CRONOLOGIA

.::THIN LIZZY: “Thunder & Lightning”::.

Cara A: 1.Thunder and Lightning   2.This Is the One   3.The Sun Goes Down   4.The Holy War

Cara B: 1.Cold Sweat   2.Someday She Is Going to Hit Back   3.Baby Please Don’t Go   4.Bad Habits  5.Heart Attack

Phil Lynott – bajo, voz Brian Downey – batería.  Darren Wharton – teclado Scott Gorham – guitarra John Sykes – guitarra Chris Ludwinski y Andrew Warwick – Ingenieros de sonido   Bob Elsdale – Fotos Chris Tsangarides–  Productor e ingeniero Andrew Prewett – Portada

 

ESTE ARTICULO SE COMPLETA CON UN DOSSIER DE PRENSA RELACIONADO CON LA BANDA, ESTE DISCO Y EL PERÍODO QUE LLEVÓ A SU SEPARACION. LA FORMA DE CONSEGUIRLO Y SU CONTENIDO, ESTÁN RESEÑADOS AL FINAL DEL TEXTO.

 

Creo que esta vez voy a ahorrarme todo lo que tenga que ver con datos técnicos, con lo que hicieron o dejaron de hacer en las giras y festivales y con toda esa serie de cosas de las que ya se habla en mil páginas, y además mucho mejor de lo que yo podría hacerlo. Reconozco que todo lo relacionado con estudios, equipos, directos, promoción etc. es algo que me puede, pero este álbum tiene un poso que invita a lanzar la mirada más allá de lo que es una simple colección de canciones, para descubrir el grito de alguien que pide ayuda. Vaya por delante que “Thunder & Lightning” me parece un magnífico trabajo que escucho con frecuencia y del que disfruto cada vez que lo hago, pero lo cierto es que a duras penas me parece un disco de THIN LIZZY.

John Sykes cuando todavía era un tigre del pantano.

Esto se debe fundamentalmente a dos razones: una es el sonido y, más importante, la sensación que deja al escucharlo. Desde sus primeros días hasta 1983, THIN LIZZY habían orbitado alrededor del hard rock, sin llegar a centrar su sonido en él. Con “Thunder & lightning” sin embargo, lo que hicieron fue mirar directamente a los ojos al heavy metal. A veces pienso que “la culpa” fue de John Sykes, pero de pronto recuerdo “Renegade”, su álbum de 1981 donde aún tocaba Snowy White, y entonces ya no lo tengo tan claro… pero vayamos poco a poco.

Esta banda, al contrario de lo que sucedía con VAN HALEN, SCORPIONS, KISS, JUDAS PRIEST y tantas otras que también venían de la década anterior, parecía encontrarse en un cruce de caminos sin saber muy bien hacia dónde tirar. Mientras los citados grupos se habían reinventado y enfilaban los ochenta con inmejorables expectativas, los irlandeses no terminaban de encontrar su sitio. Les ocurría un poco lo que a U.F.O. o BLACK SABBATH, bandas con las que compartían el hecho de haber perdido a miembros fundamentales para su sonido (Michael Schenker en el caso de U.F.O., Ozzy y Ronnie Dio en el de BLACK SABBATH ). Además estaba el asunto de las drogas, algo que a THIN LIZZY (concretamente a Lynnot y Gorham) les estaba pasando factura al mermar sus facultades físicas de una forma más que preocupante, pero eso forma parte de otra historia.

En lo estrictamente musical, el problema estribó en que ese giro hacia el heavy metal no terminó de convencer a los seguidores de toda la vida, pero tampoco sirvió al grupo para ganar legiones de nuevos supporters (como Phil llamaba a sus fans), habida cuenta de los discos de heavy metal que se publicaban en 1983. El metalhead medio, se encontraba con la disyuntiva de elegir entre “Balls To The Wall”, “Piece of Mind”, “Holy Diver”, “No Parole from Rock N’ Rol”, “Bark at the Moon”, “Pyromania” y un par de docenas de obras maestras más, y comprensiblemente, LIZZY no estaba en las primeras opciones. Los resultados comerciales por lo tanto, fueron bastante discretos para “Thunder & Lightning” y el disco, siendo un magnífico trabajo, no es el que tiene mejor recuerdo para la mayoría.

Antes mencionaba a John Sykes como responsable en parte del acercamiento al heavy metal por parte de THIN LIZZY. Supongo que ya conocerás al personaje, pero por si acaso recordemos que fue el sustituto de Snowy White quien abandonó THIN LIZZY tras la gira de “Renegade” dejando como único guitarrista a Scott Gorham. Sykes estaba por aquel entonces formando parte de TYGERS OF PAN TANG, una de los incontables bandas que bajo las siglas N.W.o.B.H.M. estaban haciendo sudar tinta a los grandes grupos británicos. La jugada de poner en nómina a un talento tan desbordante como desconocido, copiaba un poco la que Dio y Ozzy Osbourne habían trazado contratando a Vivian Campbell y Randy RhoadsJake E. Lee respectivamente. La diferencia estaba en que estos partían prácticamente de cero, es decir, daban pie a la creación del grupo, mientras que John Sykes aterrizaba en una banda de muy larga trayectoria, con once discos en su haber, y su aportación se comió literalmente al clásico.

Ensayando para su gira de 1983.

Cuesta mucho trabajo encontrar las melodías, o los fraseos de guitarras dobladas que eran seña de identidad del grupo en sus anteriores trabajos. A cambio tenemos eso sí, un auténtico aluvión de solos de guitarra que llegan a atosigar al oyente y hacen dudar de la presencia de Scott Gorham. El empaque de Brian Downey detrás de la batería, tampoco es el de anteriores entregas. Parece que viniera a cumplir sin más, entregando un trabajo demasiado plano en comparación con lo que siempre había hecho. Esto inevitablemente también resta presencia al bajo de Phil Lynnot y en consecuencia, la legendaria sección rítmica de antaño que afinaba medio tono más bajo que el resto para ser la base perfecta de las “twin guitars”, era cosa del pasado. El único que sale bien parado, aparte de John Sykes es Darren Wharton, convertido ya en miembro de pleno derecho.

En cuanto a la sensación que deja al oírlo, decir que viene apoyándose en una producción, la de Chris Tsangarides, pastosa y sin apenas brillo que por sí misma resulta melancólica, pero que lo es más aun cuando como en este caso, tiene como base a una banda, o mejor dicho un escritor, que está pasando por una etapa muy oscura en su vida, como era el caso.

Lejos quedan las melodías radiantes, en ocasiones incluso demasiado nimias, que contagiaban de buenas vibraciones: “Cowboy Song”, “The boys are back in town” o “Dancing in the moonlight” habían dejado paso a una serie de temas mucho menos amables que desprendían sensaciones muy diferentes a las de antaño. El estilo de vida de Lynnot (autor principal) había degenerado hasta un punto insostenible y a esas alturas se encontraba completamente enganchado a la heroína y abandonado por su mujer e hijas. Es cierto que su creatividad no mermó para nada, pero sí se aprecia ese cambio sustancial en la dirección de las canciones.

Nunca sabremos qué hubiese ocurrido con THIN LIZZY de no haberse separado. Todo indicaba que las cosas acabarían como lo hicieron, pero por otra parte, su nueva orientación en lo musical daba pie especular con un futuro que, podría tener mayor o menor aceptación, pero  era factible. El encaje de la banda dentro del nuevo panorama podría haber funcionado, al igual que funcionó el de unos SCORPIONS que con la nueva década abandonaron sus tintes progresivos y endurecieron sus canciones o KISS, quienes superados los primeros años de los 80’s, nos “regalaban” sus entregas más metalizadas en “Killers”, “Creatures of the night” etc ¿Por qué no habrías de funcionar los THIN LIZZY de Sykes?

En cualquier caso y especulaciones aparte, los hechos fueron muy poco románticos. La banda había contraído unas deudas inasumibles, y la única opción pasaba por hacer una gira de despedida en la que recaudar el suficiente dinero para que los miembros del grupo pudieran seguir sus respectivos caminos, libres de problemas con los bancos. Podríamos elucubrar con una posible reunión en unos años, como la que DEEP PURPLE puso de moda en el 85, pero la muerte de Lynnot cerro esa ventana… bueno, más o menos, ya sabes.

En resumen, si no conoces a THIN LIZZY vas a encontrarte con un disco muy bueno, muy intenso y muy oscuro pero que en modo alguno representa el sonido clásico de la banda y puede que no sea uno de los grandes trabajos de la banda, pero sí del heavy metal de los primeros años de la década. De eso no hay duda.

Miguel. Asturias

.::DOSSIER DE PRENSA “THUNDER & LIGHTNING”::.

Como decía al principio, se trata de una recopilación de material de prensa relacionado con THIN LIZZY y su álbum “Thunder & Lightning”, alargado hasta la desaparición del grupo. Para conseguirlo, como decía, basta con que escribas un mensaje en este blog hablando sobre la banda en general o sobre este disco en particular. Que impresión te causó cuando conociste al grupo, si pudiste verlo en directo etcétera

Recibirás el enlace y contraseña por correo una vez que hayas escrito el mensaje en este blog.

CONTENIDO:

– Reportaje biográfico y crónica de READING ’83 publicado en POPULAR1 Especial ESPA49. Trece páginas en español.

– Reportaje Reading 83 (despedida de THIN LIZZY) publicado en METAL ATTACK #1. Cinco páginas escritas en francés.

– Reportaje TYGERS OF PANG TANG publicado en POPULAR1 #115, en 1982. Dos páginas en español (más que nada como curiosidad)
– Artículo publicado en HEAVY ROCK #03, cuatro páginas escritas en español.

– Reportaje y entrevista publicados en ENFER MAGAZINE #6, cinco páginas escritas en francés.

– Artículo publicado en KERRANG #27, dos páginas escritas en inglés.

– Artículo y reseña disco publicados en KERRANG #34, cinco páginas escritas en inglés.

– Reportaje publicado en KERRANG #49, cinco páginas escritas en inglés.

– Reseña del álbum publicada en POPULAR1 #123, Septiembre de 1983. Una página en español.

.:: SI TE INTERESO ESTE ARTICULO, PUEDES ENCONTRAROTROS DE THIN LIZZY POR AQUI::.

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CRONOLOGIA

.::BLACK SABBATH: “BORN AGAIN”::.

