Hemeroteca

[EDITA]
Ediciones Júcar

[PERIODICIDAD]
Ejemplar único.

[PRECIO APROXIMADO]
Descatalogado. 12 € de segunda mano

[PUNTOS DE VENTA]
Descatalogado

[AUTOR]
Robert Ellis

[FORMATO]
320 x 210

[PAGINAS]
226

[IDIOMA]
Español

Dicen que quien paga descansa, y no hay nada más cierto, especialmente cuando la deuda la tienes contigo mismo. Afortunadamente, pude comprobar todo esto de primera mano la semana pasada, cuando tuve la oportunidad de saldar una cuenta pendiente desde hace cerca de treinta años.

Este que está escribiendo debía andar por los trece o catorce años. Todo un talibán del heavy metal que a duras penas conocía a una docena de grupos (me refiero al nombre, claro) pero que tenía bastante claro que en aquel sonido había algo a lo que merecía la pena dedicar el tiempo.  Un buen día, en una librería de Gijón donde suelen vender libros muy baratos (aun existe) me encontré con un ejemplar de “Imágenes del Rock”. Para mí fue como ver el Libro de las Revelaciones o los Manuscritos del Mar Muerto. Era alucinante. Allí estaban AC/DC, IRON MAIDEN, KISS y algunas bandas más de las que conocía, junto a otro montón que no me sonaban de nada y muchas que ni siquiera eran heavy metal pero cuyas fotos también  molaban. Ni que decir tiene que tras ojearlo durante un buen rato, el libro se quedó allí, esperando a alguien más solvente. No le iba a costar encontrarlo, ya que yo no tenía dinero ni para comprar revistas, y mucho menos un libro, cuyo precio rondaba las tres mil pesetas de entonces. Inalcanzable.

Creedme si os digo que por alguna razón, a lo largo de los años me he acordado muchas veces de aquel libro, especialmente sus fuentes tipográficas azules que hacían que la palabra ROCK destacase por encima de todo. También de la foto de Franciss Rossi, guitarrista de STATUS QUO, como parte del collage la portada, supongo que porque aquel grupo me gustaban mucho.

Muchos años después, tuvo lugar mi segundo encuentro con “Imágenes del Rock” . Fue en casa de Tato, un colega del Club de Adictos a Deep Purple que me lo enseñó durante una visita y a quien conté toda la película que escribo ahora, mientras repasaba embobado las fotos que tantos años atrás me habían volado la cabeza. No diré que la sensación fue la misma que entonces. Había pasado  mucho tiempo, y como es natural, la percepción no era igual pero no negaré que me entusiasmó volver a ver aquellas imágenes, algunas de las cuales aun recordaba. Y por fin, la semana pasada me acerqué a una tienda de libros de segunda mano que hay en Gijón donde también suelen tener algunos discos. Tras encontrar un par de cosas interesantes, di con esta copia del libro de pura casualidad, ya que en esa tienda no siguen un criterio demasiado claro a la hora de ordenar.

Bastó ver la palabra ROCK en el lomo para que se encendiese la chispa … efectivamente, allí estaba, tal como lo recordaba. Era una segunda oportunidad que decidí no desaprovechar… dudo que algún día vaya a tener una tercera. El libro está en unas condiciones impecables y su precio no fue abusivo. No diré que es un chollo pero 12 Euros puestos a mirar, son un par de This Is Rock y este es un libro con todas las de la ley, del que paso a hablar ahora después de toda la batallita.

“Imágenes del rock” es una especie de enciclopedia fotográfica en la que se repasan por orden alfabético las biografías de casi 110 grupos que abarcan casi todas las variantes dentro del rock.

Lógicamente, los datos biográficos son una simple excusa para intentar equilibrar el incontenible torrente de imagen que se nos viene encima a cada página que pasamos. Su autor, Robert Ellis, llevaba veinte años inmortalizando el mundo del rock and roll en el momento de publicarse este libro (1981) y por lo tanto había captado la década de mayor nivel del género, es decir: los setenta.

Hoy día la técnica fotográfica ha sobrepasado con mucho a la de los 70’s merced a los increíbles avances técnicos en ese campo, que han facilitado las cosas, abaratado los costes y permitido que cualquiera pueda por lo menos intentarlo. Hay un pequeño apartado técnico donde se habla de lentes, objetivos, medidas y demás detalles que suponen un mar insondable para un servidor, pero que deja claro que los equipos que él (y todos los demás reporteros gráficos) usaban eran infinitamente más limitados que los que hoy puedes comprar incluso en el Carrefour.

