Cronología

.::GARY MOORE:”Corridors of power”::.

– Don’t Take Me for a Loser – Always Gonna Love You – Wishing Well – Gonna Break My Heart Again – Falling in Love With You – End of the World – Rockin’ Every Night – Cold Hearted – I Can’t Wait Until Tomorrow

Gary Moore: Guitarra, voz Tom Eyre: Teclados Don Airey: Teclados Ian Paice: Batería Bobby Chouinard: Batería Neil Murray: Bajo Jeff Glixman: Productor Jack Bruce: Voces

ESTE ARTICULO SE COMPLETA CON UN DOSSIER CUYO CONTENIDO Y FORMA DE CONSEGUIR ESTA RESEÑADO ABAJO.

Paice, Murray, Sloman y Gary Moore. Supera eso Coverdale!!

Hace ya una temporada que Gary Moore se nos fue. La noticia, totalmente inesperada, me devolvió a la memoria momentos muy gratos que viví escuchando el fruto del talento de este músico, que si bien había abandonado la escena del rock duro muchos años atrás, seguía teniendo presencia en mi día a día gracias a sus trabajos de los ochentas.  Creo que va siendo hora de dedicarle un poco de mi – nuestro tiempo. Tarde, mal y nunca, lo reconozco, pero bueno, digamos que es una forma de romper con el tópico de que hay que esperar a que alguien se muera para hacerlo bueno, en esta ocasión lo hacemos después. En fin, “Corrridors of Power” fue el álbum que recuperaba la carrera que el guitarrista irlandés había iniciado como solista en 1978, y que se había visto interrumpida durante cinco años. Grabar bajo su nombre era algo que Gary perseguía desde hacía mucho tiempo y que por una u otra razón se le resistía. Es más, para poder ver este disco editado, aun tuvo que esperar   a verse libre de JET RECORDS, el sello propiedad de Don Arden, a la sazón, suegro de Ozzy Osbourne,  que había editado el debut de G-FORCE y estaba interesado en hundir a nuestro hombre para siempre, sólo Dios sabe por qué motivos. De hecho, aun le aguardaba alguna que otra sorpresa desagradable que aparecería con el paso del tiempo… en todo caso, al menos ahora había conseguido contrato con 10CC, una filial de VIRGIN que le prestó todo su apoyo. Tenía un nuevo sello, una nueva banda y otra oportunidad. La banda que consiguió reunir era difícilmente superable en aquel momento. En los teclados estaba Tom Eyre, a quien había conocido en su paso por la banda que acompañaba a Greg Lake (E. L. & P.) en su carrera en solitario. Tom, dicho sea de paso, estuvo en la banda el tiempo justo para el trabajo de estudio, ya que para la gira posterior  sería sustituido nada menos que por Don Airey, un tipo que parece tener el don de la ubicuidad, porque en aquellos años estaba en todas partes a la vez. De hecho ya participa como invitado en una de las canciones de este disco, “Falling in love with you“. Como bajista consiguió a uno de los grandes (si no el más grande). Neil Murray, que venía de prestar sus servicios en WHITESNAKE, hizo pareja en la base rítmica con un mito viviente, Ian Paice, dando lugar a un grupo que podría encajar de lleno en la saga PURPLE. El cómo consiguió traer para su banda a semejantes monstruos es ciertamente confuso, pero más o menos fue algo así. Todo empieza en el momento que Gary toca para el álbum solista de Cozy Powell titulado ‘Tilt’, donde también participaba Neil Murray. Este y Powell sabían que Paice estaba fuera de WHITESNAKE y Cozy dentro. Eran tiempos de cambio para la banda de David Coverdale, así que  propusieron a Gary Moore como guitarrista para WHITESNAKE, pero tras un par de audiciones, el plan no cuajó y de modo inesperado Murray también se vió despedido de WHITESNAKE, de manera que ambos (Neil y Moore) bastante quemados, se ponen en contacto con Ian Paice quien no duda en aceptar el reto dando lugar a la banda de la que hablamos.  Podríamos decir que esta formación nació del despecho haciendo más cierto que nunca aquello de no hay mal que por bien no venga.

John Sloman en acción

Gary Moore quiso centrarse en su papel de guitarrista y pensó en poner a un cantante al frente de su banda. En principio participó Charlie Hunn, quien se suponía que iba a ser también el guitarra rítmico. Charlie había formado parte del grupo de TED NUGENT, pero a la hora de grabar el álbum, la compañía puso como condición que fuese Gary el encargado de la voz, lo que Hunn no aceptó de buen grado regresando a Detroit y siendo sustituido por el ex- URIAH HEEP, John Sloman  quien no tuvo tantos remilgos y se convirtió en una especie de ‘chico para todo’ haciendo de teclista, gutarra rítmica, cantante y corista durante la gira.

Un vez rematada la formación, la banda pasa por dos estudios, el Air London y el Townhouse, con Jeff Glixman comandando el asunto, para grabar las nueve canciones que dan forma a ‘Corridors of Power’. En líneas generales es un disco que podemos definir como clásico, de esos que salen redondos y que son fruto de la experiencia, el talento y, por qué  no decirlo, estar en el momento justo y en el sitio apropiado. Recordemos que en 1982, las nuevas bandas británicas estaban arrasando con todo. SAXON, IRON MAIDEN o DEF LEPPARD empujaban muy fuerte, y grupos históricos como JUDAS PRIEST o BLACK SABBATH trabajaban muy duro para ponerse a la altura. Bien, pues la banda de Gary  jugaba la baza de la frescura y la novedad como nuevo grupo que era, pero a la vez con una solvencia y un bagaje que pocos grupos podían siquiera imaginar… insisto: Gary, Moore, Neil Murray, John Sloman, Ian Paicey Tom Eyre!! . Un dream-team en toda regla.

Nueve canciones , insisto, cuya intensidad y potencia no mermaba su fresucra y, por supuesto, hacían brillar el talento de sus autores . ‘Gonna break my heart again’, ‘Dont take me for a looser’, ‘End of the world’ (con Bobby Chournard en la batería y Jack Bruce haciendo voces) o la mítica ‘Rockin every night’ son algunas muestras de lo que intento decir y que en el improbable caso de que no lo hayas hecho ya, deberías hacerte el favor de escuchar. Hard rock muy de la época, perfectamente escrito y mejor ejecutado que hereda lo bueno de las bandas setenteras, como era el esmero y la limpieza, mezclado con la inmediatez y frescura de sus contemporáneos. Hay también una re visitación al pasado con la versión de ‘Wishing Well’ de FREE  que quizá sea el punto débil del álbum. Gary Moore no es precisamente Paul Rodgers y su forma de tocar es infinitamente más heavy de lo que era la de Paul Kossoff por lo que el resultado queda un tanto deslavazado. Personalmente me quedo con la que hizo BLACKFOOT. También es de destacar la notable presencia de lo que sería una constante a lo largo de la carrera de Moore. Los medios tiempos o ‘power ballads’, algo que al maestro irlandés se le daba especialmente bien.  En este debut encontramos nada menos que tres, con el mérito añadido de que cada una está enfocadas desde  un prisma diferente.

 

Always gonna love you” ,por empezar por alguna, podría definirse como la más clásica dentro del sub género. Entrada de piano, crescendo y estribillo lleno de sentimiento que hacen de ella un single potencial, como de hecho fue editada, mención aparte del video-clip, una verdadera maravilla dentro de su sencillez donde podemos verles las caras a alguno de nuestros héroes. No hacía falta ningún efecto, ni la dirección de Coppola para editar un video clip. Bastaba con una buena canción y cuatro músicos de la talla de los que allía aparecían para llenarlo todo.

algunos de los discos extraidos de “C.O..”

Falling in love with you” sin embargo está mucho más orientada al pop de consumo, ligero y sin complicaciones, en la línea Phil Collins, por ejemplo. De hecho, esta canción sirvió para un posterior experimento para el que contó con Steve Levine como productor (conocido como mentor de CULTURE CLUB, nada menos) y tras editarlo en 1983 como maxi single lo borró de su repertorio y nunca lo llegó a tocar en directo.  Por último, “I can’t wait until tomorrow” recupera el espíritu del medio tiempo convencional dentro del espectro hard rock, pero no por ello deja de ser menos sorprendente el gran porcentaje de este tipo de material, y sobre todo el hecho de que no se haga excesivo para el oyente.

El tour no fue especialmente extenso pero tuvo varios momentos reseñables. Uno de ellos fue la fecha de Reading donde apareció antes de haber editado el disco, recibiendo unas cr´íticas enormemente positivas, en parte debido a que su grupo incluía a verdaderos pesos pesados del rock inglés. También podemos mencionar las fechas que hizo en Japón durante Enero de 1983, en las que quedaron registrados los temas que luego dieron vida a su directo “Rockin’ every night”, y por último, su presencia en Brujas, en el Heavy Metal Sound de 1983. Por si no lo recuerdas, BARON ROJO cerraron el festival, lo que causó un gran alborozo en la prensa española como es lógico. El caso es que si lo hicieron fue porque el manager de Gary Moore se negó a que fuera el irlandés quien cerrase el festival ya que al día siguiente tenía una actuación en Alemania y no podría descansar en condiciones. Sin restar méritos a BARON ROJO, esos fueron los motivo, y no lo que se nos quiso vender…

Un disco en definitiva, que se convirtió en el primer paso de un camino que llegó hasta 1989 y que  bien merece la pena retomar  de vez en cuando. No te quepa duda de que volverás a leer sobre Gary en Metal80. Sin tardar mucho.

Miguel.Asturias

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DOSSIER:

Se trata de una especie de fanzine recopilando entrevistas artículos y demás de la época, referidos a Gary y este disco. Está en pdf y subido en Megaupload. Pesa aproximadamente

PARA CONSEGUIRLO tienes que publicar un comentario ( no valen mensajes tipo sms) en este blog sobre Gary moore, este disco o cualquier otro, o si lo has visto en escena etc. Recibirás por correo la dirección y contraseña del dossier

CONTENIDO:
Entrevista y presentación publicada en Popular 1 nº 112, en Octubre de 1982. Cuatro páginas en español.

