI]

Otra de esas bandas a la que SCORPIONS teloneó fue UFO, unos ingleses sin suerte en su país, pero con un gran nombre en Alemania, donde iban a pasar una temporada girando para promocionar “Ufo 2”.

UFO estaban en un proceso de cambios muy fuerte. Su compañía discográfica les había estafado y no habían podido tocar una sola libra de las ventas de sus discos (que pasaban del millón de copias). Tras romper con su compañía Nova / Bacon habían conseguido un nuevo contrato con Chrisalys, pero en el camino se les había quedado su guitarrista Mick Bolton primero y Larry Wallis después. (un par de años más tarde, Wallis se unió a un tal Lemmy para dar vida a MOTÖRHEAD).

Como reemplazo, contrataron a un tipo que por aquel entonces era más un mercenario que otra cosa: el legendario Bernie Marsden , que haría historia en WHITESNAKE. Sin embargo, el orondo guitarrista entró con el convencimiento previo de que aquello no era para él. Supongo que el desfase permanente de Phil Mogg y Pete Way no era lo que Bernie quería para el resto de su vida. Lo único que él quería era crecer como músico, y estaba atento a todas las novedades y todos los grupos que teníaoortunidad de ver. De tal manera, durante la gira por Alemania, cada noche veía el show de la banda telonera, SCORPIONS. Esto es lo que contaba en una entrevista con Alloutguitar.com el propio Bernie:

“SCORPIONS abrían a menudo para UFO en aquellos días y me gustaba ir a ver sus conciertos. Aquel mocoso de 16 años (yo no era mucho mayor,sobre 19 o 20 entonces) con el pelo blanco caído de manera que lo único que se veía era la Gibson Flying V era absolutamente demencial. Intenté convencer al resto del grupo (UFO) pero el ‘viejo’ Phil Mogg decía “Nah … nosotros nunca vemos a los teloneros.”

Yo estaba convencido que tenía que dejar a aquella banda y sabía que Michael debería ser mi sustituto natural, así que ayudé a que sucediese.”

Se ha dicho a menudo que UFO les robaron a SCORPIONS a su guitarrista, Michael Schenker, pero parece ser que la cosa tuvo bastante de consenso. SCORPIONS estaba en bancarrota,su disco era difícilmente defendible, y Klaus Meine también había anunciado su intención de irse, por lo que la banda se encontraba en la cuerda floja.

Bernie Marsden terminó aquella gira con Michael como miembro oficial de UFO, y la banda de Rudolf se había quedado sin dos de sus principales valores.

Lo que aun conservaba SCORPIONS era la voluntad de hierro de su alma mater quien lejos de rendirse, se dedicaba a ir por los locales de ensayo buscando personal… hasta que dio con el grupo DOWN ROAD, donde tocaba un tal Uli Roth.

Este sería el punto de partida para la nueva formación, una vez que Klaus Meine accedió a regresar completándose el grupo con Jurgen Roshental en la batería y Francis Buchold, el bajista del grupo durante los siguientes veinte años.

La primera (y desagradable) sorpresa fue que Metronome prescindía de sus servicios al considerar sus nulas posibilidades con Michael Schenker fuera del grupo.

RCA, sin embargo, supo ver la grandeza de aquella nueva formación y les ofreció un contrato que se alargaría durante seis años.

[1974 – DIETER DIERKS ENTRA EN EL CUADRO]

El debut en esa compañía fue ‘Fly to the Rainbow’, grabado en los míticos estudios Musicland de Munich durante la primera semana de Abril de 1974.

Tras una de las portadas más horrorosas de la historia del rock, perpetrada por un tal Wandrey se esconden siete canciones producidas por ellos mismos y escritas en su mayor parte por Rudolf Shenker, aunque aun hay dos firmadas por Michael (‘Far Away’ y ‘Fly people fly’). Estamos ante un grupo que avanza en busca de su sitio, en clara mejoría con respecto a su debut, como muestran temas de la potencia de ‘Speedy’s coming’ (puro hard rock) o, en el otro lado y con su herencia psicodélica, ‘Drifting sun’ (cantada por Uli). Esa ambivalencia hizo de ellos una gran banda a nivel local, pero sin una clara proyección internacional. Para eso, debían trabajar un poquito aun.

Suele decirse que el tercer disco de un grupo es el punto a partir del cual se consigue salir a flote o hundirse para siempre. Con “In trance”, grabado en 1975, ya podemos hablar de un disco coherente y sin fisuras que supuso la confirmación definitiva de que la banda saldría hacia adelante.

Cada uno de los temas es una entidad en sí mismo y en muchos de ellos se adivina la influencia que supuso para bandas posteriores. Vamos a hacer una prueba: escucha ‘Dark Lady’, ‘Living an dying’ y ‘Top of the bill’ y que me maten si no hay ecos de lo que serían bandas tan fundamentales como IRON MAIDEN, RAINBOW y VAN HALEN respectivamente.

En fin, no voy a decir que SCORPIONS influyeron en Ritchie Blackmore y Ronnie Dio, pero las cosas son como son, y los alemanes estaban primero!.

‘In trance’ fue también el inicio de una alianza que haría historia, la del grupo con el productor Dieter Dierks que se puso a disposición de la banda tras verles en un pequeño club de Hamburgo. Con aquel disco giraron por casi toda Europa, incluyéndose un tour alemán junto a SWEET y por primera vez hicieron un tour en Inglaterra, con una despedida de gira en el Marquee londinense que dejó estupefacta a toda la prensa, además de actuaciones muy importantes a nivel personal, como la que tuvo lugar en el mítico Cavern Club de Liverpool.

El álbum se convirtió en una codiciada pieza de importación en América a través del sello Billingsgate, así como en Japón, donde terminó convirtiéndose en el disco mejor vendido de la compañía RCA en aquel país.

[1976 – VIRGIN KILLER, POLARIZANDO SU SONIDO MÁS AUN]

La polémica vino de la mano de su siguiente trabajo “Virgen Killer” en 1976, cuya portada original fue prohibida por exhibir a una niña desnuda, aunque no hubiese sido necesario buscar publicidad en ese sentido, porque lo que realmente hace grande a este disco son sus canciones.

Fue grabado en treinta y dos pistas (un auténtico lujo para la época) en el estudio de Dieter Dierks en Colonia e incluye nueve temas. Rudolf/Meine firman cinco y Roth cuatro, así que de nuevo nos encontramos frente a las
dos tendencias del grupo, tejiendo un disco que continua con la línea anterior, es decir hard rock melódico en ‘Backstage Queen’, ‘Picture life’ o ‘Catch your train’ (todas firmadas por Rudolf y Meine) y tintes psicodélicos en las que firma Uli Jon, como ‘Polar nights’ o ‘Hell cat’.

Fue votado como ‘Album del año’ en Alemania y sus ventas hicieron de él su primer Disco de Oro. Como contrapartida, también se convirtió en el último álbum donde tocó la batería Rudy Lenners, quien se vio forzado a abandonar por problemas de salud, perdiéndose un tour en el que durante el mes de Mayo y parte de Abril acompañaron a KISS por varios shows en Europa.

Su reemplazo vino de la mano de Hermann Rarebell, el hombre que más tiempo ha estado tras los parches, y con el que han disfrutado de sus momentos de mayor gloria.

[1977 – ADIOS A ULI]

Con él a la batería grabaron ‘Taken By Force’ en 1977, un disco que abrió aun más las discrepancias en cuanto al concepto de grupo que había en el seno de la banda, hasta el punto de convertirse en el último trabajo de estudio con Uli Jon Roth como guitarrista.
Los problemas del grupo no afectaron sin embargo a la calidad de un álbum que sigue dentro de la línea de ‘Virgin Killer’ o ‘In trance’ combinando el heavy rock melódico, sencillo y directo y los temas estructurados de un modo más complejo que buscan una dimensión musical más progresiva, sin llegar a las cotas de rock sinfónico, pero acercándose a él.

Realmente era más fácil defender canciones como ‘Steamrock fever’ o ‘He’s a woman, she’s a man’ que ‘Polar nights’ o ‘The sails of charon’, en el año en que se editaron discos como ‘Powerage’, ‘Long live rock and roll’, ‘Never mind the Bollocks’ o ‘Sin after sin’, por lo que tras el tour de presentación Uli decidió abandonar y centrarse en crear ELECTRIC SUN, una banda donde poder dar rienda suelta a sus inquietudes musicales.

[1978 – ALEMANIA Y JAPON JUNTOS, ESTA VEZ PARA BIEN]

Volviendo a SCORPIONS, la citada gira de promoción de ‘Taken by force’ les había llevado por todo el globo, incluido Japón, donde eran venerados como en realidad merecían. Allí en los días 24 y 27 de Abril realizaron dos shows en el Sun-Plaza Hall de Tokio, de los cuales se extrajeron diecisiete canciones que servirían para editar ‘Tokyo Tapes’, un doble en directo monumental que está entre los mejores de los muchos que se editaron en aquella década.

No es fácil destacar, cuando tienes que competir con TED NUGENT y su ‘Double live gonzo’, THIN LIZZY y ‘Live and dangerous’ o los ‘Alive’ de KISS pero aquel disco tenía un repertorio devastador, que repasaba su carrera hasta entonces, e incluía alguna que otra versión.

