ON STAGE

“Fue el día en el que murió la nueva ola y el rock and roll se alzó con el triunfo: 29 de Mayo de 1983, el segundo de los tres días que duró el US Festival”. Vince Neil, MOTLEY CRÜE.

El pasado mes de Septiembre se publicó la edición remasterizada con temas extra de “Screaming for Vengeance”, celebrando las tres décadas de vida de esa pieza clave en la historia del heavy metal. JUDAS PRIEST están abusando un poco de este asunto, en mi humilde opinión. Hicieron lo mismo con “British Steel” y sospecho que repetirán la jugada para “Defenders of the faith” y quizá “Turbo”, pero bueno, si vivir de rentas significa sacar a la luz material como el que venden esta vez, bienvenido sea. El álbum viene acompañado de un dvd que contiene el concierto completo que JUDAS PRIEST ofrecieron dentro del macro festival USFESTIVAL en San Bernardino, California en Abril de 1983, dentro de la gira de promoción del disco. Quizá recuerdes que antes los grupos hacían giras para promocionar discos que se vendían por millones, al contrario de lo que sucede ahora, que se graban los discos para justificar las giras.

Como en este blog ya reseñamos “Screamin for Vengeance” en su momento, lo que vamos a revisar ahora es el concierto que han publicado junto al álbum, pero no solo el de JUDAS PRIEST, sino el festival al completo. Un evento de dimensiones estratosféricas, que sirvió entre otras cosas para poner en evidencia que había tanto o más público para el heavy metal como para cualquier otro estilo de música. ´No se si eso fue bueno o malo al final, pero era evidente que de marginal, nada. En fin, un festival del que todos hemos oído hablar, pero del que poco se sabe en realidad. Pongamos un grano de arena para evitar que esto siga ocurriendo y disfrutemos de un gran Heavy Metal Sunday! .Fue un caluroso día de 1983….

El US Festival fue un evento que surgió de la mente de un hombre llamado Steve Wozniak. ¿Y quién es este señor? Pues el que junto al fallecido Steve Jobbs y a Ronald Wayne, dio vida a APPLE COMPUTERS en los lejanos años setenta. A día de hoy, Wozniak vive retirado disfrutando de las inmensas ganancias obtenidas en un rancho con su familia, pero en los ochenta estaba en plena actividad, y con los pies puestos en mil charcos. Uno de sus empeños era dar a conocer los avances tecnológicos de su empresa entre la gente de la calle, que solo conocía las computadoras por las películas de ciencia ficción, y para ello no tuvo mejor idea que dar vida a un festival que barriese Woodstock del imaginario colectivo. Si los hippies y su flower power de pacotilla habían congregado a cuatrocientas mil personas, y el Summer Jam del 76 había alcanzado las 600.000, él haría uno capaz de llegar al millón.

No nos engañemos pensando que esto era el capricho de un millonario excéntrico. En realidad todo formaba parte de una campaña publicitaria para dar a conocer los avances tecnológicos sobre los que Wozniak y Jobbs (Ronald Wayne vendió su participación en la empresa onbce días después de fundarla!) habían estado trabajando. Lo hicieron en unas enormes tiendas dentro de una especie de Festival de Tecnología que mostraban un espectacular despliegue de los, software y dispositivos que combinaban música e informática. No le faltaban luces al muchacho….

Centrándonos en lo que a nosotros nos toca más de cerca, decir que su proyecto tuvo dos ediciones, que si bien no tuvieron un alcance mediático (al menos en Europa) como el de otros festivales de la talla de Reading o Dortmund, a nivel artístico igualaron (cuando no superaron de largo) a los que acabamos de citar y a todo lo que queramos poner por delante.

En los tres días de la primera edición, celebrada en Septiembre de 1982, sus escenarios acogieron entre otros a POLICE, RAMONES, TOM PETTY, B’52, THE KINKS o GRATEFUL DEAD a lo largo de tres días en los que se mezclaban estilos y grupos sin un excesivo criterio.

Nosotros vamos a fijarnos en la siguiente edición, la de 1983, que se alargó durante cuatro días, cada uno de los cuales estaba dedicado a un género musical concreto con nombres de la talla de PRETENDERS, THE CLASH, U2 o DAVID BOWIE llenando los carteles. El  domingo 29 de Mayo, fue el día dedicado por entero al rock duro durante el cual, y bajo el nombre de ‘Heavy Metal Sunday’ se reunieron nada menos que QUIET RIOT, MOTLEY CRUE, OZZY OSBOURNE, JUDAS PRIEST, TRIUMPH, SCORPIONS Y VAN HALEN.