Entrevista Gary Moore y Ian Paice publicada en Popular 1 nº 116, en Febrero de 1983. Seis páginas en español.

Publicidad. Extraidas de Kerrang y Sounds Magazine. Anuncios de disco y gira. Tres páginas en inglés

Reseña y mini entrevista Festival de Brujas 1983. Publicado en ENFER MAGAZINE en junio de 1983. Una página en francés

POSTER publicado en Kerrang UK en Agosto de 1982

POSTER BIOGRAFICO de la serie Poster de Popular1. Publicado algún mes de 1983 Cinco páginas en español.

RESEÑA show Reading Festival 1983. Publicado por POPULAR1 ESPECIAL ESP A 42. 1983. Tres páginas en español

RESEÑA show Brujas 1983. Publicado por POPULAR1 ESPECIAL. 1983. Cuatro páginas en español.

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CRONOLOGIA

 

.::IRON MAIDEN: “The number of the beast”::.

– Invaders    – Children of the Damned    – The Prisoner    – 22 Acacia Avenue    – The Number of the Beast    – Run to the Hills    – Gangland    – Hallowed Be Thy Name

 Steve Harris: Bajista  Dave Murray: Guitarra     Adrian Smith: Guitarra     Martin Birch: Ingeniero de sonido, Productor     Clive Burr: Batería     Bruce Dickinson:Voz     Derek Riggs: Artwork

ESTE ARTICULO SE COMPLETA CON UN DOSIER DE PRENSA CUYO CONTENIDO Y FORMA DE CONSEGUIR ESTÁ RESEÑADO AL FINAL.

Cuando veo fotos del grupo de la época en que se publicó “The Number of the Beast”, suelo preguntarme sí aquellos cinco personajes serían conscientes de lo que tenían entre manos en ese momento. Daría media vida por poder estar durante un par de horas en la piel de Dave Murray o Bruce Dickinson, para saber que sensaciones tenían mientras grababan el solo de “Invaders” o la subida vocal en mitad de “Run to the hills”, porque la repercusión de este álbum en la historia del rock duro es tanta, que me parece imposible que no tuviesen alguna señal interior advirtiéndoles de la grandeza de aquellas canciones.

Bueno, está claro que eso nunca va a ocurrir, así que habrá que conformarse con bucear un poco en el cómo y el cuándo de “The number of the beast”, un disco que, como en un suspiro, ha cumplido treinta años en este maldito 2012.

A modo de arranque, puede decirse que al margen de sus canciones, la imaginería que lo rodea y los incontables recuerdos que nos trae cada vez que lo escuchamos, una de las cosas más reseñables de este disco es que marcó los límites entre el final de una era y el principio de otra. No lo digo solo por los cambios de formación, si no porque una vez que lo hemos oído, da la impresión de que hasta entonces IRON MAIDEN hubiesen estado jugando al fútbol en el patio del colegio, como paso previo a la final de la Eurocopa. Quiero que queda claro que digo esto con el mayor de los respetos hacia todas y cada una de las entregas del grupo hasta entonces, llámense LP, maxis, directos, singles y cuanta canción inmortalizaron entre 1980 y 1982. Todo estaba a un nivel extraordinario, pero amigo mío… en Febrero de 1982, se rompió el molde.

“Viejos retos, nuevas caras”

Bien, volviendo al álbum. Hasta 1981, IRON MAIDEN habían ido cumpliendo un programa milimétrico, estudiado desde la oficina del manager Rod Smallwood cuyo único fin era llegar al techo del mundo. Peldaño a peldaño, el grupo había escalado posiciones hasta llegar a las últimas semanas de 1981, momento en el que empezó el trabajo en serio. Durante los dos primeros meses de 1982, IRON MAIDEN se encargaron de grabar las canciones en las que habían trabajado durante los dos meses anteriores, las que darían forma a un disco clave que podría haber terminado con el grupo si no hubiese funcionado. De haber dado un paso en falso, dudo que estuviésemos hablando de IRON MAIDEN al mismo nivel que ahora lo hacemos, porque en aquellos momentos la competencia entre bandas era una guerra sin cuartel. Todo el mundo tenía grandes cosas que ofrecer y mucho que demostrar, lo que hacía que fuese muy difícil asomar la cabeza. Sin embargo las bazas que ellos jugaban llevaban varios ases. El primero era (seguía siendo) un espíritu de superación inquebrantable. Steve Harris tenía clara cuál era su misión en el mundo pero además sabía conducir a quienes le rodeaban para apoyarle en dicho cometido. Es decir, allí mandaba él, pero lo que gobernaba era un equipo que incluía a músicos, manager y personal de apoyo. De alguna forma él sabía cómo poner en común un interés para que todos remasen en la misma dirección.

El segundo de esos ases que jugaban a favor del grupo, eran los reemplazos que se habían hecho en ese momento y algún tiempo atrás. En un proceso de “selección natural” por así llamarlo, se habían podado las ramas secas para que otras pudieran brotar añadiendo frescura al árbol que era aquel grupo. Adrian Smith había entrado a formar parte de IRON MAIDEN una vez demostrado que Dennis Straton no era el tipo de músico que IRON MAIDEN necesitaba. Su corazón estaba más en EAGLES o 10CC que en BLACK SABBATH o MONTROSE y comenzó a distanciarse del resto de la banda hasta hacer la situación insostenible. Steve Harris:

“No estoy diciendo que no le gustase la música de IRON MAIDEN. Creo que le parecía buena y disfrutaba tocando, pero era el típico tío que disfrutaría tocando cualquier cosa. Lo que está claro es que no se involucraba al 100% y eso empezó a causar problemas. Le gustaba beber, lo cual me parece bien, pero tras tres o cuatro pintas se ponía muy borde, y con respecto a la música, siempre ponía pegas a todo, especialmente a cosas fundamentales en lo que queríamos hacer.”

Así las cosas, Adrian Smith, entró al equipo en dura pugna con Phil Collen, quien eligió la inmortalidad con DEF LEPPARD. URCHIN, la banda de Adrian se habían disuelto así que en la recta final de 1980, (debutó en el escenario el 21 de Noviembre) Smith terminó convertido en parte de la banda. Si bien para “Killers” su aportación había sido nula, en “The Number of the Beast” demostró ser todo un talento escribiendo, ocupando el puesto de segundo compositor del grupo en poco tiempo. El hecho de que el 95 % del material fuese aportado por Harris no era malo, pero siempre es mejor balancear un poco los discos para no correr el riesgo de que la banda terminen siendo como W.A.S.P. o DIO, es decir proyectos excesivamente personales de un solo músico.

El aporte de Adrian Smith jugaba muy a favor de la banda, pero resulta tan evidente como lógica la asociación que hacemos entre “The Number of the Beast” y una figura de la talla de Bruce Dickinson, quien vio abrirse la puerta del cielo con este disco. IRON MAIDEN habían llegado tan lejos como era posible con un frontman como Paul Dianno. Él era un buen cantante y había formado parte de dos álbumes históricos, pero estaba meridianamente claro que con él de por medio no iban a subir más de lo que lo habían hecho. Sus límites técnicos y personales estaban a la vista y tanto banda como managers tomaron la decisión de sacrificar la parte en beneficio del todo: era el final de una ambición sin recorrido, que terminaba en el punto justo donde empezaba otra infinitamente mayor y con las miras mucho más largas.

Bruce no era ningún novato. Para firmar el contrato con IRON MAIDEN, antes tuvo que abandonar a SAMSON, un grupo con el que ya había grabado dos LP dentro de una multinacional como era Polydor, pero cuya dirección musical no convencía en absoluto a nuestro hombre.

Dickinson para Kerrang: “El caso es que las raíces de Paul Samson le están llevando hacia una dirección cada vez más blues mientras que a mí el cuerpo me pide algo con más energía. En fin, puedo cantar el estilo boogie blues de WHITESNAKE sin problemas, pero prefiero moverme en el espectro heavy metal que IRON MAIDEN ocupa ahora mismo.”

La oferta era demasiado tentadora como para rechazarla, algo que incluso el fallecido Paul Samson entendió. El 10 de Septiembre tenía lugar el último show del grupo con Paul Dianno como cantante, y pocos días después, Dickinson pasaba a ser parte de una formación verdaderamente histórica.

Que la banda no tenía un minuto que perder lo demuestra el hecho de que el nuevo cantante debutaba en directo apenas un mes después, exactamente el 26 de Octubre, en una mini gira de cinco fechas por varias ciudades italianas que habían quedado descolgadas de su anterior visita a aquel país en Marzo de ese 1981. En la recta final del año, un par de conciertos en el Rainbow Theathre y el Ruskin Arms (este en secreto, presentándose como GENGIS KHAN) pondrían la guinda a 1981 con Steve Harris, Bruce Dickinson, Dave Murray, Adrian Smith y Clive Burr como IRON MAIDEN.

“ … Aquel de vosotros que tenga sabiduría, calcule el número de la Bestia, porque es un número de hombre. Su número es el 666”

IRON MAIDEN tenían una batalla que ganar al tiempo. Había una serie de ideas más o menos antiguas, pero estaban con el agua al cuello en el sentido de que debían dar vida a un álbum partiendo desde cero. La totalidad del material lo escribieron y ensayaron durante apenas un par de meses en los Hollywood Studios, ubicados en Clapton, que era donde habían hecho la audición para Bruce. A pesar de que no suele ser bueno trabajar con esas limitaciones de tiempo, también es cierto que hay una lectura positiva en todo ello, y es que, al llegar con los bolsillos vacíos de canciones, todo lo que escribieron fue pensado con Bruce Dickinson como cantante, lo que hacía que trabajasen como si todos acabasen de conocerse y montar una banda.