Creo que si alguien aun desconoce la carrera de SCORPIONS en la década de los setenta, quizá este sea un buen punto de partida para la que fue, a decir de gran parte de sus fans, su etapa más creativa. De hecho ‘Tokyo Tapes’ supuso para muchos fans el canto del cisne de un grupo, que a partir de entonces buscaría su camino por terrenos más mainstream y comerciales…por cierto, a pesar de qeu Uli ya no estaba en el grupo cuando este disco fue publicado, era él quien tocaba la guitarra, ya que como decía al principio, la gira era la de “Taken by force”

[1979 – WINDS OF CHANGE]

Para prueba está el disco con que cerraron la década y al que titularon ‘Lovedrive’. Mathias Jabs, fue el encargado de reemplazar a Uli Jon Roth. Procedía de bandas con cierto reconocimiento en Alemania, como DEADLOCK, LADY (con un álbum homónimo publicado en 1976 donde Mathias no participó) y FARGO, quizá la más importante, que llegaron a grabar cuatro LP, en ninguno de los cuales aparece Jabs. A pesar de que su presencia en el grupo cambió en cierta medida la orientación del mismo, hay que decir que fue de manera casual, ya que no firma en ninguna de las canciones. La principal razón para ello fue que Mathias, por aquel entonces fue contratado de manera eventual. La idea era que Michael Schenker volviese al grupo tras haber abandonado a UFO. Grabó las guitarras solistas en tres canciones (Another Piece Of Meat”, “Coast To Coast” y “Lovedrive“. )y se anunció su regreso en Febrero del 79, apenas empezado el tour, pero el inestable guitarrista tenía otros planes y dejó al grupo colgado de la brocha, asumiendo Mathias el papel que le correspondía por derecho.

SCORPIONS aun mantienen en ‘Lovedrive’ parte de su personalidad experimental, pero la presencia de riffs aplastantes en este disco marca tendencia con respecto a lo que nos hizo felices durante los 80’s: “Loving You Sunday Morning” , ” Coast to Coast ” ( su segunda y última canción instrumental en toda su discografía que es en la que Klaus Meine se cuelga una guitarra), “Another piece of meat’, ‘I can’t get enough’, ‘Lovedrive’ … verdaderamente estamos ante una de sus grandes obras de toda su larga trayectoria.

Con este trabajo llegamos al final del recorrido, un repaso muy por encima de lo que fue el trabajo de estos tios durante los setenta. A partir de aquí, firmaron muchas de las grandes canciones de la historia del rock y seguramente, llenaron de cifras sus cuentas bancarias, pero solo puedo decir que me alegro mucho por ellos, ya que no les cayó del cielo precisamente. Ahora están en su gira de despedida y va a ser complicado encontrar un recambio.

Miguel. Asturias

Si te gustó este artículo puedes probar con estos otros:

 

DOSSIER SCORPIONS

Para conseguirlo debes escribir en este blog y compartir tus sentimientos hacia  la banda, si es posible sobre los discos y canciones de sus primeros tiempos.

CIRCUS MAGAZINE Marzo 1979. Reportaje Michael Schenker abandona UFO. Una página en inglés.

BRAVO, 1975. Artículo sobre la banda. Dos páginas en alemán.

ENFER MAGAZINE. Agosto de 1984. Mini biografía. Dos páginas en francés.

KERRANG Nº 13, Abril de 1982. Entrevista a Uli Jon Roth.

BRAVO, 1978. Artículo sobre la banda. Dos páginas en alemán

CIRCUS MAGAZINE Agosto 1980. Entrevista. Cuatro páginas en inglés.

BRAVO, 1978. Reportaje tour Japón. Dos páginas en alemán

METAL HAMMER España. Nº 15, Febrero 1989. Fan Mag (solo época de los setenta)

POPULAR 1 ESPECIAL. Héroes de la guitarar II. Uli Jon Roth. Una página en español.

BRAVO, 1979. Artículo sobre Michael Schenker y su regreso. Una página en alemán

METAL HAMMER UK. Nº 9, Mayo de 1988 Classic Tracks. SCORPIONS comentan sus canciones clásicas. Dos páginas en inglés.

BRAVO, 1979. Artículo sobre la banda. Dos páginas en alemán

ROCK DE LUX Especial Heavy Germano. Bio entrevista y discografía(incluye años posteriores a 1980) publicada en 1984. Dieciocho páginas en español.

ON STAGE

Este artículo se completa con un dosier de prensa cuyo contenido y forma de conseguir viene reseñado al final del mismo

 Hace unos días estuve viendo el DVD ‘Global Metal’, interesante trabajo que investiga las raíces y el desarrollo del heavy metal en países … llamémosles exóticos. Japón, India, o Israel son algunos de ellos, pero el que más me llamó la atención fue Brasil. Lo del edificio de varias plantas lleno de tiendas dedicadas a discos y merchandising es algo que no creo que exista en ninguna otra parte del mundo. El caso es que en las entrevistas que se hacen a diversas personas relacionadas con el mundo del rock (Max Cavalera de SEPULTURA o Claudio LOPES de DORSAL ATLÁNTICA, entre otros) todo el mundo apunta a un momento concreto como el punto de inflexión a partir del cual el heavy metal explotó en aquel vasto país: la primera edición de ROCK IN RIO.

Seguramente, aquel fue uno de los festivales más arriesgados que tuvieron lugar en la década de los ochenta. La situación del país donde se celebraba era tan inestable y precaria que no se podía contar con una asistencia de público autóctono, sino que había que confiar en que acudiese gente del extranjero para cubrir los enormes desembolsos que exigía su celebración. El elenco de artistas era excesivo y el montaje y transformación de la zona donde se celebró eran algo nunca visto hasta la fecha. Tras veintiún años de dictadura militar, Brasil se preparaba para vivir en democracia. Los cambios se avecinaban y había que estar preparado para convencer al mundo de que ,aparte de la samba y las mulatas, el país estaba preparado para acoger a uno de los mayores festivales de rock que se habían celebrado hasta entonces, no solo allí, si no en cualquier parte del mundo. Por decirlo claramente, el ROCK IN RIO fue a Brasil lo que la EXPO del 92 y las Olimpiadas fueron a España: una forma de demostrar que podían (mos) ser tenidos en cuenta. El hombre al que se le ocurrió tan descabellada idea se llama Roberto Medina, un empresario que por entonces contaba con 37 años y el respaldo de una fortísima empresa familiar, ARTPLAN, que necesitaba un edificio propio de diez plantas en pleno centro de Rio para albergar sus oficinas. Durante un año entero se estuvo preparando un evento cuyo montante ascendió a casi dos mil millones de pesetas de la época y en el que muchos vieron una clara intención política, que apuntaban a este festival como una jugada con vistas a colmar la ambición del empresario de convertirse en el gobernador de la provincia.

[CIDADE DO ROCK]

 

Seguramente, al 95% de los cientos de miles de personas que asistieron a alguno de los shows, eso les trajo sin cuidado, pero no deja de ser interesante. En cualquier caso, Medina eligió una gigantesca zona llamada Barra da Tijuca que ocupaba casi 500.000 metros cuadrados y que se encontraba próxima al autódromo de Jacarepaguá, en una zona pantanosa a una hora de distancia de Rio, que hubo que urbanizar. De ese medio millón de metros cuadrados, la mitad aproximadamente se utilizo en construir un recinto con anfiteatros para el público similar a dos estadios de Maracaná, con capacidad de hasta cuatrocientas mil personas. El escenario tiene cien metros de largo con un fondo de cincuenta y dos plataformas giratorias que de forma mecánica, permitían que en media hora desapareciese el equipo del escenario de la banda que terminaba, para que mediante un giro de la plataforma apareciera el nuevo equipo. El equipamiento también incluía un corrector que anulaba el desfase de tiempo entre el sonido que salía de los P.A. y el que salía de las torres en medio del público. La iluminación fue obra de Peter Gasper, y llevaba a la “Cidade do Rock”, como se dio en llamar el emplazamiento, la última tecnología en la materia que estaba gobernado informáticamente mediante dos ordenadores que controlaban una energía equivalente a la que usaría una ciudad de ciento ochenta mil habitantes.

En el interior y los laterales del recinto había cuatro carpas gigantes a cada lado con un montón de hamburgueserías, pizzerias y empresas de comida rápida sirviendo miles de menús cada hora. Un dato para la historia, MACDONALDS vendió el primer día 58.000 hamburguesas, pasando a formar parte del Libro Guiness de los Records, que hasta hoy no ha superado nadie. También estaban concentrados allí bares donde comprar la bebida y en cada costado un centro comercial con más de veinte tiendas cada uno donde podías desde comprar todo tipo de merchandising a hacerte el corte de pelo más estrafalario. En un extremo del fondo del escenario se montó un completo hospital que atendió sobre todo a gente con copas de más, dejado los casos más urgentes o complicados para el hospital de Rio adonde los afectados eran evacuados en un helicóptero situado permanentemente al lado del hospital.

Desde el primer día hubo restricciones en cuanto al tráfico, quedando suprimidos los accesos a vehículos particulares a menos de cinco kilómetros del recinto, al cual sólo el trasporte público fletado para tal efecto podía llegar.

Los periodistas acreditados disponían de unas cabinas situadas encima de las puertas de entrada, equipadas con teléfonos, máquinas de escribir, telex y todo lo necesario para hacer el trabajo de la forma más eficaz posible. También estaban equipadas con servicio de bar y un monitor de video para seguir el concierto que estuviese ese momento en marcha y tomar notas para la correspondiente reseña.

Para el público en general había unos boletos llamados “PASAPORTE 10 DIAS” que dado su elevado precio y los escasos recursos económicos de la mayor parte de la población se podían pagar a plazos. Quienes no podían asistir al evento, tendrían que consolarse con verlo en televisión. La red O GLOBO, que engloba (nunca mejor dicho) prensa, radio y televisión, tenía la exclusiva informativa del evento que posteriormente vendió a multitud de países.

Fueron diez días de música que abarcaron del once al veinte de Enero de 1985, donde se dieron cita aproximadamente un millón trescientas ochenta mil personas, el equivalente a cinco WOODSTOCKS, y en el que se mezclaban las actuaciones de bandas nacionales de todo tipo con los grandes eventos extranjeros. Entre estos hubo una fuerte presencia de hard rock y heavy metal que, evidentemente, es la que vamos a comentar en esta web.

