CRONOLOGIA

.::BLACK SABBATH: “BORN AGAIN”::.

-Trashed -Stonehenge -Disturbing the Priest – The Dark – Zero the Hero -Digital Bitch -Born Again -Hot Line -Keep it Warm

Tony Iommi Guitarra, Ian Gillan Voz, Geezer Butler Bajista, Bill Ward Batería Geoff Nicholls Teclista Robin Black: Produccion Robin Black y Steve Chase Ingenieros Steve Joule: Artwork

ESTA RESEÑA SE COMPLETA CON UN DOSSIER DE PRENSA. SU CONTENIDO Y LA FORMA DE CONSEGIRLO ESTÁ RESEÑADO AL FINAL DEL POST

Esta semana me gustaría hacer un poco de justicia a un disco denostado y maltratado en su momento, y que mucha gente se toma a risa sin haberse molestado en escuchar. La verdad es que motivos para la chanza no le faltan, pero al margen de eso, nos hallamos ante un álbum monumental, que tuvo la mala suerte de salir ala venta al mismo tiempo que muchas de las mayores obras maestras del heavy metal. Discos facturados por grupos jóvenes que tenían mucho más que decir que estos dinosaurios que no terminaban de encontrar el camino de vuelta a la realidad. Harás muy bien en aparcar tus prejuicios, desempolvar el disco y ponerlo a dar vueltas mientras lees este artículo (extraído de mi libro sobre BLACK SABBATH) y te tomas un buen café, ahora que llueve, está oscuro y esos ruidos extraños como de pies arrastrándose no dejan de molestar….

“Born Again” es un disco para iniciados. Me explico. A lo largo de todos estos años, han sido tantos y tan malos los comentarios que se han hecho de él, que difícilmente le prestarás atención si desconoces por completo la historia del grupo. ¿Quién no ha leído las célebres frases de Ian Gillan? Aquello de “Ví la portada y vomité, después oí el disco y volví a vomitar” no ha hecho ningún favor a un álbum que es verdaderamente grande en realidad. No conozco ningún otro disco (de aquellos días) capaz de ofrecer momentos tan negativos y torturados como los que se escondían en los surcos de ‘Born Again’.

No es de extrañar que así fuera si tenemos en cuenta las condiciones en que fue grabado. Y no me refiero a las condiciones técnicas si no al as personales. El hecho de que Ronnie James Dio hubiese abandonado al grupo en medio de una tormenta de acusaciones por parte de unos y otros fue origen de varios titulares, pero el que su sustituto fuese Ian Gillan, dejó atónitos tanto al público como a la prensa. Hubiera dado algo por estar viendo a Ronnie Dio cuando se enteró!

En fin, decía que la participación de ni más ni menos que Ian Gillan, despertó una enorme expectación, lo cual es perfectamente comprensible. En primer lugar por el aire incestuoso que ésta tenía, ya que sus años en DEEP PURPLE convertían su paso por los de Birminghan como una especie de adulterio y en segundo lugar porque sustituir a R.J. Dio y tratar de que el público olvidara a tan insigne figura es algo que no está al alcance de casi nadie… y tampoco de Gillan, la verdad.

El hecho (nunca suficientemente aclarado) de que un año antes hubiese matado a su propio grupo aludiendo insalvables problemas con su voz, para volver convertido en nada menos que el cantante de BLACK SABBATH, dejó una sensación como mínimo, de que este hombre era un fulero de categoría. El dice que no, sus ex compañeros de GILLAN dicen que sí y bueno, ahí está el caso para que cada uno saque conclusiones.

Otro de los motivos a destacar fue el regreso de Bill Ward desde no se sabe muy bien donde (supongo que ni él mismo debía saberlo) y que devuelve mucho del sonido clásico de BLACK SABBATH. Vinnie Appice es un batería de un nivel altísimo, pero su estilo es tan definido y personal que hace suyo lo que toca, provocando que se pierda el sentimiento original. Basten como muestra los clásicos de SABBATH interpretados en ‘Live Evil’.