The number of the beast” fue grabado en casa, en los Battery Studios, situados en el mismo Londres. Supongo que una banda tan adusta como esta no vio la necesidad de ir a los Plant de Los Angeles o cosa por el estilo. Está claro que por una u otra razón se encontraban muy bien allí, y aunque esos estudios no eran especialmente requerido por las bandas heavy metal (solo DEF LEPPARD y BARON ROJO grabaron allí “High ‘n’ Dry” y “Metalmorfosis” respectivamente) ellos sí han usado esas instalaciones para registrar muchos de sus trabajos en todos estos años.

Allí acudieron con el nuevo año y bajo una presión extraordinariamente fuerte. Como he dicho antes, se jugaban su continuidad y por ello debían aportar lo mejor de sí mismos, además de contar con un equipo capaz de canalizar esas aptitudes. Martin Birch, fue clave en todo ello.

Bruce Dickinson: ”Mientras que otros productores tratan de imponer su criterio, Martin toma lo que tú tienes y lo hace sonar de una forma que jamás hubieras imaginado. Sabe hacerte trabajar muy duro, pero en un ambiente de relax total.”

Efectivamente, el mítico productor ya había dado la vuelta al grupo como si fuese un calcetín con su anterior trabajo, y lo mismo haría en esta ocasión. Las canciones no merecían menos, para ser sinceros. No soy muy amigo de diseccionar discos porque cada uno de nosotros tenemos nuestras preferencias, pero en esta ocasión, creo que es una buena opción hacerlo así.

“Invaders” es la canción que abre el disco. La primera versión que escuché de este álbum fue en cinta, una de las pocas originales que cayó antes de tenerla grabada. El caso es que tuve que mirarla por arriba y por abajo para convencerme de que efectivamente, no se habían equivocado en el orden ni nada por el estilo (tampoco sería la primera vez). Siempre he creído, y aun creo, que la canción que debió abrir el disco era el tema título, con su introducción y demás, pero no, ellos eligieron “Invaders”. Quizá la cosa era tan evidente que lo hicieron con toda la intención del mundo… En todo caso, uno se acostumbra. “Invaders” era una segunda parte, por decirlo de alguna forma, de uno de los primeros temas escrito y grabado por IRON MAIDEN en una demencial sesión de un solo día durante la Nochevieja de 1978. Luego se incluyó en “The Soundhouse Tapes” y más tarde fue re grabado como cara B del single “Women in uniform” . La temática de ambas canciones es exactamente la misma: la invasión de Inglaterra alrededor del siglo noveno por parte de las hordas de vikingos noruegos. Los temas históricos han sido una referencia a lo largo de toda la discografía del grupo.

La letra es de Steve Harris, frente a lo que se pudiera pensar sobre la autoría de Bruce Dickinson, quien es un verdadero experto en la materia. En este álbum, Bruce Dickinson no pudo aportar su talento debido a obligaciones contractuales con sus antiguos managers, que le impidieron firmar material nuevo hasta Agosto de aquel año. Otro recurso lírico que esta banda ha utilizado durante toda su carrera ha sido el cine. Son varias las canciones cuyo argumento está basado en alguna película, como era el caso de los dos siguientes temas: “Children of the Damned” y “The Prisioner” tienen su raíz en la película del mismo nombre ( aquí se estrenó como “El pueblo de los malditos”) la primera de ellas y una serie de televisión muy popular en la Inglaterra de los sesenta, con la que Harris (autor de la canción) creció. Musicalmente, son dos canciones completamente diferentes entre sí. La primera se desarrolla sobre múltiples cambios de ritmo y una gran teatralización, mientras que la segunda es una canción rápida, intensa y al grano. Una muestra de lo que esta banda daba de sí cuando Steve Harris se apoyaba en otros componentes del grupo (Adrian Smith en este caso) para escribir canciones.

Ya que estamos, no puedo resistirme a decir que “The Prisioner” tiene continuidad en el futuro. Yo acabo de enterarme y a lo mejor todos vosotros lo sabéis, pero no deja de tener su gracia. Al parecer, en la serie de TV el protagonista se pasa el tiempo tratando de escapar de un lugar llamado The Village, y cuando lo consigue es solo durante cierto tiempo, ya que por alguna razón es llevado de vuelta allí. Seguramente habrás adivinado ya que “The Prisioner” tuvo su segunda parte en una de las canciones del álbum “Powerslave” titulada “Back in the Village”.  De acuerdo. Es cierto que cosas como esta no hacen que un disco sea mejor o peor, pero ayuda mucho a crear a su alrededor cierta aureola mítica. Al menos, algo así debieron pensar los componentes de grupo y equipo porque en realidad no era la primera vez que IRON MAIDEN hacían algo así. De hecho el siguiente tema “22 Acacie Avenue”, describe el barrio y la casa donde vivía “Charlotte the Harlot” protagonista de una de las mejores canciones del disco de debut de la banda. Originalmente era una canción de URCHIN, el grupo de Adrian Smith previo a IRON MAIDEN, aunque los arreglos y mejoras hicieron de ella una canción totalmente alejada de los estándares del rock duro. Podríamos ponerla en ese sentido junto a “Children of the Damned”, ya que ambas son canciones que más que tocarlas, se interpretan.

El que abriesen la segunda cara con la canción “The number fof the Beast” fue lo que, como decía blog arriba, me llevaba a pensar que había una confusión en el orden de las canciones. Su introducción narrando un pasaje de la Biblia antes del crescendo que terminaba en el himno que todos conocemos, me parecía la presentación perfecta para el disco. Sin embargo no era así, y  bueno, la verdad es que puestos a analizar la canción poca (ninguna) importancia tiene. Es difícil aún a día de hoy, no centrar el oído al escuchar esos acordes y esa melodía casi susurrada de Bruce Dickinson que sirve de preludio a la gran explosión. Su riff, la parte central o el rango vocal que exhibe Dickinson a lo largo de todo el tema hacen de él uno de los mejores no solo del disco, sino del grupo en toda su historia y del heavy metal en general. No obstante, la letra llevó a confusión a sectores conservadores, especialmente en Estados Unidos que pusieron problemas a las actuaciones del grupo en aquel país durante la gira. En fin, todos sabemos en que consumen el tiempo algunos por aquellas tierras. El caso es que después de una canción de ese nivel se planteaba una duda ¿cómo darle continuidad? Pues con otra que, si no es mejor aún, está a la altura, eso seguro. “Run to the hills” es la canción por excelencia: dinámica, intensa y que puede ponerse en la radio sin mayores problemas al mismo tiempo que no hace avergonzarse a ningún metalhead por aguerrido que este sea. Su tempo “cabalgado” era más rápido que la media e iba en sintonía con la letra de la canción, la cual estaba dedicada a las masacres que los colonizadores europeos perpetraron sobre las poblaciones indias de América del Norte. El caso es que su autor, Steve Harris siempre ha sostenido que esa letra está escrita desde una doble perspectiva , la del soldado y la del indio, pero por más vueltas que le doy, no consigo encontrar la primera de ellas por ningún lado.

Fue el tema escogido como promoción al disco, ya que se editó antes que este, concretamente el 12 de Febrero (el Long Play no saldría hasta marzo) y la aceptación fue masiva por parte del público que lo aupó hasta el séptimo puesto de las listas inglesas. Como cara B se escogió una canción inédita titulada “Total Eclipse” que fue desechada del álbum y no se recuperó hasta la edición en CD de 1998. Esa fue un espina para Harris ya que a la hora de escoger los temas del álbum, hubo dos nominados para su descarte: el citado “Total Eclipse” y Gangland”, y mientras el bajista sostenía que era “Gangland” la que debía desaparecer, finalmente las prisas jugaron en contra del bajista. Harris para Mick Wall: “Lo que ocurrió fue que necesitábamos un single rápidamente. Teníamos un nuevo cantante y una gira por Inglaterra, y el disco no iba a estar preparado para entonces, así que nos precipitamos y escogimos la canción que no debimos como cara B”

Efectivamente, “Total Eclipse” quedó finalmente descartada y en su lugar aparecía “Gangland”, la canción que daba continuidad a nuestra reseña, y que por cierto, es la única que no viene firmada por Steve Harris. Es un trabajo a medias entre Adrian Smith y Clive Burr, (quien por cierto solo aparece acreditado en esa canción) y aunque hay que reconocer que no está a la altura de ninguna de las otras canciones, puede decirse también que entra en la categoría de “canciones a las que acabas cogiendo cariño” como ocurre con “Dame la oportunidad” en “Volumen Brutal” , y tantas otras. Esta canción era la penúltima, paso previo a otro de los grandes momentos del disco, en el que se aplica la máxima de “una buena muerte honra toda una vida”. Terminar con “Hallowed be thy name” era poco menos que obligar al oyente a dar le la vuelta al disco y escucharlo una vez más. Son siete minutos de maestría musical en línea con esa parte del disco que parece estar hehca paras er interpretada más que para ser tocada. Su letra, basada en las reflexiones de un condenado a muerte poco antes de ser ejecutado, es verdaderamente magistral y está en perfecta armonía con tempos, desarrollos instrumentales, subidas y bajadas… es difícil resistirse a imaginar un videoclip cuando la escuchamos.

“La bestia en la carretera”

La mejor prueba de que “Hallowed be thy name” está considerada como una de las mejores canciones de IRON MAIDEN, es que cada una de las giras que el grupo ha celebrado desde que fue grabada (y hablamos de 15 tours alrededor de todo el mundo) ha contado con ella en el repertorio, y además en la mayoría como cierre a los conciertos.

No fue así en “The Beast of the road” (nombre que recibió la gira de “The number of the beast”) donde aparecía en la recta final del show con media docena de temas pertenecientes a los anteriores trabajos, detrás de ella. Seguramente la idea era dar base a Bruce Dickinson con canciones conocidas, ante un público para el que en la mayor parte de los sitios, él era un desconocido. Un ejemplo cercano era el de España, donde SAMSON, su anterior grupo era básicamente para connoisseurs pero que disfrutó del privilegio poder ver al grupo el 2, 3 y 4 de Abril en Barcelona, Madrid y San Sebastián respectivamente… y digo privilegio porque aparte de un show que se celebró en Suiza, solamente otros dos países europeos fueron parte del tour: Francia, Alemania. Ni Italia, ni Bélgica, Holanda, Austria y tantos otros con mayor tradición metalera. Algo estaba cambiando en España en aquel 1982.

