HEMEROTECA

.::ENCYCLOPEDIA METALLICA::.

[EDITA]: Bobcat Books. (Oct. 1981).
[PERIODICIDAD]  Ejemplar único.
[PRECIO APROXIMADO]: 44€ (de segunda mano).
[PUNTOS DE VENTA]: Ebay.
[AUTOR]: Brian Harrigan / Malcom Dome.
[FORMATO]: 25.7 x 19.8 x 1 cm.
[PAGINAS]: 90.
[IDIOMA]: Inglés.

Brian Harrigan y Malcolm Dome son dos periodistas británicos que ya eran legendarios cuando en 1981 se publicaba el libro que vamos a repasar ahora.

El primero era una pluma habitual en Melody Maker, mientras que el segundo solía colaborar con Record Mirror, dos publicaciones semanales de enorme tirada en un país como la Inglaterra de mediados-finales de los setenta, que, recordemos, iba de lado a lado en lo que respecta a modas musicales.  Ellos sin embargo, mantuvieron inquebrantable su fe en el rock duro. No se equivocaron. Durante 1979, el renacimiento del rock duro era ya un hecho y las nuevas bandas, pasaban a encabezar las listas, al mismo tiempo que las viejas recuperaban el respeto. GIRLSCHOOL, WHITESNAKE, IRON MAIDEN, SAXON, RAINBOW o JUDAS PRIEST recuperaban terreno ante aquella invasión punk que también saldría favorecida de la situación, al enfilar el camino que le correspondía y convertirse de nuevo en la amenaza que nunca debió dejar de ser.

En ese estado de cosas, la prensa no quiso permanecer ajena, y las portadas de periódicos como Sounds, New Musical Express o los que ya mencionamos, volvieron a incluir a Ted Nugent, Ritchie Blackmore y demás en sus portadas. De una manera quizá un tanto precipitada, la editorial Bobcat Books se apuntó al asunto publicando este libro que repasa “por primera vez, la historia completa del heavy  metal, desde THE JIMI HENDRIX EXPERIENCE, hasta el presente”… no olvidemos ¡1980! . En fin, como puedes imaginar, hay algunas entradas un poco forzadas, pero no olvidemos que es un libro inglés y por lo tanto tiene material suficiente para salir con nota de la situación.

Está estructurado en cuatro grandes bloques: Escena inglesa ’66 – ’75.  Con CREAM, DEEP PURPLE, LED ZEPPELIN, EL&P, RORY GALLAGHER o BLACK SABBATH como argumento.  Escena americana ’66-’80. Donde encontramos referencias a KISS, LYNYRD SKYNYRD, RUSH o SAMMY HAGGAR. “Escena europea ’66-’80.” Protagonizada por SCORPIONS, KROKUS o AC/DC (¿?) y por último Escena inglesa ’76 –’80 donde bandas como SAMSON, DEF LEPPARD. IRON MAIDEN, TYGERS OF PANG TANG o GIRLSCHOOL, se hacen visibles.

“Denim & Leather”. El perfecto resumen de una época y un sentimiento

Dicho esto, debo añadir que seguramente más de uno de nosotros hubiese matado por haber tenido entre sus manos este libro cuando salió. Los textos aportaban información que si bien hoy día está más que asumida, no ocurría lo mismo entonces, habida cuenta de que las fuentes donde “instruirse” no eran muchas. Las fotos transmiten el feeling de toda una época, cuando el heavy metal era una amenaza, y vestir de aquella manera te colocaba al margen de la sociedad convencional y en resumen, es una más que aceptable mini-enciclopedia del heavy metal, mucho mejor desde luego, que otras publicadas en España tres o cuatro años después, cuando los contenidos que integran esta, ya estaban desfasados.

A día de hoy es una más que aceptable chuchería bastante fácil de conseguir en ebay o similares, que además forma parte de la leyenda urbana del heavy metal. Supongo que ya sabes de qué va la historia, pero por si las moscas… Se dice que Lars Ulrich estaba buscando nombre para la banda que iba a formar, al mismo tiempo que un amigo suyo llamado Ron Quintana hacía lo mismo, pero para un fanzine. Ron le comentó que estaba dudando entre llamarlo “Metal Mania” o “Encyclopedia Metallica” (fusilado de este libro), a lo que Lars le constó que Metal Mania era muchísimo mejor. Desde luego, Lars ya daba señales de que la lealtad y la honestidad no iban a ser un problema a la hora de conseguir lo que quería.

 

ON STAGE

 

MONSTERS OF ROCK en España, 1988

17, 18 y 22 de Septiembre de 1988 en Pamplona, Madrid y Barcelona respectivamente, dentro de La plaza de Toso, la Casa de Campo y la Monumental.

.::Este artículo se completa con un dosier de prensa cuyo contenido y forma de conseguir viene reseñado al final del mismo::.

MONSTERS OF ROCK es un nombre recurrente cuando hablamos de los festivales de rock duro de los 80… prueba de ello es que ya lo hemos hecho otras veces. Sin embargo, creo que en ningún momento hemos hablado del sentimiento de lejanía que trasmitía el festival para la mayoría de nosotros. No hablo de la lejanía física, que también, si no de la lejanía que trasmite lo inalcanzable. No recuerdo a nadie (en mi entorno al menos), capaz de plantearse siquiera estar presente en aquellos conciertos. En primer lugar a nadie con quince o dieciséis años iban a darle permiso para emprender esa aventura, en segundo lugar no conocía a nadie con el capital suficiente para permitirse semejante lujo, y para mayor inconveniente, vivir en ‘provincias’ era muy diferente a hacerlo en Madrid, donde solían organizarse viajes para asistir a aquellos shows. Si vivías en Olmedo, Teruel o Gijón, ya podías buscarte la vida.

De tal manera, teníamos que contentarnos con nuestra imaginación, y las fotografías y reseñas en prensa que año tras año, y con desigual fortuna todo hay que decirlo, acercaban Donington Castle al común de los rockeros.

Sin embargo, llegado 1988, el asunto cambió para gran parte del público. Muchos seguimos sin poder estar presentes en aquellos conciertos por razones principalmente económicas, pero un buen montón de miles de metalheads , en su mayoría procedentes de Cataluña, Madrid y Navarra, sí tuvieron la suerte ( la inmensa suerte, diría yo) de poder asistir en primera persona a algo a lo que posiblemente ( y a veinticinco años vista) no se le dio la importancia que realmente tuvo, ya que si lo comparábamos con el original ‘nuestro’ MONSTERS parecía bastante descafeinado porque no tuvimos a KISS, DAVID LEE ROTH o GUNS AND ROSES, como ocurrió en Inglaterra

Sin embargo, y buscando el lado positivo, puede decirse que salimos ganando respecto a la mayor parte de los otros países donde el festival hizo parada porque permitidme que dude mucho que algún día volvamos a disfrutar del lujo de ver a METALLICA y IRON MAIDEN juntos en un festival. En fin, no creo que haya un promotor con el valor (y el dinero) suficiente para poner juntos esos dos nombres, habida cuenta que cada uno de ellos justificaría el título de ‘Festival del verano’ si los ponen junto a otras treinta y cinco bandas en ocho escenarios a la vez, como es costumbre hacer hoy en día.

Bien, la idea para este post es que, recopilando la información en prensa de la época, se pueda hilar un pequeño homenaje a lo que fueron aquellos tres conciertos donde IRON MAIDEN, METALLICA, ANTHRAX, HELLOWEEN y MANZANO, dieron vida a la primera edición de MONSTERS OF ROCK en nuestro país. Seguramente, algunos de los que paráis por aquí vivisteis en primera persona aquel acontecimiento que tuvo lugar un lejano mes de septiembre de 1988, así que si os apetece compartir la experiencia, seréis muy bien venidos.