Bill además participó escribiendo parte de siete de los nueve temas del disco, lo cual era un buen síntoma de recuperación…. que desafortunadamente no pudo completarse con el trabajo sobre los escenarios, como no tardaremos en ver.

Decíamos que si hay un trabajo de BLACK SABBATH que refleje el mal y la decadencia con fidelidad extrema, es éste. Cada una de sus composiciones alcanza un grado de sordidez y oscuridad como pocas veces se había conseguido antes. El añadido de un sonido sucio y descuidado como el que tiene el disco, no hace sino acentuar sus lúgubres características.

Accidentales o intencionados, los hechos que terminaron con aquella producción como resultado, tuvieron lugar durante el proceso de mezcla. Gillan se ausentó del estudio con el fin de tomarse un respiro antes del tour, dejando en los Manor Studios de Inglaterra a Iommi y Geezer. Según se ha dicho, Geezer alteró las mezclas con el fin de dar más presencia al bajo, pero a la vista está que se le fue la mano: sencillamente destrozó el álbum, y Iommi, que era quien tenía la última palabra, nada hizo por evitarlo.

Hubo quien trató de salvar los muebles culpando a las radios americanas. Por entonces, las emisoras de aquel país exigían un formato comprimido en los vinilos, con surcos muy estrechos. De no hacerlo así, los grupos corrían el riesgo de no ser tenidos en cuenta. Decir eso equivalía a decir que si había que fastidiar a los fans de medio mundo para estar en las ondas americanas, se les fastidiaba y punto. Poco creíble para un grupo como BLACK SABBATH, la verdad.

Sea como fuere, lo único cierto y claro es que el disco sonaba sucio y crudo. No se apreciaba por ninguna parte la riqueza de sus arreglos, y los pequeños matices que daban el brillo al conjunto quedaban sepultados entre la aspereza de los instrumentos, pero buscándole el lado positivo, es justo reconocer que si la producción hubiera sido limpia y cristalina, seguramente habría pasado mucho más desapercibido: el destino quiso ponerlo en boca de media humanidad y, para bien o para mal, así fue.

Una vez dicho todo esto, echemos un vistazo al contenido del álbum. ‘Born Again’ fue grabado con Robin Black como productor en el verano de 1983 en ‘The Manor Studios’ de Oxfordshire, Inglaterra y hay rumores de que existen al menos otros siete temas que se quedaron fuera. Las pocas posibilidades de una típica reedición con material extra nunca aclararán este punto así que atendamos a lo que sí se registró.

Abren con ‘Trashed’, una canción rápida muy a lo “Turn up the light” o ‘Neon knights’ con un interesante corte en el medio hecho a medida para Bill Ward. Lo de empezar avasallando parecía haberse convertido en una costumbre, como también lo era, sólo que más antigua, incluir paisajes de guitarra plagados de inquietantes efectos que los convertían en algo misterioso a la par de cautivador. En esta ocasión se hizo bajo el título de ‘Stonhenge’ que es una especie de intro para ‘Disturbing the priest’, una canción donde Ian Gillan parece un auténtico demente y que hay que oír para creer. Destaca también en este tema, su inusual construcción ya que no parte del típico riff de la casa, si no que va cabalgando sobre una especie de contratiempos que parecen llevar el tema a tirones hasta las partes del estribillo que parecen abrir la canción por completo, pero que en cambio, vuelve serpenteando al punto de partida.

Con ‘The Dark’ vuelven a usar el recurso de la intro instrumental para después atacar con ‘Zero the hero’, una de las mejores canciones del disco en la que domina un crescendo verdaderamente demoníaco y un estribillo de los pocos que se quedan en la mente a la primera.

‘Digital Bitch’ abre la cara B con una estructura muy parecida a la de ‘Trashed’ y da paso a ‘Born Again’, una canción lenta y sin demasiadas complicaciones que, a su manera, incluso resulta melódica (siempre teniendo en cuenta de qué disco estamos hablando).