The Beast of the road” había empezado el 18 de de Febrero en Dunstable, Inglaterra, llevándoles después por dieciocho países durante ciento ochenta conciertos, de los cuales la mayor parte fue como cabezas de cartel. En realidad aquel fue el último tour en que actuaron como teloneros de otras bandas lo que básicamente se limitó a la parte Norteamericana donde abrieron para RAINBOW durante tres semanas y a 38 SPECIAL en un montón de fechas por el sur que se vieron interrumpidas por otro de los momentos importantes: su aparición en histórico Festival de Reading.

No era la primera vez que lo hacían, sino que ya habían formado parte del cartel en 1980, pero en esta ocasión había varios cambios. En apenas dos años ya no estaba Dennis Straton, quien había sido sustituido por Adrian Smith, y también faltaba Paul Dianno, en cuyo lugar aparecía Bruce Dickinson. Lo mejor era que a pesar de sufrir dos cambios tan traumáticos como el del guitarra solista y el cantante, en aquella ocasión cerraban el segundo día del festival. Mientras la mayor parte de los grupos seguramente hubieran desaparecido de haber pasado por semejantes cambios en tan poco tiempo, ellos pasaban de ser una banda más del cartel a actuar como las estrellas de la noche. Como anécdota decir que un día antes de su actuación, Bruce Dickinson intervino personalmente  para que nuestros BARON ROJO pudiesen actuar. Recordemos que durante estos mismos días, Bruce había colaborado en la traducción de las letras de “Volumen Brutal” y había subido al escenario en un par de ocasiones a hacer un par de temas con los de Castro y compañía y se habían hecho bastante amigos. Llegado el momento de Reading, BARON ROJO iban a estar allí pero por causas ajenas a ellos, sufrieron un retraso y fueron tachados de la lista en el último momento. Fue el nuevo cantante de IRON MAIDEN quien intercedió por la banda ante el showmanager, gracias a lo cual BARON ROJO pudo actuar. ¿Hubiese hecho lo mismo Axl Rose, por ejemplo?. Creo que entiendes lo que quiero decir…

“El artwork”

Creo que no deberíamos terminar de hablar de este disco sin referirnos a uno de sus más importantes elementos: su portada. Que IRON MAIDEN ha cuidado el aspecto visual de sus trabajos no es nada nuevo, y que a día de hoy resulta bastante chocante ver a estos señores que pasan de los cincuenta publicando discos con portadas como la de “The final frontier” también es verdad, pero si ocurre así es porque somos nosotros los que hemos cambiado. Estoy seguro que ninguno de los que andamos por aquí quedó indiferente ante la visión de Eddie y el Diablo en la portada de este álbum en su momento.

Derek Riggs hizo uno de sus mejores trabajos en “The number of the Beast”, y lo curioso es que aquella ilustración no estaba pensada para ese disco. Rod Smallwood pidió a Derek Riggs una portada para el maxisingle de “Purgatory” y además lo hizo con un plazo de tiempo ridículo: de viernes para lunes. Derek tuvo que pasarse los dos días con sus noches trabajando sin apenas descanso para cumplir el plazo, pero finalmente lo consiguió. Cierto es que la idea ya la tenía, dado que esa portada está (según sus palabras) basada en una portada de un viejo comic del Doctor Extraño (“La derrota del Dr. Extraño” publicado por Marvel Comics en 1976) y partir con aquella base le daba cierta ventaja, pero aun así, fue un trabajo que rozó lo heroico. Lo mejor fue que cuando presentó la ilustración Smallwood quedó tan fascinado con él que lo consideró demasiado bueno para un single, y lo reservó como portada de su próximo álbum, teniendo Riggs que continuar trabajando sobre la ilustración de “Purgatory”.

En fin, creo que a nadie se le escapa la enorme importancia que el arte de Derek Riggs ha tenido para la banda. ¿Quién no ha tratado de copiar, (con poca fortuna casi siempre) las diferentes poses de Eddie en las libretas del colegio? Seguramente pocos de nosotros hayamos dejado de intentarlo.

Eddie, IRON MAIDEN, “The number of the beast”… nombres que llevan treinta años ligados a nuestra vida y que será muy difícil que dejen de estarlo en algún momento hasta que la enfermedad o la muerte borre ese recuerdo de nuestra cabeza. Como decía al principio de la reseña: me pregunto si cuando estaban grabando las canciones del álbum, estos cinco ingleses serían conscientes de que algo así iba a suceder.

Miguel.Asturias

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DOSSIER “The number of the  Beast”:

Recopilación de artículos, reseñas y entrevistas aparecidos en revistas y fanzines  relacionados con IRON MAIDEN en la época “The Number of the Beast”.

Para conseguirlo basta con que escribas comentando tu opinión acerca del álbum en particular o el grupo en general. Recibirás un enlace para descargarlo a  vuelta de correo

Contenido:

– Presentación de Bruce Dickinson + Mini-Diario de gira publicado en KERRANG UK. Nº5 en Noviembre de 1981. Tres páginas en inglés.

– Entrevista Steve Harris publicada en KERRANG UK. Nº10 en Noviembre de 1981. Dos páginas en inglés.

-Reseña del disco publicada en KERRANG en el número 13 publicado en Abril de 1982.Una

-Entrevista a Bruce Dickinson y Poster publicado en KERRANG UK. Nº 25 en Septiembre de 1982. Seis páginas en inglés.

-Reseña en POPULAR1 nº107 en Mayo de 1982. Una página en español.

-Reportaje especial READING 82 publicado en POPULAR1 ESPECIAL ESP A42. Cinco páginas en español.

-Reportaje shows en España y entrevista publicados en Popular1 Especial ESP A35 en 1982. Doce páginas en español.

-Reportaje y reseña concierto aparecida en KERRANG UK Nº 12 durante Marzo de 1982. Tres páginas en inglés.

-Entrevista a Martin Birch publicada en KERRANG UK nº 16 en Mayo de 1982

-“The Number of the Beast” en la sección Klassic Kutts de KERRANG nº26 AGOSTO 1982

– “Run to the Hills” en la sección “Lyrics” de la revista SMASH HITS publicado en primera quincena de Marzo de 1982. Una página en inglés.

-Adrian Smith en la sección “Guitar Heroes” de KERRANG en el número 13 publicado en Abril de 1982.

-Entrevista publicada en la revista SMASH HITS en segunda quincena de Marzo de 1982. Dos páginas en inglés.

-Reseña del album publicada en la revista SMASH HITS en la primera quincena de Abril de 1982. Una página en inglés.

-Reportaje Mejores del 82 y Party Popular1 mejores del 83. Aparecido en POPULAR1 115 y 120 en Enero y Junio de 1983. Siete páginas en español.

– Foto reportaje anunciando gira americana. Publicado en KERRANG UK número 18 en Junio de 1982. Dos páginas en inglés.

-Reseña concierto en San Sebastián aparecida en MUSKARIA nº12 en Abril de 1982. Una página en español.

-Nota y foto IRON MAIDEN aparecida en “Mejores del 82” en ROCK ESPEZIAL nº 16 en Diciembre de 1982. Una página en español.

-Reseña retrospectiva en TERRORIZER MAG nº 87. Dentro del reportaje “The albums of the eighties” publicado en Marzo de 2001. Una página en inglés.

-Mejores del 82 según la revista KERRANG nº 33 publicada en diciembre de 1982

Cronologia

 .::BARON ROJO: “Volumen Brutal”::.

– Incomunicación     – Los Rockeros van al Infierno     – Dame la oportunidad      – Son como hormigas     – Las flores del mal     – Resistiré –     Satánico plan (Volumen brutal)     – Concierto para ellos     – Hermano del Rock & Roll     – El Barón vuela sobre InglaterraArmando de Castro: Guitarra solista y rítmica, coros, voz .      Carlos de Castro: Guitarra solista y rítmica, coros, voz .   José Luis Campuzano: Bajo, coros, voz .   Hermes Calabria: Batería.  Mel Collins: Saxofón en Resistiré. Colin Towns: Teclado en Concierto para ellos.   Bob Broglia: Ingeniero de Sonido  Vicente Mariskal Romero: Productor

ESTE ARTICULO SE COMPLETA CON UN DOSSIER DE PRENSA. LA FORMA DE CONSEGUIRLO Y SU CONTENIDO, ESTÁN RESEÑADOS AL FINAL DEL TEXTO.

Me va a resultar difícil no personalizar la reseña de este disco. Normalmente, intento ponerme lo más en medio posible al escribir, porque pienso que a nadie le interesa mi opinión, si no que lo que verdaderamente cuenta son los datos,  la información, el cómo, el porqué. Sin embargo “Volumen Brutal”  no es ‘otro disco más’, es ni más ni menos que ‘la puerta’. Una puerta que crucé hace veintinueve años, cuando tenía trece y que condicionó

La culpable de todo!

algunos de los aspectos más importantes de mi vida. En fin, creo que eso tiene cierta importancia, en mi humilde opinión. De todo ello te das cuenta con el paso del tiempo, es entonces cuando ves que muchos de los movimientos que hiciste, las amistades, las actitudes etc. estuvieron ligadas a algo que empezó con una simple cinta editada por Chapa Discos.

Fue el Día de Reyes de 1983 cuando mi hermana me regaló aquel casete. No recuerdo las veces que la escuché aquel día, acababa una cara y ponía la otra para luego volver a empezar, y es que aquellos cuatro tipos, literalmente, me habían volado la cabeza. Como a la mayoría de los de nuestra generación, el programa de TVE Aplauso, me los descubrió algún sábado por tarde con un playback de “Con Botas Sucias”, y fue a partir de entonces que intentaba saber algo más sobre ellos, escucharlos en la radio o volver a verlos algún día. La información se limitaba a poco más que el Boletín Discoplay (donde nunca compraba nada) y ni la radio ni la televisión satisfacía ni de lejos las expectativas pero de una forma u otra, conocimos al grupo y asumimos que había una banda de rock española rompiendo con todo.

