HEMEROTECA

W H I T E  L I N E   F E V E R. L e m m y

[EDITA]
Simon & Schuster
[PERIODICIDAD]
Ejemplar único.
[PRECIO APROXIMADO]

[PUNTOS DE VENTA]
Librerías especializadas
[AUTOR]
Ian Fraser Kilmister / Jannis Garza
[FORMATO]
15 X 17.5 cm
[PAGINAS]
308
[IDIOMA]
Inglés

HEMEROTECA-PORTADA-WHITELINEFEVER

“Nací como Ian Fraser Kilmister el día de Navidad de 1945, algunas semanas antes de la cuenta, con un bonito pelo rubio que desapareció  cinco días después para deleite de mi extraña madre. No tenía uñas ni pestañas, y el color de mi piel era  rojo brillante. Mis recuerdos más tempranos son gritando: a qué o por qué razón, no lo sé. Posiblemente por una rabieta o quizá estuviese ensayando…siempre he sido muy precoz.”

Estas son las primeras frases de “WHITE LINE FEVER” la autobiografía de Lemmy que, conducida por Janiss Garza fue publicada en el 2002 por Simon & Schuster y que en el 2003 salió como edición de bolsillo. Una introducción brillante, cercana y simpática como pocas que sive como anzuelo para que muerdas y quedes enganchado en la lectura del libro. La historia no es nueva, pero sí única. Se trata de un recorrido a través de los cincuenta y nueve años de vida que por entonces tenía el personaje más emblemático del ROCK’N’ROLL (con mayúsculas), abarcando desde sus años de escuela hasta los días más recientes con su banda. Como puedes suponer, el hilo argumental se ciñe a sexo, drogas y rock and roll, pero eso sí, todo ello en grandes cantidades.

Respecto al sexo, pues el bueno de Lem’ nos habla de varias de sus novias, sus escarceos con algunas componentes de GIRLSCHOOL, sus citas con Wendy O’Williams, fans, groupies… e incluso las madres de sus dos hijos. Cabe destacar la educación y el respeto mostrado a esas mujeres en sus palabras, así como la total ausencia de fanfarronería de quien no ha dejado de ser un perfecto caballero británico que vive (en ese sentido) a mil kilómetros por encima de cierta banda ochentera de Los Angeles que en su libro de ventas multimillonarias, hablan de las mujeres como del Scotex que usan para limpiarse el culo.

GIRLSCHOOL no solo eran una excelente banda, sino que eran verdaderas luchadoras que no se cortaban un pelo. Una noche  en el tour ( se refiere a la gira de ‘Overkill’ ) alguien en el púbblico dijo:  ‘venga, sácalas que las veamos’, así que Kelly cogió el micro y dijo: ‘Sácala tú, así nos descojonamos todos’. Joder, creo que eso estuvo bien, adoro a las tias que se defienden solas…”

HEMEROTECA-PORTADA-WHITELINEFEVER-01

En cuanto a drogas…  todas las habidas y por haber excepto heroína. Este buen hombre nos narra anécdotas sobre los puestazos de ácido en la época de la psicodelia, los míticos problemas con el speed en la frontera canadiense que le costaron el puesto en HAWKWIND (afortunadamente para nosotros), sus estancias en prisión, las mezclas de tranquilizantes y estimulantes en los shows, su intento de hacer un cambio de sangre y todo loque te puedas imaginar y más. Hay momentos para todo. Desde comentarios muy sentidos y emocionados cuando se refiere a la muerte de su novia negra por una sobredosis de heroina, hasta los que se sitúan a 180º y te hacen dejar el libro de la pura risa floja. Hay anécdotas como las que hablan sobre su paso por el hospital tras un exceso de ácido y su frustrado intento de huida (Lemmy no se atrevía a bajar de la cama porque veía el suelo infestado de gusanos), o sobre operaciones policiales sufridas por la banda. En cierta ocasión  tanto los miembros del grupo, como los roadies e incluso el manager, recibieron la visita de la policía antidroga en sus propios domicilios, con perros de rastreo incluidos…

 “Bajamos a los calabozos y pregunté porqué habían motado esa operación contra nosotros, y el magistrado contestó: “hemos recibido información acerca de que estaís vendiendo ácido al público desde el escenario” … Jesús que idiotez!! estoy cantando y tocando el bajo, ¿se supone que voy a ponerme al borde del escenario y decir “alguien quiere tripis”? que putos capullos, seguro que creyeron que llevaba un cinturón de monedas para dar cambio, en vez de un cinto de balas… ¿porque no se dedican a capturar al destripador de Yorkshire y gente así en vez de tocar los cojones?.

HEMEROTECA-PORTADA-WHITELINEFEVER-02

Y sobre rock and roll… qué decir! pues desde los años de roadie para la banda de JIMI HENDRIX, su paso por los ROCKIN VICARS, las docenas de bandas en las que estuvo en los años de vivir en squats y pasar hambre, hasta su ingreso en HAWKWIND y, como es lógico, la historia de MOTORHEAD, de cabo a rabo. Todo esto mezclado de manera cronológica y contado con un sentido del humor increíble, anécdotas verdaderamente hilarantes  y todo narrado de forma sincera, honesta y humilde. La mala noticia es que está en inglés, pero con un pequeño esfuerzo (no pain no gain) lo lees perfectamente. Es fácil de conseguir en cualquier librería medio decente. Yo lo compre (bueno, mi mujer me lo compró) en La Casa del Libro. Posiblemente el mejor libro de música que haya leído en mi vida. El vivo retrato de “the last man standing”. Un diez!.

