CRONOLOGIA

.:: BLACK SABBATH: “Heaven And Hell”::.

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– Neon Knights. – Children of the Sea.  – Lady Evil. – Heaven & Hell. – Wishing Well. – Die Young. – Walk Away. – Lonely is the Word.

Bill Ward: Batería Geezer Butler: Bajista Tony Iommi: Guitarra Ronnie James Dio: voz Geoff Nichols: Teclista

Publicado el 25 de Abril de 1980 

Grabado en Criteria Studios en Miami y Studio Ferber en París

Producido por Martin Birch

Ingeniero de sonido Joe ‘C’ Foglia

Esta reseña se completa con un (mini) dossier de prensa cuyo contenido y forma de conseguir vienen indicados al final del artículo.

 

Hay discos que en sí mismos son obras maestras. Canciones redondas, sonido perfecto, técnica inmejorable… pero cuando además de eso, han sido creados por un grupo que pasa por uno de los momentos más traumáticos de su historia, cuentan con  un añadido que los coloca en otra dimensión. Este es el caso de ‘Heaven and Hell’, el disco que hoy nos ocupa.

El tiempo ha demostrado que cuando Ozzy Osbourne abandonó BLACK SABBATH, se produjo uno de los hechos más positivos en la historia del hard rock. Aunque en su momento nadie lo sospechaba, pasamos de encontrarnos ante una banda histórica en coma profundo, a, en un solo movimiento,  tener dos ‘nuevos grupos’ en sus respectivos momentos de gloria.

BOOTLEGS-OZZY-005De “Blizzard of Ozz” de OZZY OSBOURNE ya hemos hablado, así que ahora toca hacerlo de aquellos que, aun conservando su viejo nombre, daban un giro radical a su sonido y concepto de banda.

Estos cambios de que hablo,  tuvieron su foco puesto en varios puntos, pero el principal fue el recambio  que BLACK SABBATH trajeron para su frontman:  Ronnie James Dio despedido de RAINBOW poco tiempo atrás, sustituía a Ozzy Osbourne ante el asombro de propios y extraños.   El cómo esto llegó a tener lugar, viene de algún tiempo antes, cuando a  finales del 78, principios del 79, Tony veía que BLACK SABBATH no tenían ningún futuro. Fue entonces cuando planeó publicar un disco en solitario, y tiró el sedal para que Dio le acompañase en su aventura.

BLACK SABBATH, sin embargo, se recuperaron de forma eventual y el proyecto quedó en suspenso, pero con el final de la década de los 70, llegó el adiós definitivo a Ozzy y el momento de retomar las conversaciones con Ronnie Dio.

Ronnie,  que en esos momentos estaba viviendo junto a su esposa Wendy en Connecticut,  recibió varias llamadas por parte del entorno de Tony. No fue algo directo, si noCRONOLOGIA-BLACK-SABBATH-HH-03 que una amiga de ambos que residía en Los Angeles actuó como intermediaria facilitando el encuentro entre ellos a través de esas llamadas telefónicas. Tony no llegó a decir, al menos en principio, que su intención era continuar con BLACK SABBATH, si no que pretendía que pareciese que iba a retomar la idea que un par de años antes había querido hacer realidad. Dio, por su parte, tampoco sabía nada de los planes de Iommi, y de hecho, ni siquiera sabía que Ozzy ya no estaba en el grupo. Ronnie Dio:

“ Me invitaron a pasar por la casa donde solían ensayar, y allá me fui, simplemente a saludar y conocerlos. No tenía la menor intención de entrar en ninguna banda, es más, por lo que yo sabía, Ozzy seguía con ellos. Durante la conversación, Iommi me preguntó si me apetecía ver el estudio donde trabajaban. Fuimos allí y se pusieron a tocar lo que terminaría siendo ‘Children of the Sea’, y me gustó mucho. Tony me preguntó si podría hacer algo con aquello. Le dije ‘dame cinco minutos, creo que puedo preparar algo’ y terminamos aquel tema así de rápido. Creo que fue entonces cuando Tony decidió que quería hacer algo de ruido conmigo’.

CRONOLOGIA-BLACK-SABBATH-HH-01Como reclamo le ofreció al cantante la oportunidad de elegir al bajista y a un teclista. Bill Ward y el propio Tony (lógicamente) completarían el grupo. El hecho de que Geezer
Butler
estuviese atravesando un mar de dudas respecto a BLACK SABBATH le había hecho abandonar, aunque todos (y él mismo el primero) sabían que era algo temporal. En cualquier caso, lo cierto era  que en aquel preciso momento no había nadie cubriendo el puesto, así que Ronnie propuso a su antiguo compañero Craig Gruber, quien había estado en ELF y había grabado el primer álbum de RAINBOW. Craig estaba en Los Angeles en aquel momento y cubrió el puesto durante algunas semanas, hasta que se propuso que fuese Geoff Nichols, quien se encargase del asunto. Nichols era el músico que había sido contratado como guitarrista de apoyo para los shows del grupo.

No está del todo claro quién fue el que grabó el disco, si Geezer o Nichols. Supongo que dependiendo a quien le preguntes, obtendrás una respuesta u otra, pero sí parece estar fuera de toda duda que Nichols aportó bastante más de lo que se esperaba en un principio. El propio Bill Ward comentaba el asunto:

“Geoff fue mucho más que un ‘músico adicional’, fue una parte muy importante de “Heaven and hell”. No sé si consiguió algún crédito por el disco pero si no lo hizo debió haberlo conseguido. En aquel momento fue alguien fundamental”.

Efectivamente, además de ser un músico competente con teclados, bajo o guitarra , estaba extraordinariamente dotado para escribir canciones. De hecho se le atribuyen las líneas básicas de “Heaven & Hell”, herederas de una canción que QUARTZ habían escrito años atrás titulado “Mainline Riders”.

También es de justicia decir que su trabajo con los teclados, añaden una textura sombría y muy ambiental, en muchos momentos a lo largo del álbum, lo cual tiene más mérito si tenemos en cuenta que su contrato era como guitarra rítmica.

En fin, si ‘Heaven & Hell” era la primera canción que completaban para el nuevo disco con Dio como cantante, no podemos obviar que tenían en cartera otras a medio escribir, con riffs esbozados y parte del trabajo adelantado, de cuando BLACK SABBATH ensayaban en  las sesiones de “Never say die”. En las bobinas utilizadas en el proceso de composición del último álbum que Ozzy grabó con el grupo, aparecen los riffs básicos de “Children of the Sea” y “Lady evil”, lo que ayudó a que pudiesen ir al estudio en un plazo de tiempo razonable teniendo en cuenta los cambios tan serios por los que el grupo había pasado.