[MANZANO]

La banda en solitario de José Antonio Manzano, ex cantante de BANZAI fue el único grupo español en el MONSTERS OF ROCK. Algún tiempo atrás, BANZAI habían cesado en su actividad (exactamente en Enero de 1985, tras cerrar un festival junto a ROSA NEGRA y SANTA) y tras un paréntesis en el que lideró a ZERO (que, en realidad era una conocida banda llamada UMO con el como vocalista) en aquel 1988 daba comienzo a esta nueva aventura en compañía del notable guitarrista Tony Vallés.

Joan Singla, cabeza visible de METAL HAMMER España, estaba de alguna manera ‘involucrado’ en el grupo y en su fichaje por la compañía catalana CBGS ( que también publicó los trabajos de LEGION o NIAGARA ente otros muchos) de manera que aquellos tres shows fueron extremadamente útiles a la hora de presentar el disco.

Sus shows, como es lógico estaban situados en la peor parte de la tabla, es decir, cuando aun mucha gente buscaba su posición, a plena luz del día (empezaban a las siete de la tarde), sin luces y con el sonido a la mitad de sus posibilidades. De todas formas, y a tenor de las reseñas, el público pudo presenciar un show compacto, con un Manzano mucho más suelto que en su anterior etapa con ZERO.

El repertorio, limitado a treinta minutos, estuvo básicamente formado por canciones de su nuevo disco que mezcló con clásicos de BANZAI, entre ellos “Grita”, o “Luces” . MANZANO bailaron con la más fea, con todo en contra, presentando un material que nadie conocía y con un buen montón de miles de personas que a quienes habían ido a ver era a METALLICA o IRON MAIDEN en su mayoría, pero pudieron demostrar que aun había bandas que buscaban el equilibrio en una escena cada vez más dividida entre el sonido thrash y el americano.

[ANTHRAX]

La banda neoyorquina era ya extremadamente popular en España. Su presencia en los medios especializados les había abierto a muchos amantes del heavy metal más clásico que al menos toleraban algunas de sus canciones. Posiblemente esto sorprenda a algunos de vosotros, pero de vez en cuando conviene recordar que las posturas talibán en el heavy metal de aquel entonces eran algo habitual. En cualquier caso, ANTHRAX venían con el álbum “State of euphoria” bajo el brazo, es decir, que habían bajado revoluciones con respecto a sus anteriores discos lo que les hacía perfectamente compatibles con el resto de bandas de la velada. Su puesta en escena fue bastante limitada en cuanto a espacio y solo contó con el telón de fondo como atrezzo escénico. Al igual que MANZANO, salieron con la luz del día y el sonido a medio gas, pero con mucha gana de corresponder a un público muy receptivo y con mucha gana de comprobar por sí mismo si era veradd todo lo que se decía sobre aquellos tipos. Creo que nadie salió defraudado: el set list era perfecto, la formación clásica estaba en su gran momento y habían encontrado el punto de equilibrio entre la intensidad y la técnica. ANTHRAX dieron un repaso a sus grandes éxitos: “A.I.R.”, “Madhouse”, “Indians” o “I am the law” mezclándolos con canciones de su entonces reciente álbum:” Milka mee luush”, “Anti social” (la versión de TRUST) o “Finale”.

No dispusieron del tiempo de un show completo, pero se las arreglaron para que no quedasen fuera los guiños que concierto a concierto se hacían imprescindibles en sus actuaciones. El penacho de plumas en “Indians” o el cambio de papeles durante “I’m the man” habían cobrado (salvando distancias) la importancia del striptease de Angus Young o el casco de bombero de Paul Stanley, y en estos tampoco quisieron dejarlos de lado. Los comentarios apuntan a que la banda estuvo entregada al 110%, con la excepción de un Dan Spitz excesivamente estático, en especial durante los solos. En todo caso era la primera vez que actuaban aquí, eran muy esperados y no decepcionaron a nadie.

[HELLOWEEN]

Si decíamos que ANTHRAX eran muy populares entre el publico heavy metal en 1988, lo de HELLOWEEN eran palabras mayores. A ANTHRAX se les toleraba, pero por lo que respecta a los alemanes, era prácticamente imposible entrar en un garito de música heavy y estar más de una hora sin que pinchasen alguna canción de cualquiera de las dos partes de “Keeper of the seven keys” el álbum que todo el mundo tenía. También recuerdo que se les metió en un carro ( el del thrash) que no les correspondía en absoluto. Si me apuras, su primer Maxisingle “Walls of Jerich” tenía ciertas trazas de speed metal, pero no me parece que la cosa fuese mas allá.

En todo caso, HELLOWEEN eran parte de aquel Monsters y el publico realmente les esperaba con los brazos abiertos. Justo un año antes (en septiembre de 1987) habían abierto las fechas españolas del tour de “Dream Evil” de DIO, dejando un buen sabor de boca que los asistentes al Monsters espraban repetir. Sin embargo, no fue del todo así al menos en Barcelona donde al parecer no tuvieron una buena noche y su show termino por ser el peor de la velada a decir de las crónicas… supongo que será cuestión de gustos. Sea como fuere en apenas tres cuartos de hora se las apañaron para ejecutar canciones de todos sus trabajos, pensando más en quienes podían no haberles visto en su anterior visita que en promocionar su nuevo disco y “Future world”, “Helloween” o “How many tears” dejaron satisfechos a sus numerosos fans.

[METALLICA]

“…And Justice for all” no llevaba todavía un mes en las tiendas cuando tuvo lugar este concierto. Poco importaba eso. METALLICA a esas alturas eran un monstruo imparable que se habían descolgado de todos aquellos grupos con los que crecieron. Un ejemplo lo teníamos en aquella misma noche con ANTHRAX . Como seguramente sabes ya, los neoyorquinos habían acogido en su local de ensayo a Hetfield y compañía cuando estos habían subido a grabar su disco de debut. Las comparaciones son odiosas, pero si ponemos en una balanza los logros de cada grupo… En fin, no se trata de analizar aquí si METALLICA lo merecieron o no, o si el disco recién publicado era el peor que habían publicado hasta entonces (desde luego si lo era en mi opinión) el caso es que aquellos cuatro individuos estaban ya en disposición de comerse el publico y eso lo sabía ya todo el mundo: tanto el público asistente como ellos mismos. Pocas bandas pueden permitirse el lujo de abandonar una gira americana junto a VAN HALEN como hicieron ellos, para diseñar su propia gira.

De hecho estaban ya inmersos en la liga grande, y jugaban tan sucio con el resto de bandas como seguramente otras habían jugado con ellos en su momento. Un ejemplo fue el hecho de no ofrecer entrevistas a la prensa hasta el instante exacto en que IRON MAIDEN comenzaban su show. De esa forma, los periodistas no podían cubrir parte de la actuación de Dickinson y compañía. Un truco tan feo como efectivo.

En todo caso, su show estuvo hilado con canciones de sus tres primeros álbumes, comenzando con “Creeping death” y “For whom the bells toll” de “Ride the lightning” asi para abrir boca. Por lo que tocaba a sus trabajos más recientes, solo interpretaron un par de versiones del maxi “Garage Days” (“Last Caress” y “Am I evil?”) y “Harvester of sorrow” del doble “And Justice”, lo que convirtió aquellos conciertos en algo muy parecido a lo que habían ofrecido meses atrás en su visita de enero de aquel año.