Efectivamente, con su debut “Larga vida al rock and roll” BARON ROJO  habían alcanzado una posición como nunca antes un grupo de rock en nuestro país. Ni los más veteranos, caso de SMASH o STORM, ni otros con los que compartían época como LEÑO o ÑU, habían llegado tan lejos, y no era cuestión de desaprovechar la inercia de aquella bola de nieve que se había puesto a rodar. Finalizada la gira de presentación de su debut, había llegado el momento de darle continuidad.

Los segundos discos, por regla general, suelen definir la trayectoria en el futuro de los grupos. Pensemos que para su primer álbum, la banda había tenido tiempo suficiente para desarrollar su creatividad y escribir las canciones. No había tenido ninguna presión, ni había estado en la carretera durante tanto tiempo como para que eso interrumpiese el proceso de escritura. Sin embargo, para el segundo trabajo, contaron con el plazo de un año,  durante el cual tuvieron que escribir material suficiente amén de cumplir con una gira de presentación para su disco de debut, que (afortunadamente) fue más larga de lo previsto. De hecho BARON ROJO fue, junto a LEÑO, ALAMEDA y MEDINA AZAHARA, la formación español a de rock  que más galas firmó en verano de 1981.

En resumen, BARON ROJO tenía ante sí el reto de garantizarse un  futuro en el mundo de la música, y con “Volumen Brutal” cumplieron de largo. El proceso de escritura tuvo lugar entre Octubre y Noviembre de 1981, justo al finalizar la gira de presentación de “Larga Vida al r’n’r” que terminaba el 4 de Octubre. Durante apenas un mes, la banda se encerró en su local de ensayo para terminar de perfilar las ideas que habían preparado en los pocos ratos muertos de su gira. Fue un tiempo aprovechado al máximo, con noches sin dormir y fines de semana dedicados en cuerpo y alma a aquellas canciones. El objetivo principal era llegar al estudio con el trabajo lo más adelantado posible. Las razones eran muy sencillas, y no obedecían si no al empeño en aprovechar el limitado presupuesto con el que contaban para la apuesta tan fuerte que habían decidido hacer.  Cabe preguntarse por qué disponían de tan escaso margen cuando habían vendido  tantas copias de su anterior trabajo… la respuesta es sencilla: el nuevo material tenía tal nivel que merecía tratarse desde una perspectiva diferente a su primer trabajo. Por decirlo de algún modo,  había que ampliar las miras para con el grupo.

Vicente Romero, productor, manager y quién sabe cuántas cosas más, proyectó una estrategia muy inteligente con la que se trataba de cubrir tres flancos a la vez.  BARON ROJO viajarían a Inglaterra para grabar su nuevo disco, lo cual sería un aval en sí mismo. Al mismo tiempo actuarían en dicho país, con el consiguiente prestigio que eso supondría, y por último intentarían conseguir que alguna compañía comprase la licencia de edición de los discos del grupo para otros países. Estos tres puntos encerraban una apuesta a todo o nada. Podrían acertar y volver a España con el orgullo de haber hecho algo inédito en el panorama del heavy metal español, o por el contrario, patinar en el intento y tener que ponerse de perfil, disimulando para el resto de sus días.

Armando enel Marquee con su mítica camiseta de BLACKFOOT

Con el visto bueno de Antonio Ortega, director por aquel entonces de la compañía Zafiro, y el apoyo del promotor Robert Mills como contacto en el Reino Unido, la rueda empezó a girar. En honor a la verdad hay que decir que la citada rueda  estaba preparada desde hacía algún tiempo, exactamente desde Marzo de 1979, fecha en la que Ian Gillan había ofertado los servicios de sus recién adquiridos estudios a Vicente Romero durante una de sus actuaciones en España con la banda GILLAN.  Romero ató cabos y entre todos decidieron que los Kingsway Recorders colmaban, al menos en parte, las pretensiones de la banda. No se trataba de los  estudios de grabación más avanzados, de hecho en España había varios que, a nivel técnico,  eran bastante mejores, pero tenían a  su favor el estar en manos de un personal extraordinariamente cualificado que respiraba rock por cada poro de la piel. No en vano, aquellas paredes habían albergado en el pasado artistas tan míticos como WISHBONE ASH, AXIS POINT, JEFF BECK o el propio GILLAN. La propia banda lo dejó claro a la revista KERRANG  en una pequeña entrevista publicada en Agosto de 1982:

“La razón principal fue que eran  propiedad de Ian Gillan y, tanto en solitario como con DEEP PURPL, él ha sido una gran influencia para todos nosotros. También hay que tener en cuneta que el estudio es una leyenda en el campo del rock  duro, muchos nombres famosos han usado sus instalaciones, como Jimi Hendrix.”

Así las cosas, durante el mes de Noviembre de 1981, BARON ROJO graban su segundo disco en los citados estudios, bajo  la producción de Vicente Romero y la dirección Bob Broglia, quien había estampado su firma en diferentes discos de UK SUBS, SAMSON, o GILLAN entre otros.  El repertorio consta de diez canciones, las cuales (exceptuando la instrumental “El Barón vuela sobre Inglaterra” que viene firmada por el grupo al completo) están muy repartidas entre los dos mundos que daban vida al grupo, es decir, por una parte figura la firma de los hermanos de Castro en aquellos temas donde las guitarras brillan con mayor intensidad. Me refiero, por ejemplo, a los fraseados de “Las flores del mal” , riffs absolutamente intensos como los de “Incomunicación” y “Resistiré” o los brillantísimos slide que coronan la parte instrumental de “Satánico plan ( Volumen brutal)” o “Dame la oportunidad”.   Mientras, por otro lado podríamos hablar de otro grupo de canciones más orientadas a la melodía, temas, por así decirlo, más comerciales, escritos para ser recordados con mayor facilidad, en los que aparece principalmente la firma de Campuzano.  Con la mano en el corazón, reconozcamos que la mayoría de nosotros aprendió a tararear “Los rockeros van al infierno” o “Concierto para ellos” mucho antes que “Hermano del rock and roll”. En esto precisamente reside parte de la grandeza del disco, porque no está al alcance de cualquiera mezclar estilos tan diferentes entre sí , consiguiendo al final un resultado tan compacto como el que ellos lograron. Incluso Howard Johnson periodista de Kerrang destacaba ese punto:

“Más importante (…que el hecho de cantar en español…) es la combinación que BARON ROJO  consigue al mezclar melodías con sabor americano y la dureza del sonido inglés. Ellos toman lo mejor de ambos mundos!.”

Sherpa dándolo todo.

Al margen de gustos, estilos, formas y maneras, creo que en “Volumen Brutal “cabe destacar  también el plano lírico. Las letras que nos bridaban canción tras canción, eran un aspecto muy destacable en la banda, ya que conservaban las virtudes de otras bandas españolas más veteranas, como ASFALTO o TOPO (si cabe la distinción). Tenían un componente importante de conciencia de clase y de denuncia social en una época que, si la viviste, recordarás como de tránsito e incertidumbre. Por aquel entonces, no cabía  hablar sobre flores (a no ser que fuesen las del mal) sino más bien sobre ortigas, sobre lo amargo de una sociedad que no ponía fácil nada sin lucha. Así, es lógico que letras como las de “Son como hormigas” (ensalzada incluso por Bruce Dickinson), “Incomunicación” o “Resistiré” escrita en el último minuto, tuviesen una acogida sin ambages. Es en este plano donde cobra protagonismo el ‘quinto barón’ o, mejor dicho la baronesa. Carolina Cortés merece una especial mención merced a su aportación en las letras de la mitad de canciones de “Volumen Brutal” así como en la traducción al inglés de todo el repertorio. Como comentamos al principio, la jugada de grabar en Inglaterra buscaba una carambola a tres bandas, que incluía la edición del disco en Europa a través de una compañía que comprase y explotase los derechos del disco.  Kamaflage fue el nombre del sello que consiguió al grupo. No pasaba de ser una pequeña compañía nacida en 1981 al calor de la N.W.o.B.H.M., pero hubiese podido gestionar bien a BARON ROJO, dado que en su cartera había nombres como  TANK, BERNIE TORME o TYTAN. Al mismo tiempo, RCA Victor, consiguió la licencia para Japón y posteriormente, la compañía belga Mausoleum se hizo con los derechos de BARON ROJO para Europa, editando todos sus discos hasta ‘Barón al rojo vivo’… pero no nos adelantemos y volvamos a “Volumen Brutal”.

En Londres, cuando no existían los móvlies.

La lista de músicos ‘asociados’ al disco, es larga y enormemente interesante, y por tanto digna de mención. En primer lugar, las colaboraciones que quedaron registradas, vienen firmadas por el teclista Colin Towns y el saxofonista Mel Collins. Se barajó la posibilidad de que fuese el mismísimo Jon Lord el que pusiese su grano de arena en el álbum, y solo el hecho de estar grabando en aquel momento  su álbum ‘Before I forget’ lo impidió. Sin embargo, CollinTowns, de la banda de Ian Gillan , sí estaba disponible y fue contratado para el trabajo en los propios estudios. Su talento hizo posible que de poco más que una improvisación surgiese un apoyo para la canción “Concierto para ellos” sin el que hoy parece imposible imaginar la canción. Sherpa para HUSH magazine:

“Básicamente le contratamos, se colocó el teclado encima de una silla, le dijimos los acordes, escuchó un poco la cinta con la canción y en un momento metió su parte. Una introducción muy bonita, muestra de su clase y su buen hacer.”

Mell Collins, era el saxofonista de la banda progresiva KING CRIMSON aunque su currículo incluía nombre como Eric Clapton o los mismísimos ROLLING STONES,  y con su aportación al disco ocurre lo mismo que con la de Towns. Hoy día es difícil imaginar “Son como hormigas” sin el legendario solo de saxofón que la corona. Armando de Castro para POPULAR1:

Mel Colins en sus tiempos con GILLAN.