CRONOLOGIA-BLACK-SABBATH-HH-05El álbum fue grabado en los Criteria Studios de Miami, una vez que el grupo había recuperado su formación, siendo Martin Birch el encargado de moldearlo.

Tony Iommi: “ Ronnie había trabajado antes con Martin, y yo pensaba que sería bueno meter a alguien con quien poder sacar el disco adelante, y Birch fue un gran alivio para mí. Hasta entonces me había tocado sentarme allí hasta casi morir haciendo las producciones de los discos. No tenía ninguna opción. Era una especie de empujón al vacío del que no podía librarme, pero cuando Martin entró, pude centrarme un poco en lo que estaba tocando, en lugar de estar pendiente del otro lado del negocio también.”

Martin, del que ya hemos hablado en varias ocasiones, era uno de esos productores que dejaba su huella en todo plástico que creaba, y este no fue menos. “Heaven and Hell” tiene el mismo áurea que “Rising” o “Machine head”, incluso que obras posteriores como “Piece of Mind” de IRON MAIDEN. Era ese sonido denso y barroco que por si mismo añadía un plus a un repertorio digno de todos los elogios que pudiéramos hacer.

Sólo hubo una canción que se hizo fuera de guión, que fue “Neon Knights”.

El tema que abre el disco fue grabado en París, en unos locales llamados Ferber Studios. BLACK SABBATH decidieron hacerlo así debido a que durante el descanso que se habían dado al terminar el álbum se percataron de que había demasiados temas a medio tiempo, lo cual hacía necesario escribir una canción nueva que fuese lo bastante rápida como para compensar la carencia de piezas en esa línea. La idea era grabar esa canción y mezclarla en Londres junto al resto del material, pero Tony Iommi tenía que permanecer fuera de Inglaterra por problemas legales con los impuestos, de manera que finalmente “Neon Knights” tuvo que ser grabada en la capital de Francia.

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Además de canciones que, como las que acabamos de citar, eran auténticos latigazos, en “Heaven and hell” había sitio para el sonido épico, como el que definía “Children Of The Sea”, con la profundidad de sus partes corales y el contraste en los diferentes dibujos de guitarra. También  “Heaven And Hell”, que tenía en su sencillez y en su estructura, dos de sus mayores bazas.

Hay  otros temas construidos sobre ritmos más dinámicos, con mucho groove incluso, como el caso de “Lady Evil” o Walk away”, quizá los más cercanos al rock sin etiquetas que aparecen en el álbum. Entre esa clase de temas que no entran en lo convencional del grupo podríamos poner también “Lonely Is The Word”, que cierra el disco. Se trata de una pieza verdaderamente especial por sus raíces bluesy muy poco habituales para esta banda,  que encierran además  un aire ciertamente melancólico, casi triste, que la hace más particular aún.

Las letras fueron escritas por Ronnie Dio en su totalidad, con el consiguiente alivio de Geezer Butler, quien llevaba haciendolo desde 1969, dada la incapacidad de Ozzy para escribir nada medianamente decente. En los textos consiguió el equilibrio perfecto entre magia y realidad, aportando mucho simbolismo, pero también una buena dosis de costumbrismo. Digamos que mantuvo el espíritu oscuro del grupo sin caer en la chabacanería y tocó temas cotidianos sin caer en la vulgaridad, con la dificultad que ambas cosas tienen. Todo esto hizo de “Heaven and Hell” un disco intemporal, que casi treinta años después de ser grabado, puedes oír y disfrutar como si hubiese sido publicado ayer mismo.

Miguel.Asturias.

Si te interesó este post, puedes probar con estos otros, y de paso los arreglo…

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DOSSIER DE PRENSA BLACK SABBATH, ’Heaven and Hell’

Bien, se trata de una pequeña recopilación de artículos, entrevistas, reseñas y demás, publicados en la prensa internacional y dedicados a BLACK SABBATH en su época “Heaven And Hell. Para conseguirlo solo tienes que escribir un comentario en este blog al respecto del disco, su contenido, la aportación de Dio a BLACK SABBATH… enf in, lo que buenamente se te ocurra. Recibirás el enlace para descargarlo a vuelta de correo.

– Tourbook ‘Heaven and hell’ en baja resolución.
– Entrevista-reportaje publicada en CIRCUS durante agosto de 1980. Cuatro páginas en inglés.
– Artículo – entrevista retrospectivo publicado en Classic Rock 141 en Febrero de 2010. Tres páginas en inglés.
– Reseña del disco publicada en Creem Magazine duranet septiembre de 1980. Dos páginas en inglés.
– Reseña del disco publicada en el fanzine ‘Teenage Depression’ durante 1980. Una página en inglés.
– Reseña show en Inglaterra publicada en el fanzine ‘Teenage Depression’ durante 1980. Dos páginas en inglés.

 

HEMEROTECA

.:: QUE NEGRO FUE NUESTRO SABBATH, BIOGRAFIA NO AUTORIZADA DE BLACK SABBATH::.

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[EDITA]
DREAMS & REVOLUTION
[PERIODICIDAD]
Ejemplar único.
[PRECIO APROXIMADO]
20 €
[PUNTOS DE VENTA]
DREAMS & REVOLUTIION
[AUTORES]
David Tangye y Graham Wright
[FORMATO]
210 x 150
[PAGINAS]
320
[IDIOMA]
Español

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EARTH, hacia 1968.

La primera vez que hablamos de este libro, fue hace tres o cuatro años, en relación a su edición original, o mejor dicho, a la edición de bolsillo que se publicaba en Inglaterra allá por el 2005. Algún tiempo después, en Abril de este año 2014, nos hacíamos eco de la creación de una nueva editorial, que no tardaría en poner en nuestras manos la versión en español de una obra básica del género como es esta.

Bien, pues es un placer para mí anunciaros que la publicación del libro es ya una realidad: Ozzy, Iommi, Geezer y Bill Ward están de nuevo con nosotros si es que alguna vez llegaron a irse …

DREAMS & REVOLUTION es una editorial que ha apostado por los cuatro pioneros de Birgminham para dar su primer paso. Realmente no se me ocurren muchos grupos mejores para hacerlo… pero no quisiera centrar este comentario solamente en BLACK SABBATH, ni siquiera en los autores del libro: me gustaría, antes de nada, poner en valor el trabajo de quien se decide a jugarse su tiempo y sus ahorros en una aventura como esta.