Sin ir más lejos, WHITESNAKE, IRON MAIDEN y, cerrando, QUEEN entraban en el lote del primer día, así como quien no quiere la cosa. La velada inaugural la habían abierto Ney Matogrosso, Erasmo Carlos, Pepeu Gomes y Baby Consuelo. Mucha gente aun hoy, se pregunta qué criterio se siguió para escoger a los artistas en cada noche. Erasmo Carlos, un autor de la tierra, fue literalmente expulsado por las hordas de fans de IRON MAIDEN que pedían a gritos que saliese su grupo mientras el cantante insistía en ofrecer “Gatinha Manhosa” y “Sentado a veira do caminho”, malo para el público y malo para él, que remedió la situación negándose a salir el segundo día. Hay cosas que, simplemente, no pueden ser…Bien, vamos ya a por el primero de los eventos que nos ocupan, el concierto de WHITESNAKE.

[WHITESNAKE]

 

 

Esta banda sustituía a DEF LEPPARD que cayeron del cartel debido al grave accidente te de Rick Allen con su moto. Ofrecieron una rueda de prensa en en la que David Coverdale presentaba la enésima formación de la banda, con Cozy Powell a la batería, John Sykes como guitarrista, Neil Murray al bajo y Richard Bailey a los teclados. Esta formación llevaba funcionando desde mayo del 83 y se terminó ese mismo mes. No eran lo que se puede decir grandes momentos para la banda que se encontraba en una época de pruebas, sin encontrar la alineación adecuada y más a la deriva de lo que había estado en años, pero aun eran capaces de ofrecer conciertos memorables, como los de Rio, o al menos el del día 19. El repertorio está basado, como es lógico en “Slide it in”, un problemático disco que sirvió de puente entre los antiguos WHITESNAKE y la debacle en que se convirtieron, y, atendiendo a las crónicas de prensa, su show tuvo a un Coverdale más comedido de lo normal en cuanto a las posturas y más agresivo que de costumbre, como un verdadero hardrock man, que no tuvo reparos en pillar sendas mojaduras (ambos días llovió sin contemplaciones, algo muy habitual en Brasil en esa época del año) y ofrecernos su lado más genuinamente rockero. Los conciertos se abren con una especie de tema publicitario sobre el evento que sirve de preámbulo a una lluvia incesante , pero esta vez de buen hard rock: “Walking in the shadow of the blues” de aquel lejano “Lovehunter” , “Guilty of love“, el último gran single de WHITESNAKE, “Ready ‘n Willing” o “Crying in the rain” donde John Sykes hace un solo de auténtico héroe de la guitarra. Por supuesto no tiene nada que ver en absoluto con los que Mickey Moody hacía con el slide, esto es una demostración de digitación pura y dura.

Ain’t no love in the heart of the city” acerca el final, y aquí hay un detalle cuando menos curioso, y es que David Coverdale la presenta diciendo “Hello England…” al comienzo, así que o bien se dirigía al publico que veía el festival por televisión o bien estaba un poco despistado… En todo caso, esta canción, junto a “Slow an’ easy” y “Slide it in” cierran el concierto. Para el bis quedan “Don’t break my heart again” y “We wish you well“, una bonita forma de terminar el show. Poco más de una hora de actuación, lo que no es extraño teniendo en cuenta que el día 19 abrían para SCORPIONS y OZZY y el día 11 lo habían hecho para IRON MAIDEN y QUEEN. De sus dos actuaciones se recopiló un video de poco más de media hora titulado Rock In Rio Special ’85.

[IRON MAIDEN]

 

 

No es ningún secreto que IRON MAIDEN en 1985 eran los amos del universo. No había ninguna banda, salvo quizá JUDAS PRIEST, capaz de hacerles sombra, lo que les convertía en una de las bazas importantes del festival. Como tal, actuaron en la velada de inauguración en lo que era al fin y a la postre, la primera vez en su carrera que actuaban en el sur del continente americano. La banda se encontraba metida de lleno en el que dieron en llamar WORLD SLAVERY TOUR, nombre que recibió la gira de presentación del álbum “Powerslave” que consistía en ciento noventa y un conciertos alrededor del mundo, puestos en marcha meses atrás.

Justo durante aquellas fechas el WORLD SLAVERY TOUR estaba discurriendo por Estados Unidos y lo habían parado cuatro días antes en Buffalo para, justo después de actuar en Brasil, retomarlo a los tres días en  Connecticut. La gira no se pararía en modo alguno, pero sí iba a interrumpirse para participar en el ROCK IN RIO, como reconocimiento a la magnitud de un evento como aquel. Eso sí, para un único concierto, en lugar de dos, como hicieron el resto de bandas grandes. Trajeron todo su montaje, que en aquella época estaba basado en la parafernalia egipcia como ya sabes, haciendo un show igual que lo que aparece en las fotos de “Live after death” que editaron algunos meses después como resultado de esta mastodóntica gira. El sistema de plataformas rotatorias permitió que, tras un corto plazo de tiempo con los roadies empleándose a fondo, la niebla artificial se adueñase del escenario y diese comienzo lo que muchos miles de personas estaban esperando. El escenario constaba de dos pisos, y la parte trasera estaba totalmente cubierta por una reproducción de la portada de “Powerslave”.

Por los P.A. se comenzó a oír la voz de Wiston Churchill en su discurso arengando a las tropas británicas que combatieron en la segunda guerra mundial, como preludio a “Aces High“, el primer tema de la velada, con el que se ganaron al público al que, la verdad sea dicha, ya tenían en el bolsillo desde antes de salir. “2 minutes to midnight” fue la siguiente que hicieron de un setlist que abarcaba toda su carrera hasta entonces, en lugar de estar basado principalmente en su último disco hasta la fecha. Esto respondía al hecho de que, como ya hemos comentado, de esta gira saldría su doble en directo “Live after Death“, así que aquel público, que como hemos dicho nunca les había visto antes vió amortizada la espera. También incluyeron el tema título “Powerslave” y “The rime of the ancient mariner“, el primer flirteo de la banda con el metal pseudoprogresivo. “Piece of mind“, su anterior disco, también les sirvió para ofrecer momentos muy altos, con canciones como “Flight of Icarus”, “Die with your boots on” o “The trooper” durante la que Bruce Dickinson ondeaba la ya clásica Union Jack. No faltaron tampoco los grandes bombazos del pasado y clásicos como “Run to the hills”, “The Number of the beast” o los imprescindibles “Iron Maiden” y “Santuary” de la época Di’anno que tuvieron su lugar en el set. El alma del concierto fue, sin lugar a dudas, y como casi siempre, el señor Bruce Dickinson que en la parte final del concierto se hirió en la cara con una guitarra y terminó el set con el rostro cubierto de sangre. También en la recta final, Eddie tuvo su momento de gloria. Primero, en la parte trasera del escenario al caer el telón de fondo, quedó al descubierto un engendro mecánico cubierto de vendas como si de una momia se tratase, que movía sus brazos como intentando apoyarse en las reproducciones del interior de una pirámide, que cubrían las columnas de amplificadores de escena. Posteriormente saldría a hacer de las suyas junto a los músicos que, como siguen haciendo veinte años después se ganaron al público con sus meritos y su trabajo.

[QUEEN]

 

 

QUEEN actuaban también el día inaugural y lo volverían a hacer el 19, y además con la intención de legar a la mayor parte de público posible. Si el primer día abrían para ellos WHITESNAKE y IRON MAIDEN, el segundo lo hacían GO GO’S y B-52’S, quedando abarcado un espectro más que amplio de espectadores. Estos dos conciertos fueron un ejercicio de mantenimiento en medio de un merecido descanso, ya que eran los primeros que ofrecían desde el mes de octubre del año anterior, y tras ellos tardarían tres meses en volver a retomar la gira de ‘THE WORKS’.

Prácticamente puede decirse que no hubo variaciones en el set list con respecto al del resto de la gira. Ofrecieron un show completo y que, una vez más, hay que insistir en que estaba diseñado para complacer a todo tipo de público. Los fans más puristas del QUEEN clásico de los setenta estaban de enhorabuena. Bloques de temas históricos como “Seven seas of ryhme”, “Liar” y “Keep yourself alive” de su primer disco o canciones sueltas de su repertorio más clásico como eran “Somebody to love” de ‘A day at the races’ o “Love of my life“, prácticamente cantada por el público y “Bohemian Rhapsody” de ‘Night at the Opera’ estaban incluidos engranados entre aquellas canciones que, nos guste o no, fueron las que les dieron el éxito masivo alrededor de todo el planeta: “Under pressure” del pequeño fiasco que fue ‘Hot Space’ o “Dragon Attack”, “Crazy Little thing called love” y “Another one bites the dust” del masivo ‘The Game’ de 1981 formaban parte de los temas de la nueva era, junto a los del disco ‘The works’ que cubrían con “It’s a hard life”, “Is this the world we created?“, “Radio ga ga” o “I want to break free” que Freddie cantó portando una peluca similar a la del video clip. Los cambios más significativos tuvieron lugar en las improvisaciones. Una de ellas fue “Rock in Rio Blues“, que era similar a una pieza de piano que interpretaban en sus shows de Europa pero re-escrita especialmente para la ocasión. Brian May (uno de los triunfadores del festival si tenemos en cuenta las ovaciones que se ganó) introdujo partes del tema “Let me out” de su trabajo en solitario del 83 cuando le tocó hacer su solo de guitarra. Todas estas canciones , los fuegos artificiales, las limosinas y el glamour quedan pequeñas con el detalle que Brian May tuvo con los fans brasileños. A la llegada de QUEEN al hotel Copacabana, donde se alojaban muchos de los artistas, la multinacional EMI organizó una fiesta homenaje al grupo e invitó al resto de bandas a la juerga. El caso es que un grupo de fans habían organizado su propia fiesta en la playa situada frente al hotel en cuya arena, formaron el nombre de la banda con quinientas velas que habían comprado!. Brian May fue informado del asunto y no se lo pensó dos veces antes de coger a su hija, abandonando ambos la fiesta de EMI y largándose a la playa con los fans (y setenta y ocho miembros del equipo de seguridad, supongo).

