Hemeroteca

[EDITA]
Pan MacMillan
[PERIODICIDAD]
Ejemplar único.
[PRECIO APROXIMADO]
11€
[PUNTOS DE VENTA]
Ebay
[AUTOR]
David Tangye y Graham Wright [FORMATO]
DIN A6
[PAGINAS]
236
[IDIOMA]
Ingles

Hay, principalmente, dos tipos de libros con contenido musical.
Por un lado, los que están escritos por periodistas. Profesionales con total acceso a la cara pública de los artistas a través de archivos de prensa, bases de datos y todo ese material, incluso con la posibilidad de compartir con los protagonistas de sus libros períodos de tiempo y kilómetros de carretera, consiguiendo así una perspectiva notablemente acertada de lo que la banda es y de cómo funciona.

El otro tipo de libro es el escrito por músicos y/o personas de su entorno, categoría en la que metemos tanto a gropuies y managers como a productores o roadies.

Los autores rodeando al mítico Bill Ward

Es fácil pensar que los primeros libros de los que hablamos en primer lugar podrían ser más completos en su contenido y fiables en los datos que aporten. Sin embargo, no les falta un lado negativo, y es que en medio de esa relación músico periodista, suele haber intereses creados. No digo que ocurra siempre, pero la industria paga la publicidad que se inserta en las revistas donde escriben esos periodistas, por lo que resulta difícil evitar cierto condicionamiento.

Esto sin embargo, no ocurre en la segunda categoría, donde si hay algún compromiso es de tipo sentimental, algo bastante más interesante y humano (sea para bien o no) que el compromiso material. Quizá sea esa la razón de que “How Black was our Sabbath” sea un libro tan bonito.

Escrito por dos personas (David Tangye y Graham Wright) que fueron parte de la vida del grupo de una forma muy directa, recorre la vida y ‘milagros’ de BLACK SABBATH desde sus inicios en la década de los 60, hasta el abandono definitivo de Ozzy a las puertas de los años 80.
Cuenta además con un plus, y es que sus páginas no solo pasan por relatar las aventuras de los músicos, si no que hacen un recorrido paralelo por las andanzas de los roadies, conductores, electricistas, montadores y, en fin, todo el personal que hace funcionar a la máquina. No en vano, los Tangye y Wright fueron durante casi todo aquel tiempo asistentes personales de Ozzy Osbourne y Bill Ward respectivamente, lo que les permitió estar arriba y abajo del escenario, mientras se preparaba el show y después de que este terminase.

Las anécdotas (delirantes en su mayoría) se cuentan por docenas, y los detalles de cómo la banda trabajaba tanto sobre el escenario como en los estudios, está perfectamente relatada. Tiene partes un poco morbosas, algo inevitable en un grupo como este, pero en general, está escrito desde una perspectiva muy cercana que deja claro que había un gran ambiente en el grupo, pese a todos los problemas tanto internos como ajenos a la banda y que, por cierto, eran de unas dimensiones realmente serias.

La edición que yo tengo es bastante pobre, similar a la típica de “libro de bolsillo”, lo que lo convierte en un libro caro, teniendo en cuenta que hay que pedirlo fuera de España y pagar la tarifa de Correos correspondiente. Las fotos son como ves, e n blanco y negro, pero bueno, personalmente, preferiría libros sin fotos que fuesen más baratos. Soy de la opinión de que para ver fotos están las revistas.

Por lo demás, solo puedo recomendar su lectura sin ninguna duda.

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