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Algunas páginas del libro

No alcanzo a imaginar el trabajo que ha costado conseguir las licencias de publicación de una obra como esta, las horas empleadas en escribir aquí y allá, firmas, contratos, acuerdos… en fin, una tarea ante la que hay que tragar saliva, apretar los puños y asumir que hay meses de mareos por delante.

Tampoco quiero ni pensar lo que supone arriesgar buena parte (o todo) el patrimonio personal para pagar dichas licencias, pero es que eso es una pequeña parte del todo. Hay infinidad de detalles en los que uno no piensa cuando lee un libro, como es por ejemplo su traducción.

Por pura curiosidad he mirado tarifas en algunas páginas de la red. Te ahorraré el trabajo: el precio medio es de 6 céntimos de euro por palabra, cada página tiene una media de 350 palabras, así que un libro de trescientas y pico páginas se nos pone en…. Yo hubiese tirado la toalla en el preciso instante en que apareciese la cifra en la calculadora, pero es que la cosa no para ahí: ahora sumamos el precio de maquetación, impresión, autores, distribuidores y demás historias, y tenemos cincuenta mil razones para aplaudir y celebrar que un libro como este llegue a publicarse en España, un país que no está excesivamente inclinado a la lectura.

Dicho esto, DREAMS & REVOLUTION puede estar orgullosa como editorial, de haberse presentado en sociedad con un trabajo verdaderamente bien terminado. Papel de calidad, fotografías a color, solapas, fuente legible… sí ya sé que son cosas que uno espera cuando compra un libro, pero lo cierto y verdad es que no siempre lo encuentra (y no miro a nadie).

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Graham Wright

En cuanto al contenido, pues supongo que nadie va a descubrir a BLACK SABBATH a estas alturas, pero sí que tenemos aquí la ocasión de conocer el lado más cercano de lo que en definitiva no pasaban de ser cuatro chavales nacidos y criados en los arrabales de una ciudad triste, gris y sucia. Y digo esto porque quienes escriben el libro son otros dos chavales que crecieron, viajaron, sufrieron y disfrutaron con ellos: en resumen que estaban allí cuando sucedió. David Tangye fue el asistente personal de Ozzy Osbourne,  durante toda su estancia en BLACK SABBATH y al principio de su carrera en solitario. Graham Wright por su parte fue el asistente de Bill Ward desde los primeros tiempos hasta 1980.

El libro tiene como eje la cronología de esos años, pero hecha con un mimo y una precisión asombrosa, en gran parte con día mes y año. Recopila una inmensidad de anécdotas, detalles, curiosidades y momentos, buenos y malos, que al final lo que reflejan es que nuestros héroes son tan humanos como nosotros y tienen nuestras mismas virtudes y nuestros mismos defectos.

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Dave TAngye con Ozzy

Encontrarás explicaciones a muchas dudas y confirmarás que muchas de aquellas cosas que parecían leyendas delirantes, eran absolutamente ciertas. Apuntes a momentos muy personales en las vidas de los cuatro músicos, su vida en la carretera, sus relaciones personales ( y el deterioro de las mismas).. el auge y la caída y en resumen lo que es la trayectoria de cuatro personas que a base de sangre y sudor pero sin lágrimas, convierten una idea en leyenda, haciendo felices a millones de personas en todo el mundo.

Naturalmente, los “nuevos-viejos-Sabbath” también tienen presencia en el último capítulo, aunque no de manera tan somera como el resto. El último capítulo está dedicado al regreso de 2013, un regreso envuelto en polémica y no del todo limpio en mi opinión, pero que al menos nos brindó un impresionante trabajo de heavy metal como fue “13”

Dicho esto, supongo que te estarás preguntando donde demonios comprar una copia hoy mismo. Bueno, os dejo con la dirección de la tienda para hacerlo y dando una vez más mi enhorabuena a la editorial, deseando que nos den muchos más momentos ocmo este.

DREAMS & REVOLUTION

ARTWORK

[BLACK SABBATH, el arte en negro]

Bueno, hoy vamos a salirnos un poco de la línea habitual hablando sobre arte y utilizando por lo tanto los ojos en lugar de los oídos. Para ello he recopilado extractos de mi libro sobre BLACK SABBATH uniéndolos todos coon el nexo xomún de las portadas de sus discos. Reconozco que estos artículos son los que tienen menos aceptación si lo medimos por el número de comentarios, pero la verdad, si no vamos a salir de hablar sobre lo bueno que era “British Steel” y la caña que tenía “Master of Puppets“, apañados vamos.  Haciendo algunas comparaciones, BLACK SABBATH es quizá el grupo que más ha cuidado ese aspecto durante más tiempo seguido. Hay otras bandas con portadas magistrales, como es el caso de RAINBOW o THIN LIZZY, pero que tienen otras tan catastróficas que ensombrecen a las buenas. Sin embargo, sacando la media, las de Iommi y compañía se llevan la palma, quizá no por bonitas, pero sí por sus curiosidades, su significado y el sinfín de leyendas y pequeñas historias que las rodea.

Sí es verdad, que a partir de mediados los ochenta, perdieron todo su atractivo de golpe y porrazo, y no pasaron de ser portadas buenas, pero sin ‘chicha’, al igual que los discos que envolvían, pero las que crearon entre 1969 y 1983 tienen un impacto visual, que sumado a las historias del grupo se convirtieron en un imán irresistible para un público ávido de sensaciones intensas. Si te apetece comentar cual es tu preferida, o desvelar algún secreto que falta por aquí, o lo que te apetezca comentar, será un placer conocer tu opinión.

 

[BLACK SABBATH, 1970]

Aunque cada una de ellas tiene su atractivo particular, la que todos recordamos es la del primer álbum, quizá la más tenebrosa e inquietante de la historia no ya de BLACK SABBATH si no de todo el rock and roll. Una obra maestra hecha fotografía, que al margen de su innegable valor artístico, cumplió una eficaz función publicitaria al rodearse de un halo de misterio que hacía más atractivo el producto que contenía. Sólo hay que tomar la portada en las manos y dejar volar la imaginación. Aquella mujer de mirada muerta que aparecía en medio de un paisaje decadente como pocos, parecía estar sugiriendo que la acompañases dentro de aquella casa abandonada, con Dios sabe qué intenciones.

