Bootlegs

.::OZZY OSBOURNE: ‘Randy Rhoads Axeman’::.

-Flying high again  -I don’t know  -Crazy Train  -Believer  -Suicide solution  -Revelation (Mother earth)  -Steal away the night  -Tommy Aldridge solo  -Paranoid

Randy Rhoads: Guitarra   Rudy Sarzo: Bajista   Tommy Aldridge: Bateria   Ozzy OSbourne: Voz

Fecha del concierto:04/07/81  Lugar: Indianapolis   Teloneros: –

Excelente pirata del mítico Ozzy Osbourne con su formación MARK II (más o menos…).  Aunque circula como un show celebrado el 4 de julio del 81, en realidad parece ser que se trata de una mezcla de varios conciertos, principalmente los del 11 de Mayo y  28 de Julio en Cleveland y Quebec respectivamente durante la gira de ‘Blizzard of Ozz”, pero con Tommy Aldridge sustituyendo tras la batería a Lee Kerslake y Rudy Sharzo al bajista original Bob Daisley que fueron quienes escribieron los temas (Kerslake y Daisley) aunque nunca llegarían a grabarlos. Sharzo era un antiguo compañero de Randy Rhoads de los tiempos de QUIET RIOT, y a pesar de haberse separado, la amistad de ambos se había mantenido por encima de la distancia. De hecho fue Randy quien insistió en que Sharzo entrase a formar parte del grupo, algo que en principio el bajista rechazó por fidelidad a la banda en la que se encontraba, si bien la sensatez (y la necesidad) le hizo tomar la decisión de unirse al loco de Birgminham. Sharzo recibió la llamada en el mes de Marzo de 1981 y Tommy Aldridge muy poco antes, así que está claro que aquella base rítmica tenía mucho trabajo por delante. Solo la profesionalidad de ambos, unida al clima y la actitud que había en el seno del grupo en vida de Randy, hizo posible que en un plazo tan corto del tiempo, la máquina se engrasase y comenzase a funcionar a pleno rendimiento. En apenas un mes, la nueva formación se lanzaba a la gira promocional de “Blizzard of OZz” que por cierto, terminó solapada a la de “Diary of a Madman”… en realidad incluso en estos primeros shows había ya temas del disco que no saldría hasta Noviembre de ese año.

 

Tanto daba. Aquella banda estaba preparada para lo que fuese porque había dado con la piedra filosofal del rock and roll. Sabía perfectamente cómo mezclar el hard rock americano de fácil escucha con la onda europea un poquito más agresiva, dándole ese toque tan especial que los hacía únicos. En esto, Randy llevaba el mayor mérito. Había cambiado su sonido, pasando de usar amplificadores Peavy y pantallas Ampeg a utilizar única y exclusivamente productos Marshall. Además si bien seguía utilizando la Gibson LesPaul, también la Jackson de lunares se dejaba ver habitualmente y había encargado una pedalera hecha a mano en Inglaterra, lo que daba lugar a aquel sonido tan intenso y particular.

Cada una de las canciones que dan forma a este cd son una prueba de ello. ‘Flying high again’ que abre el disco o ‘I don’t know’, con la que continúan tienen sendos  estribillos que seguramente recuerdas desde el primer día que las oíste, aunque eso no impida que los riffs de aquella mítica Jackson Flinyg y la propia estructura de las canciones, ponían el repertorio de la banda en condiciones de competir con  cualquier grupo europeo del momento. Lo mismo puede decirse de la siguiente, ‘Crazy Train’, todo un icono del rock por derecho propio, con el que nos llevan a ‘Believer’ un poco más tranquila, en la que por fin podemos apreciar en condiciones el trabajo de Don Airey en los teclados, y en la que  hay que decir que la voz de Ozzy es manifiestamente mejorable.

Continúan ‘Suicide solution’, una canción que como ya sabes de sobra, Ozzy dedicó a Bon Scott y por la que le acusaron años después de inducir al suicidio a un joven, y que en este disco incluye un solo de guitarra de Randy Rhoads que por una parte justifica su puesto entre los ‘muy grandes’ y por otro deja patente la enorme influencia del estilo de Eddie Van Halen en su manera de tocar. Velocidades de auténtico vértigo combinadas a la perfección con ligados (tapping) y riffs que recuerdan enormemente a instrumentales de Eddie como la mítica ‘Eruption’.

 

Después de la tormenta viene ‘Revelation (Mother Earth)’ con el ‘mano a mano’ Don Airey-Randy Rhoads cargando con el peso de la canción y ya en la recta final ‘Steal away the night’, otro clásico indiscutible con solo de batería incluido, por gentileza de Tommy Aldridge que cabe suponer, lo terminará a hostia limpia con sus manos desnudas como suele hacer. Como cierre del pirata un recuerdo para BLACK SABBATH, interpretando el viejo ‘Paranoid’, para dejar a todo el mundo satisfecho. Resumiendo, no dudes en hacerte con este disco si te gusta el OZZY clásico (me refiero a la banda, no al cantante) porque es un acierto en repertorio, formación, sonido e incluso presentación. El diseño de la portada  es sorprendente y nos muestra a Randy acompañado por todo un ejército de personajes representativos de la subcultura más kitch que puedas imaginar. Desde  Hulk Hogan a las Tortugas Ninja pasando por El Vengador Tóxico!! ¿Alguien da mas?.