Que el vientos soplaba a favor de ‘nuestra música’ no ofrece demasiadas dudas, pero llama la atención lo escaso de la información que la red de redes nos facilita… parece evidente que lo de desplazar Woodstock del corazón de los rockeros, fue algo que no se consiguió y que el tiempo se ha encargado de borrar el recuerdo de aquel día.

[QUIET RIOT, 20.05.83 12:10P.M.]

FORMACION:

Kevin Du Brown: Voz, Rudy Sarzo: Bajista, Carlos Cavazo: Guitarra, Frankie Banalli: Batería

REPERTORIO:

Danger Zone, Run for cover, Love’s a Bitch, Cun on feel the Noize, Slick Black Cadillac, Let’s get Crazy, Battle Axe, Metal Health (Bang Your head).

Las doce del medio día a 42 grados centígrados es el peor momento que se me ocurre para ver un concierto, pero ese fue el momento de la primera andanada. El Glen Helen Regional Park, situado en San Bernardino, California vio como QUIET RIOT inauguraban la fiesta.

El grupo estaba promocionando su tercer álbum ‘Metal Health’, que supuso un giro radical en su hasta entonces mediocre carrera. Sus dos discos anteriores, ni siquiera habían sido editados en su país natal, a pesar de que entonces aun tenían a Randy Roahds como guitarrista. Sin embargo con este trabajo se convirtieron de la noche a la mañana en el primer grupo de heavy metal que alcanzaba el primer puesto de las listas Billboard en Estados Unidos y su versión de ‘Cum on feel the noize” se convertía en un clásico del género. No obstante, hasta llegar a ese punto tuvieron que recorrer un camino que pasaba por abrir para VANDENBERG en su tour por los Estados Unidos, que estaba centrado en clubs como el Roxy o el Wiskey a Go-Go. El siguiente paso sería abandonar los clubs para centrarse en escenarios de mayor capacidad, y quien mejor que una banda como SCORPIONS para apoyar. Así fue. Los alemanes estaban girando por Estados Unidos contratados por la agencia Feyline, propiedad de Barry Fey, y uno de los gerentes llamado Chuck Morris ( Morris, no Norris) supo ver en QUIET RIOT a una banda capaz de llenar arenas, así que el show que SCORPIONS celebraría en San Bernardino, también incluiría a DuBrown, Sarzo y compañía.

Cómo el mismo Kevin Dubrown recuerda, la suerte por fin había llamado a su puerta:

“El álbum salió en Marzo y en Abril ya estábamos abriendo para SCORPIONS. Cuando llegó el US Festival ellos estaban incluidos, así que a nosotros también nos metieron en esa fecha. A partir de ese concierto, el disco empezó a escalar puestos en las listas, algo que llevábamos esperando desde 1975!!”

Cuarenta minutos de oro en los que Kevin DuBrow, Frankie Banali, Carlos Cavazo, y Rudy Sarzo (la formación clásica) repasaron sobre todo su disco más reciente que incluía la citada versión del clásico de SLADE ‘Cum on feel the noize’ además de grandes momentos como ‘Bang your head’ o ‘Slick Black Cadillac’ y en el que emplearon todos los truquillos de escena que les hicieron famosos. Ahí tenemos a Rudy Sarzo aporreando el bajo de la misma manera que lo haría junto a OZZY o WHITESNAKE años después, a Kevin DuBrown llevando a hombros a Carlos Cavazo, el pie de micho a rayas del citado Kevin… en fin, una mezcla de fuerza y banalidad muy apropiada para la época que, sin embargo no ha soportado demasiado bien el paso del tiempo…

[MOTLEY CRÜE, 20.05.83 13:20 P.M.]