En fin, lo cierto es que la realidad era muy diferente. Lo que parecía una vieja casa en ruinas dentro de un paisaje desolado, es un enclave turístico visitado por miles de personas cada año: un molino llamado Mapledurham Watermill situado, en el pueblo del mismoel origen de todo mal nombre dentro del condado de Oxfordshire, en medio de una maravillosa arboleda a orillas del río Támesis. Es el último de los molinos de agua que sigue en funcionamiento, aunque solo como atracción turística.

El encargado de convertir aquella maravilla de la naturaleza en una fotografía que huele a moho y putrefacción fue el fotógrafo Marcus Keef. Keef trabajó durante los años sesenta y setenta para sellos clásicos del rock británico como Paramount, Neon y obviamente, Vertigo, diseñando trabajos históricos como “Valentyne Suite” de COLOSSEUM o los debuts (curiosamente, muchas de las obras que hizo eran las primeras grabadas por los grupos) de SPRING , AFFINITY o INDIAN SUMMER entre otros muchos. Su estilo se basa en la imagen granulada y el uso de colores alterados que difuminan y enrarecen los entornos fotografiados, así como las personas y objetos que en ellos aparecen, tal es el caso del debut de Iommi y compañía.

Otra de las técnicas que solía usar era colocar imágenes en negativo sobre las originales, dando una alta expresividad a la fotografía, como ocurre con la mujer de esta portada, la cual, tras ser tratada por su particular técnica parece un maniquí impersonal, distante y amenazador. No tardaron en aparecer los rumores y especulaciones sobre aquel personaje, no sólo sobre lo que representaba, sino también sobre su identidad, llegando a decirse que se trataba de la primera mujer de Ozzy. Ignoro qué pensaría la sufrida señora al respecto, pero en cualquier caso, parece que se trataba de una simple modelo que posó, cobró y se largó. También era falsa la leyenda de que la fotografía se había hecho sólo al molino, pero al revelarla, aquella mujer apareció allí, pero nadie puede negar que eso era lo que a uno le gustaba imaginar…

En la edición original, la portada era doble, y al abrirla mostraba un fondo negro en cuya parte izquierda tenía una ilustración del logo de la banda. En la parte derecha aparecía un dibujo de una cruz invertida, en cuyo interior estaba escrito un poema que se ha dado en llamar “Still falls the rain”, en el que se hacía una descripción de un paisaje macabro e inquietante en perfecta sintonía con la foto de portada. Ese texto  evoca el silencio de cementerio, solo roto por el lejano tañir de las campanas, formando así un morboso triángulo  entre la cubierta, el poema y la atmósfera que envuelve al conjunto de las canciones. Los primeros sorprendidos por la inclusión de aquella oda siniestra fueron los miembros del grupo, a los que en ningún momento se preguntó ni informó sobre el poema ni  la cruz. Todo fue idea de la compañía, la cual dio instrucciones al autor de la portada, Markus Keff, para hacer algo extremadamente lúgubre, objetivo que cumplió sin la menor duda.

[PARANOID, 1970]

Todo lo que habían ganado con la primera entrega, lo perdieron con la segunda…. o quizá no, ya que aunque tardamos mucho en enterarnos, la portada de “Paranoid” ¡tiene sentido! : En fin, seguramente te habrás preguntado alguna vez qué diantre tienen que ver la fotografía de esa cubierta con el título del disco. Diremos por delante que nada en absoluto. Como puedes ver, el arte gráfico consiste en una especie de guerrero que con una espada en una mano y un escudo en la otra, sale de entre unos árboles en medio de la oscuridad dispuesto a rebanar cabezas. Su imagen estaba totalmente distorsionada y superpuesta sobre otras tomas del mismo soldado y, al igual que en su anterior trabajo, Keef, que repitió como fotógrafo, jugó con los colores distorsionándolos. La contraportada pertenecía a la misma sesión, es decir, se trataba del mismo soldado, en el mismo paisaje pero con distinta pose.

En principio, uno podría pensar que, al estar la imagen alterada y los colores distorsionados, el título de “Paranoid” podría guardar relación con las visiones producidas por la locura o algo por el estilo, pero no era así. El álbum en realidad iba a llevar el nombre de otra de las canciones, “War Pigs”, cuya letra giraba en torno a la guerra de Vietnam, que estaba en proceso por entonces. Vertigo encargó el artwork a Markus y él diseñó el trabajo que todos conocemos con la aprobación de banda y compañía discográfica.  Todo parecía ir sobre ruedas y el grupo estaba preparado para embarcarse en su primera gira por Estados Unidos pero  Warner, que llevaba los asuntos de BLACK SABBATH en aquel país, puso tantas objeciones al uso de aquel título que no tuvieron otra alternativa que terminar cambiándolo. La guerra de Vietnam  era una herida por la que aquella nación no dejaba de sangrar y editar un disco que se titulase “Los cerdos de la guerra” no iba a ayudar a que la banda se hiciese popular, de manera que el peso del dólar fue mayor que el de los argumentos de la banda y el disco se tituló “Paranoid”, que era el primer single que iba a extraerse de aquel disco. La portada sin embargo no se modificó, ya que había poco tiempo disponible y mucho dinero empleado ya en ella por lo que finalmente todo quedó como lo habían dejado.

[MASTERS OF REALITY, 1971]


El tercer álbum de la banda, “Masters of reality” (1971), fue obra de un equipo que trabajaba para Vertigo ( entre otras compañías) y que firmaba bajo el nombre de “Bloomsbury Group”. En ninguna parte de la portada  se especifica el nombre de ningún artista concreto, si no el del equipo, pero es muy posible que  el diseñador fuese Geoff Halpin, ya que él era el especialista en rótulos. Halpin ha dejado testimonio de su talento en infinidad de portadas para  grupos tan dispares como THE BOOMTOWN RATS, DIRE STRAITS, SQUEEZE, ELTON JOHN, NEW YORK DOLLS o JETHRO TULL , encargándose principalmente del del diseño de logos, y todo lo relacionado con tipografía, así que, teniendo en cuenta cómo es la portada de este disco, podamos pensar en él como autor del trabajo.  En principio no se puede decir que esta sea la mejor portada del grupo, pero por alguna razón, Iommi y compañía quedaron muy contentos del resultado, como prueba el hecho de que lo han utilizado hasta antes de ayer y que además, el equipo gráfico repitió en muchos de los posteriores trabajos de los SABS. Como curiosidad, resta decir que en las primeras ediciones del álbum, se incluía un poster gigante ilustrado con una fotografía de Markus Kieff que puedes ver a la derecha. Lo curioso del asunto es que  en algunas ediciones2 del single “Iron Man”, extraído de su anterior disco viene con una portada cuya foto pertenece ala misma sesión de la que ilustró el poster. En cualquier caso, mantiene el tono inquietante que hizo famoso al artista.