-Trashed -Stonehenge -Disturbing the Priest – The Dark – Zero the Hero -Digital Bitch -Born Again -Hot Line -Keep it Warm

Tony Iommi Guitarra, Ian Gillan Voz, Geezer Butler Bajista, Bill Ward Batería Geoff Nicholls Teclista Robin Black: Produccion Robin Black y Steve Chase Ingenieros Steve Joule: Artwork

ESTA RESEÑA SE COMPLETA CON UN DOSSIER DE PRENSA. SU CONTENIDO Y LA FORMA DE CONSEGIRLO ESTÁ RESEÑADO AL FINAL DEL POST

Esta semana me gustaría hacer un poco de justicia a un disco denostado y maltratado en su momento, y que mucha gente se toma a risa sin haberse molestado en escuchar. La verdad es que motivos para la chanza no le faltan, pero al margen de eso, nos hallamos ante un álbum monumental, que tuvo la mala suerte de salir ala venta al mismo tiempo que muchas de las mayores obras maestras del heavy metal. Discos facturados por grupos jóvenes que tenían mucho más que decir que estos dinosaurios que no terminaban de encontrar el camino de vuelta a la realidad. Harás muy bien en aparcar tus prejuicios, desempolvar el disco y ponerlo a dar vueltas mientras lees este artículo (extraído de mi libro sobre BLACK SABBATH) y te tomas un buen café, ahora que llueve, está oscuro y esos ruidos extraños como de pies arrastrándose no dejan de molestar….

“Born Again” es un disco para iniciados. Me explico. A lo largo de todos estos años, han sido tantos y tan malos los comentarios que se han hecho de él, que difícilmente le prestarás atención si desconoces por completo la historia del grupo. ¿Quién no ha leído las célebres frases de Ian Gillan? Aquello de “Ví la portada y vomité, después oí el disco y volví a vomitar” no ha hecho ningún favor a un álbum que es verdaderamente grande en realidad. No conozco ningún otro disco (de aquellos días) capaz de ofrecer momentos tan negativos y torturados como los que se escondían en los surcos de ‘Born Again’.

No es de extrañar que así fuera si tenemos en cuenta las condiciones en que fue grabado. Y no me refiero a las condiciones técnicas si no al as personales. El hecho de que Ronnie James Dio hubiese abandonado al grupo en medio de una tormenta de acusaciones por parte de unos y otros fue origen de varios titulares, pero el que su sustituto fuese Ian Gillan, dejó atónitos tanto al público como a la prensa. Hubiera dado algo por estar viendo a Ronnie Dio cuando se enteró!

En fin, decía que la participación de ni más ni menos que Ian Gillan, despertó una enorme expectación, lo cual es perfectamente comprensible. En primer lugar por el aire incestuoso que ésta tenía, ya que sus años en DEEP PURPLE convertían su paso por los de Birminghan como una especie de adulterio y en segundo lugar porque sustituir a R.J. Dio y tratar de que el público olvidara a tan insigne figura es algo que no está al alcance de casi nadie… y tampoco de Gillan, la verdad.

El hecho (nunca suficientemente aclarado) de que un año antes hubiese matado a su propio grupo aludiendo insalvables problemas con su voz, para volver convertido en nada menos que el cantante de BLACK SABBATH, dejó una sensación como mínimo, de que este hombre era un fulero de categoría. El dice que no, sus ex compañeros de GILLAN dicen que sí y bueno, ahí está el caso para que cada uno saque conclusiones.

Otro de los motivos a destacar fue el regreso de Bill Ward desde no se sabe muy bien donde (supongo que ni él mismo debía saberlo) y que devuelve mucho del sonido clásico de BLACK SABBATH. Vinnie Appice es un batería de un nivel altísimo, pero su estilo es tan definido y personal que hace suyo lo que toca, provocando que se pierda el sentimiento original. Basten como muestra los clásicos de SABBATH interpretados en ‘Live Evil’.

Bill además participó escribiendo parte de siete de los nueve temas del disco, lo cual era un buen síntoma de recuperación…. que desafortunadamente no pudo completarse con el trabajo sobre los escenarios, como no tardaremos en ver.

Decíamos que si hay un trabajo de BLACK SABBATH que refleje el mal y la decadencia con fidelidad extrema, es éste. Cada una de sus composiciones alcanza un grado de sordidez y oscuridad como pocas veces se había conseguido antes. El añadido de un sonido sucio y descuidado como el que tiene el disco, no hace sino acentuar sus lúgubres características.

Accidentales o intencionados, los hechos que terminaron con aquella producción como resultado, tuvieron lugar durante el proceso de mezcla. Gillan se ausentó del estudio con el fin de tomarse un respiro antes del tour, dejando en los Manor Studios de Inglaterra a Iommi y Geezer. Según se ha dicho, Geezer alteró las mezclas con el fin de dar más presencia al bajo, pero a la vista está que se le fue la mano: sencillamente destrozó el álbum, y Iommi, que era quien tenía la última palabra, nada hizo por evitarlo.

Hubo quien trató de salvar los muebles culpando a las radios americanas. Por entonces, las emisoras de aquel país exigían un formato comprimido en los vinilos, con surcos muy estrechos. De no hacerlo así, los grupos corrían el riesgo de no ser tenidos en cuenta. Decir eso equivalía a decir que si había que fastidiar a los fans de medio mundo para estar en las ondas americanas, se les fastidiaba y punto. Poco creíble para un grupo como BLACK SABBATH, la verdad.

Sea como fuere, lo único cierto y claro es que el disco sonaba sucio y crudo. No se apreciaba por ninguna parte la riqueza de sus arreglos, y los pequeños matices que daban el brillo al conjunto quedaban sepultados entre la aspereza de los instrumentos, pero buscándole el lado positivo, es justo reconocer que si la producción hubiera sido limpia y cristalina, seguramente habría pasado mucho más desapercibido: el destino quiso ponerlo en boca de media humanidad y, para bien o para mal, así fue.

Una vez dicho todo esto, echemos un vistazo al contenido del álbum. ‘Born Again’ fue grabado con Robin Black como productor en el verano de 1983 en ‘The Manor Studios’ de Oxfordshire, Inglaterra y hay rumores de que existen al menos otros siete temas que se quedaron fuera. Las pocas posibilidades de una típica reedición con material extra nunca aclararán este punto así que atendamos a lo que sí se registró.

Abren con ‘Trashed’, una canción rápida muy a lo “Turn up the light” o ‘Neon knights’ con un interesante corte en el medio hecho a medida para Bill Ward. Lo de empezar avasallando parecía haberse convertido en una costumbre, como también lo era, sólo que más antigua, incluir paisajes de guitarra plagados de inquietantes efectos que los convertían en algo misterioso a la par de cautivador. En esta ocasión se hizo bajo el título de ‘Stonhenge’ que es una especie de intro para ‘Disturbing the priest’, una canción donde Ian Gillan parece un auténtico demente y que hay que oír para creer. Destaca también en este tema, su inusual construcción ya que no parte del típico riff de la casa, si no que va cabalgando sobre una especie de contratiempos que parecen llevar el tema a tirones hasta las partes del estribillo que parecen abrir la canción por completo, pero que en cambio, vuelve serpenteando al punto de partida.

Con ‘The Dark’ vuelven a usar el recurso de la intro instrumental para después atacar con ‘Zero the hero’, una de las mejores canciones del disco en la que domina un crescendo verdaderamente demoníaco y un estribillo de los pocos que se quedan en la mente a la primera.

‘Digital Bitch’ abre la cara B con una estructura muy parecida a la de ‘Trashed’ y da paso a ‘Born Again’, una canción lenta y sin demasiadas complicaciones que, a su manera, incluso resulta melódica (siempre teniendo en cuenta de qué disco estamos hablando).

Aquellos que decían que Ian Gillan ya había dado todo lo que tenía para dar debieron morderse la lengua al oír ‘Hot line’ el siguiente tema y que casi cierra el álbum, ya que los tonos que alcanza este hombre especialmente al final, son sencillamente inhumanos y superan lo imaginable. y bien, llega el momento de terminar el Lp y lo hacen con ‘Keep it warm’, un tema lento y melódico que encierra algo completamente insano. Quizá sean los efectos de emplea Gezzer con su bajo, no lo sé, pero el caso es que oyéndolo te invade una sensación de desasosiego, como si estuvieses solo en la habitación pero sintiendo una presencia amenazante que acecha sin que seas capaz de verla… es entonces cuando pulsas el stop y guardas los auriculares no sin antes mirar hacia atrás por encima del hombro… por si acaso.

BORN AGAIN, el tour.

No destacó ni por la cantidad de conciertos (Gillan había puesto como condición tener algunos descansos en determinadas ocasiones para evitar la recaída de sus problemas con la garganta), ni tampoco por hacer visitas a países como Australia o Japón.

El itinerario empezaría con unos shows de ensayo por tierras escandinavas, antes de hacer dos paradas en las Islas para actuar en dos importantes festivales: Reading en Inglaterra y Dalymount Park en Irlanda. Posteriormente, pasarían los primeros días de Septiembre ensayando en Birmingham para después atacar Europa, visitando España por primera vez.

Tras sus conciertos en Alemania, Francia y Países Bajos, BLACK SABBATH pasarían los meses siguientes a caballo entre Canadá y Estados Unidos… y eso era todo. En resumen apenas sesenta conciertos repartidos entre Agosto de 1983 y Marzo de 1984, por Europa y Norteamérica.

Como decíamos, los conciertos de promoción empezaron a mediados de Agosto del 83, partiendo de Oslo para cubrir varias fechas por el norte de Europa, donde sus fans habían demostrado una notable lealtad durante toda la carrera del grupo, salvo en casos puntuales ya relatados al principio del libro. Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca fueron los primeros en recibir a la formación, que para ese tramo llevaba como teloneros a PRETTY MAIDS.

El repertorio que desgranaban quedó inmortalizado en varios bootlegs, entre los que cabe destacar “A blacker shade of purple” o “Born again for the first time” y llamaba la atención por incluir únicamente cinco temas de su nuevo álbum, todo un contraste con la etapa Dio, en la que la presencia de canciones nuevas era apabullante. De esos años por cierto, sólo “Heaven and Hell” había superado la criba, quedando el resto para los clásicos recurrentes de la etapa Ozzy. Al menos incluían canciones poco usuales como “Supernaut” o “Rock and roll doctor”, pero si había algo llamativo era el bis, durante el cual BLACK SABBATH tocaban “Smoke on the Water”, un acto casi herético que afortunadamente no pasó de ahí. Digo esto porque en su momento se había barajado la posibilidad de incluir también “Black Night” dentro del set, y de hecho se tocaba en algunas pruebas de sonido, pero, afortunadamente repito, con “Smoke on the water” tuvieron suficiente.