La gira de METALLICA continuaría por Escandinavia , Alemania y tras un breve regreso a su país, volarían a Australia y Japón para después continuar durante un año entero a caballo entre América y Europa. Sin duda eran una banda que jugaba a ganar y tenía a sus pies a todo el mundo: Habían demostrado que en el escenario mandaban ellos sin necesidad de grandes alharacas: su intensidad, su técnica y su fuerza era los resortes que movían una maquinaria que décadas después sigue en lo más alto. Supongo que será por algo.

[IRON MAIDEN]

Supongo que no debe ser fácil para un grupo, ver como quienes poco tiempo atrás eran simples fans les comen el terreno, pero así es la vida. IRON MAIDEN en su momento se convirtieron en una amenaza para JUDAS PRIEST, de hecho hubo muy malas vibraciones entre ambas bandas, debido a las “amenazas” de destrone por parte de Paul Dianno hacia los de Birgminham, como seguramente recordarás. Sin embargo, y afortunadamente para nosotros, hubo espacio para ambos grupos y pudimos disfrutar de trabajos legendarios de las dos bandas. Ahora era el turno para que IRON MAIDEN viese peligrar su estatus a favor de aquellos imberbes americanos.

El caso es que aun tendría que pasar mucho tiempo para que METALLICA desbancase a Dickinson y compañía, y desde luego en 1988, las cosas estaban todavía tiernas en ese sentido. Lo único que cabría reseñar es que después de ocho años editando una obra maestra tras otra, IRON MAIDEN entraban en terrenos cada vez más alejados de su concepto original y para parte del público (entre el que me incluyo) las canciones del grupo no eran tan excitantes como en el pasado.

En cualquier caso, está claro que “Seven Son of a Seventh son”, el disco que presentaban en aquella gira, fue un (otro) monumental éxito. Recuerdo que la compañía de venta por correo BID (lo que había sido Discoplay) hizo una promoción en la que con el disco regalaba una camiseta (blanca y muy chunga, por cierto) con la portada del disco, y de repente Gijón amaneció plagada de chavales que lucían orgullosos aquella camiseta. Supongo que en el resto de España sucedió algo parecido.

En total, que con la partida ganada de antemano, IRON MAIDEN pisaban el escenario para cerrar el festival. Un escenario que se había convertido en la réplica de la portada de su último trabajo, con rampas y montañas heladas y toda la amplificación envuelta en blanco para lograr el efecto de un paisaje entre helado y lunar. En ese sentido IRON MAIDEN jamás han decepcionado.

Moonchild” y “The Evil that men do” sirvieron para abrir fuego. El disco había sido editado meses atrás en nuestro país ( en Abril para ser exactos) y era sobradamente conocido por el público, por lo que al contrario de lo que les ocurría a METALLICA, IRON MAIDEN podían permitirse el lujo de entrar a matar con material nuevo. Naturalmente, si esas canciones, encima las combinas con “Wrathchild”, “The Prisioner” o “The number of the beast” entre tantas otras, tendrás contentos a todos y cada uno de los presentes (excepto a los fans de “Powerslave, del que no interpretaron ningún tema).

Pirotecnia, un Eddie gigantesco fabricado en material que parecía hielo o las montañas cobrando forma humana completaban el ‘kit’. IRON MAIDEN han sabido desde el primer momento encontrar un equilibrio entre una técnica abrumadora que raya en el virtuosismo y un uso inteligente del espectáculo visual, es decir que heredaban lo mejor de bandas como KISS y lo mejor de bandas como RAINBOW. No cabe pedir más!.

En resumen, la primera llegada de la franquicia MONSTERS OF ROCK a España pareció un tanto descafeinada en su momento: ni estaban KISS, ni Dave Lee Roth, ni sobre todo GUNS AND ROSES, pero a día de hoy resulta imposible de igualar, lo que demuestra cómo el paso del tiempo llega a cambiar la perspectiva de las cosas.

Pasado el tiempo, hubo más ediciones del MONSTERS en España, Tres años después un formato muy reducido de la edición oficial se dejaba caer de nuevo por aquí, aunque esta vez en una única ciudad española. Barcelona acogió a AC/DC y METALLICA como únicos supervivientes del cartel de Donington, quedando fuera entre otras, bandas como MOTLEY CRUE o BLACK CROWES o los propios QUEENSRYCHE, que venían anunciados. En su lugar abrió la banda TESLA, que tuvieron que abandonar el escenario antes de tiempo debido a la hostil acogida de que fueron objeto. Muchos achacaron la lluvia de proyectiles a los pantalones lila de Jeff, pero semejante estupidez privó a gran parte de los asistentes que abarrotaban el Pabellón Olímpico de la actuación de un grupo emblemático.

Al año siguiente PANTERA, GUN, MEGADETH y IRON MAIDEN tuvieron la difícil tarea de dar continuidad al evento, aunque no consiguieron ni de lejos alcanzar el nivel del año anterior. En esta ocasión, fueron los escoceses GUN el blanco de las iras del público, que, aburrido, comenzó a reclamar a MEGADETH, a lo que Mark Rathkin, el cantante de GUN respondió con un ‘fuck off Megadeth!’…imaginaos el resto. No obstante tanto los de Mustaine como el grupo estrella IRON MAIDEN hicieron vibrar a una Plaza de Toros Monumental que solo estaba llena en sus tres cuartas parte. La última edición ha tenido lugar hace cinco años en Zaragoza en lo que no dejaba de ser un festival de los muchos ( dicho sea con el mayor de los respetos) que se vienen celebrando año tras año. Quien sabe. Dada la situación por la que atravesamos y el previsible empeoramiento de las cosas, con el añadido del aumento de precio que tendrán las entradas a los conciertos, quizá no pase mucho tiempo antes de que volvamos a echar d emenos este tipo de eventos. Al tiempo.

Miguel. Asturias

DOSSIER MONSTERS OF ROCK 1988

ASUNTO HOTMAIL. Por alguna razón que desconozco, los correo que envío desde mi cuenta a HOTMAIL no siempre llegan, especialmente si contienen enlaces. Si tienes otra cuenta en cualquiera d elos millones de servidores que existen, intenta utilizarla, de lo contrario es más que probable que no pueda enviarte el dosier. 

El contenido es el que figura más abajo. Obviamente, todo el material está escrito en español, lo que no es habitual.

Para conseguir el dosier tienes que escribir un post, relacionado cono ese festival o con alguno de los grupos o los trabajos que presentaban. Si estuviste en alguno delos ocnciertos mejor que mejor, y si no échale un pco de imaginación… recibirás un enlace a vuelta de correo para descargar el dossier

– Reportaje publicado en HEAVY ROCK nº 62 durante Octubre de 1988.

– Reportaje publicado en THRASH METAL nº1, en 1988, tres páginas en español.

– Entrevista a ANTHRAX publicada en THRASH METAL nº1, en 1988, dos páginas en español.

– Entrevista a METALLICA publicada en THRASH METAL nº1, en 1988, dos páginas en español.

– Reportaje publicado en METALLIK.O. nº 21 durante Octubre de 1988. Cuatro páginas en español

– Entrevista a MANZANO, publicado en METALLIK.O. nº 21 durante Octubre de 1988. Dos páginas en español

– Entrevista a Jason Newsted publicada en HEAVY ROCK nº 63 durante Noviembre de 1988. Dos páginas en español.