[VOL.4, 1972]

Con el menor esfuerzo posible, creando la portada más simple del planeta y por si fuera poco repitiéndola en la contraportada los de “Bloomsbury Group” consiguieron crear un icono. Sí, el arte de “Vol.4” ha sido reinventado y fusilado en incontables ocasiones por grupos de estilos totalmente dispares. Desde el jazz experimental de los italianos BRON Y AUR , a los “talk-shows” del humorista norteamericano Jim Florence que parodia la portada del álbum en su “Terrorizing Telemarketers, Vol. 4”, pasando por una serie de grabaciones que bajo el nombre de LONGMONT POTION CASTLE recogen conversaciones telefónicas y mensajes de contestador,  cuya trascendencia no va  más allá del bizarro afán de notoriedad de algunas personas.

También la escena más extrema del metal hizo su particular homenaje al artwork de este disco utilizando la imaginería de esa portada en un ep que compartían los españoles MACHETAZO y los americanos ABCESS que se titulaba “Vol. R” y por último más en sintonía con la escena hard rock estarían SLEEP, banda stoner que publicó en 1992 el Ep “Vol2” donde rendían tributo a los SABS interpretando “Lord of this world”.

[SABBATH BLOODY SABBATH, 1973]

El arte gráfico del álbum está muy en sintonía con su contenido musical respecto a las anteriores entregas del grupo. Me explico. Tanto “Masters of reality” como  “Vol. 4” estaban presentados en carpetas con dibujos muy básicos y minimalistas, donde dominaban las fuentes tipográficas con mayor o menor alteración, una característica que encontramos también en las canciones que incluían. Eran temas directos y agresivos, muy en crudo por así decirlo, lo que también ocurría con las portadas. Esto cambió notablemente para “Sabbath bloody Sabbath”, un disco en el que la banda se empleó a fondo a la hora de escribir creando su obra más cercana al prog-rock. BLACK SABBATH  se volvieron ambiciosos en el terreno musical y, como es lógico, dotaron a aquel paquete de un envoltorio adecuado, merced a una ilustración en la cubierta y contracubierta infinitamente más elaborada que las dos anteriores.

Antes de echar un vistazo a la ilustración, terminar con The Bloomsbury Group, o mejor dicho Geoff Halpin, diciendo que aportó la tipografía que encabeza la portada y que, curiosamente, no es el logo de la banda, si no el título del álbum. Ahí precisamente encontramos el primer detalle curioso, y es que el nombre del grupo viene escrito en una fuente diminuta de color blanco que pasa desapercibido y que tengo mis dudas al respecto de que en realidad saliese en el diseño original. Muy posiblemente fuese un añadido de última hora exigido por la discográfica. En cualquier caso, la fuente tipográfica que Halpin aportó en esta cubierta sirvió después como inspiración para el logo del grupo en posteriores ediciones como “Sabotage”, el recopilatorio “We sold our souls to rock ‘ n’ roll” y el directo editado en 2002 “Past lives”.

En cuanto a las ilustraciones que cubren el trabajo tanto en su parte delantera como trasera, decir que se trata de un trabajo titulado “The rape of Christ”, igual que la demencial escena censurada del film “The Devils” de Ken Russell. Aunque podría decirse que guarda cierta relación, ignoro si la ilustración está basada directamente en dicha secuencia o es simple coincidencia. En cualquier caso, el autor de la portada y contraportada no es otro que Drew Struzan, quien se ha convertido en uno de los artistas más importantes (si no el que más) y requeridos del mundo del cine de gran presupuesto. Basta decir que Struzan es el artista fijo de George Lucas y Steven Spilberg, para hacernos una idea de por donde van los tiros. No obstante, la fama y reconocimiento internacional no llegó hasta 1977. Antes de eso, Struzan trabajaba para los legendarios estudios gráficos “Pacific Eye & Ear”, donde recibió encargos para ilustrar trabajos que muy posiblemente estén entre esos que tienes en tu estantería de discos como “Wellcome to my Nightmare” de ALICE COOPER, “Phoenix” de GRAND FUNK RAILROAD o “High on the Hog” de BLACK OAK ARKANSAS. Como decía, en 1977 su ayuda fue requerida por Charles White III, otro artista reconocido por su pericia con el aerógrafo. White tenía que terminar el cartel de una película de ciencia ficción que trataba de imperios y galaxias lejanas… Como seguramente has intuido, Drew creó parte del cartel de “La guerra de las galaxias”, llamando la atención de George Lucas, quien sirvió como trampolín a una carrera que se acerca a los 200 trabajos en carteles e ilustraciones publicitarias, libretos y demás material relacionado con el cine de alto presupuesto. Piensa que cuando ves las carátulas de la saga “Regreso al futuro”, “Harry Poter”, “Star Wars”, o “Indiana Jones”, estás viendo el trabajo del mismo tipo que creó la portada de “Sabbath Bloody Sabbath”.

Dicho trabajo nos presenta a un hombre en su lecho de muerte rodeado por media docena de seres que simbolizan distintas etapas de su vida, una vida llena de maldad que termina con el hombre asfixiado por una serpiente enroscada en su cuello y un par de ratas a punto de saltarle encima. El cabecero de la cama con una calavera y el 666, así como las patas del mueble convertidas en garras de afiladas uñas son un pequeño anticipo del infierno que le espera.

En la contraportada sin embargo, teníamos representado todo lo contrario. La placidez de un hombre que también vive sus últimos momentos pero lo hace rodeado de gente que le quiere y llora su muerte, mientras su cara muestra la expresión de quien ha sido una buena persona y no tiene nada de que arrepentirse. Dos leones a los pies de la cama, y  una especie de alas en el cabecero, coronado por un torso y unos brazos abiertos, como queriendo darle la bienvenida sustituyen a las ratas, serpientes y calaveras de la cubierta.

[SABOTAGE, 1975]

“Sabotage” fue un disco un tanto extraño. Sin ser delos más reconocidos tiene algunas de las mejores canciones del grupo, pero si es recordado por algo es por terminar convertido en el álbum donde empezó la cuesta abajo para BALCK SABBATH. Como no, a la portada no le falta su historia particular. En fin, seguramente no soy yo el único que se ha preguntado como es posible que los miembros del grupo (en especial Ozzy Osbourne y Bill Ward) apareciesen fotografiados con ese aspecto tan infame. Bien, el caso es que en un ramalazo de lucidedz, Bill Ward creyó que sería una buena idea basar la portada en un cuadro titulado “La Reproduction Interdite” del interesante artista belga Magritte, en el que una persona se mira a  un espejo dando la espalda al espectador, y el reflejo, en vez de devolvernos su cara y su parte frontal, nos devuelve la misma espalda.