Aquellos que decían que Ian Gillan ya había dado todo lo que tenía para dar debieron morderse la lengua al oír ‘Hot line’ el siguiente tema y que casi cierra el álbum, ya que los tonos que alcanza este hombre especialmente al final, son sencillamente inhumanos y superan lo imaginable. y bien, llega el momento de terminar el Lp y lo hacen con ‘Keep it warm’, un tema lento y melódico que encierra algo completamente insano. Quizá sean los efectos de emplea Gezzer con su bajo, no lo sé, pero el caso es que oyéndolo te invade una sensación de desasosiego, como si estuvieses solo en la habitación pero sintiendo una presencia amenazante que acecha sin que seas capaz de verla… es entonces cuando pulsas el stop y guardas los auriculares no sin antes mirar hacia atrás por encima del hombro… por si acaso.

BORN AGAIN, el tour.

No destacó ni por la cantidad de conciertos (Gillan había puesto como condición tener algunos descansos en determinadas ocasiones para evitar la recaída de sus problemas con la garganta), ni tampoco por hacer visitas a países como Australia o Japón.

El itinerario empezaría con unos shows de ensayo por tierras escandinavas, antes de hacer dos paradas en las Islas para actuar en dos importantes festivales: Reading en Inglaterra y Dalymount Park en Irlanda. Posteriormente, pasarían los primeros días de Septiembre ensayando en Birmingham para después atacar Europa, visitando España por primera vez.

Tras sus conciertos en Alemania, Francia y Países Bajos, BLACK SABBATH pasarían los meses siguientes a caballo entre Canadá y Estados Unidos… y eso era todo. En resumen apenas sesenta conciertos repartidos entre Agosto de 1983 y Marzo de 1984, por Europa y Norteamérica.

Como decíamos, los conciertos de promoción empezaron a mediados de Agosto del 83, partiendo de Oslo para cubrir varias fechas por el norte de Europa, donde sus fans habían demostrado una notable lealtad durante toda la carrera del grupo, salvo en casos puntuales ya relatados al principio del libro. Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca fueron los primeros en recibir a la formación, que para ese tramo llevaba como teloneros a PRETTY MAIDS.

El repertorio que desgranaban quedó inmortalizado en varios bootlegs, entre los que cabe destacar “A blacker shade of purple” o “Born again for the first time” y llamaba la atención por incluir únicamente cinco temas de su nuevo álbum, todo un contraste con la etapa Dio, en la que la presencia de canciones nuevas era apabullante. De esos años por cierto, sólo “Heaven and Hell” había superado la criba, quedando el resto para los clásicos recurrentes de la etapa Ozzy. Al menos incluían canciones poco usuales como “Supernaut” o “Rock and roll doctor”, pero si había algo llamativo era el bis, durante el cual BLACK SABBATH tocaban “Smoke on the Water”, un acto casi herético que afortunadamente no pasó de ahí. Digo esto porque en su momento se había barajado la posibilidad de incluir también “Black Night” dentro del set, y de hecho se tocaba en algunas pruebas de sonido, pero, afortunadamente repito, con “Smoke on the water” tuvieron suficiente.

Tras su paseo por el norte de Europa, llegó la auténtica prueba de fuego para aquella formación, lo que podía llamarse el verdadero principio del tour. Por primera vez en su historia, BLACK SABBATH iban a actuar en el mítico Reading Rock, un festival que había nacido prácticamente a la par que el grupo (la primera edición del festival como tal, tuvo lugar en 1970) pero que, por alguna extraña razón nunca había contado con la presencia de los de Birgminham. Se daba la circunstancia además, de que aquella era la última edición que se celebraba en el emplazamiento habitual, ya que las autoridades locales habían decidido re urbanizar la zona, y de hecho el cartel se anunciaba como “The last Reading Rock”, lo que sirve para darnos una idea de cómo debió ser la afluencia de público.