Después de un día como aquel 11 de Enero, había que dejar sitio para que otros estilos y otros gustos tuviesen su cabida en un festival que, en principio estaba destinado a unir a todo tipo de público bajo la consigna del entretenimiento. El sábado día doce, hubo una enorme afluencia de público precisamente por tratarse del fin de semana. James Taylor, el cantautor americano, George Benson, metido en el terreno del jazz al igual que Al Jarreau que también actuaba esa noche, eran los músicos extranjeros que compartían cartel con los nacionales Gil, Elba Ramalho e Ivans Lins que contó con Benson en su actuación. Para el domingo día trece la estrella era un ROD STEWART inflado de ego, con requisitos de perfecto cretino en su contrato, aparte de las GO-GO ‘S, una banda de New Wave y NINA HAGEN, la estrafalaria y personal cantante alemana heredera de la época postpunk. Sin que nadie lo esperase, esta mujer fue uno de los mas grandes momentos del festival a pesar de que desde 1983, año en el que presentó el mediocre “Fearless” no tenía material nuevo. El pabellón nacional quedo representado por la rockera Lulu Santos y Blitz (no confundir con los streetpunk ingleses). En el cuarto d día, el lunes 14, participaron por segunda vez, Alceu Valença, James Taylor y George Benson. La lluvia estuvo presente en todo momento y hubo que esperar hasta el día siguiente para que el hard rock tuviese sitio en el escenario de nuevo. 

[SCORPIONS]

 

 

El martes, día 15, fue un día importante para el pueblo brasileño que vio como salía elegido presidente Tancredo Neve que derrotó al derechista militar Paulo Salim. Pero bueno, nosotros a lo que nos interesa, el rock and roll. Esta noche si habría hard rock y además de calidad. Nada menos que la representación alemana y la australiana se daban cita esa noche. SCORPIONS abrían (por decirlo así) para AC/DC.

Si decíamos que IRON MAIDEN estaban viviendo su momento de oro con “Powerslave“, ¿que podríamos decir de los SCORPS? Nada menos que su mega éxito “Love at first sting” sonando en las radios de todo el mundo y llegando a todo el público de manera masiva. De hecho hubo rumores de que IRON MAIDEN habían amenazado con no tocar si coincidían el mismo día que SCORPIONS, por lo visto ya habían tenido bastante en 1982, cuando abrieron toda la gira de “Blackout“. Prefiero pensar, y seguramente que fue así, que los problemas fueron más de managers y toda la gente de corbata que está detrás que de los propios grupos. Ambos tenían su terreno, su público y ya no tenían que demostrar nada. SCORPIONS por su parte llevaban más de diez años paso a paso trabajando para llegar adonde estaban, se habían ganado el puesto por méritos propios. Bien, pues los alemanes llevaban girando ininterrumpidamente durante todo 1984, hasta mediados de Diciembre, cuando decidieron darse un respiro que terminaría con los dos conciertos de Brasil, el 15 y el 19, desde donde volarían después a Japón. Para este concierto no hubo cambios sustanciales. Es conocido el hecho de que los

SCORPIONS llevan preparado su show al milímetro, desde las posturas a los diálogos, algo que en muchas ocasiones les ha costado algunos reproches por parte de los medios de comunicación que de siempre les han acusado de ser excesivamente mecánicos e incluso repetitivos. Me imagino que quienes les ven una o dos veces en la vida no pensaran lo mismo, algunos periodistas creen que el público tenemos la suerte (o la desgracia, según se mire) que tienen ellos de ver a las bandas dos o tres veces al año. Sea como fuere, el caso es que desde que aterrizan con “Coming home” el delirio se adueña de las aproximadamente trescientas mil personas presentes (en ambas noches).Un record de asistencia multitudinario para un público que pudo ver a una banda entregada en cuerpo y alma en ambas noches. “Blackout“,” Coast to coast” o “Make it real” fueron sus referencias al pasado más reciente construido a base de discos como el magnífico ‘Lovedrive’, mientras que los viejos tiempos, cuando Uli Jon Roth tocaba la guitarra, apenas tuvieron representación. En ese sentido esta banda procedió de manera idéntica que WHITESNAKE o RAINBOW, quienes durante su etapa de mayor éxito comercial, renegaron por completo de discos y canciones verdaderamente maravillosos. Ni que decir tiene que el grueso del concierto estuvo basado en “Love at First sting” con “Bad boys runing wild”, “Big city nights” o “Still loving you“, una balada que fue más allá de lo que es una canción para convertirse en un icono de la década de los ochenta. En el segundo día, el batería Hermman Rarebell destrozó su kit en un subidón de adrenalina, y Mathias Jabs lució una guitarra con la forma del mapa de Brasil (que luego regalarían al promotor) mientras Maine ondeaba la bandera carioca. Desde luego esto tipos supieron ganarse al público de la forma más profesional.

[AC/DC]

 

 

No se puede decir que a los australianos les ocurriese lo mismo que a QUEEN, IRON MAIDEN o SCORPIONS en lo tocante a estar en un buen momento de su carrera. De hecho estaban pasando por los momentos más  bajos de la misma, con un disco en las tiendas que no funcionaba como debía (“Flick of the switch“) y otro, recién terminado de grabar, que era un absoluto desastre (“Fly on the wall“). La situación era tan extraña que en Noviembre-Diciembre del 84, poco antes de las actuaciones en Brasil, la compañía había lanzado el famoso maxi “Jailbreak” en el que cantaba Bon Scott, como ya sabes, en un intento a corazón abierto de que la banda no perdiese su popularidad. Hay que decir, que a pesar de los altibajos que tuvo la carrera del grupo en esa época, esa popularidad jamás la perdieron, ni tampoco el apoyo del público que siempre llenó sus conciertos. Nunca tuvieron que tocar en salas, si no muy al contrario, en estadios y como cabezas de cartel en todos los festivales a los que acudían que eran muchos. En el aspecto creativo, aquellos tiempos estuvieron viviendo de las rentas muy descaradamente, pero su directo no había dejado de funcionar. Todavía no eran los AC/DC de los 90 con todos los muñecos hinchables, si no todo lo contrario, en aquellos días Malcom Young estaba absolutamente centrado en intentar devolver a AC/DC la austeridad y la sencillez que les había caracterizado siempre y “sólo” viajaba con ellos la campanita de 1.200 kilos para abrir “Hell’s bells” y los cañones que, en ambos shows cerraban el concierto con “For those about to rock”. Hubo muy poquitos cambios en los dos días, en ambos abrieron con “Guns for hire“, el primer single extraído de “Flick of the switch“, como única alusión a ese disco. De su más reciente pasado, ya he dicho que cerraban con “For those about to rock” pero no tocaban ninguna otra canción más de ese álbum. A título personal, creo que “Let’s get it up” o “Flick of the switch” son temas más que dignos para un repertorio de AC/DC, pero ellos prefirieron ir a lo seguro y cubrir el lp “Back in black” del que tocaron “Shoot to thrill”, “Have drink on me”, “Rock’n Roll ain’t noise pollution” y el tema título “Back in black“, en las dos noches aunque variando el orden de una a otra. De la etapa de Bon Scott, descargaron todo el arsenal imprescindible , a saber:”The Jack”, “Dirty Deeds”, “Highway to Hell”, “Whole Lotta Rosie” o “Let there be Rock”. La única novedad era la incorporación de la “reciente” “Jailbreak“, ya sabes, el maxisingle que hemos comentado y que se editó al poco tiempo de publicar “Flick of the switch” recopilando las canciones desechadas de las ediciones australianas de “High Voltage” y “T.N.T.”. Tras estos conciertos la banda regresó a Europa donde terminaron de mezclar su disco nuevo y, para ser honesto, si en aquellos años me dicen que a día de hoy iban a estar donde están, me hubiese echado a reír. No cabe duda de que, a la larga, la constancia tiene su premio.

[OZZY OSBOURNE]

 

 