La idea que había desarrollado el grupo al final, pasaba por una sesión fotográfica en las dependencias de un castillo, en las que cada miembro de la banda tendría un espejo con el que se haría el efecto que presenta la obra de Maigrett. Bien, el caso es que dejaron el asunto en manos de la compañía que a su vez designó a un estudio de fotografía para hacer el trabajo. Ni hubo pasillos, ni hubo castillo ni hubo nada, los músicos fueron citados en el estudio de fotografía, en pleno Soho londinense, y se les pidió que viniesen vestidos con la ropa de escena para hacer algunas pruebas.

El caso es que lo que se suponía que eran las dichas pruebas, finalmente sirvieron como fotografías definitivas, para horror de los miembros del grupo. Bill  y sus míticas mallas rojas (realmente, era lo que se ponía para tocar, ya que no quería que sus pantalones se enganchasen en los pedales de la batería), Geezer y su “bulto erótico” o Iommi, que harto de la sesión decidió sentarse y descansar un rato… ah! por no hablar del legendario kimono y las botas de plataforma que lucía Ozzy. Lo que habían elegido como imagen de un sabotaje (el reflejo invertido) terminó siendo un sabotaje en sí mismo.

[TECHNICAL ECSTASY, 1976]

En aquel momento de su carrera, cuando ya lo habían perdido prácticamente todo, los de Birmingham quisieron hacer cambios en su sonido, quizá buscando clarificar un futuro que cada día era más imprevisible. Todas esas intenciones se anunciaban desde la portada, un trabajo de la casa Hypnogsys. Esta mítica firma inglesa de diseño gráfico nació en 1968 de la alianza de Storm Thorgerson y Aubrey Powell a los que posteriormente se unió Peter Christopherson. La actividad creativa al final de la década de los  sesenta en Inglaterra era  enorme, lo que les sirvió para que sus trabajos ilustrasen las portadas de discos verdaderamente legendarios, aunque si hay que citar uno como el que les dio la fama fue “Dark Side of the Moon”. Antes de la legendaria portada de  PINK FLOYD, habían hecho otras para ese grupo, así como para WISHBONE ASH, WINGS o 10C.C. entre otros, pero fue a partir de esa, cuando se desbordaron las previsiones y su trabajo fue requerido por muchos de los mayores grupos del planeta.

El rock sinfónico y el prog-rock han sido los estilos cuyos artistas han encargado trabajos a Hypgnosis en mayor medida (ciertamente hay que decir que ambos estilos, el musical y el gráfico casan a la perfección), aunque las bandas hard rock también tienen una gran presencia en su catálogo, así LED ZEPPELIN, UFO, SCORPIONS, AC/DC, RAINBOW  o WISHBONE ASH son algunos de sus clientes.

Por lo que se refiere al álbum que nos ocupa, la portada está basada en una idea de Geezer Butler, que utilizando el estilo art decó  mostraba a dos robots practicando sexo. Una ilustración que desde luego sintonizaba perfectamente con el título del álbum pero que, a nadie se le escapaba, estaba a  años luz de lo que en anteriores cubiertas habían querido dar a entender. Parecía mentira que una portada como la del primer disco, con aquel espectro escudriñando desde un paisaje siniestro como pocos, fuese del mismo grupo que está con dos robots follando en una escalera….

[NEVER SAY DIE, 1979]

Puede que sea una portada luminosa, con colores vivos, un cielo radiante y lo que queramos , pero no puedo evitar ver en ella un halo realmente siniestro. El trabajo, que de nuevo firmaba la casa Hypgnosis, consiste en dos pilotos mirando fijamente detrás de su máscara con  su equipamiento, sus uniformes y sus rostros ocultos que nos vienen a decir que o vienen de la guerra o bien van a ella. Desde el cielo les contemplan imágenes difuminadas, las cuales se supone que pertenecen a las almas de otros pilotos muertos en combate, lo que da un punto más tenebroso.

Se comenta que cuando BLACK SABBATH se reunieron con los artistas para decidir el tema de la portada, se les ofreció esa posibilidad, pero también otra opción que era que en vez de los pilotos, apareciesen dos cirujanos mirando a la cámara. Iommi y compañía escogieron esta, pero los artistas de Hypgnosis guardaron el otro boceto, el cual, como seguramente habrás adivinado ya, terminó ilustrando otro álbum tan histórico como  “Difficult to Cure” de RAINBOW unos años después.

[HEAVEN & HELL, 1980]


Con ser uno de los discos más importantes de la historia del hard rock en general,y de BLACK SABBATH en particular, su portada no tiene una historia particularmente llamativa. Su autor fue Lynn Curlee, un ilustrador sin una trayectoria especialmente ligada al mundo del rock. Solamente había hecho la ilustración para el álbum “Agents of fortune” que BLUE OYSTER CULT publicaron en 1976. El resto de su obra está repartida entre cuadros y trabajos para editoriales utilizados en portadas de libros, especialmente infantiles.

La oficina de BLACK SABBATH buscaba desesperadamente una portada para el disco, que ya estaba terminado pero se había descuidado en su aspecto gráfico, y en la búsqueda surgió el nombre de Curlee, quien ofreció el cuadro “Smoking Angels” que había pintado en 1979 y estaba expuesto en una galería. Aquel trabajo pertenecía a una colección de catorce cuadros llamada “Masque“, que podéis ver en la página web del autor, si os pica la curiosidad, yendo a “Paintings”, “Archive” y por último “Quintet & Masque”.
En fin, no hubo más historias, a la banda le pareció un buen trabajo y realmente hubiese podido estar hecho en exclusiva para ilustrar el disco, ya que unos ángeles se supone que no deberían estar fumando y jugando a las catas ¿no?. Algunos años después vimos la idea fusilada por VAN HALEN ne su “1984”, pero ya había perdido la gracia.