Tras su paseo por el norte de Europa, llegó la auténtica prueba de fuego para aquella formación, lo que podía llamarse el verdadero principio del tour. Por primera vez en su historia, BLACK SABBATH iban a actuar en el mítico Reading Rock, un festival que había nacido prácticamente a la par que el grupo (la primera edición del festival como tal, tuvo lugar en 1970) pero que, por alguna extraña razón nunca había contado con la presencia de los de Birgminham. Se daba la circunstancia además, de que aquella era la última edición que se celebraba en el emplazamiento habitual, ya que las autoridades locales habían decidido re urbanizar la zona, y de hecho el cartel se anunciaba como “The last Reading Rock”, lo que sirve para darnos una idea de cómo debió ser la afluencia de público.

El festival tuvo lugar a finales de Agosto. BLACK SABBATH cerraba una de las tres noches y las otras dos jornadas tenían como cabezas de cartel a THE STRANGLERS que actuaban el día 26 y a THIN LIZZY que hacían lo propio el 28 con un show por cierto, con el que decían adiós para siempre… con Phil Lynnot en sus filas, al menos. Por lo que se refiere al día en que BLACK SABBATH actuaban, hay que decir que realmente era el más homogéneo de esta edición. La mayoría de las bandas que les acompañaban estaban dentro del espectro del rock duro, y eso, hablando del Reading era una rareza. MAMA’S BOYS, HEAVY PETTIN’, MARILLION, ANVIL o MAGNUM fueron algunas de los grupos que compartieron ese día el cartel con BLACK SABBATH lo que no dejaba de ser una ventaja para el combo, ya que quienes habían acudido aquella noche a presenciar el show, como suele decirse, eran de casa.

La expectación que se había levantado con su presencia quizá fue un tanto excesiva. Sólo hay que ver la portada del programa que se regalaba con la entrada, para darse cuenta del peso que tenía la actuación de BLACK SABBATH. ¿Estaba de nuevo presente la mano de Don Arden? Quien puede saberlo… en cualquier caso, la banda se entregó aquella noche facturando un show con altibajos, pero que, en general cumplió con las expectativas. Parte del concierto fue retransmitido por la BBC, por lo que quienes no estuvimos allí podemos hoy apreciar lo que fue su actuación aquella noche. Las interpretaciones que la banda hizo de los temas pertenecientes a “Born Again” fueron sencillamente antológicas. Algunas, como “Digital Bitch” o “Hot line” puede decirse que superaron a lo que habían grabado en estudio. Por lo que se refiere a los viejos tiempos, el repertorio no difería en gran cosa del que interpretaron a lo largo de la gira, excepción hecha de que en este show la etapa Dio es fulminantemente obviada. La voz de Ian Gillan se amoldaba a los temas de Ozzy con notable acierto, dándole incluso un matiz personal que mejoraba algunas de ellas como “Supernaut” por ejemplo. “Iron Man”, “Paranoid”, “War Pigs”… BLACK SABBATH jugaban en casa y no quisieron arriesgar mucho en un partido que tenían ganado con anterioridad.

La prensa sin embargo no opinó de igual forma. El periódico SOUNDS, por ejemplo, calificó su actuación como “basura”, lo que resultaba chocante, dado que el mismo día de su concierto habían publicado una extensa y amistosa entrevista con el grupo. Al día siguiente de Reading, otro festival llamado “The Kings Of Rock Festival”, recibió a la formación. El cartel del evento celebrado en Irlanda estaba completamente ocupado por bandas de heavy metal y, aunque BLACK SABBATH coronaron la noche, todos los comentarios apuntaron a que unos imparables TWISTED SISTER les robaron el show delante de sus narices. Esto no dejaba de ser un síntoma de que las cosas estaban cambiando (y de hecho cambiaron) a una velocidad mucho mayor que el grupo.

Spain…at last.

El resto de la gira europea estaba planificada sobre tres zonas esencialmente: Alemania, Países Bajos y, por primera vez desde que la banda había nacido, España. Nuestro país no era ajeno a la explosión que se vivía en Europa, y aunque amortiguados por la distancia y las barreras idiomáticas, nos llegaban ecos de lo que sucedía más allá de los Pirineos. Poco a poco, España empezaba a ser incluida en los tourbooks de grandes bandas. RAINBOW, UFO, AC/DC, KISS… eran muchos los grupos que atraídos por el mayor poder adquisitivo y una cierta apertura en la política de las agencias promotoras, (como Playsound en este caso) dejaban de pasar por alto nuestra presencia en el mundo.

BLACK SABBATH no fueron pues, una excepción. Nuestro país inauguraba el segundo y último tramo de la gira Europea, algo que en realidad tendría que haber ocurrido en Francia, pero que los estragos causados por las tormentas obligaron a retrasar.

El honor recayó por lo tanto en quienes tuvieron la oportunidad de asistir a alguno de los conciertos celebrados los días 13, 14 y 15 en la plaza de toros La Monumental de Barcelona, el madrileño Estadio Román Valero y el Velódromo Anoeta en San Sebastián.

Con el paso de los años, el cartel de aquellas tres noches se ha convertido en un clásico, pero en aquel entonces, para el público español, DIAMOND HEAD eran unos completos desconocidos y GIRLSCHOOL poco más que una anécdota. De hecho, en Barcelona los primeros sufrieron las iras del respetable, debido a la pose un tanto amanerada de su cantante Sean Harris. Sin embargo los héroes de la NWoBHM aguantaron el tipo y abrieron los tres conciertos presentando las canciones de su tercer trabajo titulado “Canterbury” que, desafortunadamente, puso punto final a la trayectoria del grupo hasta que fueron rescatados por METALLICA cuatro años después.

GIRLSCHOOL no lo tuvieron mucho mejor. Ellas eran más conocidas, sus discos se podían conseguir con mayor facilidad y ya habían visitado nuestro país en tres ocasiones, pero el público había ido a ver a BLACK SABBATH y ellas no recibieron la atención que realmente merecían.

BLACK SABBATH por su parte, no obtuvieron las mejores críticas de la prensa española. Las crónicas aparecidas en POPULAR 1, HEAVY ROCK y ¡LECTURAS! (verídico) coinciden en lo flojo de sus actuaciones, que más bien parecían ensayos.

Todo el mundo esperaba mucho más de un grupo que a fin de cuentas venía aquí por primera vez y no tuvo la galantería de entregarse a un público que les recibió (en principio) con los brazos abiertos, pero que luego consideraba su actuación como un timo y la inversión del precio de la entrada, que era de 1400 pesetas de la época (menos de 9 euros) como una estafa.

Afortunadamente, la existencia de grabaciones de aquellos conciertos, nos permiten hoy juzgar por nosotros mismos sin tener que asumir las opiniones de las citadas publicaciones. No dudo del valor de las mismas, pero habida cuenta del trato recibido por la prensa, a la que no se permitió acceder al grupo ni siquiera mediante una rueda de prensa, no es de extrañar que hubiera cierta predisposición a comentar los shows de forma negativa.

El repertorio era idéntico en las tres ciudades, y no tenía tampoco cambios con respecto a lo que hasta entonces habían ofrecido. Nada para la era Dio, menos de lo que cabía esperar para “Born Again”, y la gran selección de clásicos ocupando la mayor parte del set, lo cual imagino que no debió preocupar demasiado a los fans, ya que su disco aún no estaba disponible en España cuando ellos nos visitaron.

Oyendo los tres conciertos, no es difícil apreciar que el peor es el de Barcelona, que justamente fue el que comentaron los periodistas Andrés Vogel y Joan Singla.

Los teclados de Geoff Nichols están excesivamente altos, dejando la guitarra en un plano muy secundario. Por alguna razón además, tanto Ian Gillan como Bev Bevan cometen varios fallos a lo largo del set, entrando fuera de tiempo o pasando por alto ciertos matices. En resumen, aquella no fue su mejor noche.

Todo lo contrario ocurre en Madrid y muy especialmente en San Sebastián, donde Gillan canta de manera magistral y se le nota mucho más suelto pero eso no evitó que la primera visita de BLACK SABBATH a nuestro país, dejó un sabor agridulce y muchos se la tomaron como una falta de respeto.

SPINAL TAP no fue ninguna broma

A pesar de la presencia en Reading o de la visita a nuestro país, el motivo por el que el tour de “Born Again” quedará en el recuerdo colectivo, será la cantidad de situaciones delirantes que tuvieron lugar a lo largo del mismo, y que empezaron ya durante los ensayos de la gira.

El lugar elegido para ensayar fue el “Nacional Exhibiton Centre” de Birmingham. El manager Don Arden, empeñado en que el grupo recuperase su puesto dentro de la escena, estaba dispuesto a no reparar en gastos para conseguirlo y había encargado el montaje escénico del tour a la firma “Light, Sound & Desing”.

A partir de aquí hay dos interpretaciones diferentes de cómo transcurrieron las cosas y, especialmente, de quien metió la pata con el “Asunto Stonehenge”.

La versión más conocida es la de Ian Gillan, quien ha hablado una y otra vez sobre la reunión que la banda tuvo con personal de la citada empresa, en la que Geezer Butler propuso hacer del escenario una réplica de Stonehenge. No parecía un proyecto muy descabellado teniendo en cuenta el significado esotérico y pagano de aquel sitio. El problema llegó cuando se le preguntó por el tamaño que había considerado adecuado, y él respondió rotundamente que debía hacerse a tamaño natural. Naturalmente no todos los sitios donde se iba a desarrollar la gira eran al aire libre y muy pocos de ellos podían admitir objetos de aquella altura sobre un escenario.

Geezer, harto de cargar con la culpa, declaró posteriormente que la idea había sido de Don Arden, quien le dio las dimensiones por escrito al tour manager, pero este interpretó las medidas en metros, en vez de hacerlo en pies. En resumidas cuentas, según ha contado Geezer, la intención era colocar unos monolitos de quince pies (unos cinco metros), pero por un error en las unidades de medida, aquellos trastos fueron fabricados con quince metros de longitud, resultando que no había sitio en la Tierra capaz de albergarlos. Quién tuvo la culpa o quién dejó de tenerla poco importa ya. Lo único cierto es que el montaje completo prácticamente no se llegó a estrenar, y sólo una pequeña parte de él (tres dólmenes) fue aprovechada.