El festival tuvo lugar a finales de Agosto. BLACK SABBATH cerraba una de las tres noches y las otras dos jornadas tenían como cabezas de cartel a THE STRANGLERS que actuaban el día 26 y a THIN LIZZY que hacían lo propio el 28 con un show por cierto, con el que decían adiós para siempre… con Phil Lynnot en sus filas, al menos. Por lo que se refiere al día en que BLACK SABBATH actuaban, hay que decir que realmente era el más homogéneo de esta edición. La mayoría de las bandas que les acompañaban estaban dentro del espectro del rock duro, y eso, hablando del Reading era una rareza. MAMA’S BOYS, HEAVY PETTIN’, MARILLION, ANVIL o MAGNUM fueron algunas de los grupos que compartieron ese día el cartel con BLACK SABBATH lo que no dejaba de ser una ventaja para el combo, ya que quienes habían acudido aquella noche a presenciar el show, como suele decirse, eran de casa.

La expectación que se había levantado con su presencia quizá fue un tanto excesiva. Sólo hay que ver la portada del programa que se regalaba con la entrada, para darse cuenta del peso que tenía la actuación de BLACK SABBATH. ¿Estaba de nuevo presente la mano de Don Arden? Quien puede saberlo… en cualquier caso, la banda se entregó aquella noche facturando un show con altibajos, pero que, en general cumplió con las expectativas. Parte del concierto fue retransmitido por la BBC, por lo que quienes no estuvimos allí podemos hoy apreciar lo que fue su actuación aquella noche. Las interpretaciones que la banda hizo de los temas pertenecientes a “Born Again” fueron sencillamente antológicas. Algunas, como “Digital Bitch” o “Hot line” puede decirse que superaron a lo que habían grabado en estudio. Por lo que se refiere a los viejos tiempos, el repertorio no difería en gran cosa del que interpretaron a lo largo de la gira, excepción hecha de que en este show la etapa Dio es fulminantemente obviada. La voz de Ian Gillan se amoldaba a los temas de Ozzy con notable acierto, dándole incluso un matiz personal que mejoraba algunas de ellas como “Supernaut” por ejemplo. “Iron Man”, “Paranoid”, “War Pigs”… BLACK SABBATH jugaban en casa y no quisieron arriesgar mucho en un partido que tenían ganado con anterioridad.

La prensa sin embargo no opinó de igual forma. El periódico SOUNDS, por ejemplo, calificó su actuación como “basura”, lo que resultaba chocante, dado que el mismo día de su concierto habían publicado una extensa y amistosa entrevista con el grupo. Al día siguiente de Reading, otro festival llamado “The Kings Of Rock Festival”, recibió a la formación. El cartel del evento celebrado en Irlanda estaba completamente ocupado por bandas de heavy metal y, aunque BLACK SABBATH coronaron la noche, todos los comentarios apuntaron a que unos imparables TWISTED SISTER les robaron el show delante de sus narices. Esto no dejaba de ser un síntoma de que las cosas estaban cambiando (y de hecho cambiaron) a una velocidad mucho mayor que el grupo.

Spain…at last.

El resto de la gira europea estaba planificada sobre tres zonas esencialmente: Alemania, Países Bajos y, por primera vez desde que la banda había nacido, España. Nuestro país no era ajeno a la explosión que se vivía en Europa, y aunque amortiguados por la distancia y las barreras idiomáticas, nos llegaban ecos de lo que sucedía más allá de los Pirineos. Poco a poco, España empezaba a ser incluida en los tourbooks de grandes bandas. RAINBOW, UFO, AC/DC, KISS… eran muchos los grupos que atraídos por el mayor poder adquisitivo y una cierta apertura en la política de las agencias promotoras, (como Playsound en este caso) dejaban de pasar por alto nuestra presencia en el mundo.

BLACK SABBATH no fueron pues, una excepción. Nuestro país inauguraba el segundo y último tramo de la gira Europea, algo que en realidad tendría que haber ocurrido en Francia, pero que los estragos causados por las tormentas obligaron a retrasar.

El honor recayó por lo tanto en quienes tuvieron la oportunidad de asistir a alguno de los conciertos celebrados los días 13, 14 y 15 en la plaza de toros La Monumental de Barcelona, el madrileño Estadio Román Valero y el Velódromo Anoeta en San Sebastián.

