CRONOLOGIA

.::MICHAEL SCHENKER GROUP: “Built to Destroy”::.

– I’m Gonna Make You Mine   – Time Waits (For No One)   – Systems Failing   – Rock Will Never Die   – Red Sky   – Rock My Nights Away   – Captain Nemo   – Dogs of War   – Still Love That Little Devil

Michael Schenker – Guitarra   Gary Barden – Voz     Ted McKenna – Batería      Andy Nye – Teclados   Chris Glen – Bajo    Louis Austin – Productor

ESTE ARTICULO SE COMPLETA CON UN DOSIER DE PRENSA CUYO CONTENIDO Y FORMA DE CONSEGUIR ESTÁ RESEÑADO AL FINAL.

Aunque  estamos en pleno verano y es momento de relajarse y cultivar otras aficiones más adecuadas a este tiempo, tampoco hay porqué dejar del todo el asunto de la música. Es más, me gustaría podríamos aprovechar para hablar sobre un disco muy adecuado a este tiempo en el que reina el calor, los días son largos y en fin, no apetece mucho complicarse la vida con desarrollos instrumentales dignos de un relojero… O al menos eso es lo que pudiera parecer en un principio, porque en realidad, de quien vamos a hablar es de EL RELOJERO. Un músico que no necesitaba pulsar trescientas veces por segundo para hacer hablar a su guitarra , si no que basándose en acordes sencillos y aplicando su extraordinario talento a  unos fraseos que parecen asequibles a casi cualquiera, creó momentos inolvidables en la escena del hard rock. Por si fuera poco, su planta, su físico y su aureola de antihéroe le convirtió en un icono de ‘nuestra’ década que ya pedía a gritos una entrada en nuestro blog. Si aun guardas un sitio en tu corazón para aquella mítica Flying V blanca y negra, echa un vistazo a un álbum “creado para destruir”.

Con “Built to destroy”, no solo se rompió la luna trasera del Mercedes Benz de la portada. Otro tanto ocurrió con la carrera de Michael Schenker tal como la conocimos en la primera mitad de los ochenta. Este disco puso fin a una etapa, del mismo modo que su álbum de debut lo hizo con respecto al desaliñado Schenker que co-lideraba U.F.O.  Digo esto porque, pasando por alto el mediocre directo “Rock will never die”, ceo que “Built to destroy” fue el último disco en el que pudimos ver la legendaria Flying V brillando sobre un uniforme “denim and leather” y dando vida a unos riffs mágicos y melódicos pero llenos de energía e intensidad. Lo que vino después no fue lo mismo. No estoy diciendo que fuese mejor o peor, sencillamente creo que ya no fue igual.

Si acertó en la jugada o no lo dicen los hechos, pero no es momento de juzgar esos cambios ahora, si no de hablar de esta obra, que tiene momentos extraordinariamente brillantes y está asociado a historias delirantes, que por otro lado son las que cabe esperar de un personaje tan inestable como Michael Schenker.

La formación que grabó este álbum conserva a bastantes de los miembros que participaron en el anterior “Assault Attack”. Ted Mckena se mantuvo tras el kit de batería, lo cual no deja de ser un verdadero mérito. No debemos olvidar que este escocés se sentó en el taburete que una bestia de la talla de Cozy Powell había abandonado tiempo atrás. Ted había pasado por la banda de Greg Lake (de EL&P) y durante casi tres años formó parte del grupo de Rory Gallagher. Haber sido compañero de otro miembro de la banda de Schenker como es Chris Glenn (juntos formaron parte de THE SENSATIONAL ALEX HARVEY BAND) fue lo que le abrió las puertas de la M.S.G. . Chris Glenn precisamente, también conservó su puesto construyendo la base rítmica del grupo junto al mencionado McKenna. Su talento con las cuatro cuerdas está fuera de toda discusión, así como su presencia en escena que todos recordamos a través de las viejas fotos. Otro punto no tan conocido es el hecho de que, de cara a los medios, él solía ser un importante apoyo para Schenker, entre otras cosas por su dominio del idioma alemán. Digamos que de alguna forma, tanto encima del escenario como fuera de este, Glenn era la mano derecha de Schenker.