Hubo otros músicos que estuvieron vinculados al grupo en las sesiones de grabación o durante la mini gira y cuya presencia en las fotos que adornaban los reportajes de la prensa de aquel entonces, nos deslumbraba. Apenas conocíamos a UFO o al M.S.G., pero ver fotografías del (para nosotros) mítico Michael Schenker, acompañando a BARON ROJO sobre el escenario durante una de las actuaciones, era un lujo.  Schenker entró en contacto con ellos durante uno de los shows que la banda dio en aquellas tierras, en el GREYHOUND, en 175 Fulham Palace, donde Michael Schenker hizo con ellos una jam interpretando el clásico ‘Crossroads’. Michael, vestido con vaqueros y camisa blanca, utilizó la Flying V de Armando, lo que dejó a Carlos como cantante y a su hermano tocando  su Startocaster color madera.

Bruce Dickinson fue otro de los músicos, cuya presencia al lado de BARON ROJO tuvo un importantísimo eco.  Dickinson se había convertido en el frontman de IRON MAIDEN hacía poco tiempo (de hecho BARON ROJO al completo habían acudido al Rainbow Theatre de Londres el día 15 de aquel mes, para ver su debut como cantante de IRON MAIDEN)  y fue invitado por Robert Mills a ir también al Greyhound, donde tras conocer al grupo en los camerinos, subió al escenario a acompañar al grupo en una pequeña jam. La aportación de Dickinson trascendió las tablas del mohoso pub, ya que también participó en la traducción de las letras al inglés, como hemos comentado, para la edición británica.

Menos conocida en su día fue la presencia del fallecido Paul Samson o Jim McCartny, batería de YARDBIRDS,  quienes tocaron con los barones sobre el escenario del Marquee. Aquellos shows fueron una verdadera fiesta de la que participaban tanto  los músicos invitados por Robert Mills como otros que aparecían de manera espontánea,  como el guitarra de HAWKWIND. También estuvo allí John Sloman, ex URIAH HEEP, quien había pasado por el estudio llegando a grabar algunas versiones en plan informal (se especuló con su posible participación en una hipotética versión inglesa del grupo, pero al parecer todo se limita al terreno de los rumores).

Más allá de conseguir el pleno al quince en todos los objetivos  que llevaban planeados en la invasión a tierras británicas, BARON ROJO tuvieron varios añadidos. Durante la gira del disco, pudieron presumir de formar parte del cartel del festival de Reading en 1983, como es de sobra conocido, así como de abrir para HAWKWIND a lo largo y ancho del Reino Unido.  Por lo que se refiere a nuestro país, las galas fueron innumerables y se alargaron en dos giras, la de verano y la de NAvidad, teniendo como teloneros a STRAY y TANK. No voy a extenderme en el asunto porque de todo ello tienes cumplida información del tour en esta misma web, y puedes acceder a ella PINCHANDO AQUÍ. Sin embargo en ese artículo no se habla tanto de la presencia de BARON ROJO en los medios… o mejor dicho, en EL MEDIO.

Si tienes alrededor de los 20 supongo que te costará imaginarte una televisión en la que solo había dos canales, y que encima no emitían durante todo el día. Bueno, pues eso ocurría en 1982 en España, donde no había ni Quatro, ni Sexta, ni Telecinco ni Antena3 , ni autonómicas ni nada que se le pareciese.  No digo que eso fuera mejor o peor, ni siquiera que fuese  bueno o malo, simplemente lo señalo para recalcar que el hecho de aparecer en televisión en aquellos tiempos tenía muchísimo más peso y era infinitamente más difícil que ahora. En resumen, para hacer televisión había que tener nivel.

Los Barones arrasando en los charts de POPULAR 1 de 1982. El heavy metal en su momento dorado (Popular1 ni siquiera era una revista de heavy metal, recuérdalo).

Adriana Ozores presentando al mítico barón un lejano 1º de Mayo en APLAUSO.

En Marzo aparecen en el legendario programa APLAUSO, en uno de aquellos añorados sábados por la tarde en el que el heavy metal compartía espacio con el bocata de Nocilla, es decir,  después de ver el correspondiente episodio de “Erase una vez el espacio” ahí teníamos a aquellos rockeros volándonos la cabeza. Repiten el 1º de Mayo, fiesta del Trabajo también en APLAUSO, pero dentro de un programa dedicado especialmente al heavy metal. Para ser sincero, yo no recuerdo haberlo visto en su día, pero sobre el plató de RTE participaron ni más ni menos que VAN HALEN, TED NUGENT , OBUS, MEAT  LOAF o THIN LIZZY en playback, eso sí (BARON ROJO, hicieron uno de “Los rockeros van al infierno”). Afortunadamente, ese programa fue rescatado de los archivos y re-emitido en  los especiales del 50 aniversario del ente. Posteriormente, el dos de Julio de 1982, aparecen en Cultural82, un programa-concurso en el que nuestros barones participan junto a NACHA POP o la ORQUESTA MONDRAGON entre otros, en el Pabellón del Real Madrid. Poco después, el 3 de Octubre, participan en el mítico MUSICAL EXPRESS de Angel Casas una vez más con entrevista incluida. Por lo que respecta a la radio, BARON ROJO tuvo una espectacular acogida en el que fue (y posiblemente sigue siendo) el programa musical más emblemático en nuestro país, “Los 40 Principales”. Llegaron al número 1 con “Los rockeros van al infierno”, manteniéndose durante dos semanas y resistiéndose a desaparecer ocupando el segundo puesto durante otras dos. Con “Resistiré” alcanzaron el sexto lugar algunos meses después, en septiembre de 1982. Fueron tiempos en los que  BARON ROJO lideraron el ranking de artista más contratado de la escena rock en España, solo por detrás de un Miguel Rios que editaba nada menos que “Rock & Rios”.

En fin, poco queda por decir de este disco que no se haya dicho ya (no me refiero a este artículo, si no en todas partes), de manera que parece este un buen momento para dejarlo. Seguir hablando de giras frustradas abriendo para WHITESNAKE o AC/DC, giras en Japón que nunca llegaron a realizarse y todo el cúmulo de incompetencias en que se convirtió la gestión de la compañía, no sirve de nada ya. Solo para alimentar un resentimiento que, en mi humilde opinión, debería estar alejado de lo que este grupo, y más concretamente, este álbum, deben trasmitir. En fin, lejos queda ya aquel día de Reyes de 1983 pero estoy convencido de que somos miles los que, igual que entonces vivimos con desbordante intensidad cada acorde y cada frase en el disco, hoy se nos siguen moviendo los pies cada vez que escuchamos “Satánico Plan”.

Miguel.Asturias

.::DOSSIER::.

Se trata de un dosier de prensa con artículos, reportajes o entrevistas aparecidas en la prensa de la época y relacionadas como es lógico con BARON ROJO y su álbum “Volumen Brutal”.  Algunos se repiten respecto al artículo “El barón voló sobre Europa”, pero hay muchos que son nuevos. Tienetypicf Formel 53 páginas y están repartidas como se detalla más abajo. El archivo está en formato PDF y se encuentra alojado en Megaupload para su descarga.

Para conseguirlo debes escribir en este blog y compartir tus sentimientos hacia el disco y la banda. Qué significo para ti y como viviste aquellos años ( en el caso de que los vivieses)…e n fin, como siempre, lo que se te ocurra.

CONTENIDO.

-Artículo entrevista de los conciertos y grabación de “Volumen Brutal” en Londres aparecido en POPULAR1 Nº103, Enero 1982.  Cuatro páginas. En español.

-Presentación banda   publicada en KERRANG UK nº 08 durante Febrero de 1982. Una página en inglés.

-. Entrevista publicada en ROCK ESPEZIAL nº 8 durante Abril de 1982. 3 páginas en español.

-Reseña show Pabellón Real Madrid  publicada en KERRANG UK nº 14 durante Abril de 1982. Una página en inglés.

– Reseña del álbum publicada en POPULAR1 nº 107durante  Mayo de 1982. Una página en español.

-Reportaje dedicado al grupo publicada en KERRANG UK nº 17 durante Junio de 1982. Una página en inglés

– Reseña del álbum publicada en KERRANG UK nº 19 durante Julio de 1982. Una página en inglés.

-POPULAR1 ESPECIAL READING 1982. Reseña del día 27, en el que actuaron BARON ROJO. 7 páginas.

-Reseña show READING’82  publicada en KERRANG UK nº 25 durante Septiembre de 1982. Tres páginas en inglés.

-Reseña show Marquee  publicada en KERRANG UK nº 31 durante Diciembre de 1982. Dos páginas en inglés.

-POSTER nº13. Bio-poster dedicado al grupo. 8 páginas.

-Entrevista publicada en KERRANG UK nº27 durante Octubre de 1982. Cinco páginas en inglés.

-POPULAR1 Nº113 Noviembre 1982. Entrevista show Reading. 2 páginas.

-Reseña de la colaboración nere Michael Schenker y BARON ROJO aparecida en KERRANG UK. Nº 24 en Diciembre de 1982. Una página en inglés

-POPULAR1-ESPA34-HARD ROCK ESPAÑOL. Artículo-entrevista sobre BARON ROJO, dentro de un especial de rock duro español. 7 páginas

-Recortes de prensa. Reseña de concierto publicada en ABC durante Diciembre de 1982. – Reseña de concierto publicada en ABC durante Marzo de 1982. Reseña de concierto publicada en ABC durante Julio de 1982. Una página en español.

CRONOLOGIA

.::MICHAEL SCHENKER GROUP:”Assault attack”::.

– Assault Attack – Rock You to the Ground – Dancer – Samurai – Desert Song – Broken Promises – Searching for a Reason – Ulcer

Michael Schenker – Guitarrista Graham Bonnet – Voz Martin Birch – Productor,Ingeniero Tommy Eyre – Teclados Benedict Tobias Fenner – Ingeniero Chris Glen – Bass, Guitarrista Ted McKenna – Batería Patrick Drouget – Ingeniero

ESTE ARTICULO SE COMPLETA CON UN DOSIER DE PRENSA, CUYO CONTENIDO Y FORMA DE CONSEGUIR ESTÁ RESEÑADO AL FINAL DEL POST.