Con el paso de los años, el cartel de aquellas tres noches se ha convertido en un clásico, pero en aquel entonces, para el público español, DIAMOND HEAD eran unos completos desconocidos y GIRLSCHOOL poco más que una anécdota. De hecho, en Barcelona los primeros sufrieron las iras del respetable, debido a la pose un tanto amanerada de su cantante Sean Harris. Sin embargo los héroes de la NWoBHM aguantaron el tipo y abrieron los tres conciertos presentando las canciones de su tercer trabajo titulado “Canterbury” que, desafortunadamente, puso punto final a la trayectoria del grupo hasta que fueron rescatados por METALLICA cuatro años después.

GIRLSCHOOL no lo tuvieron mucho mejor. Ellas eran más conocidas, sus discos se podían conseguir con mayor facilidad y ya habían visitado nuestro país en tres ocasiones, pero el público había ido a ver a BLACK SABBATH y ellas no recibieron la atención que realmente merecían.

BLACK SABBATH por su parte, no obtuvieron las mejores críticas de la prensa española. Las crónicas aparecidas en POPULAR 1, HEAVY ROCK y ¡LECTURAS! (verídico) coinciden en lo flojo de sus actuaciones, que más bien parecían ensayos.

Todo el mundo esperaba mucho más de un grupo que a fin de cuentas venía aquí por primera vez y no tuvo la galantería de entregarse a un público que les recibió (en principio) con los brazos abiertos, pero que luego consideraba su actuación como un timo y la inversión del precio de la entrada, que era de 1400 pesetas de la época (menos de 9 euros) como una estafa.

Afortunadamente, la existencia de grabaciones de aquellos conciertos, nos permiten hoy juzgar por nosotros mismos sin tener que asumir las opiniones de las citadas publicaciones. No dudo del valor de las mismas, pero habida cuenta del trato recibido por la prensa, a la que no se permitió acceder al grupo ni siquiera mediante una rueda de prensa, no es de extrañar que hubiera cierta predisposición a comentar los shows de forma negativa.

El repertorio era idéntico en las tres ciudades, y no tenía tampoco cambios con respecto a lo que hasta entonces habían ofrecido. Nada para la era Dio, menos de lo que cabía esperar para “Born Again”, y la gran selección de clásicos ocupando la mayor parte del set, lo cual imagino que no debió preocupar demasiado a los fans, ya que su disco aún no estaba disponible en España cuando ellos nos visitaron.

Oyendo los tres conciertos, no es difícil apreciar que el peor es el de Barcelona, que justamente fue el que comentaron los periodistas Andrés Vogel y Joan Singla.

Los teclados de Geoff Nichols están excesivamente altos, dejando la guitarra en un plano muy secundario. Por alguna razón además, tanto Ian Gillan como Bev Bevan cometen varios fallos a lo largo del set, entrando fuera de tiempo o pasando por alto ciertos matices. En resumen, aquella no fue su mejor noche.

Todo lo contrario ocurre en Madrid y muy especialmente en San Sebastián, donde Gillan canta de manera magistral y se le nota mucho más suelto pero eso no evitó que la primera visita de BLACK SABBATH a nuestro país, dejó un sabor agridulce y muchos se la tomaron como una falta de respeto.

SPINAL TAP no fue ninguna broma

A pesar de la presencia en Reading o de la visita a nuestro país, el motivo por el que el tour de “Born Again” quedará en el recuerdo colectivo, será la cantidad de situaciones delirantes que tuvieron lugar a lo largo del mismo, y que empezaron ya durante los ensayos de la gira.

El lugar elegido para ensayar fue el “Nacional Exhibiton Centre” de Birmingham. El manager Don Arden, empeñado en que el grupo recuperase su puesto dentro de la escena, estaba dispuesto a no reparar en gastos para conseguirlo y había encargado el montaje escénico del tour a la firma “Light, Sound & Desing”.

A partir de aquí hay dos interpretaciones diferentes de cómo transcurrieron las cosas y, especialmente, de quien metió la pata con el “Asunto Stonehenge”.