Paul Raymond no repitió en esta ocasión. El teclista había formado parte de la aventura en solitario casi desde que Michael fuera despedido de U.F.O. y ahora era Andy Nye, un desconocido teclista, quien cubría el puesto de Raymond. También era novedad la presencia de Derek St.Homes, quien aparte de cumplir el papel de guitarra rítmico se convertía en un importante apoyo vocal, tal como había hecho en la banda de otro genial guitarrista igual de pirado que este, como es Ted Nugent.

Creo que está fuera de toda duda que el cambio más bizarro con respecto al anterior disco fue el de cantante. Del mismo modo que JUDAS PRIEST hicieron con Tim Owens o IRON MAIDEN con Bruce Dickinson, M.S.G. recuperaron al cantante original, aunque bien es cierto que por razones muy diferentes y sin el convencimiento (creo yo) de las otras dos bandas citadas. Es decir, tanto JUDAS PRIEST como IRON MAIDEN recibieron a sus los cantantes con quienes habían compartido la gloria, con los brazos abiertos. Quizá no en lo personal, pero por lo que a negocios se refiere, estoy seguro de que Glenn Tipton o Steve Harris respiraron aliviados cuando sus respectivos firmaron los contratos de regreso. En el caso de Michael Schenker, mucho me temo que no fue así y que se trató más de un recurso in extremis que de otra cosa. Siempre ha habido una leyenda oscura en torno al fulminante despido de Graham Bonnet, un cantante con unas posibilidades infinitamente mayores que Gary Barden. La cosa, más o menos fue así. Tras grabar el álbum “Assault attack”, como siempre ocurre, había  llegado el momento del tour de presentación. En apenas dos semanas Graham tenía que aprenderse diecinueve de las viejas canciones que darían forma al repertorio, una vez mezcladas con las del nuevo álbum, pero Graham Bonnet fue incapaz de hacerlo, por las razones que sea. Llegado el momento del show en Sheffield, el ex-RAINBOW pidió a los roadies que pegasen hojas escritas con las letras en el escenario. El primer problema llegó cuando el público invadió el escenario durante la actuación de VANDEMBERG que abrían el concierto. En ese momento, todas las ‘chuletas’ que Bonnet había ordenado pegar en suelo y monitores desaparecieron, dejando sin recursos al cantante. El segundo problema lo traía Bonnet dentro de sí, y no era otra cosa que una espectacular borrachera que lejos de ayudarle a recordar (seguramente esa era la intención) le puso la mente en blanco incluso en las canciones nuevas. El remate vino cuando en la presentación de la banda, tras pedir un aplauso para cada uno de los miembros del grupo, no se le ocurrió otra gracia que sacar a empujones a Steve Casey de detrás de los amplis y presentarlo como parte de la banda ¿y quien era este Steve Casey? Pues un guitarrista al que jamás se veía sobre el escenario y a quien nadie conocía, y que se limitaba a tocar la guitarra rítmica sirviendo de apoyo a los solos de Michael. La leyenda dice que Graham Bonnet llegó a mear sobre el escenario haciendo un ejercicio de exhibicionismo y quien sabe cuantas cosas más, pero lo único que está documentado por  escrito es lo que os acabo de comentar, y que francamente no me parece poco. Que un cantante no recuerde las letras de sus canciones y que encima muestre semejante falta de respeto, justifica, creo yo, lo que ocurrió a continuación, que no fue otra cosa que tras el concierto, Graham Bonnet fue despedido de manera fulminante y todos los compromisos de la banda anulados. El único que no iba a sufrir la misma suerte era la aparición de la banda en el mítico READING de 1982. Aquel año el M.S.G. cerraba uno de los días, lo cual significaba haber escalado más alto que nunca antes. Sus ex compañeros de U.F.O. habían hecho lo mismo en 1980, justo al echarle a él de la banda, y el que dos años después fuese él con el grupo que llevaba su nombre, el que hiciese los honores era una especie de ‘fuck you’ a Phil Mogg y compañía que no iba a dejar pasar. Así las cosas, se puso en contacto con Gary Barden (quien se había quedado en una especie de limbo sin encontrar grupo donde cantar) y las cosas volvieron a su cauce: la banda ya estaba en disposición de escribir y grabar nuevo material.