IMPORTANTE!!!!! SI TIENES MATERIAL DE PRENSA QUE NO APARECE EN LA LISTA Y CREES QUE PODRÍA SERVIR PARA MEJORAR EL DOSIER , POR FAVOR, ESCRIBE UN CORREO A miangarri@gmail.com

Assault Attack” es la materialización del conocido dicho ‘lo que pudo ser y no fue’. ¿Dónde habría llegado este grupo con alguien de la talla de Graham Bonnet? ¿De qué otros trabajos hubiésemos podido disfrutar de no haberse roto la alianza entre el cantante y Michael Schenker? Eso nunca lo sabremos ya, es más, me daré por satisfecho si cuando termine de escribir esta reseña me he aclarado y he ayudado que te aclares sobre lo que ocurrió durante el período ‘Assault Attack’… en fin, vamos a intentarlo.

El tour inglés que M.S.G. tenía programado para la presentación de su álbum en directo “One night at Budokan” fue cualquier cosa menos tranquilo. Una serie de problemas, entre los que estaban el retorno de Michael a los viejos (malos) hábitos y la presión de los managers para que se produjesen cambios en la formación, derivó en constantes discusiones que a final de verano de 1981 terminó con Cozy ‘ el indomable’ Powell, mandando al alemán a paseo. Dicen que la discusión fue de tal calibre que Schenker terminó llorando. No sé hasta qué punto será verdad, pero una cosa parece cierta: Cozy Powell fuera de sí debía acojonar bastante.

Cozy 'Don't fuck with me' Powell La relación con el batería no terminó allí, pero quedo muy deteriorada en lo personal. Peor aún fue para Paul Raymond y Gary Barden, teclista y guitarra de apoyo el primero y cantante el segundo, quienes fueron fulminantemente despedidos por los managers. El asunto parece ser que tuvo más que ver con una situación financiera que hacía necesaria la presencia de un gran nombre en el nuevo disco. Digamos que la compañía quería hacer una inversión a doble o nada y se deshizo de Raymond y Gary Barden sin que, dicho sea de paso, Schenker mostrase una gran preocupación:

Schenker para Kerrang, Agosto de 1982: “No vi que nadie le echase. Se fue tras un acuerdo. Había llegado de la nada hasta lo más alto y quizá no pudo digerirlo del todo bien, la verdad es que no lo sé, nunca lo he analizado. Sucedió y punto. Desapareció y no me preocupé de otra cosa que no fuese buscar un reemplazo”.

Se barajaron muchos nombres, entre los que estaban nada menos que los de Robert Plant o David Coverdale, y también el de Graham Bonnet. El hecho de que Cozy fuese aun parte del grupo, ayudó a inclinar la balanza del lado de Bonnet. Entre Cozy y él había una sólida amistad, forjada en el tiempo que compartieron en RAINBOW. De hecho, el cantante había llegado a decir que cuando Cozy abandonó el grupo (tras el show en el festival MONSTERS OF ROCK de 1980), la permanencia en RAINBOW era un soberano aburrimiento. Luego Cozy tocó la batería en el álbum en solitario de Bonnet (‘Line up’, publicado en Noviembre de 1981) y en resumen, habían seguido manteniendo el contacto.

El interesado, es decir Graham Bonet, había quedado muy decepcionado con el citado álbum, ya que, a pesar de que contaba con la presencia de verdaderos tótem del hard rock ( el mencionado Cozy,  Micky Moody o Jon Lord entre otros) el resultado final estaba alejado de ese campo. Así las cosas, cuando Bonnet recibió la llamada de Cozy, le pareció una buena idea , ya que, aunque no estaba seguro de querer volver a ser parte de un grupo otra vez, tenía que volver a encontrase con el rock de nuevo y esta sería una oportunidad de oro. Así las cosas el nuevo M.S.G. ocupaba un estudio en el norte de Londres. Donde también ensayaban DEF LEPPARD y MADNESS. Comenzaron tocando algunas canciones de RAINBOW que fueron suficiente para ver que aquello era pura dinamita.

La formación quedaba por lo tanto completada… al menos la que se iba a poder ver sobre las tablas. La idea era que el grupo estaría formado por el cuarteto Schenker / Powell / Bonnet /Glenn y habría dos músicos más, que permanecerían detrás del escenario, sin que nadie pudiera verlos. Uno sería Andy Nye, un joven teclista , desconocido pero extremadamente competente y el otro era Steve Casey, roadie personal de Michael, que llevaba a su lado desde que se uniese a UFO diez años antes. Casey iba a hacer las veces de guitarra rítmico como apoyo a Schenker en directo.

Sin embargo, los hechos dieron la razón a un run run que estaba en boca de todo el mundo en la escena. David Coverdale estaba reformando WHITESNAKE y Ian Paice, que entonces era el batería iba a ser reemplazado. Quedó claro entonces quien iba a ser el ‘sustituto’. Da la impresión de que Cozy estaba decidido a abandonar a Schenker desde tiempo atrás pero no quería marcharse dando un portazo, y de ahí su papel determinante a la hora de convencer a Graham Bonnet.

De nuevo había un obstáculo que superar y de nuevo la solución llegó desde dentro. Chris Glenn había formado parte de la banda de Alex Harvey antes de firmar con M.S.G. y allí había compartido la base rítmica con un tipo que respondía por Ted McKenna . La cosa no fue sencilla, por las reticencias del batería. Hubo una especie de encuentro entre Michael Schneker y Ted en un bar del West End de Londres llamado ‘Funny Farm’ y allí programaron una jam . Michael Schenker:

“Fue un trabajo muy difícil, Chris tuvo que hablarle y hablarle y hablarle hasta que al final le convenció. Es muy enérgico con la batería y muy apasionado con su tarea. Donde quiera que haya que ensayar, allí lo tienes, le gusta el trabajo.”

Tan solo hubo un problema con Andy Nye, el teclista, que no entró al estudio, siendo sustituido por Tommy Eyre, de la banda de GREG LAKE… que era donde hasta entonces estaba también Ted McKenna. Parece ser que la ‘huida’ de Ted para cubrir a Cozy Powell, precipitó la ruptura del grupo de Greg y Eyre también se inclinó por el alemán (¿habíamos hablado de lío? Por algo era!!).

PREPARANDO EL ASALTO

Bien, finalmente, la banda entró a grabar en Abril de 1982 y repartió el trabajo en dos sitios. Por una parte, trabajaron en ‘Le Chateau’ un estudio situado en Heroueville, cerca de París, donde RAINBOW habían grabado su magistral “Long live rock and roll”. Es sabido que Ritchie Blackmore es un amante de ese tipo de edificaciones, justo al contrario que Graham Bonnet, quien ya había tenido problemas durante la grabación de ‘Down to Earth’. Tanto fue así, que solo la mitad de su trabajo se registró en este estudio, teniendo que trasladarse a los Musicland Studios en Múnich para terminar su trabajo, al tiempo que el resto de la banda grababa los overdubs.

La compañía había jugado como hemos dicho, un doble o nada, y no escatimó esfuerzos para sacar el disco adelante. De hecho apostó por alguien que en mi humilde opinión, fue determinante para que ‘Assault Attack’ haya quedado en la memoria colectiva como el trabajo más redondo de Michael Schenker: nada menos que Martin Birch como productor.

Hasta entonces, nadie había hecho justicia al guitarrista alemán en ese aspecto. Es más, hubo quien arruinó literalmente alguno de sus discos, como fue el caso de, Ron Nevison, quien destrozó la segunda entrega del alemán, llegando a ‘olvidarse’ de meter en la mezcla uno de los bombos de la batería de Cozy!!. Con esos antecedentes, y la incuestionable profesionalidad de Martin Birch, no es de extrañar que el resultado fuese magistral. El acostumbrado orden y equilibrio de los viejos trabajos de Birch estaba presente aquí también, recuperando el sabor añejo del hard rock, pero trasladándolo al plano que entonces mandaba, que era el del heavy metal.

Tampoco es que fuese complicado trabajando con aquel material.La mayor virtud que tiene este disco, es que cada cierto tiempo redescubres en él, momentos que quizá en otras ocasiones habían pasado desapercibidos, pero que de pronto reverdecen la escucha del álbum. Las primeras veces que lo oyes es inevitable fijar tu atención en los temas más llamativos, y quizá por ello “Assault Attack” fue colocado en primer lugar. Hay que ponerse en situación y pensar que cuando el álbum se publicó (Octubre de 1982), el heavy metal estaba en uno de sus mejores momentos, de manera que parece lógico que la alianza entre dos clásicos del hard rock (Schenker de UFO y Bonnet de RAINBOW) se afilase y nos ofreciese su lado más agresivo en primer lugar. Dicho sea de paso, fue la única canción que sobrevivió en el repertorio a lo largo del tiempo. Dicho esto, si creías que eso iba a ser una constante, has fallado. El siguiente tema gira 180º y se coloca en una posición cercana al blues, eso sí , extremadamente heavy, con un riff cadencioso sobre el que Graham desarrolla una magistral interpretación que da pie a “Dancer”, quizá el tema más importante del álbum.

Digo esto porque fue la canción sobre la que Chrisalys, la compañía, puso todo el peso. La banda necesitaba un hit en la radio de manera inmediata, cosa que hasta entonces, y después de dos años, no habían conseguido. Esta delicia de canción salió como single adelanto en varios formatos, de 7 y 12 pulgadas, incluidos vinilos transparentes y ‘picture disc’ para coleccionistas y se pondría a la venta el 29 de Agosto, justo el día en que M.S.G. cerraba el Festival de Reading de aquel año.En la cara B se incluía “Girl from Uptown” que era un descarte del LP. Bien, “Dancer”, como decía, es una de esas canciones que te entra de frente. Un sencillo tema cercano al pop y muy pegadizo, pero que sirve como ejemplo de la impresionante capacidad de Graham Bonnet como vocalista, no solo por como desarrolla su trabajo, si no por como lo ha escrito previamente. Las voces dobladas, el estilo, la elegancia de los coros que se hace a sí mismo justifican por sí solos su presencia en este disco. Ni que decir tiene que la estructura de la canción, el cómo está escrita, cómo se desarrolla… solo está al alcance de gente como Michael Schenker. En ese mismo plano tenemos la siguiente en la lista “Samurai”, más orientada al hard rock que la anterior pero para la que servirían todos los elogios que he dedicado a aquella. Hay un momento, a la salida del último estribillo, donde enlaza con la melodía que sirve para abrir la canción, que me pone los pelos de punta cada vez que la escucho, y han sido varios miles de veces!. En mi humilde opinión dicho tema estaría entre las cinco mejores canciones que el alemán ha escrito a lo largo de su dilatada carera.