FORMACION:

Vince Neil: Voz, Nikki Sixx: Bajo, Tommy Lee: Batería, Mick Mars: Guitarra

REPERTORIO:

Take me to the top , Looks that kill ,Bastard ,Shout at the devil , Merry go round , Knock’em dead kid , Piece of your action , Live wire , Helter skelter

Cuatro maleantes procedentes de L.A. ocupaban su espacio a la 1:20 de la tarde. MOTLEY CRUE lo serían todo para el heavy metal americano durante el resto de la década de la misma manera que KISS lo fueron en los 70. Sin embargo, en 1983, aun buscaban su espacio. El propio Vince Neil, cantante del grupo, ha dejado escritos sus recuerdos sobre aquel día en “Los trapos sucios”, el libro autobiográfico de la banda:

“Solo habíamos publicado un disco que acababa de rozar las listas de ventas llegando al número 157. La mayoría de aquellos chavales probablemente nonos conocían de nada. Llavaban todo el día al sol y lomás seguro es que nos odiaran porque estaban impacientes por ver a OZZY y a VAN HALEN.”

Bien es cierto que su puesta en escena y su actitud (muy por encima de su música) estaban en boca de todos. Ellos eran los tipos malos del negocio, los que vivían en el filo y los que milagrosamente siguen vivos ( o casi) pero al igual que para QUIET RIOT, el US Festival fue una prueba de fuego que utilizaron para chequear la respuesta del público ante sus nuevos temas. De nuevo Vince neil:

“A partir del momento que tocamos “Shout at the Devil”, supe que lo habíamos conseguido. Ya no tenía de que preocuparme. Aquella gente no había oído la canción en su vida, apenas acabábamos de empezar a grabar el disco. Pero hacia el final ya la estaban coreando, alzando los puños hacia el cielo”

Efectivamente, Neil y sus compinches repasaron ‘Too fast for love’ , su a´bu de debut, del que no faltaron lo que hoy son clásicos como ‘Live Wire‘ o ‘Take me to the top’, pero lo cierto es que el 75% del repertorio estuvo dedicado a ‘Shout at the devil’: ‘Bastard’, ‘Looks that kill’, ‘Helter skelter’ con la que cerraron o la propia ‘Shout at the devil’ entre otras. Una apuesta muy inteligente ya que lo cierto es que igual les daba interpretar canciones de un disco que nadie conocía u otro que aun no existía, y tocando estas últimas, al menos pudieron ver como respondían los 300.000 rockeros presentes.

El evento supuso también una muestra de cómo se iban a desarrollar sus vidas de rock stars a partir de entonces y durante una larga temporada, si atendemos al detalle de que su casa discográfica puso un helicóptero a disposición de la banda para el desplazamiento a San Bernardino. Con ser lo que son y llegar donde han llegado, a día de hoy no han vuelto a tocar para tanta gente en un solo show, de manera que creo no mentir cuando hablo de aquel momento como de algo trascendental.

De su actuación, que comienza con un preocupante ruego de la organización para que todo el mundo se echara hacia atrás, (me imagino el viacrucis de quienes estaban en las primeras filas) cabe destacar la soltura que demostraban sobre el escenario, algo digno de tener en cuenta ya que no dejaban de ser unos niñatos al lado de cualquiera de las otras bandas, a los que encima no les sobraba técnica precisamente, y menos a su cantante que a nadie, pero bueno, tenían la juventud y la energía y sobre todo un brillante compositor como era Nikki Sixx, el verdadero líder insustituible de la banda. Un gran show como prueba el hecho de que aquel mastodóntico escenario, en el que tocaban a plena luz del día, no se les quede ni mucho menos grande.

[OZZY OSBOURNE 20.05.83 13:50]

FORMACION:
Ozzy Osbourne: Voz, Jake E. Lee: Guitarra, Tommy Aldridge: Batería, Bob Daisley: Bajista, Don Airey: Teclista

R E P E R T O R I O

Over the mountain , Mr. Crowley, Crazy train , Suicide solution , Flying high again , Paranoid , Bark at the moon , You’re no different , Spiders , Waiting for darkness

Era la hora para uno de los iconos del hard rock, Mr. Ozzy Osbourne , quien en aquellos días tenía su banda en un proceso de cambio que alcanzaba a todo el mundo . Cambio de sello, cambio en su  orientación musical y cambios en el grupo, entre los que resaltaba naturalmente el del guitarrista, ya que precisamente este show supuso el debut para Jake E.Lee, el hombre que tuvo la difícil tarea de sustituir al fallecido Randy Rhoads, si pasamos de largo la etapa de Brad Gillis. La sección rítmica era nueva también respecto a su anterior álbum de estudio y ahora Bob Daisley sustituía a Rudy Sarzo en el bajo, quien por cierto, había estado presente en aquel escenario momentos antes con sus QUIET RIOT .