Antes de hablar sobre las canciones, creo que es necesario hacerlo sobre el asunto de la producción, que también merece capítulo aparte. En realidad, el sonido de los discos de M.S.G., salvo en uno, ha sido más bien mediocre… por decirlo de una forma amable. El primer álbum, producido por Roger Glover (bajista de DEEP PURPLE y RAINBOW) es bastante correcto teniendo en cuenta que es un debut, aunque comparándolo con el sonido de los discos de RAINBOW, producidos en la misma época por el mismo Glover, deja bastante que desear. Ron Nevison se encargó del segundo, bajando el listón diecisiete puntos o más. Un álbum que además de ser carísimo, quedó devaluado en el minuto uno por su mal sonido, algo que se acentuó aun más en el legendario directo “One night at Budokan”, uno de los discos en directo más brillantes pero con peor sonido que se puedan oír. Si te parece exagerado lo que estoy diciendo, haz la prueba (aunque supongo que ya lo tendrás más que comprobado) y escucha un par de canciones de cada uno de estos discos y a continuación pincha “Assault Attack”. Yo no se que carajo hacía Martin Birch cuando tomaba el control, pero los resultados están ahí. Una base rítmica con presión, unos dibujos de guitarra empacados en el conjunto al mismo tiempo que brillaban por si mismos y una voz clara y potente que en ningún caso tenían los otros discos, donde cuesta distinguir las líneas de bajo o los arreglos de teclado y la guitarra llega a perderse en medio de una maraña sónica perfectamente comprensible en bandas de bajo presupuesto pero sin justificación alguna en esta. Lo que me parece de verdad inexplicable, es que después de haber pasado por todo tipo de manos y de poder comparar los resultados, Schenker decidiese dar otro resbalón intentando hacer él mismo el trabajo de producción en vez de repetir con la apuesta segura que era Martin Birch. Schenker alega que no había quedado muy contento debido al gran retraso en el trabajo por parte de Birch, aunque parece que en realidad el problema tuvo más que ver con lo económico que con otra cosa. Sea como fuere, para “Built to destroy” el resultado fue tan catastrófico que el disco tuvo que ser re mezclado para poder ponerse a la venta en Estados Unidos. El filtro de la compañía se activó en aquel país negándose a publicar el álbum tal como estaba. Schenker tuvo que ponerlo en manos de Jack Douglas, quien hizo un excelente trabajo de arquitectura sónica, transformando el álbum al gusto americano. En Europa tuvimos que tragarlo tal como estaba (todo un detalle el de Chrisalys), hasta su edición en ambos formatos años después. De alguna manera fue algo parecido a lo que sucedió con el “Slide it in” de WHITESNAKE, aunque por motivos bien distintos. El lado positivo, si cabe buscarlo, está en el hecho de que al menos tienes dos versiones diferentes del disco…