Otro de los momentos inolvidables es el asunto del bebé saltarín, que de no ser por los comentarios hechos por los propios miembros del grupo, entraría dentro de la categoría de leyenda urbana debido a que sólo apareció en una ocasión.

El caso es que a Don Arden se le ocurrió que sería buena idea que el recién nacido de la portada del disco cobrase vida. Sin consultar con nadie ni avisar a ningún miembro del grupo, contrató a un enano para interpretar el papel de bebé satánico. En fin, la banda estaba haciendo la prueba de sonido para su concierto de Quebec, con el que daba comienzo la gira por América, cuando les extrañó ver a un enano que no dejaba de caminar de acá para allá. No tardaron en enterarse de que aquel personaje iba a materializar la idea de su manager de dar vida al bebé de “Born Again”. La idea era que antes de que empezase el show, aquel hombre, vestido y pintado de rojo con sus correspondientes cuernos y uñas postizas, pasearía por el escenario acompañado por un montón de roadies disfrazados como monjes, mientras les acompañaba una banda sonora creada a base de tañidos de campanas y llantos de recién nacido distorsionados. En un momento dado, el pequeño demonio treparía hasta lo alto de los monolitos, las luces se apagarían, los llantos se cortarían en seco y el enano se arrojaría desde lo alto sobre unas colchonetas.

Aquello era más de lo que ninguno de los músicos podía esperar. Incluso Ian Gillan reunió el valor suficiente para acercarse a Don Arden y decirle que aquello era más adecuado para una función de colegio en una fiesta de fin de curso que para lo que se suponía era un concierto de BLACK SABBATH. Naturalmente, Arden sólo tuvo que mandarle callar una vez para zanjar el asunto. Si Don decía que el enano saltase, el enano saltaría y no había más que hablar.

Llegado el momento, aquel pobre tipo salió a escena y cumplió con su misión, pero por lo visto, alguien en el equipo no había hecho lo mismo. Cuando el “bebé” iba a tirarse desde lo alto del monolito, se encontró con que alguien había apagado todas las luces, incluso las que a él le servían de referencia, por lo que el hombre cayó directamente sobre el suelo y abandonó su cometido.

No fue el único. Algún tiempo después, con la gira norteamericana terminada y sin apenas dar tiempo a reaccionar, Ian Gillan anunció que abandonaba a BLACK SABBATH.

El paso del tiempo ha permitido saber que aquella reunión se venía gestando desde antes incluso de la incorporación de Ian Gillan a BLACK SABBATH y que sólo los respectivos compromisos de los distintos músicos, impidieron que se llevase a cabo. Ritchie Blackmore y Roger Glover aún tenían mucho que decir con RAINBOW, cuyo álbum “Bent out of Shape” había salido en Septiembre de 1983.Las circunstancias en que se produjo tal hecho nunca han sido del todo aclaradas (en sintonía con todo lo que rodea a este período). Gillan siempre ha dicho que su contrato se limitaba a un álbum y una gira y que así lo habían acordado en su día entre todos, extremo que otros en el grupo (como Geoff Nichols, por ejemplo) niegan rotundamente. También hubo rumores acerca de una recaída en la enfermedad de garganta de Gillan y un montón de historias más, que son simplemente eso, historias, ya que lo único cierto y acreditado es que poco después de que la gira de BLACK SABBATH terminase, exactamente el 27 de Abril de 1984, Tommy Vance, locutor del mítico programa “Friday Rock Show” de la BBC, lanzaba en las ondas la noticia que muchos esperaban: el Mark II de DEEP PURPLE se reunía nueve años después de su separación.

Ian Paice apuró hasta el mismo mes de Febrero del 84 su trabajo con GARY MOORE, haciendo los conciertos de Inglaterra y Japón de la gira “Victims of the future”. Jon Lord no se despidió de WHITESNAKE hasta Abril del mismo año, actuando el día 16 por última vez con el grupo en un show para una cadena de la televisión sueca, y Gillan… en fin, digamos que estuvo a cubierto mientras esperaba y cuando los planetas se alinearon permitiendo el regreso de DEEP PURPLE abandonó a BLACK SABBATH.

Verdaderamente, esto no deja en buen lugar al cantante, en el sentido que parece claro que para él BLACK SABBATH fue única y exclusivamente una forma de sacar rendimiento a su tiempo, antes de que se produjera la citada reunión, pero a pesar de eso, tenemos que agradecerle haber dejado grabado uno de los discos más siniestros en el fondo y delirantes en la forma que BLACK SABBATH grabó nunca. Posiblemente su último gran disco.

Miguel. Asturias

DOSSIER BORN AGAIN

Recopilación de artículos reseñas y entrevistas publicados en la prensa musical de varios países, en relación con BLACK SABBATH y su álbum “Born Again”. Para conseguirlo debes escribir un post comentando tu parecer sobre el disco, el grupo en general, si los has visto alguna vez en directo lo que se te ocurra, siempre y cuando guarde relación con la banda y lo mucho que ha aportado. Recibirás a vuelta de correo un enlace para descargar el dosier.

-Reseña show de Paris publicada en ENFER MAGAZINE nº 6, en Octubre de 1983, tres páginas en francés.

-Reportaje Ian Gillan publicado en Kerrang nº 40, en 1983. Una página en inglés.

– Entrevista publicada en KERRANG nº 41 durante 1983, tres páginas en inglés.

-Presentación banda en KERRANG nº 48 publicado durante 1983. Dos páginas en inglés

-Reportaje en KERRANG nº 50 publicado durante 1983. Tres páginas en inglés.

-Reportaje en ENFER MAGAZINE nº 4, en Agosto de 1983, tres páginas en francés.

-Reseña concierto en España publicada en POPULAR1 nº 124, en Octubre de 1983. Siete páginas en español.

– Reseña del álbum publicada en POPULAR1 nº 127, en Enero de 1984. Una página en español.

– Reseña del álbum publicada en METAL ATTACK nº 2, en Noviembre de 1983. Una página en francés.

– Reseña del álbum publicada en METAL FORCES nº 2, en invierno de 1983. Una página en inglés.

– Artículo publicado en OKEJ durante Abril de 1984. Dos páginas en Sueco.

-Reportaje publicado en KERRANG 35, publicado en Febrero de 1983. Seis páginas en inglés.

-Entrevista publicada en KERRANG 49, publicado en Agosto de 1983. Cuatro páginas en inglés.

-Reportaje Reading 83 con entrevista a Ian Gillan publicado en METAL ATTACK nº1 en Octubre de 1983. Seis páginas en francés.

-Reportaje Reading 83 publicado en POPULAR1 Especial ESPA53 durante 1983. Cuatro páginas en español.

-Reportaje publicado en THIS IS ROCK nº5 en Octubre de 2004. Dos páginas en español.

-Reportaje publicado en Popular1 348 durante 2003. Tres páginas en español.

Cronología

..::JUDAS PRIEST: “Screaming for vengeance”::..

-The Hellion   -Electric Eye    –  Riding on the Wind       -Bloodstone     -(Take These) Chains     -Pain and Pleasure     -Screaming for Vengeance     -You’ve Got Another Thing Comin’     -Fever     -Devil’s Child

Rob Halford: Voz.  K.K.Downing: Guitarra.    Ian Hill: Bajo.     Glenn Tipton: Guitara.   Dave Holland: Batería.     Tom Allon: Productor.    Dough Sampson: Arte.

Este atículo se completa con un dossier, cuyo contenido y forma de conseguir están descritos al final del artículo.

La edición de “Point of entry” desconcertó a propios y extraños. Después de iniciar en 1974 una carrera en dirección ascendente con el magistral “British Steel” (1980) como techo, JUDAS PRIEST dejaron boquiabiertos a los fans de medio mundo publicando un álbum, que aún siendo un gran disco, ponía en riesgo todos los logros conseguidos hasta entonces.  De haber salido en otro momento, quizá el problema no hubiese sido tal, pero en 1981 había una verdadera horda de grupos nuevos y no tanto, cuyo objetivo único era arrebatar la corona a la banda de Rob Halford.

SAXON, ACCEPT o IRON MAIDEN publicaban “The Eagle has landed”, “Restless & Wild” y “The number of the beast” respectivamente, discos con los que esos grupos hubiesen podido aprovechar el ‘descuido Point of Entry’ para calzarse las botas de los de Birgminham y quedarse con todo el pastel. Nada más lejos de lo que ocurrió. Dicen que  a toda acción corresponde un reacción, y la de JUDAS PRIEST fue taxativa: con la publicación de “Screaming for Vengeance”, no quedó  asomo de duda sobre  quién era quién en el mundo del heavy metal.

Corrían los últimos meses de 1981. España no solo preparaba sus mundiales y su ingreso en la OTAN, si no que en una de sus islas, Ibiza para ser exactos, se estaba dejando lista lo que sería una de las piedras angulares del heavy metal en los próximos años. Aquellos cinco ingleses acompañados de su equipo, iban a aplicar la única fórmula que ha dado resultados probados, utilizando trabajo y talento para escribir material nuevo y perfilar las ideas que ya traían. Era como lo  habían hecho hasta entonces y no veían la necesidad de cambiar ahora: cinco amigos haciendo lo que más les gustaba.  Tan solo interrumpieron el trabajo para hacer algunos conciertos sueltos por su país natal y para pasar la Navidad en familia, regresando a los Ibiza Sound Studios  en Enero de 1982 donde registrarían unas canciones que después  viajarían  de España a Florida, donde pasarían por el proceso de mezcla y remasterización en  los Beejay Studios y los Bayshore Studios de Orlando y Miami respectivamente.

Tom Allom, el creador del sonido de BLACK SABBATH y JUDAS PRIEST.

Poco se sabe sobre el proceso de creación y grabación del disco, y en realidad, poca importancia tienen esos detalles, cuando escuchas lo que finalmente quedó imprimido entre los surcos de aquel trozo de vinilo negro. Como apreciación personal, me gustaría apuntar que “Screaming for Vengeance” me parece un álbum para escuchar del tirón, un todo formado por partes, que si bien nada impide escuchar y disfrutar por separado, creo que rinden más como conjunto. La producción de Tom Allon es muy superior a la de trabajos pasados y se podría comparar a la de Martin Birch en “Piece of Mind” o Ronnie Dio en “Holy Diver”. Si fuese periodista, seguramente podría describir con palabras la sensación que me produce escuchar  este disco, pero no es así, por lo que espero que habiéndolo escuchado tú, entiendas lo que digo… me vienen a la mente palabras como compacto, denso, barroco… pero en ningún caso recargado o sobre producido, como el caso de muchos discos norteamericanos de la época . Es fuerte e intenso, pero al mismo tiempo limpio, casi cristalino.