Queda claro que al margen de Jake, no estamos hablando precisamente de unos debutantes, si no de una banda totalmente profesional que se come el escenario a plena luz del día en una actuación muy superior a la del Dortmund Fest que celebraron a finales de ese mismo año. Ozzy, tras saludar desde la megapantalla de video situada sobre el escenario, sale a escena con un traje de indio (penacho incluido) digno de la mismísima María Jiménez que le dura sólo unos segundos antes de atacar con ‘Over the Mountain’ a modo de saludo. Es Don Airey , por entonces teclista en el grupo, quien hace la intro de ‘Mr.Crowley’, el siguiente tema, que da pie ya a continuar el show con canciones de la talla de ‘Crazy Train’ o ‘Flying high again’. Canciones que son ya históricas pero que entonces formaban parte de un pasado a olvidar, o mejor dicho menos a superar, lo mismo que el de BLACK SABBATH del cual solamente hacen ‘Paranoid’.

Estaba claro que había que mirar hacia delante y sobrevivir a cualquier precio, y como prueba está el hecho de que la mitad final del show está dedicado integramente a canciones del nuevo álbum ‘Bark at the moon’, al que aun le faltaban varios meses para salir a la venta.

Sobre el show en sí, destacar al nuevo guitarra Jake E. Lee, que no dejaba de ser un novato, pero cuya ambición era más que visible. Desde elmomento que pisa aquel escenario literalmente se come al resto de músicos, tanto a nivel técnico (con el permiso de Aldridge y teniendo en cuenta lo limitado del papel de Don Airey en esta banda) como de presencia en escena. Por otro lado tenemos a Ozzy, que como de costumbre parece ido y está más preocupado en lanzar besitos al público que otra cosa, y por último a Bob Daisley, quien permanece estático durante todo el show. Por el contrario, Jake E. Lee, tenía aun que demostrar que las botas que se estaba calzando (que eran las de Randy Rhoads, no lo olvidemos) no le venían grandes.

No me cansaré de repetir que me parece una verdadera lástima que la carrera de este hombre no llegase hasta donde realmente merecía, ya que su progreso al lado de Ozzy y luego con BADLANDS fue digno de un reconocimiento infinitamente mayor del que tuvo.

[JUDAS PRIEST 20.05.83 16:30 P.M.]

FORMACION:

Rob Halford: Voz, K.K. Downing: Guitarra, Glenn Tipton: Guitarra, Ian Hill: Bajista, Dave Holland: Batería

REPERTORIO:

Hellion / Electric eye , Riding on the wind , Headin out to the highway , Metal gods , Breaking the law , Diamonds and rust , Victims of changes , Living after midnight , The green Manalishi , Screaming for Vengeance , You’ve got another thing comin’ , Hell bent for leather

 

 

A pesar de que hubiese dado cualquier cosa por haber estado allí, no puedo hacerme una idea de lo que debe ser una sobremesa de un domingo de Mayo bajo el abrasador sol de California viendo a JUDAS PRIEST sobre un escenario presentando nada menos que un disco como ‘Screaming for Vengeance’.

La gira promocional por Europa había arrasado todo a su paso, pero el éxito de la banda en Estados Unidos gracias al apoyo de los medios y de la compañía discográfica estaba alcanzando cotas nunca vistas anteriormente, de manera que tras terminar la gira británica, en Enero del 82, graban el nuevo álbum en Ibiza e inician un gigantesco tour por Estados Unidos y Canadá que se prolonga por espacio de casi dos años.

Como suele suceder en estos casos, consiguieron el rechazo del sector más talibán del público inglés, (algo que ya les había ocurrido a multitud de grupos como DEF LEPPARD por ejemplo, pero por otra parte, lograron romper moldes en el mercado americano, que era lo que realmente buscaron siempre (como todos los grupos de rock de la historia). Bien, pues a ese macro-tour pertenece la fecha que nos ocupa, y como para el resto de las bandas que en ella participaron, para JUDAS PRIEST también fue un auténtico shock. El propio Rob Halford lo recuerda como algo fuera de lo común:

“Sabíamos que iba a ser el día más grande del festival, simplemente porque los fans del rock duro se identifican plenamente con este tipo de eventos al aire libre. Volamos desde el hotel en helicóptero durante un trayecto de unas diez millas y de repente vimos hectáreas de terreno ocupadas por coches aparcados, como un verdadero océano de metal. Cuando todavía no habíamos asimilado aquello, cruzamos una colina y de repente vimos el irrepetible espectáculo que forman trescientas mil personas juntas…”.