Desert Song” abre la cara B del disco. Como seguramente recordarás, esta canción generó algunos comentarios, según los cuales Michael habría plagiado a su propio hermano, Rudolf Schenker, copiandoCoast to coast’ presente en el magistral ‘Lovedrive’. “Broken Promises” es una canción en la que Chris Glenn brilla con luz propia. El espectacular trabajo del bajista, apoyado por Ted McKenna tiene aquí un momento cumbre, pero hay que decir que a lo largo de todo el disco juega un papel notable y su presencia es infinitamente superior a la que tuvo en cualquier trabajo anterior. Hemos estado hablando de esto en el post de RAINBOW y de nuevo nos encontramos con que Martin Birch, producía el trabajo enfatizando al máximo la sección rítmica, algo de lo que también se beneficiaron otros bajistas como Neil Murray y muy especialmente, Steve Harris. La brillantísima instrumental ‘Ulcer’ cierra el disco dejándote con hambre de más. Siempre he pensado que estaría bien recopilar todas las piezas instrumentales que Schenker tiene en sus discos clásicos y hacer un CD con ellas, no sé porqué nunca me he decidido… cualquier día de estos, supongo.

LA NO-GIRA.

Abril de 1982 fue la fecha en que entraron a grabar como hemos dicho antes, y Octubre el mes en que se publicó el disco. Coincidiendo con esta salida a las tiendas, había programado un pequeño tour por Japón, como preludio a la gira inglesa que tendría lugar en Noviembre. Sin embargo antes de todo ello, había un show de fecha única, que pasaba por ser una importantísima fecha dentro de la carrera del guitarrista alemán: el M.S.G. sería cabeza de cartel el 29 de Agosto, tercer día del festival de Reading.

Por alguna razón aquella se convirtió en una fecha clave, (recordemos que el adelanto del álbum salía aquel día a la venta) era un objetivo inexcusable para Michael Schenker, de tal manera que la banda preparó un repertorio y lo ensayó. Con la voluntad de hacer las cosas bien, prepararon un concierto secreto, en el que figuraban con otro nombre y al que no dieron publicidad, ya que tomaron una fecha del programa que la Universidad de Sheffield desarrollaba como parte de una serie de actividades para desempleados. Se trataba simplemente de estar todos juntos sobre las tablas y hacer funcionar las canciones.

Dicho show tuvo lugar en el Salón Phoenix, dentro de la Sheffield Polythechnic, que a su vez era parte del Campus de la Universidad de dicha ciudad. El grave error que cometió la banda en mi humilde opinión, y visto desde fuera, fue estructurar el repertorio con canciones de los viejos trabajos de Schenker. Reconozco que era lógico, ya que el show de Reading tendría lugar dos meses antes de que el nuevo álbum viese la luz y no tiene mucho sentido celebrar ese concierto tocando canciones que nadie conocía, pero por otro lado debieron tener en cuenta que, lisa y llanamente, Graham no conocía ni un solo tema aparte de lo que había escrito, y aprender diecinueve canciones en dos semanas no es para cualquiera.

Para rematar el asunto, la banda llegó allí muy temprano y Graham se reencontró con un montón de viejos conocidos que habían sido invitados personalmente al show. Basta decir que hasta sus padres iban a estar allí. El caso es que Graham se fue de copas durante toda la tarde, mientras que los roadies preparaban un montón de ‘chuletas’ con las letras de las canciones, para pegarlas sobre la parte delantera del escenario, alrededor de los monitores. El problema era que el escenario era muy bajo. Apenas levantaba un metro, así que el público estaba apoyado en los monitores, y las hojas no tardaron en desaparecer. Como decía antes, aquel concierto era una actividad para desempleados, de manera que había todo tipo de gente y condición, con variedad de gustos musicales, pero a la cuarta canción, el sector rockero se vino arriba y todas las letras de las canciones empezaron a desaparecer, con la lógica entrada en pánico de Bonnet.

Añadámosle a eso que en la presentación de los músicos no se le ocurrió otra gracia que sacar al centro del escenario a Steve Casey, el roadie que hacía de apoyo a Schenker. Se suponía que Casey, sencillamente no existía, pero lejos de eso, fue puesto por Bonnet en medio del escenario y presentado por como “el hombre que toca los solos de que el alemán no puede hacer”.

¿Alguien en sus cabales es capaz de plantearse semejante humillación pública, a alguien como Michael Schenker.? Está claro que no, pero es que la cosa no quedo ahí. Cuando llegó el momento de tocar ‘Cry For the nations’, Bonnet la presentó diciendo: “ es un montón de mierda, pero tengo que cantarla para que no me despidan” (¡!). A partir de aquí, la gente empezó a abuchear al cantante, que un arrebato se bajó la cremallera de sus pantalones y… en fin, digamos que les enseño el sitio justo por donde se los pasaba a todos ellos…

No hizo falta que Bonet cantase ‘Cry of the Nations’ ni dejase de hacerlo. Rob Coooksey, manager del grupo saltó al escenario y no dejó que Bonnet terminase el concierto, si no que lo sacó de allí a patadas y se aseguró de ponerlo en el primer avión de vuelta a Los Angeles. No está mal para un primer concierto.

Lo cierto es que se han hecho muchos comentarios al respecto de aquel ‘acontecimiento’, unas veces achacándolo a la epilepsia que padece Graham Bonnet y otras veces al consumo de vaya usted a saber qué. Bueno, Graham no era ninguna monja, nadie del grupo lo era, y quien sabe, un exceso de alcohol, nervios y un convencimiento relativo de su estatus dentro del grupo se convirtieron en una mezcla explosiva que terminó con Graham Bonnet fuera del grupo el público presente con un palmo de narices, y sobre todo una pregunta flotando en el aire: ¿qué iba a pasar ahora con el álbum?… peor aún ¿qué iba a pasar con el festival de Reading, ???.

Recordemos que el show en Reading tuvo lugar el domingo 28 de Agosto, y el concierto del que estamos hablando se celebró el jueves anterior! Bie, todos sabemos ya como se solventó el problema, pero tratemos de imaginar el estado de shock de todo el personal involucrado.

Gary Barden, hombre para todo, fue el encargado de solucionar el entuerto. Lo cierto es que no había absolutamente nadie más indicado para hacerlo, pero imagino que recibió una buena compensación. Al fin y al cabo, tuvo que tragarse su orgullo y quedar en una situación un tanto humillante, ya que admitía públicamente su condición de segundo plato. Al menos tuvo el humor de salir a escena diciendo “Surprise, surprise!!” Sea como fuere, todo el asunto no pareció afectar la actuación de la banda al menos sobre el escenario. Fuera de él, la prensa reseñó el hecho de que nadie del grupo apareció en ningún momento. Todos estuvieron medidos en las caravanas que hacían de camerinos hasta el segundo antes de subir a escena y volvieron a ellas un segundo después de terminar su actuación. Supongo que intentaban evitar preguntas incómodas…

Pocos días después, el 4 de septiembre, la banda, con Andy Nye ya en los teclados, formaba parte del Golden Summer Night Festival en Frankfurt y llegaban al acuerdo de que Gary Barden volviese ala banda. A un mes de publicarse el disco, hubo un intento de que el nuevo – viejo cantante grabase su voz sobre las pistas de Graham Bonnet. Incluso se dice que hay una versión dels ingle “Dancer” terminada, pero parece ser que el contrato firmado lo hacía imposible, así que por suerte para nosotros “Assault Attack” finalmente vio la luz en Octubre de 1982, con aquel enigmático mensaje en los créditos:
“Agradecimientos especiales a Cozy Powell por el pasado y a Gary Barden por el futuro”

En su momento nos pareció extraño, pero ahora lo entendemos todo… o casi.

Miguel.Asturias

DOSIER ‘ASSAULT ATACK’

Recopilación de artículos, reseñas y entrevistas publicados en la prensa musical de varios países, en relación con Michael Schenker y su álbum “Assault Attack” . Para conseguirlo debes escribir un post comentando tu parecer sobre el disco, el grupo en general o cualquier cosa que se te ocurra, siempre y cuando guarde relación con la banda . Recibirás a vuelta de correo un enlace para descargar el dosier.
Si tienes material de prensa que no aparezca aquí y quieres colaborar en mejorar el dosier, por favor escribe a miangarri@gmail.com

– Entrevista a Michael Schenker y Graham Bonnet en KERRANG nº 23 publicada en Septiembre de 1982. Cinco páginas en inglés.

– Entrevista a Gary Barden en KERRANG nº 29 publicada en Noviembre de 1982. Dos páginas en inglés.

– Artículo Paul Raymond Gary Barden en KERRANG nº 13 publicada en Abril de 1982. Dos páginas en inglés.

– Reseña single “Dancer” publicada en KERRANG nº 24 durante septiembre de 1982. Una página en inglés.

– Entrevista a Graham Bonnet en METAL FURY 07 publicada en verano de 1982. Dos páginas en inglés.

-Reseña actuación Reading publicada en POPULAR1 Espacial, siete páginas en español.

-Reseña actuación Reading publicada en KERRANG 025, dos páginas en inglés.

-Reseña álbum publicada en KERRANG 027, Octubre de 1982, una página en inglés

-Reseña álbum publicada en POPULAR1 117, Marzo de 1983, una página en español.

– etc…