Menor aforo del esperado para esta fecha en las que repetían algunas bandas como PARALAMAS y MORAIS MOREIRA, ambos artistas nacionales. También se estrenaría (para el festival) la rockera brasileña RITA LEE y ROD STWEART , que cerraba la noche, inflado de ego hasta la médula con una colección de requisitos en su contrato como para echarle a patadas, como decía más arriba. La noche tuvo su representación hardrockera con OZZY OSBOURNE que tocaba aquel día como primera fecha en el festival. No se puede decir que OZZY entrara con muy buen rollo en el festival a decir de su disgusto por tener que compartir el escenario con otros artistas. Según él no podía ofrecer un concierto completo en esas condiciones ya que no podía usar todo su atrezzo de escena. Algo inexplicable cuando el resto de las bandas sí lo hacían, incluso IRON MAIDEN que llevaban toneladas de material…posteriormente, ya en Londres, declararía a la prensa que no entendía como el famoso ladrón inglés Ronald Bigs prefería vivir en Rio de Janeiro antes de  estar en una cárcel inglesa…en fin, hemos de recordar que para el madman no era una buena época en lo que a salud (y cordura) se refiere. Algo debía pasar cuando inmediatamente después del festival Tommy Aldridge y Bob Daisley (Batería y bajista) se marcharon de la banda. Posiblemente los motivos respondiesen, aparte de su natural desequilibrio al hecho de que pocos meses antes (Octubre del 84) un chaval de 19 años llamado John M. se había disparado un tiro en la cabeza. Cuando lo encontraron en los auriculares que había en la habitación sonaba aun el tema “Suicide Solution” e inmediatamente la familia del chico abrió una demanda contra OZZY, algo que acabó de joderle la cabeza, al parecer. También su carrera estaba en un cierto bypass, el último disco que había editado era “Bark at the moon” hacia casi dos años y no volvió a editar otro hasta un año después por lo que podemos deducir a razón de esto y de la nula documentación que hay sobre sus actuaciones en este festival (hay mil veces más sobre las GO-GO’s que sobre él) que no fueron gran cosa. Por el contrario, el Mariscal en su crónica de la Heavy Rock nº19 afirma que sus conciertos, especialmente el primero fueron apoteósicos. Leamos lo que contaba con su peculiar estilo periodístico:”El impacto estuvo en un concierto -el primero- memorable, ejemplo de buen plantearse lo que los miles de espectadores esperaban de él. Desde que empezaron a sonar las notas de introducción con la cantata “Carmina Burana” de CARL OFF con la explosión de júbilo de los espectadores intuí la misma acogida a su aspecto de buena persona que presenciara el pasado verano en Donnington. Al sonar de los primeros acordes del “I don’t know” y empezar a mover sus dos brazos juntos de izquierda a derecha flexionando el tronco, y ver la respuesta del público, estaba claro que la noche iba a ser suya. Nunca los brazos se alzaron con tanta unanimidad y tantas ganas como cuando OZZY lo pedía a una platea también plagada de cruces invertidas, símbolo de todo el mensaje satánico que el implantado .(tal cual).Aquello era estremecedor. De acuerdo, su voz no es un portento, se mueve con la gracia de un elefante, está gordo… pero fue sin lugar a dudas el más querido y carismático de todos los rockeros que pasaron por aquí. La gente gritó a coro lo de ‘Ozzy,Ozzy’ con más fuerza que ningún otro nombre y a cada canción, sin pausa, empalmando tema tras tema, la fiesta “metaleira” se enriquecía hasta los extremos. Siguió “Let’s go crazy” (¿?), luego “Bark at the moon”, “Revelation” y aquello era la locura. La banda respondía a la perfección con el batería Tommy Aldridge haciendo un solo memorable, recordando mucho a John Bonham, y ,sobre todo, el mejor guitarra solista de todos los que desfilaron por el festival, Jake E. Lee. En el programa de la gira se había omitido por error su nombre y muy pocos reconocimos al guitarrista americano que volvió a sorprenderme una vez más. Genial. El solo llenaba el sonido contundente, áspero y aplastante d de la música satánica de Ozzy. Era un espectáculo no solo en sus punteos si no en el ritmo. Tiene más recursos que nadie en este momento para llenar todos los huecos que puede haber en un show.

Al final, el tema “Iron Man” servía de adiós para volver a salir con “Paranoid”. Ningún otro nombre de la descarga heavy había calado tanto en el público, por eso la prensa se mostraba sorprendida y hasta molesta del triunfo de un músico del que habían destacado más sus broncas de circo que de su música. Por eso al final el escenario estaba lleno de gallinas , palomas, pájaros etc., que los de las primeras filas habían lanzado para que el cantante repitiera su numero de antaño”.

Queda dicho. Cada cual saque sus conclusiones.

[YES]

 

 

Para el día 17, Rio fue lo más parecido a los episodios bíblicos del diluvio universal. Quizás OZZY había provocado la ira de los dioses y castigó a aquel lugar de pecado con la lluvia, que si bien había acompañado el evento desde el primer día, ese fue el mayor de todos. Al Jarreau, Elba Ramalha y Alceu Valença eran algunos de los artistas del día, todos repetían presencia en escena, pero sin lugar a duda,la noche era para YES, quienes aparte de ser el grupo más importante de ese día, tocaban en ese país por primera vez. Hacía cuatro meses que, en la ciudad de Orlando en los Estados Unidos, YES habían terminado la gira del álbum ‘90150’, que incluía un mega hit que arrasó en las FM de todo el mundo llamado “Owner of a lonely heart“, más dentro del hard rock melódico que del rock progresivo que habían tocado durante toda su carrera, pero  para los fans más acérrimos del grupo, el disco representaba al menos la vuelta del quinteto. John Anderson a la voz y Chris Squire al bajo, eran dos miembros originales, y el batería seguía siendo Alan White, que llevaba con ellos desde 1972, a los que se les había sumado una curiosa recuperación, la de Tony Kate, el teclista fundador de la banda que la había dejado en el 71. Para sustituir a Steve Howe se hicieron con los servicios de un guitarra llamado Trevor Rabin, que había formado parte de una banda llamada RABBIT, aparte de grabar tres discos en solitario. Su show no fue ni mucho menos el típico de compromiso fuera de gira, sino que trabajaron con el mismo equipo que habían llevado en el tour de hacía meses. Bien es cierto que aprovecharon el viaje e hicieron una pequeña tournee por América del Sur que incluyó algunas fechas en Uruguay y Argentina, pero no hay que pasar por alto el contraste de actitudes entre ellos y Mr. OZZY, que estaba molesto por tener que compartir el escenario. De cualquier manera, el suyo era también uno de los conciertos más esperados y lo prueba el hecho de actuar delante de 250.000 almas el primer día, y se calcula que pasaban con mucho de las trescientas mil en el segundo, que fue el día 20. En estos shows, a pesar del ocurrente sistema de escenarios giratorios, los conciertos de YES sufrieron retrasos de hasta una hora debido a lo complicado del montaje de los láser que acompañaban sus canciones. Desde la obertura con la instrumental y efectista “Cinema“, el escenario se transformaba en una atracción visual a la altura de las canciones que ellos ofrecían: “Leave It”, “Hold On” o “It can happen” eran canciones de última generación que se mezclaban con clásicos del prog-rock de la talla de “Roundabout” o “Yours Is No Disgrace“, aunque hay que decir que estos fueron los menos y como en el resto de muchas de las otras bandas (WHITESNAKE, SCORPIONS o IRON MAIDEN), YES estaban mucho más por mirar al futuro que por vivir del pasado. A unos fans les gustará y otros se sentirán traicionados. Lo cierto es que mirándolo ahora, a toro pasado, no pereció resultar demasiado bien la aventura.

El día 18 únicamente tuvo interés por ser el segundo día en que actuaba QUEEN, y de haber podido elegir un día para ir a Brasil, hubiera sido, desde luego, el 19, cuando se concentró todo el grueso hardrockero del festival con WHITESNAKE, OZZY, SCORPIONS y AC/DC, y además por ese orden. Para quienes vieron el festival completo no hubo ninguna sorpresa. WHITESNAKE repitieron el set de la primera noche, al igual que OZZY, que también repitió los numeritos de tirar cubos de agua a las primeras filas. SCORPIONS… bueno, repitieron hasta las “improvisaciones”, aunque esta vez no hubo sangre en la cara de Rudolf que en el primer show se hirió con una guitarra (como Dickinson de IRON MAIDEN), y AC/DC, variaron el orden del setlist pero no el contenido. Para la velada de clausura, solo cabe reseñar a YES, lo único enmarcable (muy por los pelos pero bueno…) dentro de la escena rockera.

En resumidas cuentas, ROCK IN RIO tuvo un enorme peso dentro de la cultura brasileña, que como hemos dicho, en esos días terminaba con un montón de años de dictadura, durante la cual, la presencia de artistas extranjeros era muy limitada. Fue algo parecido a los conciertos de la Perestroika rusa de Mijail Gorvachov con MOTLEY CRUE, AC/DC y demás, unos conciertos muy difíciles de organizar por sí mismos, pero que además tenían el añadido de tener que pelear con todo tipo de corrupción y trabas legales. Se anunció una segunda parte para el siguiente año, pero pasarían seis, antes de que eso tuviera lugar. El paso del tiempo ha ido devaluando el contenido del festival hasta convertirlo en una franquicia que tuvo su expresión más patética en cuanto a contenido el pasado año en Madrid, un cartel que comparado con el de Lisboa del mismo año , es para desterrar a la cúpula directiva. Para 2013 me temo lo peor, porque a cuatro meses vista de su celebración tan solo está confirmada la presencia de ¡UN! grupo… cualquier tiempo pasado en Rock In Rio, fue mejor.

Miguel. Asturias

DOSSIER ROCK IN RIO

Esta es una recopilación de artículos y/o entrevistas, reseñas etc. aparecidas en la prensa musical, y dedicadas a la primera edición del festival ROCK IN RIO de 1985. Es seguro que no estuvste allí, pero quizá sí recuerdes cuando tuvo lugar el evento y el importante eco que alcanzó a nivel internacional. También es posible que vieses a alguno de los grupos que participaron dentro de sus giras respectivas, y seguro que los discos que se presentaban en esos tours te volaron la cabeza más de una vez. En todo caso, échale imaginación y haz el comentario que te parezca. A vuelta de correo recibirás la dirección para conseguirlo.

– Reportaje publicado en KERRANG nº 87 durante Febrero de 1985. Cuatro páginas en inglés.

– Reportaje publicado en KERRANG nº 88 durante Febrero de 1985. Nueve páginas en inglés.

– Reportaje publicado en HEAVY ROCK nº 19 durante 1985. Diecinueve páginas en español.

– Reportaje publicado en ENFER MAGAZINE nº 22 durante 1985. Cinco páginas en inglés.

– Monográfico WHITESNAKE 1985. Cinco páginas en portugués.

– Reportaje publicado en POPULAR1 nº 140 en Febrero de 1985. Nueve páginas en español.

– Reportaje en METAL ATTACK número 19, publicada en Abril de 1985. Seis páginas en francés.

ON STAGE

“Fue el día en el que murió la nueva ola y el rock and roll se alzó con el triunfo: 29 de Mayo de 1983, el segundo de los tres días que duró el US Festival”. Vince Neil, MOTLEY CRÜE.