– Entrevista a HELLOWEEN publicada en HEAVY ROCK nº 63 durante Noviembre de 1988. Una página en español.

– Entrevista a Dan Spitz publicada en HEAVY ROCK nº 63 durante Noviembre de 1988. Dos páginas en español.

Miguel. Asturias

CRONOLOGIA

 

.::IRON MAIDEN: “The number of the beast”::.

– Invaders    – Children of the Damned    – The Prisoner    – 22 Acacia Avenue    – The Number of the Beast    – Run to the Hills    – Gangland    – Hallowed Be Thy Name

 Steve Harris: Bajista  Dave Murray: Guitarra     Adrian Smith: Guitarra     Martin Birch: Ingeniero de sonido, Productor     Clive Burr: Batería     Bruce Dickinson:Voz     Derek Riggs: Artwork

ESTE ARTICULO SE COMPLETA CON UN DOSIER DE PRENSA CUYO CONTENIDO Y FORMA DE CONSEGUIR ESTÁ RESEÑADO AL FINAL.

Cuando veo fotos del grupo de la época en que se publicó “The Number of the Beast”, suelo preguntarme sí aquellos cinco personajes serían conscientes de lo que tenían entre manos en ese momento. Daría media vida por poder estar durante un par de horas en la piel de Dave Murray o Bruce Dickinson, para saber que sensaciones tenían mientras grababan el solo de “Invaders” o la subida vocal en mitad de “Run to the hills”, porque la repercusión de este álbum en la historia del rock duro es tanta, que me parece imposible que no tuviesen alguna señal interior advirtiéndoles de la grandeza de aquellas canciones.

Bueno, está claro que eso nunca va a ocurrir, así que habrá que conformarse con bucear un poco en el cómo y el cuándo de “The number of the beast”, un disco que, como en un suspiro, ha cumplido treinta años en este maldito 2012.

A modo de arranque, puede decirse que al margen de sus canciones, la imaginería que lo rodea y los incontables recuerdos que nos trae cada vez que lo escuchamos, una de las cosas más reseñables de este disco es que marcó los límites entre el final de una era y el principio de otra. No lo digo solo por los cambios de formación, si no porque una vez que lo hemos oído, da la impresión de que hasta entonces IRON MAIDEN hubiesen estado jugando al fútbol en el patio del colegio, como paso previo a la final de la Eurocopa. Quiero que queda claro que digo esto con el mayor de los respetos hacia todas y cada una de las entregas del grupo hasta entonces, llámense LP, maxis, directos, singles y cuanta canción inmortalizaron entre 1980 y 1982. Todo estaba a un nivel extraordinario, pero amigo mío… en Febrero de 1982, se rompió el molde.

“Viejos retos, nuevas caras”

Bien, volviendo al álbum. Hasta 1981, IRON MAIDEN habían ido cumpliendo un programa milimétrico, estudiado desde la oficina del manager Rod Smallwood cuyo único fin era llegar al techo del mundo. Peldaño a peldaño, el grupo había escalado posiciones hasta llegar a las últimas semanas de 1981, momento en el que empezó el trabajo en serio. Durante los dos primeros meses de 1982, IRON MAIDEN se encargaron de grabar las canciones en las que habían trabajado durante los dos meses anteriores, las que darían forma a un disco clave que podría haber terminado con el grupo si no hubiese funcionado. De haber dado un paso en falso, dudo que estuviésemos hablando de IRON MAIDEN al mismo nivel que ahora lo hacemos, porque en aquellos momentos la competencia entre bandas era una guerra sin cuartel. Todo el mundo tenía grandes cosas que ofrecer y mucho que demostrar, lo que hacía que fuese muy difícil asomar la cabeza. Sin embargo las bazas que ellos jugaban llevaban varios ases. El primero era (seguía siendo) un espíritu de superación inquebrantable. Steve Harris tenía clara cuál era su misión en el mundo pero además sabía conducir a quienes le rodeaban para apoyarle en dicho cometido. Es decir, allí mandaba él, pero lo que gobernaba era un equipo que incluía a músicos, manager y personal de apoyo. De alguna forma él sabía cómo poner en común un interés para que todos remasen en la misma dirección.

El segundo de esos ases que jugaban a favor del grupo, eran los reemplazos que se habían hecho en ese momento y algún tiempo atrás. En un proceso de “selección natural” por así llamarlo, se habían podado las ramas secas para que otras pudieran brotar añadiendo frescura al árbol que era aquel grupo. Adrian Smith había entrado a formar parte de IRON MAIDEN una vez demostrado que Dennis Straton no era el tipo de músico que IRON MAIDEN necesitaba. Su corazón estaba más en EAGLES o 10CC que en BLACK SABBATH o MONTROSE y comenzó a distanciarse del resto de la banda hasta hacer la situación insostenible. Steve Harris:

“No estoy diciendo que no le gustase la música de IRON MAIDEN. Creo que le parecía buena y disfrutaba tocando, pero era el típico tío que disfrutaría tocando cualquier cosa. Lo que está claro es que no se involucraba al 100% y eso empezó a causar problemas. Le gustaba beber, lo cual me parece bien, pero tras tres o cuatro pintas se ponía muy borde, y con respecto a la música, siempre ponía pegas a todo, especialmente a cosas fundamentales en lo que queríamos hacer.”

Así las cosas, Adrian Smith, entró al equipo en dura pugna con Phil Collen, quien eligió la inmortalidad con DEF LEPPARD. URCHIN, la banda de Adrian se habían disuelto así que en la recta final de 1980, (debutó en el escenario el 21 de Noviembre) Smith terminó convertido en parte de la banda. Si bien para “Killers” su aportación había sido nula, en “The Number of the Beast” demostró ser todo un talento escribiendo, ocupando el puesto de segundo compositor del grupo en poco tiempo. El hecho de que el 95 % del material fuese aportado por Harris no era malo, pero siempre es mejor balancear un poco los discos para no correr el riesgo de que la banda terminen siendo como W.A.S.P. o DIO, es decir proyectos excesivamente personales de un solo músico.

El aporte de Adrian Smith jugaba muy a favor de la banda, pero resulta tan evidente como lógica la asociación que hacemos entre “The Number of the Beast” y una figura de la talla de Bruce Dickinson, quien vio abrirse la puerta del cielo con este disco. IRON MAIDEN habían llegado tan lejos como era posible con un frontman como Paul Dianno. Él era un buen cantante y había formado parte de dos álbumes históricos, pero estaba meridianamente claro que con él de por medio no iban a subir más de lo que lo habían hecho. Sus límites técnicos y personales estaban a la vista y tanto banda como managers tomaron la decisión de sacrificar la parte en beneficio del todo: era el final de una ambición sin recorrido, que terminaba en el punto justo donde empezaba otra infinitamente mayor y con las miras mucho más largas.

Bruce no era ningún novato. Para firmar el contrato con IRON MAIDEN, antes tuvo que abandonar a SAMSON, un grupo con el que ya había grabado dos LP dentro de una multinacional como era Polydor, pero cuya dirección musical no convencía en absoluto a nuestro hombre.

Dickinson para Kerrang: “El caso es que las raíces de Paul Samson le están llevando hacia una dirección cada vez más blues mientras que a mí el cuerpo me pide algo con más energía. En fin, puedo cantar el estilo boogie blues de WHITESNAKE sin problemas, pero prefiero moverme en el espectro heavy metal que IRON MAIDEN ocupa ahora mismo.”