En cuanto al aspecto visual de los conciertos, es evidente que en los 70 no era mejor que hoy, ya que a nadie se le escapa las mejoras en luminotecnia, efectos visuales, video etc que han tenido lugar.  En este sentido el propio Ellis lo deja bien calro en la parte del texto que sirve de presentación:

“En los viejos tiempos de DEEP PURPLE o LED ZEPPELIN, la puesta en escena parecía más que nada una versión de grupo de barrio que actuase en una sala más grande, utilizando a menudo la iluminación del escenario que las propias salas pudiesen buenamente proporcionar”.

Lo que intento poner en valor es el plus que da la talla de los músicos que estaban pisando el escenario para llenar las páginas de este libro: JETHRO TULL, JUDAS PRIEST, THE CLASH, LYNYRD SKYNYRD, PINK FLOYD, THE POLICE, IRON MAIDEN, THE JAM, ROXY MUSIC, YES, ROLLING STONES… así hasta 110 bandas y solistas en su mejor momento. Por ejemplo, las fotos de los STONES son de 1971, las de DEEP PURPLE de entre el 72 y el 76, ALICE COOPER fue retratado en el 71 etcétera.

De acuerdo, entiendo que un libro como el que acompañaba al dvd de RAMMSTEIN “Volkerball” es mucho más espectacular, pero hay que valorar las diferencias tanto de los equipos de fotografía de entonces y ahora como el atrezzo de BEE GEES o STATUS QUO y el de los alemanes. Está claro que el trabajo que hizo este hombre con aquellos medios y en las condiciones en que se desarrolló tiene un valor añadido.

Sobre todo esto nos habla en una presentación que relata varias anécdotas y puntualizaciones que de una u otra manera, tienen que ver con su trabajo. Unas son demasiado profesionales para mí, como las que hablan de iluminación, flashes alternativos etc, y otras, más cercanas, como las que tienen que ver con la inmunda situación de los profesionales de la fotografía, que Ellis ya denunciaba en aquellos años: festivales enteros sin dormir vigilando el equipo, problemas para conseguir acreditación, uso fraudulento de su trabajo por parte de fotógrafos pirata e incluso problemas con los artistas, como el que tuvo con un Lou Reed pasado de vueltas que pretendía abrirle la cabeza con un pie de micro en pleno show. Esta presentación ocupa aproximadamente 20 páginas y viene ilustrada con un collage fotográfico que podría definirse como “behind the scenes”. Ahí tenemos a un jovencísimo Angus Young con la mascarilla de oxígeno enchufada,  los Hell Angels haciendo su trabajo de “seguridad”, fans sacados en volandas de entre la multitud, roadies subiendo la campana en un show de AC/DC, BLACK SABBATH y VAN HALEN posando juntos en la gira del 79… en fin, todo lo que hay detrás de un show y que nunca vemos .

Dicho esto, decir que el libro viene presentado con  un brillante trabajo editorial. Esta publicado en gran formato (320 x 210 ) a todo color ( como es lógico por otra parte) y papel couché, supongo que para recoger con la mayor calidad posible el trabajo de R. Ellis.

Fue editado en 1983 por Ediciones Júcar, y aquí llega otra pequeña sorpresa (lo fue para mí, al menos). Resulta que esta editorial nació en Gijón y fue propiedad de Silverio Cañada, un histórico de la lucha antifranquista que luchaba desde las trincheras de los libros, publicando y vendiendo ejemplares prohibidos en los años de plomo del franquismo. Reconozco que esto no tiene nada que  ver con el rock, pero me sorprendió, y más teniendo en cuenta que suelo pasar a menudo por una calle que lleva el nombre del fallecido activista y sobre el que no sabía nada. Que cosas.

Aparte de la proximidad personal por aquello de ser paisano mío, la Editorial Júcar estaba ya ‘en casa’ gracias a las colecciones míticas de “Los Juglares” que seguramente la mayoría, especialmente los más mayorzotes, recordaréis. Era una colección de bolsillo, bastante limitada en su calidad aunque eso redundaba en un bajo coste, lo cual era de agradecer. En esa colección llegaron a publicarse al menos 71 títulos que incluían a cantantes folk y de canción protesta, así como a bandas de rock clásico: BEATLES, WHO, ROXY MUSIC, DEEP PURPLE, QUEEN…

En fin, me he extendido más de la cuenta pero me apetecía contar todo esto, porque para mí este libo tiene un significado muy especial y estoy muy feliz de haber podido hacerme con un ejemplar. Ojalá se publicase de nuevo, actualizado desde 1981 hasta 2011… aunque eso exigiese una verdadera enciclopedia.

Miguel. Asturias