JUDAS PRIEST tocaron a lo largo de setenta minutos, un margen de tiempo muy escaso para resumir tantos y tan  buenos momentos como ya tenían registrados entonces, por lo que tuvieron que recortar en gran medida su repertorio.  Resulta curioso ver que respetaron sus temas más clásicos en detrimento de las nuevas (que ya no lo eran tanto…) de las que solo incluyen cuatro. El repertorio está construido con canciones que representan a casi cada una de sus obras (unas más y otras menos) lo cual no deja de tener su mérito habida cuenta del poco tiempo con el que contaron.

hasta entonces intachable, y que seguiría en ascenso en los Estados Unidos durante otro buen montón de años, llegando a momentos delirantes de los que pocas bandas pueden ‘presumir’ como la filmación de ‘Heavy metal Paking lot’ en 1986, una película amateur que consistía en entrevistas a fans en el aparcamiento de un recinto donde se celebraba un concierto de JUDAS PRIEST.

[TRIUMPH 20.05.83 18:10]

FORMACION:

Rik Emmett: Guitarra y voz Gil Moore: Bajista Mike Levine: Batería y voz

REPERTORIO:

Allied forces ,    Lay it all on the line ,    Never Surrender ,    Magic Power ,    A world of fantasy ,    Rock and roll Machine ,    When the Lights go down ,    Fight the good fight,    Follow your heart.

Resulta difícil de creer para un fan europeo que un grupo como TRIUMPH pueda gozar de mejor posición en un festival de la que tuvieron JUDAS PRIEST u OZZY OSBOURNE. No quiero insinuar que les falten méritos ni muchísimo menos, de eso están sobrados, pero con el corazón en la mano, la popularidad del trío canadiense a ojos de cualquiera de nosotros es infinitamente inferior a la de cualquiera de los antes citados. Aun es más, creo que no miento si digo que, al menos en España son prácticamente desconocidos al lado de cualquiera de las otras bandas que participaron en el festival, QUIET RIOT incluidos.

No sé si en otros países como Argentina o Chile ocurre lo mismo, pero aquí es así.

En cualquier caso, lo que está claro es que no ocurría lo mismo en Estados Unidos. Allí Rik Emmett, Gil Moore y Mike Levine , guitarra-cantante, batería-cantante y bajo respectivamente, gozaban de una enorme popularidad. De hecho sus dos últimos álbumes habían escalado las charts hasta lo más alto. Con ‘Alied forces’ primero y el no menos importante ‘Never Surrender‘ habían pasado del millón de copias vendidas ( en cada uno de los casos) lo que quizá hace más entendible la ventajosa posición de la que gozaron.

El repertorio está construido en base a canciones de varios momentos de su trayectoria. No olvidemos que TRIUMPH llevaban en activo desde 1976, lo que les daba mucho juego en ese sentido, sin embargo entre todos los álbumes, es ‘Alied forces’ publicado en 1981, el más visitado.

La ejecución de los temas es impecable y un punto a favor del grupo estriba en que el sentimiento que hacen brotar de sus canciones encaja como un guante con el espíritu del festival. Digamos que el ambiente, el clima y la ilusión que se veían en aquel encuentro van más en la línea del sonido de TRIUMPH que en le de JUDAS PRIEST o MOTLEY CRUE, por ejemplo. Como sin duda sabes ya, TRIUMPH tenían un sonido 100% hard rock pero muy asequible al oído, con mucha melodía… algo así como Y&T o SAMMY HAGGAR pero más elaborado, y francamente eso me encaja más con el ambiente californiano que una banda de Birmingham cargada de cuero y tachuelas.

En cuanto a su puesta en escena, hemos de reconocer que el hecho de ser un trío, con el añadido de que en varios temas canta el batería, Gill Moore, tiene ciertas servidumbres. Choca bastante ver a tres músicos (dos en realidad) en un escenario tan grande. El impacto visual se pierde en el espacio (nunca mejor dicho) y le resta mucha intensidad a una actuación que por otra parte es impecable. El único pero que yo pondría, es que Rik Emmett me ha parecido un guitarra de enorme talento y un muy buen cantante, que sin embargo no aprovecha sus dotes al 100% luciéndose con interminables solos de guitarra más propios quizá de otras épocas, yun punto bastante infantiloide, algo que en un festival así, con el tiempo tan limitado, toda banda debe olvidar y sustituir por la mayor cantidad de canciones posibles.