La oferta era demasiado tentadora como para rechazarla, algo que incluso el fallecido Paul Samson entendió. El 10 de Septiembre tenía lugar el último show del grupo con Paul Dianno como cantante, y pocos días después, Dickinson pasaba a ser parte de una formación verdaderamente histórica.

Que la banda no tenía un minuto que perder lo demuestra el hecho de que el nuevo cantante debutaba en directo apenas un mes después, exactamente el 26 de Octubre, en una mini gira de cinco fechas por varias ciudades italianas que habían quedado descolgadas de su anterior visita a aquel país en Marzo de ese 1981. En la recta final del año, un par de conciertos en el Rainbow Theathre y el Ruskin Arms (este en secreto, presentándose como GENGIS KHAN) pondrían la guinda a 1981 con Steve Harris, Bruce Dickinson, Dave Murray, Adrian Smith y Clive Burr como IRON MAIDEN.

“ … Aquel de vosotros que tenga sabiduría, calcule el número de la Bestia, porque es un número de hombre. Su número es el 666”

IRON MAIDEN tenían una batalla que ganar al tiempo. Había una serie de ideas más o menos antiguas, pero estaban con el agua al cuello en el sentido de que debían dar vida a un álbum partiendo desde cero. La totalidad del material lo escribieron y ensayaron durante apenas un par de meses en los Hollywood Studios, ubicados en Clapton, que era donde habían hecho la audición para Bruce. A pesar de que no suele ser bueno trabajar con esas limitaciones de tiempo, también es cierto que hay una lectura positiva en todo ello, y es que, al llegar con los bolsillos vacíos de canciones, todo lo que escribieron fue pensado con Bruce Dickinson como cantante, lo que hacía que trabajasen como si todos acabasen de conocerse y montar una banda.

The number of the beast” fue grabado en casa, en los Battery Studios, situados en el mismo Londres. Supongo que una banda tan adusta como esta no vio la necesidad de ir a los Plant de Los Angeles o cosa por el estilo. Está claro que por una u otra razón se encontraban muy bien allí, y aunque esos estudios no eran especialmente requerido por las bandas heavy metal (solo DEF LEPPARD y BARON ROJO grabaron allí “High ‘n’ Dry” y “Metalmorfosis” respectivamente) ellos sí han usado esas instalaciones para registrar muchos de sus trabajos en todos estos años.

Allí acudieron con el nuevo año y bajo una presión extraordinariamente fuerte. Como he dicho antes, se jugaban su continuidad y por ello debían aportar lo mejor de sí mismos, además de contar con un equipo capaz de canalizar esas aptitudes. Martin Birch, fue clave en todo ello.

Bruce Dickinson: ”Mientras que otros productores tratan de imponer su criterio, Martin toma lo que tú tienes y lo hace sonar de una forma que jamás hubieras imaginado. Sabe hacerte trabajar muy duro, pero en un ambiente de relax total.”

Efectivamente, el mítico productor ya había dado la vuelta al grupo como si fuese un calcetín con su anterior trabajo, y lo mismo haría en esta ocasión. Las canciones no merecían menos, para ser sinceros. No soy muy amigo de diseccionar discos porque cada uno de nosotros tenemos nuestras preferencias, pero en esta ocasión, creo que es una buena opción hacerlo así.

“Invaders” es la canción que abre el disco. La primera versión que escuché de este álbum fue en cinta, una de las pocas originales que cayó antes de tenerla grabada. El caso es que tuve que mirarla por arriba y por abajo para convencerme de que efectivamente, no se habían equivocado en el orden ni nada por el estilo (tampoco sería la primera vez). Siempre he creído, y aun creo, que la canción que debió abrir el disco era el tema título, con su introducción y demás, pero no, ellos eligieron “Invaders”. Quizá la cosa era tan evidente que lo hicieron con toda la intención del mundo… En todo caso, uno se acostumbra. “Invaders” era una segunda parte, por decirlo de alguna forma, de uno de los primeros temas escrito y grabado por IRON MAIDEN en una demencial sesión de un solo día durante la Nochevieja de 1978. Luego se incluyó en “The Soundhouse Tapes” y más tarde fue re grabado como cara B del single “Women in uniform” . La temática de ambas canciones es exactamente la misma: la invasión de Inglaterra alrededor del siglo noveno por parte de las hordas de vikingos noruegos. Los temas históricos han sido una referencia a lo largo de toda la discografía del grupo.

La letra es de Steve Harris, frente a lo que se pudiera pensar sobre la autoría de Bruce Dickinson, quien es un verdadero experto en la materia. En este álbum, Bruce Dickinson no pudo aportar su talento debido a obligaciones contractuales con sus antiguos managers, que le impidieron firmar material nuevo hasta Agosto de aquel año. Otro recurso lírico que esta banda ha utilizado durante toda su carrera ha sido el cine. Son varias las canciones cuyo argumento está basado en alguna película, como era el caso de los dos siguientes temas: “Children of the Damned” y “The Prisioner” tienen su raíz en la película del mismo nombre ( aquí se estrenó como “El pueblo de los malditos”) la primera de ellas y una serie de televisión muy popular en la Inglaterra de los sesenta, con la que Harris (autor de la canción) creció. Musicalmente, son dos canciones completamente diferentes entre sí. La primera se desarrolla sobre múltiples cambios de ritmo y una gran teatralización, mientras que la segunda es una canción rápida, intensa y al grano. Una muestra de lo que esta banda daba de sí cuando Steve Harris se apoyaba en otros componentes del grupo (Adrian Smith en este caso) para escribir canciones.

Ya que estamos, no puedo resistirme a decir que “The Prisioner” tiene continuidad en el futuro. Yo acabo de enterarme y a lo mejor todos vosotros lo sabéis, pero no deja de tener su gracia. Al parecer, en la serie de TV el protagonista se pasa el tiempo tratando de escapar de un lugar llamado The Village, y cuando lo consigue es solo durante cierto tiempo, ya que por alguna razón es llevado de vuelta allí. Seguramente habrás adivinado ya que “The Prisioner” tuvo su segunda parte en una de las canciones del álbum “Powerslave” titulada “Back in the Village”.  De acuerdo. Es cierto que cosas como esta no hacen que un disco sea mejor o peor, pero ayuda mucho a crear a su alrededor cierta aureola mítica. Al menos, algo así debieron pensar los componentes de grupo y equipo porque en realidad no era la primera vez que IRON MAIDEN hacían algo así. De hecho el siguiente tema “22 Acacie Avenue”, describe el barrio y la casa donde vivía “Charlotte the Harlot” protagonista de una de las mejores canciones del disco de debut de la banda. Originalmente era una canción de URCHIN, el grupo de Adrian Smith previo a IRON MAIDEN, aunque los arreglos y mejoras hicieron de ella una canción totalmente alejada de los estándares del rock duro. Podríamos ponerla en ese sentido junto a “Children of the Damned”, ya que ambas son canciones que más que tocarlas, se interpretan.