Bien, todo empieza en “The Hellion”, una espléndida intro que ha hecho historia en el heavy metal. Recuerdo que cuando oi el directo de HALFORD en Brasil, resultaba emocionante oír todos aquellos miles de gargantas coreándola… en fin, uno está acostumbrado a oír al público entonando estribillos, pero rara vez ocurre con una melodía de guitarra.  A partir de ahí, se desata una avalancha de heavy metal como apenas se conocía por aquel entonces: “Electric eye”,  “Bloodstone” , “Riding on the wind”, “You’ve got another thing comin” o el tema que daba título al disco, “Screaming for vengeance” eran escupidas desde los altavoces de los radiocasetes ( o tocadiscos, quien lo tuviese) de los fans. JUDAS PRIEST había consolidado su posición en lo más alto de la escena co aquellos riffs afilados e intensos cuya escucha disculpaba en apenas unos minutos el desliz de su anterior trabajo.

Aunque aquí, en España, no nos importase tanto (al menos entonces) cabe reseñar que no solo la música había avanzado. El plano lírico también pasabaRob Halford en ua pose inquietante. por una actualización que terminaba definitivamente con todo lo que JUDAS PRIEST pudiese haber heredado de su etapa setentera … que tampoco era mucho, la verdad sea dicha. Las letras de Rob Halford nunca habían estado especialmente orientadas al mundo de la magia o los dragones, como en los casos de RAINBOW o URIAH HEEP, pero con este disco, Halford tomaba dos direcciones. Por un lado se metía de lleno en la temática futurista o de ciencia ficción, si se quiere. Ahí estaban “Ridin’ on the wind” y sus alusiones al espacio o los guiños al ‘Gran Hermano’ que Orwell utilizase en su libro “1984” (Electric Eye”), pero por otra parte asentaba sus textos sobre temas no tan fantasiosos. La mayoría eran canciones con cuyas letras cualquier fan podía sentirse identificado. Desde la degradación del planeta (“Bloodstone”) o el obligado impulso de rebeldía de “Screaming for vengeance”, pasando por declaraciones de principios como “You’ve got another thing coming”. En todo caso, las letars eran una huida hacia delante con respecto a los textos de los setenta que seguían utilizando muchos de los grandes en 1982. El propio Rob Halford se encargaba de aclarar el asunto en estos términos:

“Estoy convencido de que la gente se ha hartado de oírme gritar sobre demonios, muerte y destrucción todo el tiempo. Siempre ha existido una tendencia dentro del heavy metal a tocar esa clase de temas, y es porque en realidad, muchas veces a las letras no se les da la importancia que debiera (..) “

Downing y Tipton, el dúo hachero por excelencia.

Si es cierto o no queda al albur de cada uno, pero una cosa está clara: el trabajo que él hizo para este disco fue monumental. Igualmente cabe decir del que firmaron el dúo hachero del heavy metal por excelencia, K.K. Downing y Glenn Tipton firmaban la música de una colección de canciones a la que únicamente podía hacerse un  par de reproches. El primero “(Take this) Chains”, que ni siquiera era de ellos, ya que fue comprada a un compositor llamado Bob Halligan, y la segunda pega, podría estar en “Fever”, una especie de power-ballad que rompe u poco la dinámica del conjunto. En todo caso, la secuencia que utilizaron para trabajar funcionó tan bien como de costumbre. K.K. Downing se la explicaba a la prensa:

“Hay algunas canciones que  yo le presento a Rob y Glenn, y otras que ellos me presentan a mí, pero hay una gran democracia en el grupo. Cuano Glenn aporta su material, puede qe no sea en gran cantidad, pero ahí está para escucharlo. Lo mismo sucede con Rob, pero al final todos firmamos en el mismo porcentaje, porque otras veces son ellos quienes ponen el ochenta por ciento y yo solamente el resto…. Y así es como trabajamos”

El artwork del disco también fue en cierto modo rompedor. Bien es cierto que hereda algo del pasado, ya que no oculta cierta similitud con el de “Sad wings of destiny” en cuanto al tema. Es decir, el estilo es absolutamente diferente, pero las alas desplegadas ocupando casi  la mitad d ela portada están presentes en ambos casos. Pero decía que era una portada bien diferente a lo que se solía recurrir, especialmente por sus tonos naranjas ya marillos que servían de base a la legendaria águila que fue el primero de una serie de tres trabajos firmados por Dough Johnson ( quien también trabajó para KISS en “Rock & roll over”, MOTORHEAD en “Bomber”, y muchísimos otros).

Resumiendo, JUDAS PRIEST habían editado un disco magistral de cabo a rabo, pero la verdad es que  visto a toro pasado resulta difícil de creer que este fuera el trabajo con el que finalmente  alcanzaron la posición que merecían. Es decir, no fue con “Exciter”, ni con “Sin after sin”, ni con “Unleashed in the east”…¡ni siquiera con “British Steel”! títulos, que son palabra de Dios para cualquier amante del heavy metal, y que sin embargo no hicieron de este grupo algo verdaderamente grande, sino que hubo que esperar  nueve álbumes grabados a lo largo de ocho años , para verse recompensados en su justa medida ( bandas que buscáis la fama en cuatro meses, tomad nota!!). Gran parte del éxito fue debido a la definitiva entrada del grupo en el mercado norteamericano merced a la mastodóntica gira que hicieron en aquel continente.

El tour empezó en Agosto de 1982 y se alargó  por siete meses, durante los que, salvo por el parón navideño y la consiguiente vuelta a casa, permanecieron en Estados Unidos. ¿Tuvo algo que ver el cambio de agencia de management? Posiblemente. La banda pasaba de Arnakata Management Inc. , su agencia de toda la vida, a depender de Secret Management Inc. Lo cual suponía asumir cosas que quizá con la otra agencia no se hubiesen hecho. El tour en principio estaba más equilibrado entre Estados Unidos y Europa, pero la demanda de shows por parte del público fue tal, que Secret Managent cambió sobre la marcha todos los planes de gira, cancelando las fechas europeas a favor de Norteamérica, que acogió la gira promocional de “Screaming for vengeance” casi en exclusiva.  Tan solo a finales de 1983 se dejaron ver en Europa y Alemania, en un mini tour que prácticamente se solapaba con el comienzo del “Defenders of the Faith tour”, el cual empezó apenas un mes después y dejando un poco en la duda donde acababa uno y donde empezaba otro.

Esto no fue algo que gustase absolutamente nada entre su público inglés, de hecho les costó un aluvión de críticas,  que sin embargo no fueron suficiente para torcer la determinación que el grupo tenía por llegar más alto en cada paso que daba . Bien, las bandas que acompañan a JUDAS PRIEST en el periplo americano, son un verdadero lujo. En la primera parte, los papeles se reparten entre DEF LEPPARD, URIAH HEEP y KROKUS, mientras que en la segunda son AXE y IRON MAIDEN quienes abren para ellos.  También cabe destacar varias fechas significativas dentro del tour. Las primeras son las del 9 y el 12 de Diciembre de 1982, en san Antonio y el Midshout Colliseum de Memphis respectivamente,  donde se grabó el mítico video dirigido por Mick Anger, y originalmente titulado “Judas Priest – Live” (nada que ver con la cosa esa en directo que grabaron algunos años después).  Desconozco  la repercusión que pudo tener en su día, pero su inclusión dentro de la caja  de cd “Metalogy” en formato  dvd con el sonido remasterizado es un verdadero acierto. A pesar de su producción poco brillante, llegando a utilizar una cámara con la lente sucia durante un buen tramo del show, en cada fotograma podemos ver al JUDAS PRIEST que nos voló la cabeza. Cuero, tachas, látigo, Harley Davidson, K.K. arqueado hacia atrás, Halford moviéndose como  una especie de Godzilla borracho… una verdadera delicia  para cualquier amante del heavy metal sin complejos.

Halford dominando sobre 300.000 personas en el legendario US Festival

Otro momento igualmente importante (para ellos seguramente mucho más) fue su inclusión dentro del US FESTIVAL, el 20 de Mayo de 1983, una fecha un tanto descolgada de la gira, ya que tuvo lugar después de un parón de dos meses en los que el grupo se dedicó a descansar . Actuar allí fue un auténtico shock para los miembros del grupo. El propio Rob Halford lo recuerda como algo fuera de lo común:

“Sabíamos que iba a ser el dia más grande del festival, simplemente porque los fans del rock duro se identifican plenamente con este tipo de eventos al aire libre. Volamos desde el hotel en helicóptero durante un trayecto de unas diez millas y de repente vimos hectáreas de terreno ocupadas por coches aparcados, como un verdadero océanos de metal. Cuando todavía no habíamos asimilado aquello, cruzamos una colina y de repente vimos el irrepetible espectáculo que forman trescientas mil personas juntas…”.

No tan excesivo, pero igualmente brillante por su cartel, fue el Festival de Dortmund en Alemania. En realidad, esa actuación formó parte del “World Vengeance Tour”, pero en el momento en que tuvo lugar, (18 de Diciembre de 1983) ya se había publicado el single “Freewheel Burning ( en cuya versión 12” se incluían por cierto, dos canciones en directo extraidas del show de US FESTVAL) lo que hace que las fechas del tour promocional de “Screaming for Vengeance” y als de “Defenders of the faith” se confundan en este punto, pero insisto: aquel concierto fue parte del corto período europeo dentro del “World Vengeance Tour”. Aquel día IRON MAIDEN  SCORPIONS, OZZY OSBOURNE, DEF LEPPARD, QUIET RIOT, KROKUS y THE MICHAEL SCHENKER GROUP escribían sus nombres junto al de los protagonistas de este artículo. Sirva ese cartel como despedida y recuerdo de uno de los discos más brillantes, completos, enérgicos y auténticos en la historia del heavy metal.

Miguel.Asturias

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Dossier de prensa.

Se trata de recortes de prensa que incluyen artículos, entrevistas, reseñas y toda clase de material de prensa, relacionado con JUDAS PRIEST y este disco en particular. Está en formato pdf subido a un servidor (el que me deje). Para conseguirlo, participa en este blog escribiendo tu opinión sobre la banda en general o este disco en particular. Es bien s imple.