En cuanto a las canciones, en comparación con sus anteriores discos, el contenido de este parece estar buscando otros caminos hacia lo más alto, como si Schenker se hubiese dado cuenta de repente, que el tiempo se le echaba encima y se viese obligado a encontrar un atajo hacia ese puesto en compañía de los grandes, que en realidad nunca conoció. Canciones como “I’m gonna make you mine” o “Rock my nights away” dan fe de ello. Siendo como son dos piezas claves del disco, y aun me atrevería a decir más, dos clásicos de Schenker en toda regla, dejan la práctica totalidad de su espíritu en manos de los teclados, algo que se repite en “System’s failing” o “Time Waits (For No One)”, que vienen adornados también por sendos estribillos pegadizos y facilotes. Debo insistir que esto no va para nada en detrimento de la calidad del disco. Simplemente me parece necesario reseñar el hecho de que Schenker parecía buscar en esos cambios un éxito que se le mostraba reacio. Otros temas del álbum sin embargo, conservan la más pura esencia del sonido M.S.G. tal es el caso de “Rock will never die” o “Dogs of war”, canciones que incluso podría decirse que recuperan algo de su pasado en U.F.O., o la instrumental “Captain Nemo” tres minutos de pura magia guitarrera y un tema ideal para abrir un concierto y hacerse con tu atención durante el resto de la velada.

  Mención aparte merece el tema “Red sky”. Esta canción fue compuesta por Sherpa, el cantante y bajista de BARON ROJO en aquella época (¡y no hay más que oírla para darse cuenta de ello!). Tal fue la conexión que alcanzaron ambos músicos que Sherpa le cedió el tema, pero el alemán lo asumió como propio y no se dignó a mencionarle a él o a su banda ni en créditos ni en los créditos ni en los agradecimientos ni en ningún otro sitio…una muestra de la poca educación de este hombre que sentó muy mal en la redacción de algunas revistas de la época como podrás apreciar en el dossier de prensa. Al margen de ese detalle, lo cierto es que el álbum tuvo una gran acogida aquí, y la promoción no pudo ser mejor, ya que M.S.G. actuó durante cuatro noches de Diciembre (el 22, 24, 25 y 27 en Barcelona, Madrid, Madrid y San Sebastián respectivamente) Nochebuena y Navidad incluidas y lo hizo abriendo nada menos qeu para IRON MAIDEN que venían con “Piece of Mind” bajo el brazo. N que decir tiene que cuesta imaginar un momento mejor para apoyar a un grupo!

Creo que poco queda por decir. Simplemente insistir en que, en mi humilde opinión, este fue el último disco que demuestra porqué, aunque no vendió nada en comparación a lo que facturaban otros, fue un número uno entre los metalheads de los ochenta y desde luego, un auténtico privilegiado, tocado por los dioses para hacer hablar a su guitarra.

Miguel. Asturias

DOSSIER “Built to Destroy”:

Recopilación de artículos, reseñas y entrevistas aparecidos en revistas y fanzines  relacionados con M.S.G.en la época “Built to Destroy”.

Para conseguirlo basta con que escribas comentando tu opinión acerca del álbum en particular o el grupo en general. Recibirás un enlace para descargarlo a  vuelta de correo

-Reseña Show en Inglaterra publicado por KERRANG UK en 1983. Dos páginas en inglés.
-Reseña show y entrevista publicada en ENFER magazine nº 8 en Diciembre de 1983. Cinco páginas en francés.
-Poster biodiscografía publicado en 1983 por Popular1. Ocho Páginas en español.
-Entrevista y reseña publicada en Heavy Rock nº 08 durante 1983. Siete páginas en español.
-Reportaje sobre Gary Barden y Paul Raymond publicado en KERRANG nº13 en Abril del 82. Dos páginas en inglés.
-Entrevista publicada en KERRANG nº 42, publicada en Junio de 1983
-Reseña publicada enb METAL ATTACK nº2  en Noviembre de 1983 Una página en francés.
-Entrevista a Ted McKenna  publicada en METAL FORCES Nº1 durante 1982.
-Entrevista y reseña de concierto publicada en POPULAR1 nº127 en Enero de 1984. Cuatro páginas en español
-Reseña show Reading 82, publicada en Popular1 Especial ESPA42 en 1982. Dos paginas en español.