El que abriesen la segunda cara con la canción “The number fof the Beast” fue lo que, como decía blog arriba, me llevaba a pensar que había una confusión en el orden de las canciones. Su introducción narrando un pasaje de la Biblia antes del crescendo que terminaba en el himno que todos conocemos, me parecía la presentación perfecta para el disco. Sin embargo no era así, y  bueno, la verdad es que puestos a analizar la canción poca (ninguna) importancia tiene. Es difícil aún a día de hoy, no centrar el oído al escuchar esos acordes y esa melodía casi susurrada de Bruce Dickinson que sirve de preludio a la gran explosión. Su riff, la parte central o el rango vocal que exhibe Dickinson a lo largo de todo el tema hacen de él uno de los mejores no solo del disco, sino del grupo en toda su historia y del heavy metal en general. No obstante, la letra llevó a confusión a sectores conservadores, especialmente en Estados Unidos que pusieron problemas a las actuaciones del grupo en aquel país durante la gira. En fin, todos sabemos en que consumen el tiempo algunos por aquellas tierras. El caso es que después de una canción de ese nivel se planteaba una duda ¿cómo darle continuidad? Pues con otra que, si no es mejor aún, está a la altura, eso seguro. “Run to the hills” es la canción por excelencia: dinámica, intensa y que puede ponerse en la radio sin mayores problemas al mismo tiempo que no hace avergonzarse a ningún metalhead por aguerrido que este sea. Su tempo “cabalgado” era más rápido que la media e iba en sintonía con la letra de la canción, la cual estaba dedicada a las masacres que los colonizadores europeos perpetraron sobre las poblaciones indias de América del Norte. El caso es que su autor, Steve Harris siempre ha sostenido que esa letra está escrita desde una doble perspectiva , la del soldado y la del indio, pero por más vueltas que le doy, no consigo encontrar la primera de ellas por ningún lado.

Fue el tema escogido como promoción al disco, ya que se editó antes que este, concretamente el 12 de Febrero (el Long Play no saldría hasta marzo) y la aceptación fue masiva por parte del público que lo aupó hasta el séptimo puesto de las listas inglesas. Como cara B se escogió una canción inédita titulada “Total Eclipse” que fue desechada del álbum y no se recuperó hasta la edición en CD de 1998. Esa fue un espina para Harris ya que a la hora de escoger los temas del álbum, hubo dos nominados para su descarte: el citado “Total Eclipse” y Gangland”, y mientras el bajista sostenía que era “Gangland” la que debía desaparecer, finalmente las prisas jugaron en contra del bajista. Harris para Mick Wall: “Lo que ocurrió fue que necesitábamos un single rápidamente. Teníamos un nuevo cantante y una gira por Inglaterra, y el disco no iba a estar preparado para entonces, así que nos precipitamos y escogimos la canción que no debimos como cara B”

Efectivamente, “Total Eclipse” quedó finalmente descartada y en su lugar aparecía “Gangland”, la canción que daba continuidad a nuestra reseña, y que por cierto, es la única que no viene firmada por Steve Harris. Es un trabajo a medias entre Adrian Smith y Clive Burr, (quien por cierto solo aparece acreditado en esa canción) y aunque hay que reconocer que no está a la altura de ninguna de las otras canciones, puede decirse también que entra en la categoría de “canciones a las que acabas cogiendo cariño” como ocurre con “Dame la oportunidad” en “Volumen Brutal” , y tantas otras. Esta canción era la penúltima, paso previo a otro de los grandes momentos del disco, en el que se aplica la máxima de “una buena muerte honra toda una vida”. Terminar con “Hallowed be thy name” era poco menos que obligar al oyente a dar le la vuelta al disco y escucharlo una vez más. Son siete minutos de maestría musical en línea con esa parte del disco que parece estar hehca paras er interpretada más que para ser tocada. Su letra, basada en las reflexiones de un condenado a muerte poco antes de ser ejecutado, es verdaderamente magistral y está en perfecta armonía con tempos, desarrollos instrumentales, subidas y bajadas… es difícil resistirse a imaginar un videoclip cuando la escuchamos.

“La bestia en la carretera”

La mejor prueba de que “Hallowed be thy name” está considerada como una de las mejores canciones de IRON MAIDEN, es que cada una de las giras que el grupo ha celebrado desde que fue grabada (y hablamos de 15 tours alrededor de todo el mundo) ha contado con ella en el repertorio, y además en la mayoría como cierre a los conciertos.

No fue así en “The Beast of the road” (nombre que recibió la gira de “The number of the beast”) donde aparecía en la recta final del show con media docena de temas pertenecientes a los anteriores trabajos, detrás de ella. Seguramente la idea era dar base a Bruce Dickinson con canciones conocidas, ante un público para el que en la mayor parte de los sitios, él era un desconocido. Un ejemplo cercano era el de España, donde SAMSON, su anterior grupo era básicamente para connoisseurs pero que disfrutó del privilegio poder ver al grupo el 2, 3 y 4 de Abril en Barcelona, Madrid y San Sebastián respectivamente… y digo privilegio porque aparte de un show que se celebró en Suiza, solamente otros dos países europeos fueron parte del tour: Francia, Alemania. Ni Italia, ni Bélgica, Holanda, Austria y tantos otros con mayor tradición metalera. Algo estaba cambiando en España en aquel 1982.

The Beast of the road” había empezado el 18 de de Febrero en Dunstable, Inglaterra, llevándoles después por dieciocho países durante ciento ochenta conciertos, de los cuales la mayor parte fue como cabezas de cartel. En realidad aquel fue el último tour en que actuaron como teloneros de otras bandas lo que básicamente se limitó a la parte Norteamericana donde abrieron para RAINBOW durante tres semanas y a 38 SPECIAL en un montón de fechas por el sur que se vieron interrumpidas por otro de los momentos importantes: su aparición en histórico Festival de Reading.

No era la primera vez que lo hacían, sino que ya habían formado parte del cartel en 1980, pero en esta ocasión había varios cambios. En apenas dos años ya no estaba Dennis Straton, quien había sido sustituido por Adrian Smith, y también faltaba Paul Dianno, en cuyo lugar aparecía Bruce Dickinson. Lo mejor era que a pesar de sufrir dos cambios tan traumáticos como el del guitarra solista y el cantante, en aquella ocasión cerraban el segundo día del festival. Mientras la mayor parte de los grupos seguramente hubieran desaparecido de haber pasado por semejantes cambios en tan poco tiempo, ellos pasaban de ser una banda más del cartel a actuar como las estrellas de la noche. Como anécdota decir que un día antes de su actuación, Bruce Dickinson intervino personalmente  para que nuestros BARON ROJO pudiesen actuar. Recordemos que durante estos mismos días, Bruce había colaborado en la traducción de las letras de “Volumen Brutal” y había subido al escenario en un par de ocasiones a hacer un par de temas con los de Castro y compañía y se habían hecho bastante amigos. Llegado el momento de Reading, BARON ROJO iban a estar allí pero por causas ajenas a ellos, sufrieron un retraso y fueron tachados de la lista en el último momento. Fue el nuevo cantante de IRON MAIDEN quien intercedió por la banda ante el showmanager, gracias a lo cual BARON ROJO pudo actuar. ¿Hubiese hecho lo mismo Axl Rose, por ejemplo?. Creo que entiendes lo que quiero decir…

“El artwork”

Creo que no deberíamos terminar de hablar de este disco sin referirnos a uno de sus más importantes elementos: su portada. Que IRON MAIDEN ha cuidado el aspecto visual de sus trabajos no es nada nuevo, y que a día de hoy resulta bastante chocante ver a estos señores que pasan de los cincuenta publicando discos con portadas como la de “The final frontier” también es verdad, pero si ocurre así es porque somos nosotros los que hemos cambiado. Estoy seguro que ninguno de los que andamos por aquí quedó indiferente ante la visión de Eddie y el Diablo en la portada de este álbum en su momento.