[MOB RULES, 1981]

El arte de la portada en “Mob Rules” consistía en un cuadro de Greg Hildebrandt, uno de los gemelos que bajo ese apellido han trabajado durante toda su vida ilustrando incontables trabajos entre los que destacarían los legendarios calendarios que hicieron con “La guerra de las galaxias” o los de “El Señor de los Anillos” de los setenta, así como varias colaboraciones con Marvel, especialmente dibujando portadas para las revistas de Spiderman. El bueno de Greg, en una época no demasiado buena de su vida, se dedicó a ilustrar algunos de sus sueños(quizá deberíamos decir pesadillas) y el primero que hizo fue este, que terminó titulándose “Dream 1, The Crucifiers”.

La  portada de este álbum ha ganado en 2007 el premio  a la mejor portada de todos los tiempos en la revista americana especializada “Imagine FX”. No se si se puede decir tanto, pero sí es cierto que pasa por ser una de las mejores del grupo, por lo sucio, oscuro y sangriento de su ilustración. Por si eso fuera poco, tiene, como seguramente sabes ya,  dos leyendas urbanas, que al fin y al cabo es lo que le daba gracia a todo el asunto y, por lo menos a nivel personal, es algo que echo muchísimo de menos. La primera es que se dice que una de las manchas de sangre que aparecen en la tela del centro del dibujo, la cual tiene forma de cabeza con cuernos, fue utilizada por Ronnie Dio como inspiración para dar vida a Murray, la mascota que ilustra sus primeros discos. También se ha pretendido demostrar que en la  parte inferior de la portada aparece la leyenda “Kill Ozzy” ilustrada de manera subliminal,  y aunque viéndolo resaltado parece cierto, la verdad es que “The Crucifiers” , fue pintado cuatro años antes de que BLACK SABBATH comprasen los derechos, cuando Ozzy estaba aún en la banda y cuando con toda seguridad, el bueno de Greg no había oído aun hablar de aquellos cuatro rockeros ingleses.

[LIVE EVIL, 1981]

Live Evil“. Fue ilustrada por Stan Watts, quien ganó un Grammy por la portada de “Metal HEalt” de QUIET RIOT, y es uno de los mejores trabajos que se han hecho para un disco en directo. Donde normalmente la portada viene ocupada por imágenes de la banda ( “If you want blood”, “Alive”,“Unleashed in the east, “Live and dangerous”, “Double live Gonzo”…) en “Live Evil” las protagonistas son las canciones. Los personajes mencionados en las letras de cada tema están de una u otra forma representados en ese magnífico trabajo. Unas veces de manera evidente, otras más escondidas, y algunas,  perfectamente ocultas entre acertijos. Creo que lo mejor será echar mano de la portada e ir poco a poco desentrañando el “misterio”.

Si pinchas en  la portada de arriba puedes abrir la imagen en grande en otra ventana para ver el detalle de cada canción.

SETLIST:

1 – E5150 .Bien, para la primera canción hay que partir de la base de que el título en si mismo ya es un enigma, por lo que su presencia en la portada, no iba a serlo menos… En principio se pensó, que ese título estaba relacionado con el código que la policía de california utiliza cuando hay delitos asociados a desórdenes mentales (el famoso  5150 que también VAN HALEN usaron como título en uno de sus discos). AL final, la cosa era un poco más siniestra, y fue idea de la retorcida mente de Geezer Butler (quien también fue el que lo explicó, afortunadamente). El nombre de la mítica intro instrumental no era otra cosa que un anagrama cifrado cuyo resultado arrojaba la palabra “EVIL”, es decir, ‘mal’ o ‘demonio’. Como puedes ver, a la letra E, le sigue la cifra 5150, que hay que separar de la siguiente forma: 5-1-50. Si lo trasladamos a la numeración romana ese 5-1-50, se convierte en “V-I-L”, que añadido a la E da como resultado la mencionada EVIL”. ¿Y donde está representada esa palabra? fíjate en la esquina inferior derecha, el trozo de mar entre el tobillo de la figura 9 y la cadera de la figura 2. Las olas dan forma a la cara de un carnero, con cuernos incluidos.
2 – “Neon Knights“. Bueno, esta no parece tan retorcida. De hecho ocupa la parte central de la portada y es la más visible. Los caballeros de neón y su amenazante espada saludaban desde el primer plano.

3 – “Nativity in black”. Esta es la que está más cogida por los pelos. En diferentes foros se apunta  ala figura negra con las manos llenas de luz situada a la altura de la cabeza del caballero de armadura, pero si aendemos a la letra de la canción, prefiero la opinión de que en realidad viene representada por el diablo rojo que encontramos en primer plano (“Mira en mis ojos, verás quien soy mi nombre es Lucifer, por favor toma mi mano”).

4 – “Children of the sea”. Aunque tiene un doble sentido que veremos pronto, es bastante evidente quienes son los niños del mar…

5 – “Voo-doo”. Creo que no necesita demasiados comentarios ¿no?.

6 – “Black Sabbath”, ¿Qué es eso que tengo en frente? Esa figura negra me señala…. en realidad no esta señalando, pero está claro que la figura envuelta en un manto negro que emerge de las aguas no trae buenas intenciones…

7 – “War pigs” es evidentemente el cerdo vestido de militar con un fusil en a mano.

8 – “Iron MAn”. es el forzudo de color gris que pasa un tanto desapercibido ( por su pequeño tamaño) pero que está luciendo sus bíceps bajo el número 8.

9 – “Mob Rules”, uno de los simpáticos fustigadores que aparecen en el cuadro “Dream 1, the crucifixion” personaliza claramente esa canción

10 – “Heaven & Hell”.Cielo e infierno están presentes con el ángel por arriba y el diablo por abajo.  No es el único detalle que representa a dos canciones a la vez como veremos.

11 -“The Sign of the southern cross” –  También conocida como Acrux, o simplemente Crux, la Cruz del Sur es un sistema de estrellas situado a 321 años luz del Sol. Bueno, eso dicen las enciclopedias. A mi me basta con saber que la cacnión tiene su forma gráfica en la contra portada. La oscuridad del cielo está rota por la marca de la Cruz del Sur.

12 –Paranoid” es otra de las que tampoco necesita mucha explicación.

13 – “Children of the grave” El autor mató dos pájaros d eun tiro. Debió pensar que si había “niños del mar” y “niños de la tumba” lo mejor era unirlos a todos ellos en una misma ilustración, así que los niños del número 4 estaban en el mar, sí, pero en vez de navegar en un barco lo hacían en un ataud.

14 – “Fluff” , el tema instrumental que cierra el disco acompaña a “The Sign of the southern cross”  en la contraportada delmismo en forma de guitarra acústica que se adentra en el mar como despidiéndose.