Contenido:

-Entrevista en CIRCUS MAGAZINE  publicada el 31 de Julio de 1982. Cuatro páginas en inglés

– Entrevista en Kerrang nº 20  publicada durante Julio de 1982. Cinco páginas en inglés

– Reportaje sobre la actuación del grupo en el Festival de DORTMUND publicado en la revista HEAVY ROCK nº9 en 1983. Cinco páginas en español.

– Reportaje sobre la actuación del grupo en el Festival de DORTMUND publicado en la revista Popular1 Especial ESPA56 en 1983. Cinco páginas en español.

-Reseña sobre la actuación del grupo en US FESTIVAL publicada en KERRANG nº 46 en 1983. Tres páginas en inglés.

– Biografía publicada en POPULAR1  Especial ESPA49 en 1983. Cuatro páginas en español.

-Reportaje biográfico publicado en la revista ENFER nº 2 en Abril de 1983. Tres páginas en francés.

-Reseña show en el Hammersmith Odeon publicada en ENFER MAGAZINE nº 2 en Diciembre de 1982. Una página en francés.

– Fotoreportaje publicado en KERRANG 8 y 9 en 1983. Tres páginas en inglés

-Nota biográfica publicada en la revista ENFER nº 4 en Agosto de 1983. Dos páginas en francés.

ON STAGE

“Fue el día en el que murió la nueva ola y el rock and roll se alzó con el triunfo: 29 de Mayo de 1983, el segundo de los tres días que duró el US Festival”. Vince Neil, MOTLEY CRÜE.

El pasado mes de Septiembre se publicó la edición remasterizada con temas extra de “Screaming for Vengeance”, celebrando las tres décadas de vida de esa pieza clave en la historia del heavy metal. JUDAS PRIEST están abusando un poco de este asunto, en mi humilde opinión. Hicieron lo mismo con “British Steel” y sospecho que repetirán la jugada para “Defenders of the faith” y quizá “Turbo”, pero bueno, si vivir de rentas significa sacar a la luz material como el que venden esta vez, bienvenido sea. El álbum viene acompañado de un dvd que contiene el concierto completo que JUDAS PRIEST ofrecieron dentro del macro festival USFESTIVAL en San Bernardino, California en Abril de 1983, dentro de la gira de promoción del disco. Quizá recuerdes que antes los grupos hacían giras para promocionar discos que se vendían por millones, al contrario de lo que sucede ahora, que se graban los discos para justificar las giras.

Como en este blog ya reseñamos “Screamin for Vengeance” en su momento, lo que vamos a revisar ahora es el concierto que han publicado junto al álbum, pero no solo el de JUDAS PRIEST, sino el festival al completo. Un evento de dimensiones estratosféricas, que sirvió entre otras cosas para poner en evidencia que había tanto o más público para el heavy metal como para cualquier otro estilo de música. ´No se si eso fue bueno o malo al final, pero era evidente que de marginal, nada. En fin, un festival del que todos hemos oído hablar, pero del que poco se sabe en realidad. Pongamos un grano de arena para evitar que esto siga ocurriendo y disfrutemos de un gran Heavy Metal Sunday! .Fue un caluroso día de 1983….

El US Festival fue un evento que surgió de la mente de un hombre llamado Steve Wozniak. ¿Y quién es este señor? Pues el que junto al fallecido Steve Jobbs y a Ronald Wayne, dio vida a APPLE COMPUTERS en los lejanos años setenta. A día de hoy, Wozniak vive retirado disfrutando de las inmensas ganancias obtenidas en un rancho con su familia, pero en los ochenta estaba en plena actividad, y con los pies puestos en mil charcos. Uno de sus empeños era dar a conocer los avances tecnológicos de su empresa entre la gente de la calle, que solo conocía las computadoras por las películas de ciencia ficción, y para ello no tuvo mejor idea que dar vida a un festival que barriese Woodstock del imaginario colectivo. Si los hippies y su flower power de pacotilla habían congregado a cuatrocientas mil personas, y el Summer Jam del 76 había alcanzado las 600.000, él haría uno capaz de llegar al millón.

No nos engañemos pensando que esto era el capricho de un millonario excéntrico. En realidad todo formaba parte de una campaña publicitaria para dar a conocer los avances tecnológicos sobre los que Wozniak y Jobbs (Ronald Wayne vendió su participación en la empresa onbce días después de fundarla!) habían estado trabajando. Lo hicieron en unas enormes tiendas dentro de una especie de Festival de Tecnología que mostraban un espectacular despliegue de los, software y dispositivos que combinaban música e informática. No le faltaban luces al muchacho….

Centrándonos en lo que a nosotros nos toca más de cerca, decir que su proyecto tuvo dos ediciones, que si bien no tuvieron un alcance mediático (al menos en Europa) como el de otros festivales de la talla de Reading o Dortmund, a nivel artístico igualaron (cuando no superaron de largo) a los que acabamos de citar y a todo lo que queramos poner por delante.

En los tres días de la primera edición, celebrada en Septiembre de 1982, sus escenarios acogieron entre otros a POLICE, RAMONES, TOM PETTY, B’52, THE KINKS o GRATEFUL DEAD a lo largo de tres días en los que se mezclaban estilos y grupos sin un excesivo criterio.

Nosotros vamos a fijarnos en la siguiente edición, la de 1983, que se alargó durante cuatro días, cada uno de los cuales estaba dedicado a un género musical concreto con nombres de la talla de PRETENDERS, THE CLASH, U2 o DAVID BOWIE llenando los carteles. El  domingo 29 de Mayo, fue el día dedicado por entero al rock duro durante el cual, y bajo el nombre de ‘Heavy Metal Sunday’ se reunieron nada menos que QUIET RIOT, MOTLEY CRUE, OZZY OSBOURNE, JUDAS PRIEST, TRIUMPH, SCORPIONS Y VAN HALEN.

Que el vientos soplaba a favor de ‘nuestra música’ no ofrece demasiadas dudas, pero llama la atención lo escaso de la información que la red de redes nos facilita… parece evidente que lo de desplazar Woodstock del corazón de los rockeros, fue algo que no se consiguió y que el tiempo se ha encargado de borrar el recuerdo de aquel día.

[QUIET RIOT, 20.05.83 12:10P.M.]

FORMACION:

Kevin Du Brown: Voz, Rudy Sarzo: Bajista, Carlos Cavazo: Guitarra, Frankie Banalli: Batería

REPERTORIO:

Danger Zone, Run for cover, Love’s a Bitch, Cun on feel the Noize, Slick Black Cadillac, Let’s get Crazy, Battle Axe, Metal Health (Bang Your head).

Las doce del medio día a 42 grados centígrados es el peor momento que se me ocurre para ver un concierto, pero ese fue el momento de la primera andanada. El Glen Helen Regional Park, situado en San Bernardino, California vio como QUIET RIOT inauguraban la fiesta.

El grupo estaba promocionando su tercer álbum ‘Metal Health’, que supuso un giro radical en su hasta entonces mediocre carrera. Sus dos discos anteriores, ni siquiera habían sido editados en su país natal, a pesar de que entonces aun tenían a Randy Roahds como guitarrista. Sin embargo con este trabajo se convirtieron de la noche a la mañana en el primer grupo de heavy metal que alcanzaba el primer puesto de las listas Billboard en Estados Unidos y su versión de ‘Cum on feel the noize” se convertía en un clásico del género. No obstante, hasta llegar a ese punto tuvieron que recorrer un camino que pasaba por abrir para VANDENBERG en su tour por los Estados Unidos, que estaba centrado en clubs como el Roxy o el Wiskey a Go-Go. El siguiente paso sería abandonar los clubs para centrarse en escenarios de mayor capacidad, y quien mejor que una banda como SCORPIONS para apoyar. Así fue. Los alemanes estaban girando por Estados Unidos contratados por la agencia Feyline, propiedad de Barry Fey, y uno de los gerentes llamado Chuck Morris ( Morris, no Norris) supo ver en QUIET RIOT a una banda capaz de llenar arenas, así que el show que SCORPIONS celebraría en San Bernardino, también incluiría a DuBrown, Sarzo y compañía.

Cómo el mismo Kevin Dubrown recuerda, la suerte por fin había llamado a su puerta:

“El álbum salió en Marzo y en Abril ya estábamos abriendo para SCORPIONS. Cuando llegó el US Festival ellos estaban incluidos, así que a nosotros también nos metieron en esa fecha. A partir de ese concierto, el disco empezó a escalar puestos en las listas, algo que llevábamos esperando desde 1975!!”

Cuarenta minutos de oro en los que Kevin DuBrow, Frankie Banali, Carlos Cavazo, y Rudy Sarzo (la formación clásica) repasaron sobre todo su disco más reciente que incluía la citada versión del clásico de SLADE ‘Cum on feel the noize’ además de grandes momentos como ‘Bang your head’ o ‘Slick Black Cadillac’ y en el que emplearon todos los truquillos de escena que les hicieron famosos. Ahí tenemos a Rudy Sarzo aporreando el bajo de la misma manera que lo haría junto a OZZY o WHITESNAKE años después, a Kevin DuBrown llevando a hombros a Carlos Cavazo, el pie de micho a rayas del citado Kevin… en fin, una mezcla de fuerza y banalidad muy apropiada para la época que, sin embargo no ha soportado demasiado bien el paso del tiempo…

[MOTLEY CRÜE, 20.05.83 13:20 P.M.]

FORMACION:

Vince Neil: Voz, Nikki Sixx: Bajo, Tommy Lee: Batería, Mick Mars: Guitarra

REPERTORIO:

Take me to the top , Looks that kill ,Bastard ,Shout at the devil , Merry go round , Knock’em dead kid , Piece of your action , Live wire , Helter skelter

Cuatro maleantes procedentes de L.A. ocupaban su espacio a la 1:20 de la tarde. MOTLEY CRUE lo serían todo para el heavy metal americano durante el resto de la década de la misma manera que KISS lo fueron en los 70. Sin embargo, en 1983, aun buscaban su espacio. El propio Vince Neil, cantante del grupo, ha dejado escritos sus recuerdos sobre aquel día en “Los trapos sucios”, el libro autobiográfico de la banda:

“Solo habíamos publicado un disco que acababa de rozar las listas de ventas llegando al número 157. La mayoría de aquellos chavales probablemente nonos conocían de nada. Llavaban todo el día al sol y lomás seguro es que nos odiaran porque estaban impacientes por ver a OZZY y a VAN HALEN.”