El pasado mes de Septiembre se publicó la edición remasterizada con temas extra de “Screaming for Vengeance”, celebrando las tres décadas de vida de esa pieza clave en la historia del heavy metal. JUDAS PRIEST están abusando un poco de este asunto, en mi humilde opinión. Hicieron lo mismo con “British Steel” y sospecho que repetirán la jugada para “Defenders of the faith” y quizá “Turbo”, pero bueno, si vivir de rentas significa sacar a la luz material como el que venden esta vez, bienvenido sea. El álbum viene acompañado de un dvd que contiene el concierto completo que JUDAS PRIEST ofrecieron dentro del macro festival USFESTIVAL en San Bernardino, California en Abril de 1983, dentro de la gira de promoción del disco. Quizá recuerdes que antes los grupos hacían giras para promocionar discos que se vendían por millones, al contrario de lo que sucede ahora, que se graban los discos para justificar las giras.

Como en este blog ya reseñamos “Screamin for Vengeance” en su momento, lo que vamos a revisar ahora es el concierto que han publicado junto al álbum, pero no solo el de JUDAS PRIEST, sino el festival al completo. Un evento de dimensiones estratosféricas, que sirvió entre otras cosas para poner en evidencia que había tanto o más público para el heavy metal como para cualquier otro estilo de música. ´No se si eso fue bueno o malo al final, pero era evidente que de marginal, nada. En fin, un festival del que todos hemos oído hablar, pero del que poco se sabe en realidad. Pongamos un grano de arena para evitar que esto siga ocurriendo y disfrutemos de un gran Heavy Metal Sunday! .Fue un caluroso día de 1983….

El US Festival fue un evento que surgió de la mente de un hombre llamado Steve Wozniak. ¿Y quién es este señor? Pues el que junto al fallecido Steve Jobbs y a Ronald Wayne, dio vida a APPLE COMPUTERS en los lejanos años setenta. A día de hoy, Wozniak vive retirado disfrutando de las inmensas ganancias obtenidas en un rancho con su familia, pero en los ochenta estaba en plena actividad, y con los pies puestos en mil charcos. Uno de sus empeños era dar a conocer los avances tecnológicos de su empresa entre la gente de la calle, que solo conocía las computadoras por las películas de ciencia ficción, y para ello no tuvo mejor idea que dar vida a un festival que barriese Woodstock del imaginario colectivo. Si los hippies y su flower power de pacotilla habían congregado a cuatrocientas mil personas, y el Summer Jam del 76 había alcanzado las 600.000, él haría uno capaz de llegar al millón.

No nos engañemos pensando que esto era el capricho de un millonario excéntrico. En realidad todo formaba parte de una campaña publicitaria para dar a conocer los avances tecnológicos sobre los que Wozniak y Jobbs (Ronald Wayne vendió su participación en la empresa onbce días después de fundarla!) habían estado trabajando. Lo hicieron en unas enormes tiendas dentro de una especie de Festival de Tecnología que mostraban un espectacular despliegue de los, software y dispositivos que combinaban música e informática. No le faltaban luces al muchacho….

Centrándonos en lo que a nosotros nos toca más de cerca, decir que su proyecto tuvo dos ediciones, que si bien no tuvieron un alcance mediático (al menos en Europa) como el de otros festivales de la talla de Reading o Dortmund, a nivel artístico igualaron (cuando no superaron de largo) a los que acabamos de citar y a todo lo que queramos poner por delante.

En los tres días de la primera edición, celebrada en Septiembre de 1982, sus escenarios acogieron entre otros a POLICE, RAMONES, TOM PETTY, B’52, THE KINKS o GRATEFUL DEAD a lo largo de tres días en los que se mezclaban estilos y grupos sin un excesivo criterio.

Nosotros vamos a fijarnos en la siguiente edición, la de 1983, que se alargó durante cuatro días, cada uno de los cuales estaba dedicado a un género musical concreto con nombres de la talla de PRETENDERS, THE CLASH, U2 o DAVID BOWIE llenando los carteles. El  domingo 29 de Mayo, fue el día dedicado por entero al rock duro durante el cual, y bajo el nombre de ‘Heavy Metal Sunday’ se reunieron nada menos que QUIET RIOT, MOTLEY CRUE, OZZY OSBOURNE, JUDAS PRIEST, TRIUMPH, SCORPIONS Y VAN HALEN.

Que el vientos soplaba a favor de ‘nuestra música’ no ofrece demasiadas dudas, pero llama la atención lo escaso de la información que la red de redes nos facilita… parece evidente que lo de desplazar Woodstock del corazón de los rockeros, fue algo que no se consiguió y que el tiempo se ha encargado de borrar el recuerdo de aquel día.

[QUIET RIOT, 20.05.83 12:10P.M.]

FORMACION:

Kevin Du Brown: Voz, Rudy Sarzo: Bajista, Carlos Cavazo: Guitarra, Frankie Banalli: Batería

REPERTORIO:

Danger Zone, Run for cover, Love’s a Bitch, Cun on feel the Noize, Slick Black Cadillac, Let’s get Crazy, Battle Axe, Metal Health (Bang Your head).

Las doce del medio día a 42 grados centígrados es el peor momento que se me ocurre para ver un concierto, pero ese fue el momento de la primera andanada. El Glen Helen Regional Park, situado en San Bernardino, California vio como QUIET RIOT inauguraban la fiesta.

El grupo estaba promocionando su tercer álbum ‘Metal Health’, que supuso un giro radical en su hasta entonces mediocre carrera. Sus dos discos anteriores, ni siquiera habían sido editados en su país natal, a pesar de que entonces aun tenían a Randy Roahds como guitarrista. Sin embargo con este trabajo se convirtieron de la noche a la mañana en el primer grupo de heavy metal que alcanzaba el primer puesto de las listas Billboard en Estados Unidos y su versión de ‘Cum on feel the noize” se convertía en un clásico del género. No obstante, hasta llegar a ese punto tuvieron que recorrer un camino que pasaba por abrir para VANDENBERG en su tour por los Estados Unidos, que estaba centrado en clubs como el Roxy o el Wiskey a Go-Go. El siguiente paso sería abandonar los clubs para centrarse en escenarios de mayor capacidad, y quien mejor que una banda como SCORPIONS para apoyar. Así fue. Los alemanes estaban girando por Estados Unidos contratados por la agencia Feyline, propiedad de Barry Fey, y uno de los gerentes llamado Chuck Morris ( Morris, no Norris) supo ver en QUIET RIOT a una banda capaz de llenar arenas, así que el show que SCORPIONS celebraría en San Bernardino, también incluiría a DuBrown, Sarzo y compañía.

Cómo el mismo Kevin Dubrown recuerda, la suerte por fin había llamado a su puerta:

“El álbum salió en Marzo y en Abril ya estábamos abriendo para SCORPIONS. Cuando llegó el US Festival ellos estaban incluidos, así que a nosotros también nos metieron en esa fecha. A partir de ese concierto, el disco empezó a escalar puestos en las listas, algo que llevábamos esperando desde 1975!!”

Cuarenta minutos de oro en los que Kevin DuBrow, Frankie Banali, Carlos Cavazo, y Rudy Sarzo (la formación clásica) repasaron sobre todo su disco más reciente que incluía la citada versión del clásico de SLADE ‘Cum on feel the noize’ además de grandes momentos como ‘Bang your head’ o ‘Slick Black Cadillac’ y en el que emplearon todos los truquillos de escena que les hicieron famosos. Ahí tenemos a Rudy Sarzo aporreando el bajo de la misma manera que lo haría junto a OZZY o WHITESNAKE años después, a Kevin DuBrown llevando a hombros a Carlos Cavazo, el pie de micho a rayas del citado Kevin… en fin, una mezcla de fuerza y banalidad muy apropiada para la época que, sin embargo no ha soportado demasiado bien el paso del tiempo…

 

[MOTLEY CRÜE, 20.05.83 13:20 P.M.]

FORMACION:

Vince Neil: Voz, Nikki Sixx: Bajo, Tommy Lee: Batería, Mick Mars: Guitarra

REPERTORIO:

Take me to the top , Looks that kill ,Bastard ,Shout at the devil , Merry go round , Knock’em dead kid , Piece of your action , Live wire , Helter skelter

 

Cuatro maleantes procedentes de L.A. ocupaban su espacio a la 1:20 de la tarde. MOTLEY CRUE lo serían todo para el heavy metal americano durante el resto de la década de la misma manera que KISS lo fueron en los 70. Sin embargo, en 1983, aun buscaban su espacio. El propio Vince Neil, cantante del grupo, ha dejado escritos sus recuerdos sobre aquel día en “Los trapos sucios”, el libro autobiográfico de la banda:

“Solo habíamos publicado un disco que acababa de rozar las listas de ventas llegando al número 157. La mayoría de aquellos chavales probablemente nonos conocían de nada. Llavaban todo el día al sol y lomás seguro es que nos odiaran porque estaban impacientes por ver a OZZY y a VAN HALEN.”

Bien es cierto que su puesta en escena y su actitud (muy por encima de su música) estaban en boca de todos. Ellos eran los tipos malos del negocio, los que vivían en el filo y los que milagrosamente siguen vivos ( o casi) pero al igual que para QUIET RIOT, el US Festival fue una prueba de fuego que utilizaron para chequear la respuesta del público ante sus nuevos temas. De nuevo Vince neil:

“A partir del momento que tocamos “Shout at the Devil”, supe que lo habíamos conseguido. Ya no tenía de que preocuparme. Aquella gente no había oído la canción en su vida, apenas acabábamos de empezar a grabar el disco. Pero hacia el final ya la estaban coreando, alzando los puños hacia el cielo”

Efectivamente, Neil y sus compinches repasaron ‘Too fast for love’ , su a´bu de debut, del que no faltaron lo que hoy son clásicos como ‘Live Wire‘ o ‘Take me to the top’, pero lo cierto es que el 75% del repertorio estuvo dedicado a ‘Shout at the devil’: ‘Bastard’, ‘Looks that kill’, ‘Helter skelter’ con la que cerraron o la propia ‘Shout at the devil’ entre otras. Una apuesta muy inteligente ya que lo cierto es que igual les daba interpretar canciones de un disco que nadie conocía u otro que aun no existía, y tocando estas últimas, al menos pudieron ver como respondían los 300.000 rockeros presentes.