Verdaderamente, este tipo de cosas hacen grande a un grupo. Podías pasarte horas observando cada detalle y dejar volar la imaginación mientras escuchabas el disco, algo qeu con los mp3 metidos en tu móvil, es imposible hacer. En fiin, los tiempos cambisn, dicen.

[BORN AGAIN, 1983]

La portada tampoco se libró de formar parte del mito, es más fue el mito en si misma.  La historia más o menos comienza con Don Arden como director del destino de la banda. Don, un manager con fama de mala bestia, había ganado a Ozzy Osbourne como yerno, pero lo había perdido como artista. Sharon, la hija de Arden, se había independizado montando su propia oficina y llevándose a Ozzy con ella. La venganza de su padre consistía en limitar el radio de acción de su hija  robándole la mayor cantidad de colaboradores posible. El amor filial no podía con el amor al dinero, por lo visto. En fin, cuando Mr. Arden supo que el diseñador Steve Joule,  estaba trabajando para ella y su madrido, no dudó en contratarle para que crease también la cubierta del nuevo disco de Iommi y compañía.

Steve no quería perder la oportunidad de seguir trabajando para Ozzy pero sabía que negarse a un encargo de Don Arden era un error que le podría costarle muy caro, por lo que decidió resolver la papeleta haciendo una portada para BLACK SABBATH lo bastante  horrible para que la rechazaran. Con esa idea tomó una foto de un bebé que ilustraba la portada de un viejo ejemplar de la revista ‘Mind Alive’, y la alteró bajando su resolución, añadiendo cuernos y uñas y dándole los colores más inadecuados que pudo.

Cuando Joule presentó la portada al grupo, su sorpresa no pudo ser mayor. Ian Gillan y Bill Ward no estaban presentes, aunque todos recordamos los comentarios del cantante al respecto. Sin embargo, tanto Geezer Butler como Tony Iommi (especialmente este último) se mostraron fascinados con aquel esperpéntico diseño. Lo mejor fue cuando Don Arden no solo aceptó el boceto, si no que de inmediato ideó una serie de guiños complementarios que acompañarían a la banda sobre el escenario. Vivir para ver.

Como anécdota, decir que la banda DEPECHE MODE utilizó al mismo crío para  portada de su single “New life”, lo que convierte a ese recién nacido en el bebé más precoz ( y versátil) de la historia del rock and  roll .

Con “Born again” se cerró un ciclo para la banda, y ello coincidió con un bajón en el arte gráfico, no por su calidad si no por su significado. Frente a los trabajos de grandes artistas con guiños ocultos, a partir de aqui, lo que hay son portadas aceptables unas, mediocres otras y esperpénticas algunas de ellas (“Dehumanizer” o “Forbidden son dos buenos ejemplos). Ahora toca saber lo que nos ofrecerán en un futuro si la reunión se lleva a cabo otra vez. Las dos que publicaron bajo HEAVEN & HELL eran muy buenas, no hay motivo para suponer que lo que nos vendan ahora, no esté a la altura, aunque viendo lo visto… quien sabe…

Miguel.Asturias

Hemeroteca

[EDITA]
Pan MacMillan
[PERIODICIDAD]
Ejemplar único.
[PRECIO APROXIMADO]
11€
[PUNTOS DE VENTA]
Ebay
[AUTOR]
David Tangye y Graham Wright [FORMATO]
DIN A6
[PAGINAS]
236
[IDIOMA]
Ingles

Hay, principalmente, dos tipos de libros con contenido musical.
Por un lado, los que están escritos por periodistas. Profesionales con total acceso a la cara pública de los artistas a través de archivos de prensa, bases de datos y todo ese material, incluso con la posibilidad de compartir con los protagonistas de sus libros períodos de tiempo y kilómetros de carretera, consiguiendo así una perspectiva notablemente acertada de lo que la banda es y de cómo funciona.

El otro tipo de libro es el escrito por músicos y/o personas de su entorno, categoría en la que metemos tanto a gropuies y managers como a productores o roadies.

Los autores rodeando al mítico Bill Ward

Es fácil pensar que los primeros libros de los que hablamos en primer lugar podrían ser más completos en su contenido y fiables en los datos que aporten. Sin embargo, no les falta un lado negativo, y es que en medio de esa relación músico periodista, suele haber intereses creados. No digo que ocurra siempre, pero la industria paga la publicidad que se inserta en las revistas donde escriben esos periodistas, por lo que resulta difícil evitar cierto condicionamiento.

Esto sin embargo, no ocurre en la segunda categoría, donde si hay algún compromiso es de tipo sentimental, algo bastante más interesante y humano (sea para bien o no) que el compromiso material. Quizá sea esa la razón de que “How Black was our Sabbath” sea un libro tan bonito.

Escrito por dos personas (David Tangye y Graham Wright) que fueron parte de la vida del grupo de una forma muy directa, recorre la vida y ‘milagros’ de BLACK SABBATH desde sus inicios en la década de los 60, hasta el abandono definitivo de Ozzy a las puertas de los años 80.
Cuenta además con un plus, y es que sus páginas no solo pasan por relatar las aventuras de los músicos, si no que hacen un recorrido paralelo por las andanzas de los roadies, conductores, electricistas, montadores y, en fin, todo el personal que hace funcionar a la máquina. No en vano, los Tangye y Wright fueron durante casi todo aquel tiempo asistentes personales de Ozzy Osbourne y Bill Ward respectivamente, lo que les permitió estar arriba y abajo del escenario, mientras se preparaba el show y después de que este terminase.

Las anécdotas (delirantes en su mayoría) se cuentan por docenas, y los detalles de cómo la banda trabajaba tanto sobre el escenario como en los estudios, está perfectamente relatada. Tiene partes un poco morbosas, algo inevitable en un grupo como este, pero en general, está escrito desde una perspectiva muy cercana que deja claro que había un gran ambiente en el grupo, pese a todos los problemas tanto internos como ajenos a la banda y que, por cierto, eran de unas dimensiones realmente serias.

La edición que yo tengo es bastante pobre, similar a la típica de “libro de bolsillo”, lo que lo convierte en un libro caro, teniendo en cuenta que hay que pedirlo fuera de España y pagar la tarifa de Correos correspondiente. Las fotos son como ves, e n blanco y negro, pero bueno, personalmente, preferiría libros sin fotos que fuesen más baratos. Soy de la opinión de que para ver fotos están las revistas.

Por lo demás, solo puedo recomendar su lectura sin ninguna duda.