Miguel. Asturias

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W H I T E  L I N E   F E V E R. L e m m y

[EDITA]
Simon & Schuster
[PERIODICIDAD]
Ejemplar único.
[PRECIO APROXIMADO]

[PUNTOS DE VENTA]
Librerías especializadas
[AUTOR]
Ian Fraser Kilmister / Jannis Garza
[FORMATO]
15 X 17.5 cm
[PAGINAS]
308
[IDIOMA]
Inglés

“Nací como Ian Fraser Kilmister el día de Navidad de 1945, algunas semanas antes de la cuenta, con un bonito pelo rubio que desapareció  cinco días después para deleite de mi extraña madre. No tenía uñas ni pestañas, y el color de mi piel era  rojo brillante. Mis recuerdos más tempranos son gritando: a qué o por qué razón, no lo sé. Posiblemente por una rabieta o quizá estuviese ensayando…siempre he sido muy precoz.”

Estas son las primeras frases de “WHITE LINE FEVER” la autobiografía de Lemmy que, conducida por Janiss Garza fue publicada en el 2002 por Simon & Schuster y que en el 2003 salió como edición de bolsillo. Una introducción brillante, cercana y simpática como pocas que sive como anzuelo para que muerdas y quedes enganchado en la lectura del libro. La historia no es nueva, pero sí única. Se trata de un recorrido a través de los cincuenta y nueve años de vida que por entonces tenía el personaje más emblemático del ROCK’N’ROLL (con mayúsculas), abarcando desde sus años de escuela hasta los días más recientes con su banda. Como puedes suponer, el hilo argumental se ciñe a sexo, drogas y rock and roll, pero eso sí, todo ello en grandes cantidades.

Respecto al sexo, pues el bueno de Lem’ nos habla de varias de sus novias, sus escarceos con algunas componentes de GIRLSCHOOL, sus citas con Wendy O’Williams, fans, groupies… e incluso las madres de sus dos hijos. Cabe destacar la educación y el respeto mostrado a esas mujeres en sus palabras, así como la total ausencia de fanfarronería de quien no ha dejado de ser un perfecto caballero británico que vive (en ese sentido) a mil kilómetros por encima de cierta banda ochentera de Los Angeles que en su libro de ventas multimillonarias, hablan de las mujeres como del Scotex que usan para limpiarse el culo.

GIRLSCHOOL no solo eran una excelente banda, sino que eran verdaderas luchadoras que no se cortaban un pelo. Una noche  en el tour ( se refiere a la gira de ‘Overkill’ ) alguien en el púbblico dijo:  ‘venga, sácalas que las veamos’, así que Kelly cogió el micro y dijo: ‘Sácala tú, así nos descojonamos todos’. Joder, creo que eso estuvo bien, adoro a las tias que se defienden solas…” 

En cuanto a drogas…  todas las habidas y por haber excepto heroína. Este buen hombre nos narra anécdotas sobre los puestazos de ácido en la época de la psicodelia, los míticos problemas con el speed en la frontera canadiense que le costaron el puesto en HAWKWIND (afortunadamente para nosotros), sus estancias en prisión, las mezclas de tranquilizantes y estimulantes en los shows, su intento de hacer un cambio de sangre y todo loque te puedas imaginar y más.

 

Hey! Lemmy también fue un nño!

Hay momentos para todo. Desde comentarios muy sentidos y emocionados cuando se refiere a la muerte de su novia negra por una sobredosis de heroina, hasta los que se sitúan a 180º y te hacen dejar el libro de la pura risa floja. Hay anécdotas como las que hablan sobre su paso por el hospital tras un exceso de ácido y su frustrado intento de huida (Lemmy no se atrevía a bajar de la cama porque veía el suelo infestado de gusanos), o sobre operaciones policiales sufridas por la banda. En cierta ocasón, tanto los miembros del grupo, como los roadies e incluso el manager, recibieron la visita de la policía antidroga en sus propios domicilios, con perros de rastreo incluidos…

 “Bajamos a los calabozos y pregunté porqué habían motado esa operación contra nosotros, y el magistrado contestó: “hemos recibido información acerca de que estaís vendiendo ácido al público desde el escenario” … Jesús que idiotez!! estoy cantando y tocando el bajo, ¿se supone que voy a ponerme al borde del escenario y decir “alguien quiere tripis”? que putos capullos, seguro que creyeron que llevaba un cinturón de monedas para dar cambio, en vez de un cinto de balas… ¿porque no se dedican a capturar al destripador de Yorkshire y gente así en vez de tocar los cojones?.

Y sobre rock and roll… qué decir! pues desde los años de roadie para la banda de JIMI HENDRIX, su paso por los ROCKIN VICARS, las docenas de bandas en las que estuvo en los años de vivir en squats y pasar hambre, hasta su ingreso en HAWKWIND y, como es lógico, la historia de MOTORHEAD, de cabo a rabo. Todo esto

MOTORHEAD son más grandes que la vida.

 mezclado de manera cronológica y contado con un sentido del humor increíble, anécdotas verdaderamente hilarantes (que te partes el culo, vamos) y todo narrado de forma sincera, honesta y humilde. La mala noticia es que está en inglés, pero con un pequeño esfuerzo (no pain no gain) lo lees perfectamente. Es fácil de conseguir en cualquier librería medio decente. Yo lo compre (bueno, mi mujer me lo compró) en La Casa del Libro. Posiblemente el mejor libro de música que haya leído en mi vida. El vivo retrato de “the last man standing”. Un diez!.

 

Miguel. Asturias