Solo me resta comentar que sin duda esta es la banda que más rentabilizó su actuación, y que al igual que JUDAS PRIEST han hecho el pasado septiembre de 2012, editaron un dvd y cd en 2.003 que sirvió como excusa para una gira de reunión en la que el citado Rik Emmet, guitarra y voz, no participó.

[SCORPIONS 20.05.83 19:05]

FORMACION:

Klaus Meine: Voz, Rudolf Schenker: Guitarra, Mathias Jabs: Guitarra, Fran Bucholf: Bajista, Herman Rarebell: Batería

REPERTORIO:

Blackout , Lovinng you Sunday morning , Make it real , We’ll burn the sky , Coast to coast , Holiday , No one like you , Can’t live without you , Coming home , Dynamite , The zoo , Another piece of meat , Can’t get enough.

 

 

En la recta final del Heavy Metal Sunday el escenario fue ocupado durante una hora y cuarto por la banda de hard rock más grande de cuantas hayan surgido en la historia de Alemania. SCORPIONS se encontraban en un momento inmejorable. Su popularidad había crecido lo que nadie podía imaginar y “Blackout” el álbum que estaban promocionando, era la mezcla perfecta entre la banda llena de personalidad que habían sido en el pasado que aun conservaba la contundencia de obras como ‘Animal Magnetism’ o ‘Lovedrive’, y aquella en que se convertiría apenas meses después, capaz de escribir riffs que se grababan a fuego en la memoria con escucharlos una vez, como ocurría con “Rock you like a Hurricane” o “Big city nights”

El público americano estaba hambriento del rock de SCORPIONS. Era tal la demanda del público para ver al grupo en directo, que cuando les surgió la oportunidad de participar (casi cerrando) este macrofestival tuvieron que sumar un montón de fechas más en varios puntos del país en una gira que parecía no tener fin. Tanto era así, que el disco que promocionaban había sido editado en Marzo del año anterior, y el siguiente, “Love at first sting”, no vería la luz hasta Marzo de 1984, exactamente dos años durante los que Klaus Meine , Mathias Jabs, Herman Rarebell, Franzis Buchold y Rudolph Schenker , trabajaron sin descanso.

SCORPIONS fueron los primeros que pudieron contar con la oscuridad como aliada, de manera que, a l contrario del resto de bandas, pudieron aprovecharse de los recursos que la pirotecnia y las luces ofrecían. Sin embargo, lo que realmente llenaba el escenario era, como no, la banda en si misma.

Nadie ha igualado las poses de SCORPIONS milimétricamente estudiadas, ensayadas y ejecutadas, hasta el punto de aburrir a quienes les veían dos o tres veces en un año. El trío de guitarras-cantante avanzando paso a paso, los castillos humanos o los giros de guitarra de Rudolf Schenker eran algo que sabías que te ibas a encontrar, del mismo modo que sabías que en los shows de AC/DC verías cañones y una campana colgando o que la réplica de un bombardero coronaba los escenarios de MOTÖRHEAD en aquellos tiempos. La diferencia entre SCORPIONS y el resto estaba en que ellos eran guardianes de la vieja escuela y prescindían de artilugios mecánicos o efectos ajenos a ellos mismos, claro que, con un repertorio como el que ofrecieron aquella noche, uno bien puede olvidarse de atrezzos y zarandajas.

La práctica totalidad del set, estuvo centrado en los discos grabados con Mathias Jabs a la guitarra. Olvidada la etaba de Uli Jon Roth y descartado Michael Schenker demanera definitiva, Jabs había anclado posiciones en la jerarquía del grupo y a pesar de ser el más novato de todos ellos, había ganado una presencia (tanto física como creativa) que compesaba lo reciente de su aportación al grupo. De esta manera, ‘Lovedrive’, ‘Animal Magnetism’ y ‘Black out’ fueron los que se llevaron el gato al agua, lo que no deja de ser bastante significativo. En fin, a tenor de los comentarios que circulan por la red, los alemanes fueron los grandes triunfadores del festival y merecieron cerrarlo.

[VAN HALEN 20.05.83 22:00 P.M.]