El evento supuso también una muestra de cómo se iban a desarrollar sus vidas de rock stars a partir de entonces y durante una larga temporada, si atendemos al detalle de que su casa discográfica puso un helicóptero a disposición de la banda para el desplazamiento a San Bernardino. Con ser lo que son y llegar donde han llegado, a día de hoy no han vuelto a tocar para tanta gente en un solo show, de manera que creo no mentir cuando hablo de aquel momento como de algo trascendental.

De su actuación, que comienza con un preocupante ruego de la organización para que todo el mundo se echara hacia atrás, (me imagino el viacrucis de quienes estaban en las primeras filas) cabe destacar la soltura que demostraban sobre el escenario, algo digno de tener en cuenta ya que no dejaban de ser unos niñatos al lado de cualquiera de las otras bandas, a los que encima no les sobraba técnica precisamente, y menos a su cantante que a nadie, pero bueno, tenían la juventud y la energía y sobre todo un brillante compositor como era Nikki Sixx, el verdadero líder insustituible de la banda. Un gran show como prueba el hecho de que aquel mastodóntico escenario, en el que tocaban a plena luz del día, no se les quede ni mucho menos grande.

[OZZY OSBOURNE 20.05.83 13:50]

FORMACION:
Ozzy Osbourne: Voz, Jake E. Lee: Guitarra, Tommy Aldridge: Batería, Bob Daisley: Bajista, Don Airey: Teclista

R E P E R T O R I O

Over the mountain , Mr. Crowley, Crazy train , Suicide solution , Flying high again , Paranoid , Bark at the moon , You’re no different , Spiders , Waiting for darkness

Era la hora para uno de los iconos del hard rock, Mr. Ozzy Osbourne , quien en aquellos días tenía su banda en un proceso de cambio que alcanzaba a todo el mundo . Cambio de sello, cambio en su  orientación musical y cambios en el grupo, entre los que resaltaba naturalmente el del guitarrista, ya que precisamente este show supuso el debut para Jake E.Lee, el hombre que tuvo la difícil tarea de sustituir al fallecido Randy Rhoads, si pasamos de largo la etapa de Brad Gillis. La sección rítmica era nueva también respecto a su anterior álbum de estudio y ahora Bob Daisley sustituía a Rudy Sarzo en el bajo, quien por cierto, había estado presente en aquel escenario momentos antes con sus QUIET RIOT .

Queda claro que al margen de Jake, no estamos hablando precisamente de unos debutantes, si no de una banda totalmente profesional que se come el escenario a plena luz del día en una actuación muy superior a la del Dortmund Fest que celebraron a finales de ese mismo año. Ozzy, tras saludar desde la megapantalla de video situada sobre el escenario, sale a escena con un traje de indio (penacho incluido) digno de la mismísima María Jiménez que le dura sólo unos segundos antes de atacar con ‘Over the Mountain’ a modo de saludo. Es Don Airey , por entonces teclista en el grupo, quien hace la intro de ‘Mr.Crowley’, el siguiente tema, que da pie ya a continuar el show con canciones de la talla de ‘Crazy Train’ o ‘Flying high again’. Canciones que son ya históricas pero que entonces formaban parte de un pasado a olvidar, o mejor dicho menos a superar, lo mismo que el de BLACK SABBATH del cual solamente hacen ‘Paranoid’.

Estaba claro que había que mirar hacia delante y sobrevivir a cualquier precio, y como prueba está el hecho de que la mitad final del show está dedicado integramente a canciones del nuevo álbum ‘Bark at the moon’, al que aun le faltaban varios meses para salir a la venta.

Sobre el show en sí, destacar al nuevo guitarra Jake E. Lee, que no dejaba de ser un novato, pero cuya ambición era más que visible. Desde elmomento que pisa aquel escenario literalmente se come al resto de músicos, tanto a nivel técnico (con el permiso de Aldridge y teniendo en cuenta lo limitado del papel de Don Airey en esta banda) como de presencia en escena. Por otro lado tenemos a Ozzy, que como de costumbre parece ido y está más preocupado en lanzar besitos al público que otra cosa, y por último a Bob Daisley, quien permanece estático durante todo el show. Por el contrario, Jake E. Lee, tenía aun que demostrar que las botas que se estaba calzando (que eran las de Randy Rhoads, no lo olvidemos) no le venían grandes.

No me cansaré de repetir que me parece una verdadera lástima que la carrera de este hombre no llegase hasta donde realmente merecía, ya que su progreso al lado de Ozzy y luego con BADLANDS fue digno de un reconocimiento infinitamente mayor del que tuvo.

 

[JUDAS PRIEST 20.05.83 16:30 P.M.]

FORMACION:

Rob Halford: Voz, K.K. Downing: Guitarra, Glenn Tipton: Guitarra, Ian Hill: Bajista, Dave Holland: Batería

REPERTORIO:

Hellion / Electric eye , Riding on the wind , Headin out to the highway , Metal gods , Breaking the law , Diamonds and rust , Victims of changes , Living after midnight , The green Manalishi , Screaming for Vengeance , You’ve got another thing comin’ , Hell bent for leather

 

A pesar de que hubiese dado cualquier cosa por haber estado allí, no puedo hacerme una idea de lo que debe ser una sobremesa de un domingo de Mayo bajo el abrasador sol de California viendo a JUDAS PRIEST sobre un escenario presentando nada menos que un disco como ‘Screaming for Vengeance’.

La gira promocional por Europa había arrasado todo a su paso, pero el éxito de la banda en Estados Unidos gracias al apoyo de los medios y de la compañía discográfica estaba alcanzando cotas nunca vistas anteriormente, de manera que tras terminar la gira británica, en Enero del 82, graban el nuevo álbum en Ibiza e inician un gigantesco tour por Estados Unidos y Canadá que se prolonga por espacio de casi dos años.

Como suele suceder en estos casos, consiguieron el rechazo del sector más talibán del público inglés, (algo que ya les había ocurrido a multitud de grupos como DEF LEPPARD por ejemplo, pero por otra parte, lograron romper moldes en el mercado americano, que era lo que realmente buscaron siempre (como todos los grupos de rock de la historia). Bien, pues a ese macro-tour pertenece la fecha que nos ocupa, y como para el resto de las bandas que en ella participaron, para JUDAS PRIEST también fue un auténtico shock. El propio Rob Halford lo recuerda como algo fuera de lo común:

“Sabíamos que iba a ser el día más grande del festival, simplemente porque los fans del rock duro se identifican plenamente con este tipo de eventos al aire libre. Volamos desde el hotel en helicóptero durante un trayecto de unas diez millas y de repente vimos hectáreas de terreno ocupadas por coches aparcados, como un verdadero océano de metal. Cuando todavía no habíamos asimilado aquello, cruzamos una colina y de repente vimos el irrepetible espectáculo que forman trescientas mil personas juntas…”.

JUDAS PRIEST tocaron a lo largo de setenta minutos, un margen de tiempo muy escaso para resumir tantos y tan  buenos momentos como ya tenían registrados entonces, por lo que tuvieron que recortar en gran medida su repertorio.  Resulta curioso ver que respetaron sus temas más clásicos en detrimento de las nuevas (que ya no lo eran tanto…) de las que solo incluyen cuatro. El repertorio está construido con canciones que representan a casi cada una de sus obras (unas más y otras menos) lo cual no deja de tener su mérito habida cuenta del poco tiempo con el que contaron.

hasta entonces intachable, y que seguiría en ascenso en los Estados Unidos durante otro buen montón de años, llegando a momentos delirantes de los que pocas bandas pueden ‘presumir’ como la filmación de ‘Heavy metal Paking lot’ en 1986, una película amateur que consistía en entrevistas a fans en el aparcamiento de un recinto donde se celebraba un concierto de JUDAS PRIEST.

 

[TRIUMPH 20.05.83 18:10]

FORMACION:

Rik Emmett: Guitarra y voz Gil Moore: Bajista Mike Levine: Batería y voz

REPERTORIO:

Allied forces ,    Lay it all on the line ,    Never Surrender ,    Magic Power ,    A world of fantasy ,    Rock and roll Machine ,    When the Lights go down ,    Fight the good fight,    Follow your heart.

Resulta difícil de creer para un fan europeo que un grupo como TRIUMPH pueda gozar de mejor posición en un festival de la que tuvieron JUDAS PRIEST u OZZY OSBOURNE. No quiero insinuar que les falten méritos ni muchísimo menos, de eso están sobrados, pero con el corazón en la mano, la popularidad del trío canadiense a ojos de cualquiera de nosotros es infinitamente inferior a la de cualquiera de los antes citados. Aun es más, creo que no miento si digo que, al menos en España son prácticamente desconocidos al lado de cualquiera de las otras bandas que participaron en el festival, QUIET RIOT incluidos.

No sé si en otros países como Argentina o Chile ocurre lo mismo, pero aquí es así.

En cualquier caso, lo que está claro es que no ocurría lo mismo en Estados Unidos. Allí Rik Emmett, Gil Moore y Mike Levine , guitarra-cantante, batería-cantante y bajo respectivamente, gozaban de una enorme popularidad. De hecho sus dos últimos álbumes habían escalado las charts hasta lo más alto. Con ‘Alied forces’ primero y el no menos importante ‘Never Surrender‘ habían pasado del millón de copias vendidas ( en cada uno de los casos) lo que quizá hace más entendible la ventajosa posición de la que gozaron.

 

El repertorio está construido en base a canciones de varios momentos de su trayectoria. No olvidemos que TRIUMPH llevaban en activo desde 1976, lo que les daba mucho juego en ese sentido, sin embargo entre todos los álbumes, es ‘Alied forces’ publicado en 1981, el más visitado.