La versión más conocida es la de Ian Gillan, quien ha hablado una y otra vez sobre la reunión que la banda tuvo con personal de la citada empresa, en la que Geezer Butler propuso hacer del escenario una réplica de Stonehenge. No parecía un proyecto muy descabellado teniendo en cuenta el significado esotérico y pagano de aquel sitio. El problema llegó cuando se le preguntó por el tamaño que había considerado adecuado, y él respondió rotundamente que debía hacerse a tamaño natural. Naturalmente no todos los sitios donde se iba a desarrollar la gira eran al aire libre y muy pocos de ellos podían admitir objetos de aquella altura sobre un escenario.

Geezer, harto de cargar con la culpa, declaró posteriormente que la idea había sido de Don Arden, quien le dio las dimensiones por escrito al tour manager, pero este interpretó las medidas en metros, en vez de hacerlo en pies. En resumidas cuentas, según ha contado Geezer, la intención era colocar unos monolitos de quince pies (unos cinco metros), pero por un error en las unidades de medida, aquellos trastos fueron fabricados con quince metros de longitud, resultando que no había sitio en la Tierra capaz de albergarlos. Quién tuvo la culpa o quién dejó de tenerla poco importa ya. Lo único cierto es que el montaje completo prácticamente no se llegó a estrenar, y sólo una pequeña parte de él (tres dólmenes) fue aprovechada.

Otro de los momentos inolvidables es el asunto del bebé saltarín, que de no ser por los comentarios hechos por los propios miembros del grupo, entraría dentro de la categoría de leyenda urbana debido a que sólo apareció en una ocasión.

El caso es que a Don Arden se le ocurrió que sería buena idea que el recién nacido de la portada del disco cobrase vida. Sin consultar con nadie ni avisar a ningún miembro del grupo, contrató a un enano para interpretar el papel de bebé satánico. En fin, la banda estaba haciendo la prueba de sonido para su concierto de Quebec, con el que daba comienzo la gira por América, cuando les extrañó ver a un enano que no dejaba de caminar de acá para allá. No tardaron en enterarse de que aquel personaje iba a materializar la idea de su manager de dar vida al bebé de “Born Again”. La idea era que antes de que empezase el show, aquel hombre, vestido y pintado de rojo con sus correspondientes cuernos y uñas postizas, pasearía por el escenario acompañado por un montón de roadies disfrazados como monjes, mientras les acompañaba una banda sonora creada a base de tañidos de campanas y llantos de recién nacido distorsionados. En un momento dado, el pequeño demonio treparía hasta lo alto de los monolitos, las luces se apagarían, los llantos se cortarían en seco y el enano se arrojaría desde lo alto sobre unas colchonetas.

Aquello era más de lo que ninguno de los músicos podía esperar. Incluso Ian Gillan reunió el valor suficiente para acercarse a Don Arden y decirle que aquello era más adecuado para una función de colegio en una fiesta de fin de curso que para lo que se suponía era un concierto de BLACK SABBATH. Naturalmente, Arden sólo tuvo que mandarle callar una vez para zanjar el asunto. Si Don decía que el enano saltase, el enano saltaría y no había más que hablar.

Llegado el momento, aquel pobre tipo salió a escena y cumplió con su misión, pero por lo visto, alguien en el equipo no había hecho lo mismo. Cuando el “bebé” iba a tirarse desde lo alto del monolito, se encontró con que alguien había apagado todas las luces, incluso las que a él le servían de referencia, por lo que el hombre cayó directamente sobre el suelo y abandonó su cometido.

No fue el único. Algún tiempo después, con la gira norteamericana terminada y sin apenas dar tiempo a reaccionar, Ian Gillan anunció que abandonaba a BLACK SABBATH.