Bien es cierto que su puesta en escena y su actitud (muy por encima de su música) estaban en boca de todos. Ellos eran los tipos malos del negocio, los que vivían en el filo y los que milagrosamente siguen vivos ( o casi) pero al igual que para QUIET RIOT, el US Festival fue una prueba de fuego que utilizaron para chequear la respuesta del público ante sus nuevos temas. De nuevo Vince neil:

“A partir del momento que tocamos “Shout at the Devil”, supe que lo habíamos conseguido. Ya no tenía de que preocuparme. Aquella gente no había oído la canción en su vida, apenas acabábamos de empezar a grabar el disco. Pero hacia el final ya la estaban coreando, alzando los puños hacia el cielo”

Efectivamente, Neil y sus compinches repasaron ‘Too fast for love’ , su a´bu de debut, del que no faltaron lo que hoy son clásicos como ‘Live Wire‘ o ‘Take me to the top’, pero lo cierto es que el 75% del repertorio estuvo dedicado a ‘Shout at the devil’: ‘Bastard’, ‘Looks that kill’, ‘Helter skelter’ con la que cerraron o la propia ‘Shout at the devil’ entre otras. Una apuesta muy inteligente ya que lo cierto es que igual les daba interpretar canciones de un disco que nadie conocía u otro que aun no existía, y tocando estas últimas, al menos pudieron ver como respondían los 300.000 rockeros presentes.

El evento supuso también una muestra de cómo se iban a desarrollar sus vidas de rock stars a partir de entonces y durante una larga temporada, si atendemos al detalle de que su casa discográfica puso un helicóptero a disposición de la banda para el desplazamiento a San Bernardino. Con ser lo que son y llegar donde han llegado, a día de hoy no han vuelto a tocar para tanta gente en un solo show, de manera que creo no mentir cuando hablo de aquel momento como de algo trascendental.

De su actuación, que comienza con un preocupante ruego de la organización para que todo el mundo se echara hacia atrás, (me imagino el viacrucis de quienes estaban en las primeras filas) cabe destacar la soltura que demostraban sobre el escenario, algo digno de tener en cuenta ya que no dejaban de ser unos niñatos al lado de cualquiera de las otras bandas, a los que encima no les sobraba técnica precisamente, y menos a su cantante que a nadie, pero bueno, tenían la juventud y la energía y sobre todo un brillante compositor como era Nikki Sixx, el verdadero líder insustituible de la banda. Un gran show como prueba el hecho de que aquel mastodóntico escenario, en el que tocaban a plena luz del día, no se les quede ni mucho menos grande.

[OZZY OSBOURNE 20.05.83 13:50]

FORMACION:
Ozzy Osbourne: Voz, Jake E. Lee: Guitarra, Tommy Aldridge: Batería, Bob Daisley: Bajista, Don Airey: Teclista

R E P E R T O R I O

Over the mountain , Mr. Crowley, Crazy train , Suicide solution , Flying high again , Paranoid , Bark at the moon , You’re no different , Spiders , Waiting for darkness

Era la hora para uno de los iconos del hard rock, Mr. Ozzy Osbourne , quien en aquellos días tenía su banda en un proceso de cambio que alcanzaba a todo el mundo . Cambio de sello, cambio en su  orientación musical y cambios en el grupo, entre los que resaltaba naturalmente el del guitarrista, ya que precisamente este show supuso el debut para Jake E.Lee, el hombre que tuvo la difícil tarea de sustituir al fallecido Randy Rhoads, si pasamos de largo la etapa de Brad Gillis. La sección rítmica era nueva también respecto a su anterior álbum de estudio y ahora Bob Daisley sustituía a Rudy Sarzo en el bajo, quien por cierto, había estado presente en aquel escenario momentos antes con sus QUIET RIOT .

Queda claro que al margen de Jake, no estamos hablando precisamente de unos debutantes, si no de una banda totalmente profesional que se come el escenario a plena luz del día en una actuación muy superior a la del Dortmund Fest que celebraron a finales de ese mismo año. Ozzy, tras saludar desde la megapantalla de video situada sobre el escenario, sale a escena con un traje de indio (penacho incluido) digno de la mismísima María Jiménez que le dura sólo unos segundos antes de atacar con ‘Over the Mountain’ a modo de saludo. Es Don Airey , por entonces teclista en el grupo, quien hace la intro de ‘Mr.Crowley’, el siguiente tema, que da pie ya a continuar el show con canciones de la talla de ‘Crazy Train’ o ‘Flying high again’. Canciones que son ya históricas pero que entonces formaban parte de un pasado a olvidar, o mejor dicho menos a superar, lo mismo que el de BLACK SABBATH del cual solamente hacen ‘Paranoid’.

Estaba claro que había que mirar hacia delante y sobrevivir a cualquier precio, y como prueba está el hecho de que la mitad final del show está dedicado integramente a canciones del nuevo álbum ‘Bark at the moon’, al que aun le faltaban varios meses para salir a la venta.

Sobre el show en sí, destacar al nuevo guitarra Jake E. Lee, que no dejaba de ser un novato, pero cuya ambición era más que visible. Desde elmomento que pisa aquel escenario literalmente se come al resto de músicos, tanto a nivel técnico (con el permiso de Aldridge y teniendo en cuenta lo limitado del papel de Don Airey en esta banda) como de presencia en escena. Por otro lado tenemos a Ozzy, que como de costumbre parece ido y está más preocupado en lanzar besitos al público que otra cosa, y por último a Bob Daisley, quien permanece estático durante todo el show. Por el contrario, Jake E. Lee, tenía aun que demostrar que las botas que se estaba calzando (que eran las de Randy Rhoads, no lo olvidemos) no le venían grandes.

No me cansaré de repetir que me parece una verdadera lástima que la carrera de este hombre no llegase hasta donde realmente merecía, ya que su progreso al lado de Ozzy y luego con BADLANDS fue digno de un reconocimiento infinitamente mayor del que tuvo.

[JUDAS PRIEST 20.05.83 16:30 P.M.]

FORMACION:

Rob Halford: Voz, K.K. Downing: Guitarra, Glenn Tipton: Guitarra, Ian Hill: Bajista, Dave Holland: Batería

REPERTORIO:

Hellion / Electric eye , Riding on the wind , Headin out to the highway , Metal gods , Breaking the law , Diamonds and rust , Victims of changes , Living after midnight , The green Manalishi , Screaming for Vengeance , You’ve got another thing comin’ , Hell bent for leather

 

 

A pesar de que hubiese dado cualquier cosa por haber estado allí, no puedo hacerme una idea de lo que debe ser una sobremesa de un domingo de Mayo bajo el abrasador sol de California viendo a JUDAS PRIEST sobre un escenario presentando nada menos que un disco como ‘Screaming for Vengeance’.

La gira promocional por Europa había arrasado todo a su paso, pero el éxito de la banda en Estados Unidos gracias al apoyo de los medios y de la compañía discográfica estaba alcanzando cotas nunca vistas anteriormente, de manera que tras terminar la gira británica, en Enero del 82, graban el nuevo álbum en Ibiza e inician un gigantesco tour por Estados Unidos y Canadá que se prolonga por espacio de casi dos años.

Como suele suceder en estos casos, consiguieron el rechazo del sector más talibán del público inglés, (algo que ya les había ocurrido a multitud de grupos como DEF LEPPARD por ejemplo, pero por otra parte, lograron romper moldes en el mercado americano, que era lo que realmente buscaron siempre (como todos los grupos de rock de la historia). Bien, pues a ese macro-tour pertenece la fecha que nos ocupa, y como para el resto de las bandas que en ella participaron, para JUDAS PRIEST también fue un auténtico shock. El propio Rob Halford lo recuerda como algo fuera de lo común:

“Sabíamos que iba a ser el día más grande del festival, simplemente porque los fans del rock duro se identifican plenamente con este tipo de eventos al aire libre. Volamos desde el hotel en helicóptero durante un trayecto de unas diez millas y de repente vimos hectáreas de terreno ocupadas por coches aparcados, como un verdadero océano de metal. Cuando todavía no habíamos asimilado aquello, cruzamos una colina y de repente vimos el irrepetible espectáculo que forman trescientas mil personas juntas…”.

JUDAS PRIEST tocaron a lo largo de setenta minutos, un margen de tiempo muy escaso para resumir tantos y tan  buenos momentos como ya tenían registrados entonces, por lo que tuvieron que recortar en gran medida su repertorio.  Resulta curioso ver que respetaron sus temas más clásicos en detrimento de las nuevas (que ya no lo eran tanto…) de las que solo incluyen cuatro. El repertorio está construido con canciones que representan a casi cada una de sus obras (unas más y otras menos) lo cual no deja de tener su mérito habida cuenta del poco tiempo con el que contaron.

hasta entonces intachable, y que seguiría en ascenso en los Estados Unidos durante otro buen montón de años, llegando a momentos delirantes de los que pocas bandas pueden ‘presumir’ como la filmación de ‘Heavy metal Paking lot’ en 1986, una película amateur que consistía en entrevistas a fans en el aparcamiento de un recinto donde se celebraba un concierto de JUDAS PRIEST.

[TRIUMPH 20.05.83 18:10]

FORMACION:

Rik Emmett: Guitarra y voz Gil Moore: Bajista Mike Levine: Batería y voz

REPERTORIO:

Allied forces ,    Lay it all on the line ,    Never Surrender ,    Magic Power ,    A world of fantasy ,    Rock and roll Machine ,    When the Lights go down ,    Fight the good fight,    Follow your heart.

Resulta difícil de creer para un fan europeo que un grupo como TRIUMPH pueda gozar de mejor posición en un festival de la que tuvieron JUDAS PRIEST u OZZY OSBOURNE. No quiero insinuar que les falten méritos ni muchísimo menos, de eso están sobrados, pero con el corazón en la mano, la popularidad del trío canadiense a ojos de cualquiera de nosotros es infinitamente inferior a la de cualquiera de los antes citados. Aun es más, creo que no miento si digo que, al menos en España son prácticamente desconocidos al lado de cualquiera de las otras bandas que participaron en el festival, QUIET RIOT incluidos.

No sé si en otros países como Argentina o Chile ocurre lo mismo, pero aquí es así.

En cualquier caso, lo que está claro es que no ocurría lo mismo en Estados Unidos. Allí Rik Emmett, Gil Moore y Mike Levine , guitarra-cantante, batería-cantante y bajo respectivamente, gozaban de una enorme popularidad. De hecho sus dos últimos álbumes habían escalado las charts hasta lo más alto. Con ‘Alied forces’ primero y el no menos importante ‘Never Surrender‘ habían pasado del millón de copias vendidas ( en cada uno de los casos) lo que quizá hace más entendible la ventajosa posición de la que gozaron.