La ejecución de los temas es impecable y un punto a favor del grupo estriba en que el sentimiento que hacen brotar de sus canciones encaja como un guante con el espíritu del festival. Digamos que el ambiente, el clima y la ilusión que se veían en aquel encuentro van más en la línea del sonido de TRIUMPH que en le de JUDAS PRIEST o MOTLEY CRUE, por ejemplo. Como sin duda sabes ya, TRIUMPH tenían un sonido 100% hard rock pero muy asequible al oído, con mucha melodía… algo así como Y&T o SAMMY HAGGAR pero más elaborado, y francamente eso me encaja más con el ambiente californiano que una banda de Birmingham cargada de cuero y tachuelas.

En cuanto a su puesta en escena, hemos de reconocer que el hecho de ser un trío, con el añadido de que en varios temas canta el batería, Gill Moore, tiene ciertas servidumbres. Choca bastante ver a tres músicos (dos en realidad) en un escenario tan grande. El impacto visual se pierde en el espacio (nunca mejor dicho) y le resta mucha intensidad a una actuación que por otra parte es impecable. El único pero que yo pondría, es que Rik Emmett me ha parecido un guitarra de enorme talento y un muy buen cantante, que sin embargo no aprovecha sus dotes al 100% luciéndose con interminables solos de guitarra más propios quizá de otras épocas, yun punto bastante infantiloide, algo que en un festival así, con el tiempo tan limitado, toda banda debe olvidar y sustituir por la mayor cantidad de canciones posibles.

Solo me resta comentar que sin duda esta es la banda que más rentabilizó su actuación, y que al igual que JUDAS PRIEST han hecho el pasado septiembre de 2012, editaron un dvd y cd en 2.003 que sirvió como excusa para una gira de reunión en la que el citado Rik Emmet, guitarra y voz, no participó.

[SCORPIONS 20.05.83 19:05]

 

FORMACION:

Klaus Meine: Voz, Rudolf Schenker: Guitarra, Mathias Jabs: Guitarra, Fran Bucholf: Bajista, Herman Rarebell: Batería

REPERTORIO:

Blackout , Lovinng you Sunday morning , Make it real , We’ll burn the sky , Coast to coast , Holiday , No one like you , Can’t live without you , Coming home , Dynamite , The zoo , Another piece of meat , Can’t get enough.

En la recta final del Heavy Metal Sunday el escenario fue ocupado durante una hora y cuarto por la banda de hard rock más grande de cuantas hayan surgido en la historia de Alemania. SCORPIONS se encontraban en un momento inmejorable. Su popularidad había crecido lo que nadie podía imaginar y “Blackout” el álbum que estaban promocionando, era la mezcla perfecta entre la banda llena de personalidad que habían sido en el pasado que aun conservaba la contundencia de obras como ‘Animal Magnetism’ o ‘Lovedrive’, y aquella en que se convertiría apenas meses después, capaz de escribir riffs que se grababan a fuego en la memoria con escucharlos una vez, como ocurría con “Rock you like a Hurricane” o “Big city nights”

El público americano estaba hambriento del rock de SCORPIONS. Era tal la demanda del público para ver al grupo en directo, que cuando les surgió la oportunidad de participar (casi cerrando) este macrofestival tuvieron que sumar un montón de fechas más en varios puntos del país en una gira que parecía no tener fin. Tanto era así, que el disco que promocionaban había sido editado en Marzo del año anterior, y el siguiente, “Love at first sting”, no vería la luz hasta Marzo de 1984, exactamente dos años durante los que Klaus Meine , Mathias Jabs, Herman Rarebell, Franzis Buchold y Rudolph Schenker , trabajaron sin descanso.

SCORPIONS fueron los primeros que pudieron contar con la oscuridad como aliada, de manera que, a l contrario del resto de bandas, pudieron aprovecharse de los recursos que la pirotecnia y las luces ofrecían. Sin embargo, lo que realmente llenaba el escenario era, como no, la banda en si misma.

Nadie ha igualado las poses de SCORPIONS milimétricamente estudiadas, ensayadas y ejecutadas, hasta el punto de aburrir a quienes les veían dos o tres veces en un año. El trío de guitarras-cantante avanzando paso a paso, los castillos humanos o los giros de guitarra de Rudolf Schenker eran algo que sabías que te ibas a encontrar, del mismo modo que sabías que en los shows de AC/DC verías cañones y una campana colgando o que la réplica de un bombardero coronaba los escenarios de MOTÖRHEAD en aquellos tiempos. La diferencia entre SCORPIONS y el resto estaba en que ellos eran guardianes de la vieja escuela y prescindían de artilugios mecánicos o efectos ajenos a ellos mismos, claro que, con un repertorio como el que ofrecieron aquella noche, uno bien puede olvidarse de atrezzos y zarandajas.

La práctica totalidad del set, estuvo centrado en los discos grabados con Mathias Jabs a la guitarra. Olvidada la etaba de Uli Jon Roth y descartado Michael Schenker demanera definitiva, Jabs había anclado posiciones en la jerarquía del grupo y a pesar de ser el más novato de todos ellos, había ganado una presencia (tanto física como creativa) que compesaba lo reciente de su aportación al grupo. De esta manera, ‘Lovedrive’, ‘Animal Magnetism’ y ‘Black out’ fueron los que se llevaron el gato al agua, lo que no deja de ser bastante significativo. En fin, a tenor de los comentarios que circulan por la red, los alemanes fueron los grandes triunfadores del festival y merecieron cerrarlo.

[VAN HALEN 20.05.83 22:00 P.M.]

Dave Lee Roth: Cantante Michael Anthony: Bajista Eddie Van Halen: Guitarra Alex Van Halen: Batería

REPERTORIO:

Romeo delight, Unchained (drum solo), Thee full bug, Running with the devil , Jamie’s crying , So this is love, Little guitars, Bass solo / Dancing in the street , Somebody get me a doctor, Girl gone mad , I’m so glad, Dance the night away, Cathedral , Secrets Drum solo, Everybody wants some Ice cream man, Pretty woman, Guitar solo, Ain’t talking bout love, Bottoms up, You really got me, Happy trails

Con la noche llenando el cielo de California, había llegado el momento de cerrar el festival, y naturalmente, había que hacerlo a lo grande. Un acontecimiento de la magnitud que este tenía, por fuerza necesitaba terminar de una manera tan espectacular, que no fuese posible olvidar en mucho tiempo. Para ello, nadie mejor que VAN HALEN, quizá la banda más emblemática del rock duro americano en aquel momento, o cuando menos, una garantía de técnica y espectáculo a partes iguales: justo lo que se supone que era el espíritu del festival.

Como en el caso de la mayoría de las bandas participantes, el show de USFEST trajo a los VAN HALEN más excesivos en todos los sentidos. Solo hay que tener en cuenta el millón y medio de dólares que cobraron por la actuación para hacerse una idea del nivel al que habían llegado en sus egos y su banalidad. No digo que no merecieran esa cantidad o el doble si queréis, pero el hecho de que cobrasen millón y medio por la sencilla razón de que David Bowie cobraba un millón es significativo. Eso por no hablar de los continuos e infantiles ataques de David Lee Roth hacia Mick Jones y Joe Strumer de THE CLASH, que habían tocado el día anterior, tanto en la rueda de prensa como sobre el escenario. En todo caso al menos consiguieron la pasta y aparecieron en el libro Guiness de los records, como la banda mejor pagada de la historia por un solo show, porque efectivamente, Roth y sus compañeros, hicieron el concierto sin estar en medio de ninguna gira ni nadad parecido. De hecho estaban en el estudio preparando su millonario “1984”, y tuvieron que interrumpir la grabación para preparar aquel evento aislado como si se tratase de una gira: diseñar el vestuario, el atrezzo, el backline en escena y todo lo que esto conlleva… en fin, supongo que un millón y medio de dólares bien merece un madrugón.

Sea como fuere, lo cierto es que si hablamos de excesos, donde realmente los hubo fue sobre el escenario. El grupo, sus canciones, su puesta en escena, su técnica… todo ello daba sentido a la expresión esa de ‘más grande que la vida’ o ‘larger tan life’, que tanto usan en aquel país. VAN HALEN era trasladar los bulevares de Hollywood y los casinos de Las Vegas al mismo escenario y pasear por sus calles con una banda sonora técnica y creativamente perfecta. El set que desarrollaron a lo largo de su actuación, recorre año a año toda su carrera pre-‘1984’ (no podría ser de otra forma) de una forma muy original ya que solamente en una ocasión hacen dos canciones seguidas de un mismo disco, es decir saltan de ‘Woman and children first’ a ‘Fair Warning‘ para luego visitar ‘Van Halen’ o ‘Van Halen II’ pero así con todo, se las arreglan para dar prioridad a su, entonces, obra más reciente, ‘Diver down’.

Aparte hay un solo de cada músico, e incluso por si alguien se quedaba con gana, nada menos que dos! de batería. Todo esto en un escenario gigantesco como lo era la banda en aquellos días. Todo el suelo está cubierto por franjas de colores blanco y rojo, emulando el diseño de la guitarra de Eddie, y os aseguro que son unos cuantos metros cuadrados!! David Lee Roth va quitándose progresivamente su atuendo, despojándose de un enorme guardapolvos de lentejuelas (para no olvidar) y demás fulares y colgantes y a Alex casi ni se le ve detrás de aquel megakit de batería… es decir, todo aquello que veíamos en las revistas y que sólo podíamos imaginar. ‘Ain’t talking bout love’, ‘Booton’s up’ o ‘You really got me’ son las canciones que cierran el evento amen de un solo de guitarra. El atuendo de David Lee Roth en la segunda parte de la larga actuación consiste en una especie de tres cuartos de flecos en plan serpentina que merece la pena reseñar. En fin, si quieres acercarte al lado americano del rock duro en los ochenta, aquí tienes desde luego uno de los más representativos standard de aquella historia.

Miguel. Asturias