El paso del tiempo ha permitido saber que aquella reunión se venía gestando desde antes incluso de la incorporación de Ian Gillan a BLACK SABBATH y que sólo los respectivos compromisos de los distintos músicos, impidieron que se llevase a cabo. Ritchie Blackmore y Roger Glover aún tenían mucho que decir con RAINBOW, cuyo álbum “Bent out of Shape” había salido en Septiembre de 1983.Las circunstancias en que se produjo tal hecho nunca han sido del todo aclaradas (en sintonía con todo lo que rodea a este período). Gillan siempre ha dicho que su contrato se limitaba a un álbum y una gira y que así lo habían acordado en su día entre todos, extremo que otros en el grupo (como Geoff Nichols, por ejemplo) niegan rotundamente. También hubo rumores acerca de una recaída en la enfermedad de garganta de Gillan y un montón de historias más, que son simplemente eso, historias, ya que lo único cierto y acreditado es que poco después de que la gira de BLACK SABBATH terminase, exactamente el 27 de Abril de 1984, Tommy Vance, locutor del mítico programa “Friday Rock Show” de la BBC, lanzaba en las ondas la noticia que muchos esperaban: el Mark II de DEEP PURPLE se reunía nueve años después de su separación.

Ian Paice apuró hasta el mismo mes de Febrero del 84 su trabajo con GARY MOORE, haciendo los conciertos de Inglaterra y Japón de la gira “Victims of the future”. Jon Lord no se despidió de WHITESNAKE hasta Abril del mismo año, actuando el día 16 por última vez con el grupo en un show para una cadena de la televisión sueca, y Gillan… en fin, digamos que estuvo a cubierto mientras esperaba y cuando los planetas se alinearon permitiendo el regreso de DEEP PURPLE abandonó a BLACK SABBATH.

Verdaderamente, esto no deja en buen lugar al cantante, en el sentido que parece claro que para él BLACK SABBATH fue única y exclusivamente una forma de sacar rendimiento a su tiempo, antes de que se produjera la citada reunión, pero a pesar de eso, tenemos que agradecerle haber dejado grabado uno de los discos más siniestros en el fondo y delirantes en la forma que BLACK SABBATH grabó nunca. Posiblemente su último gran disco.

Miguel. Asturias

DOSSIER BORN AGAIN

Recopilación de artículos reseñas y entrevistas publicados en la prensa musical de varios países, en relación con BLACK SABBATH y su álbum “Born Again”. Para conseguirlo debes escribir un post comentando tu parecer sobre el disco, el grupo en general, si los has visto alguna vez en directo lo que se te ocurra, siempre y cuando guarde relación con la banda y lo mucho que ha aportado. Recibirás a vuelta de correo un enlace para descargar el dosier.

-Reseña show de Paris publicada en ENFER MAGAZINE nº 6, en Octubre de 1983, tres páginas en francés.

-Reportaje Ian Gillan publicado en Kerrang nº 40, en 1983. Una página en inglés.

– Entrevista publicada en KERRANG nº 41 durante 1983, tres páginas en inglés.

-Presentación banda en KERRANG nº 48 publicado durante 1983. Dos páginas en inglés

-Reportaje en KERRANG nº 50 publicado durante 1983. Tres páginas en inglés.

-Reportaje en ENFER MAGAZINE nº 4, en Agosto de 1983, tres páginas en francés.

-Reseña concierto en España publicada en POPULAR1 nº 124, en Octubre de 1983. Siete páginas en español.

– Reseña del álbum publicada en POPULAR1 nº 127, en Enero de 1984. Una página en español.

– Reseña del álbum publicada en METAL ATTACK nº 2, en Noviembre de 1983. Una página en francés.

– Reseña del álbum publicada en METAL FORCES nº 2, en invierno de 1983. Una página en inglés.

– Artículo publicado en OKEJ durante Abril de 1984. Dos páginas en Sueco.

-Reportaje publicado en KERRANG 35, publicado en Febrero de 1983. Seis páginas en inglés.

-Entrevista publicada en KERRANG 49, publicado en Agosto de 1983. Cuatro páginas en inglés.

-Reportaje Reading 83 con entrevista a Ian Gillan publicado en METAL ATTACK nº1 en Octubre de 1983. Seis páginas en francés.

-Reportaje Reading 83 publicado en POPULAR1 Especial ESPA53 durante 1983. Cuatro páginas en español.

-Reportaje publicado en THIS IS ROCK nº5 en Octubre de 2004. Dos páginas en español.

-Reportaje publicado en Popular1 348 durante 2003. Tres páginas en español.

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