Derek Riggs hizo uno de sus mejores trabajos en “The number of the Beast”, y lo curioso es que aquella ilustración no estaba pensada para ese disco. Rod Smallwood pidió a Derek Riggs una portada para el maxisingle de “Purgatory” y además lo hizo con un plazo de tiempo ridículo: de viernes para lunes. Derek tuvo que pasarse los dos días con sus noches trabajando sin apenas descanso para cumplir el plazo, pero finalmente lo consiguió. Cierto es que la idea ya la tenía, dado que esa portada está (según sus palabras) basada en una portada de un viejo comic del Doctor Extraño (“La derrota del Dr. Extraño” publicado por Marvel Comics en 1976) y partir con aquella base le daba cierta ventaja, pero aun así, fue un trabajo que rozó lo heroico. Lo mejor fue que cuando presentó la ilustración Smallwood quedó tan fascinado con él que lo consideró demasiado bueno para un single, y lo reservó como portada de su próximo álbum, teniendo Riggs que continuar trabajando sobre la ilustración de “Purgatory”.

En fin, creo que a nadie se le escapa la enorme importancia que el arte de Derek Riggs ha tenido para la banda. ¿Quién no ha tratado de copiar, (con poca fortuna casi siempre) las diferentes poses de Eddie en las libretas del colegio? Seguramente pocos de nosotros hayamos dejado de intentarlo.

Eddie, IRON MAIDEN, “The number of the beast”… nombres que llevan treinta años ligados a nuestra vida y que será muy difícil que dejen de estarlo en algún momento hasta que la enfermedad o la muerte borre ese recuerdo de nuestra cabeza. Como decía al principio de la reseña: me pregunto si cuando estaban grabando las canciones del álbum, estos cinco ingleses serían conscientes de que algo así iba a suceder.

Miguel.Asturias

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DOSSIER “The number of the  Beast”:

Recopilación de artículos, reseñas y entrevistas aparecidos en revistas y fanzines  relacionados con IRON MAIDEN en la época “The Number of the Beast”.

Para conseguirlo basta con que escribas comentando tu opinión acerca del álbum en particular o el grupo en general. Recibirás un enlace para descargarlo a  vuelta de correo

Contenido:

– Presentación de Bruce Dickinson + Mini-Diario de gira publicado en KERRANG UK. Nº5 en Noviembre de 1981. Tres páginas en inglés.

– Entrevista Steve Harris publicada en KERRANG UK. Nº10 en Noviembre de 1981. Dos páginas en inglés.

-Reseña del disco publicada en KERRANG en el número 13 publicado en Abril de 1982.Una

-Entrevista a Bruce Dickinson y Poster publicado en KERRANG UK. Nº 25 en Septiembre de 1982. Seis páginas en inglés.

-Reseña en POPULAR1 nº107 en Mayo de 1982. Una página en español.

-Reportaje especial READING 82 publicado en POPULAR1 ESPECIAL ESP A42. Cinco páginas en español.

-Reportaje shows en España y entrevista publicados en Popular1 Especial ESP A35 en 1982. Doce páginas en español.

-Reportaje y reseña concierto aparecida en KERRANG UK Nº 12 durante Marzo de 1982. Tres páginas en inglés.

-Entrevista a Martin Birch publicada en KERRANG UK nº 16 en Mayo de 1982

-“The Number of the Beast” en la sección Klassic Kutts de KERRANG nº26 AGOSTO 1982

– “Run to the Hills” en la sección “Lyrics” de la revista SMASH HITS publicado en primera quincena de Marzo de 1982. Una página en inglés.

-Adrian Smith en la sección “Guitar Heroes” de KERRANG en el número 13 publicado en Abril de 1982.

-Entrevista publicada en la revista SMASH HITS en segunda quincena de Marzo de 1982. Dos páginas en inglés.

-Reseña del album publicada en la revista SMASH HITS en la primera quincena de Abril de 1982. Una página en inglés.

-Reportaje Mejores del 82 y Party Popular1 mejores del 83. Aparecido en POPULAR1 115 y 120 en Enero y Junio de 1983. Siete páginas en español.

– Foto reportaje anunciando gira americana. Publicado en KERRANG UK número 18 en Junio de 1982. Dos páginas en inglés.

-Reseña concierto en San Sebastián aparecida en MUSKARIA nº12 en Abril de 1982. Una página en español.

-Nota y foto IRON MAIDEN aparecida en “Mejores del 82” en ROCK ESPEZIAL nº 16 en Diciembre de 1982. Una página en español.

-Reseña retrospectiva en TERRORIZER MAG nº 87. Dentro del reportaje “The albums of the eighties” publicado en Marzo de 2001. Una página en inglés.

-Mejores del 82 según la revista KERRANG nº 33 publicada en diciembre de 1982

CRONOLOGIA

IRON MAIDEN: “Piece of mind”

 Esta reseña se completa con un dossier de prensa cuyo contenido y forma de conseguir vienen indicados al final del artículo.
1. Where Eagles Dare (Harris) – 6:11 2. Revelations (Dickinson) – 6:48 3. Flight of Icarus (Dickinson/Smith) – 3:51 4. Die With Your Boots On (Dickinson/Harris/Smith) – 5:29 5. The Trooper (Harris) – 4:11 6. Still Life (Harris/Murray) – 4:53 7. Quest for Fire (Harris) – 3:42 8. Sun and Steel (Dickinson/Smith) – 3:26 9. To Tame a Land (Harris) – 7:27
Bruce DickinsonVoz  
Adrian SmithGuitarra 
Martin BirchProductor, mezclas,Ingeniero  
Steve HarrisBajo  
Nicko McBrainBateria   
Dave MurrayGuitarra
Hay discos que por alguna razón que desconozco, están ligados a una época hasta el punto de transportarte a ella con tan solo escucharlos. Personalmente me ocurre con “Back in black” de AC/DC o el “Black Album” de METALLICA. Escuchar cualquiera de los dos es como hacer un viaje a los días en que los descubrí, quizá por una asociación de recuerdos o quizá por un deseo inconsciente de volver a aquellos tiempos. Bien, pues exactamente lo mismo me ocurre con el que comentamos ahora, “Piece of mind“. Hay algo en este álbum que es puro 80’s. Sí, ya se, está grabado en los ochenta y eso ayuda, pero también lo están “Reing in blood” o “Blow up your video” y la asociación disco-época no es la misma.
Creo que en realidad todo responde a que ‘Piece of mind’ (que originalmente iba a llamarse ‘Food for tough’) sintetiza entre sus surcos lo mejor que tuvo el heavy metal europeo de la década. A saber, tiene una técnica apabullante, casi inhumana, combinada con una fuerza de la que no gozaba ninguno de los anteriores discos del grupo y mucho menos ninguno de los que grabaron después.
Hay que tener en cuenta también que sus canciones estaban escritas en base a una estructura compleja, pero al mismo tiempo dinámica, es decir, IRON MAIDEN no eran precisamente un grupo simple, y en este álbum estructuraron las canciones dando a cada una incontables partes, riffs, arreglos… que al mismo tiempo hacían que esos temas transcurrieran de principio a fin sin aburrir. Por poner una comparación (odiosa, lo reconozco) METALLICA trataron de hacer lo mismo en “… And Justice for all” pero lo único que consiguieron fue hacer un ‘cut and paste’ en el que se repetían partes dentro de cada canción una y otra vez sin ningún sentido, escribiendo algunos temas verdaderamente aburridos. Bien, eso no ocurre, al menos en mi opinión, con “Piece o Mind”.
Otro punto a tener en cuenta es que la banda en sí misma presentaba un aspecto como el que todos queríamos tener. Lejos del look futurista que lucieron en la época de ‘Somewhere in time” y “Seventh
son” las fotos de ‘Piece of mind’ son el reflejo deun grupo que sabe que está subiendo y que no tardará en alcanzar la cumbre, pero que aun se siente cómodo con su chupa y sus vaqueros. Ya sabes: “…Denim and Leather Brought us all together”. Incluso la portada, siendo tan infantil como todas las demás, era ni más ni menos lo que el grupo necesitaba para transmitir de un modo preciso lo que te ibas a encontrar en el disco.De cualquier forma, y aunque esto sea una paranoia personal, y no le suceda a nadie más sobre este mundo, seguro que en lo que si coincidimos la mayoría es que estamos ante el vértice del medio de la trilogía sagrada de IRON MAIDEN, cuyos otros dos lados serían “The number of the Beast” y “Powerslave” naturalmente. El cambio respecto al anterior trabajo “The number of the Beast” es notable. En primer lugar, a estas alturas la banda ya es grande y no deja ningún sitio a la improvisación. Todo esta milimétricamente medido y elaborado, y aunque siguieron con un esquema muy parecido al de su anterior trabajo, en este la producción esta cuidada hasta en el mínimo detalle. Solo has de escuchar temas como “Where eagles dare” cuya parte central consigue crear un ambiente que te transporta las montañas de las que habla la canción. Martin Bich es un punto muy importante a tener en cuenta y consiguió un ambiente barroco idéntico a la época de RAINBOW con Dio o incluso a la de los BLACK SABBATH de “Heaven and hell“. Otro cambio respecto a anteriores trabajos es la mayor aportación de toda la banda en labores de composición. Si antes era S.Harris quien más ponía de su parte, ahora ese aspecto está más equilibrado y todo el mundo pone su grano de arena.