Dave Lee Roth: Cantante Michael Anthony: Bajista Eddie Van Halen: Guitarra Alex Van Halen: Batería

REPERTORIO:

Romeo delight, Unchained (drum solo), Thee full bug, Running with the devil , Jamie’s crying , So this is love, Little guitars, Bass solo / Dancing in the street , Somebody get me a doctor, Girl gone mad , I’m so glad, Dance the night away, Cathedral , Secrets Drum solo, Everybody wants some Ice cream man, Pretty woman, Guitar solo, Ain’t talking bout love, Bottoms up, You really got me, Happy trails

Con la noche llenando el cielo de California, había llegado el momento de cerrar el festival, y naturalmente, había que hacerlo a lo grande. Un acontecimiento de la magnitud que este tenía, por fuerza necesitaba terminar de una manera tan espectacular, que no fuese posible olvidar en mucho tiempo. Para ello, nadie mejor que VAN HALEN, quizá la banda más emblemática del rock duro americano en aquel momento, o cuando menos, una garantía de técnica y espectáculo a partes iguales: justo lo que se supone que era el espíritu del festival.

Como en el caso de la mayoría de las bandas participantes, el show de USFEST trajo a los VAN HALEN más excesivos en todos los sentidos. Solo hay que tener en cuenta el millón y medio de dólares que cobraron por la actuación para hacerse una idea del nivel al que habían llegado en sus egos y su banalidad. No digo que no merecieran esa cantidad o el doble si queréis, pero el hecho de que cobrasen millón y medio por la sencilla razón de que David Bowie cobraba un millón es significativo. Eso por no hablar de los continuos e infantiles ataques de David Lee Roth hacia Mick Jones y Joe Strumer de THE CLASH, que habían tocado el día anterior, tanto en la rueda de prensa como sobre el escenario. En todo caso al menos consiguieron la pasta y aparecieron en el libro Guiness de los records, como la banda mejor pagada de la historia por un solo show, porque efectivamente, Roth y sus compañeros, hicieron el concierto sin estar en medio de ninguna gira ni nadad parecido. De hecho estaban en el estudio preparando su millonario “1984”, y tuvieron que interrumpir la grabación para preparar aquel evento aislado como si se tratase de una gira: diseñar el vestuario, el atrezzo, el backline en escena y todo lo que esto conlleva… en fin, supongo que un millón y medio de dólares bien merece un madrugón.

Sea como fuere, lo cierto es que si hablamos de excesos, donde realmente los hubo fue sobre el escenario. El grupo, sus canciones, su puesta en escena, su técnica… todo ello daba sentido a la expresión esa de ‘más grande que la vida’ o ‘larger tan life’, que tanto usan en aquel país. VAN HALEN era trasladar los bulevares de Hollywood y los casinos de Las Vegas al mismo escenario y pasear por sus calles con una banda sonora técnica y creativamente perfecta. El set que desarrollaron a lo largo de su actuación, recorre año a año toda su carrera pre-‘1984’ (no podría ser de otra forma) de una forma muy original ya que solamente en una ocasión hacen dos canciones seguidas de un mismo disco, es decir saltan de ‘Woman and children first’ a ‘Fair Warning‘ para luego visitar ‘Van Halen’ o ‘Van Halen II’ pero así con todo, se las arreglan para dar prioridad a su, entonces, obra más reciente, ‘Diver down’.

Aparte hay un solo de cada músico, e incluso por si alguien se quedaba con gana, nada menos que dos! de batería. Todo esto en un escenario gigantesco como lo era la banda en aquellos días. Todo el suelo está cubierto por franjas de colores blanco y rojo, emulando el diseño de la guitarra de Eddie, y os aseguro que son unos cuantos metros cuadrados!! David Lee Roth va quitándose progresivamente su atuendo, despojándose de un enorme guardapolvos de lentejuelas (para no olvidar) y demás fulares y colgantes y a Alex casi ni se le ve detrás de aquel megakit de batería… es decir, todo aquello que veíamos en las revistas y que sólo podíamos imaginar. ‘Ain’t talking bout love’, ‘Booton’s up’ o ‘You really got me’ son las canciones que cierran el evento amen de un solo de guitarra. El atuendo de David Lee Roth en la segunda parte de la larga actuación consiste en una especie de tres cuartos de flecos en plan serpentina que merece la pena reseñar. En fin, si quieres acercarte al lado americano del rock duro en los ochenta, aquí tienes desde luego uno de los más representativos standard de aquella historia.

Miguel. Asturias

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