El repertorio está construido en base a canciones de varios momentos de su trayectoria. No olvidemos que TRIUMPH llevaban en activo desde 1976, lo que les daba mucho juego en ese sentido, sin embargo entre todos los álbumes, es ‘Alied forces’ publicado en 1981, el más visitado.

La ejecución de los temas es impecable y un punto a favor del grupo estriba en que el sentimiento que hacen brotar de sus canciones encaja como un guante con el espíritu del festival. Digamos que el ambiente, el clima y la ilusión que se veían en aquel encuentro van más en la línea del sonido de TRIUMPH que en le de JUDAS PRIEST o MOTLEY CRUE, por ejemplo. Como sin duda sabes ya, TRIUMPH tenían un sonido 100% hard rock pero muy asequible al oído, con mucha melodía… algo así como Y&T o SAMMY HAGGAR pero más elaborado, y francamente eso me encaja más con el ambiente californiano que una banda de Birmingham cargada de cuero y tachuelas.

En cuanto a su puesta en escena, hemos de reconocer que el hecho de ser un trío, con el añadido de que en varios temas canta el batería, Gill Moore, tiene ciertas servidumbres. Choca bastante ver a tres músicos (dos en realidad) en un escenario tan grande. El impacto visual se pierde en el espacio (nunca mejor dicho) y le resta mucha intensidad a una actuación que por otra parte es impecable. El único pero que yo pondría, es que Rik Emmett me ha parecido un guitarra de enorme talento y un muy buen cantante, que sin embargo no aprovecha sus dotes al 100% luciéndose con interminables solos de guitarra más propios quizá de otras épocas, yun punto bastante infantiloide, algo que en un festival así, con el tiempo tan limitado, toda banda debe olvidar y sustituir por la mayor cantidad de canciones posibles.

Solo me resta comentar que sin duda esta es la banda que más rentabilizó su actuación, y que al igual que JUDAS PRIEST han hecho el pasado septiembre de 2012, editaron un dvd y cd en 2.003 que sirvió como excusa para una gira de reunión en la que el citado Rik Emmet, guitarra y voz, no participó.

[SCORPIONS 20.05.83 19:05]

FORMACION:

Klaus Meine: Voz, Rudolf Schenker: Guitarra, Mathias Jabs: Guitarra, Fran Bucholf: Bajista, Herman Rarebell: Batería

REPERTORIO:

Blackout , Lovinng you Sunday morning , Make it real , We’ll burn the sky , Coast to coast , Holiday , No one like you , Can’t live without you , Coming home , Dynamite , The zoo , Another piece of meat , Can’t get enough.

 

 

En la recta final del Heavy Metal Sunday el escenario fue ocupado durante una hora y cuarto por la banda de hard rock más grande de cuantas hayan surgido en la historia de Alemania. SCORPIONS se encontraban en un momento inmejorable. Su popularidad había crecido lo que nadie podía imaginar y “Blackout” el álbum que estaban promocionando, era la mezcla perfecta entre la banda llena de personalidad que habían sido en el pasado que aun conservaba la contundencia de obras como ‘Animal Magnetism’ o ‘Lovedrive’, y aquella en que se convertiría apenas meses después, capaz de escribir riffs que se grababan a fuego en la memoria con escucharlos una vez, como ocurría con “Rock you like a Hurricane” o “Big city nights”

El público americano estaba hambriento del rock de SCORPIONS. Era tal la demanda del público para ver al grupo en directo, que cuando les surgió la oportunidad de participar (casi cerrando) este macrofestival tuvieron que sumar un montón de fechas más en varios puntos del país en una gira que parecía no tener fin. Tanto era así, que el disco que promocionaban había sido editado en Marzo del año anterior, y el siguiente, “Love at first sting”, no vería la luz hasta Marzo de 1984, exactamente dos años durante los que Klaus Meine , Mathias Jabs, Herman Rarebell, Franzis Buchold y Rudolph Schenker , trabajaron sin descanso.

SCORPIONS fueron los primeros que pudieron contar con la oscuridad como aliada, de manera que, a l contrario del resto de bandas, pudieron aprovecharse de los recursos que la pirotecnia y las luces ofrecían. Sin embargo, lo que realmente llenaba el escenario era, como no, la banda en si misma.

Nadie ha igualado las poses de SCORPIONS milimétricamente estudiadas, ensayadas y ejecutadas, hasta el punto de aburrir a quienes les veían dos o tres veces en un año. El trío de guitarras-cantante avanzando paso a paso, los castillos humanos o los giros de guitarra de Rudolf Schenker eran algo que sabías que te ibas a encontrar, del mismo modo que sabías que en los shows de AC/DC verías cañones y una campana colgando o que la réplica de un bombardero coronaba los escenarios de MOTÖRHEAD en aquellos tiempos. La diferencia entre SCORPIONS y el resto estaba en que ellos eran guardianes de la vieja escuela y prescindían de artilugios mecánicos o efectos ajenos a ellos mismos, claro que, con un repertorio como el que ofrecieron aquella noche, uno bien puede olvidarse de atrezzos y zarandajas.

La práctica totalidad del set, estuvo centrado en los discos grabados con Mathias Jabs a la guitarra. Olvidada la etaba de Uli Jon Roth y descartado Michael Schenker demanera definitiva, Jabs había anclado posiciones en la jerarquía del grupo y a pesar de ser el más novato de todos ellos, había ganado una presencia (tanto física como creativa) que compesaba lo reciente de su aportación al grupo. De esta manera, ‘Lovedrive’, ‘Animal Magnetism’ y ‘Black out’ fueron los que se llevaron el gato al agua, lo que no deja de ser bastante significativo. En fin, a tenor de los comentarios que circulan por la red, los alemanes fueron los grandes triunfadores del festival y merecieron cerrarlo.

[VAN HALEN 20.05.83 22:00 P.M.]

Dave Lee Roth: Cantante Michael Anthony: Bajista Eddie Van Halen: Guitarra Alex Van Halen: Batería

REPERTORIO:

Romeo delight, Unchained (drum solo), Thee full bug, Running with the devil , Jamie’s crying , So this is love, Little guitars, Bass solo / Dancing in the street , Somebody get me a doctor, Girl gone mad , I’m so glad, Dance the night away, Cathedral , Secrets Drum solo, Everybody wants some Ice cream man, Pretty woman, Guitar solo, Ain’t talking bout love, Bottoms up, You really got me, Happy trails

Con la noche llenando el cielo de California, había llegado el momento de cerrar el festival, y naturalmente, había que hacerlo a lo grande. Un acontecimiento de la magnitud que este tenía, por fuerza necesitaba terminar de una manera tan espectacular, que no fuese posible olvidar en mucho tiempo. Para ello, nadie mejor que VAN HALEN, quizá la banda más emblemática del rock duro americano en aquel momento, o cuando menos, una garantía de técnica y espectáculo a partes iguales: justo lo que se supone que era el espíritu del festival.

Como en el caso de la mayoría de las bandas participantes, el show de USFEST trajo a los VAN HALEN más excesivos en todos los sentidos. Solo hay que tener en cuenta el millón y medio de dólares que cobraron por la actuación para hacerse una idea del nivel al que habían llegado en sus egos y su banalidad. No digo que no merecieran esa cantidad o el doble si queréis, pero el hecho de que cobrasen millón y medio por la sencilla razón de que David Bowie cobraba un millón es significativo. Eso por no hablar de los continuos e infantiles ataques de David Lee Roth hacia Mick Jones y Joe Strumer de THE CLASH, que habían tocado el día anterior, tanto en la rueda de prensa como sobre el escenario. En todo caso al menos consiguieron la pasta y aparecieron en el libro Guiness de los records, como la banda mejor pagada de la historia por un solo show, porque efectivamente, Roth y sus compañeros, hicieron el concierto sin estar en medio de ninguna gira ni nadad parecido. De hecho estaban en el estudio preparando su millonario “1984”, y tuvieron que interrumpir la grabación para preparar aquel evento aislado como si se tratase de una gira: diseñar el vestuario, el atrezzo, el backline en escena y todo lo que esto conlleva… en fin, supongo que un millón y medio de dólares bien merece un madrugón.

Sea como fuere, lo cierto es que si hablamos de excesos, donde realmente los hubo fue sobre el escenario. El grupo, sus canciones, su puesta en escena, su técnica… todo ello daba sentido a la expresión esa de ‘más grande que la vida’ o ‘larger tan life’, que tanto usan en aquel país. VAN HALEN era trasladar los bulevares de Hollywood y los casinos de Las Vegas al mismo escenario y pasear por sus calles con una banda sonora técnica y creativamente perfecta. El set que desarrollaron a lo largo de su actuación, recorre año a año toda su carrera pre-‘1984’ (no podría ser de otra forma) de una forma muy original ya que solamente en una ocasión hacen dos canciones seguidas de un mismo disco, es decir saltan de ‘Woman and children first’ a ‘Fair Warning‘ para luego visitar ‘Van Halen’ o ‘Van Halen II’ pero así con todo, se las arreglan para dar prioridad a su, entonces, obra más reciente, ‘Diver down’.

Aparte hay un solo de cada músico, e incluso por si alguien se quedaba con gana, nada menos que dos! de batería. Todo esto en un escenario gigantesco como lo era la banda en aquellos días. Todo el suelo está cubierto por franjas de colores blanco y rojo, emulando el diseño de la guitarra de Eddie, y os aseguro que son unos cuantos metros cuadrados!! David Lee Roth va quitándose progresivamente su atuendo, despojándose de un enorme guardapolvos de lentejuelas (para no olvidar) y demás fulares y colgantes y a Alex casi ni se le ve detrás de aquel megakit de batería… es decir, todo aquello que veíamos en las revistas y que sólo podíamos imaginar. ‘Ain’t talking bout love’, ‘Booton’s up’ o ‘You really got me’ son las canciones que cierran el evento amen de un solo de guitarra. El atuendo de David Lee Roth en la segunda parte de la larga actuación consiste en una especie de tres cuartos de flecos en plan serpentina que merece la pena reseñar. En fin, si quieres acercarte al lado americano del rock duro en los ochenta, aquí tienes desde luego uno de los más representativos standard de aquella historia.

Miguel. Asturias