En cuanto a los textos, la apuesta de Bruce Dickinson toma cuerpo de un modo casi avasallador, centrado la temática del disco en temas religiosos (“Revelations“), míticos (“Flight of Icarus” basado en Icaro, el personaje mitológico que quiso volar tan alto como Dios) e histórico-bélicos (“The trooper” que habla sobre la Batalla de Crimea entre rusos e ingleses de 1854) casi al completo. Los temas callejeros (“Gangland“, “Running Free”…) han quedado relegados a la segunda fila, y si tenemos en cuenta la influencia que esa temática (la histórico – épica) ha tenido en incontables bandas que aparecieron posteriormente, parece ser que no se equivocaron al dar ese paso.
También hay cambios de personal. Clive Burr miembro original, ‘cede’ su puesto en la batería a Nicko MacBrian, procedente de la banda de Pat Travers. Sobre este cambio hubo cierta polémica en su día, ya que fue solventado con la clásica excusa de las ‘diferencias musicales’, pero el tiempo y las declaraciones de los propios protagonistas han venido a confirmar las sospechas de que en realidad, los motivos fueron exactamente los mismos que terminaron con el cese de Paul Dianno. En fin, parece que el abuso de alcohol y otras sustancias tuvieron bastante que ver en el cese de Clive, quien fue echado de menos por muchos fans, pese a la buena acogida que Nicko tuvo desde el primer día.  Sin embargo, el propio Bruce Dickinson contaba “…todavía creo que (Clive) fue el mejor batería que la banda tuvo. Esto no quiere decir que tenga nada en contra de Nicko. Técnicamente, él es un batería muy por encima de Clive. Es solo que Clive tenía un feeling increíble, y eso solo viene de nacimiento”. Sobre gustos no hay disputas, pero en cualquier caso la aportación de Nicko no merece reproche alguno y pronto se convirtió en marca de la casa junto a las cabalgadas de Harris o los duelos de A.Smith y D. Murray, que por cierto, en esta ocasión son más cortos y efectivos que en otros álbumes.
Steve Harris: “América no es el lugar más fácil donde resistir las tentaciones, especialmente si estás en una banda de rock duro y tus discos están en las listas” comenta refiriéndose al tour de “The number of the beast” en el que la mayoría de los shows los hicieron abriendo para otras bandas ”…en más de una ocasión Clive pasó la mayor parte del show vomitando en un cubo al lado de su batería. Yo pensé ‘Bueno, si estamos teniendo problemas con sets de cuarenta y cinco minutos, ¿Qué ocurrirá cuando los hagamos de dos horas?”

Como anécdota y de alguna manera siguiendo con el nuevo batería, cabe citar la intro de ‘Still life’. Después de grabar “The number of the beast” la banda comenzó a ser el objetivo de grupos religiosos que les acusaban de incluir mensajes subliminales en sus canciones para convertir a los jóvenes metalheadas en adoradores del maligno. En fin, el mismo rollo que han sufrido incontables bandas de hard rock a lo largo de la historia. Para dar que hablar, Nicko McBrian incluyó una intro grabada al revés que venía a decir “¿Qué dijo el monstruo de las tres cabezas? No te metas en cosas que no entiendes…”. ((“What had said the thing with three head? Don’t middle with things you don’t understood”). Dicho así y con los efectos pertinentes puede parecer una advertencia hecha por el mismísimo Lucifer, pero el caso es que no pasaba de ser una cita de un cómico inglés de los sesenta llamado John Bird, quien interpreta al dictador africano Amin Dada, quien siendo preguntado por los ministros que desaparecían en su país, decía que los había enviado a Plutón a resolver los problemas del Tierra. Sin duda era algo maligno, pero no precisamente satánico.
Fueron singles “Flight of Icarus” que alcanzo el puesto octavo y “The trooper” que se quedo en el 28, canciones que siguen formando parte del repertorio en directo de la banda veinte años después. Me gustaría reseñar que “Where eagles dare“, “Die with your boots on” y “Revelations”, nada menos que siete de los nueve que trae el disco (solo quedaban fuera “Quest for fire” y “Sun and steel “) estaban incluidos en el set de directo del WORL PIECE TOUR 83, ciento cincuenta y tres conciertos en Europa y Estados Unidos junto a gente como SAXON, ROCK GODDESS, FASTWAY, QUIET RIOT o M.S.G. abriendo para ellos. En España hicieron cuatro fechas y un especial en la televisión, en el programa Tocata, presentando un playback con cuatro temas y una entrevista hecha por José Antonio Abellán, el mítico comentarista deportivo que entonces presentaba aquel programa junto a Mercedes Resino. Si algo así se hacía en un país con tan escasa tradición rockera como este, es porque no cabe duda de que “Piece of mind” una obra maestra del rock duro.
He preparado un pequeño dossier  que incluye varias entrevistas que aparecieron en revistas de la época para completar la reseña de este gran disco. El dossier consta de 35 páginas (15 Megas) repartidas de la siguiente manera:
Para conseguir el dossier debes dejar un comentario sobre el álbum y recibirás el enlace y contraseña al dossier.
HEAVY ROCK n 002, Mayo 1983. Entrevista a Bruce Dickinson.
POPULAR1 n 119, Mayo 1983. Entrevista con la banda anunciando la aparición de ‘Piece of mind’
ENFER MAGAZINE n 002 . Reportaje biográfico de IRON MAIDEN (en francés)
ENFER MAGAZINE n 008 Diciembre 1983- Entrevista y reseña del show en París del 17-11-1983. Incluye poster (En francés)
POPULAR1 n 127, Enero 1984. Entrevista y reportaje del show en Barcelona del tour ‘Piece of mind’
HEAVY ROCK n 008, Enero 1984. Entrevista y Reportaje del show en Madrid del tour ‘Piece of mind’