ARTWORK

[BLACK SABBATH, el arte en negro]

Bueno, hoy vamos a salirnos un poco de la línea habitual hablando sobre arte y utilizando por lo tanto los ojos en lugar de los oídos. Para ello he recopilado extractos de mi libro sobre BLACK SABBATH uniéndolos todos coon el nexo xomún de las portadas de sus discos. Reconozco que estos artículos son los que tienen menos aceptación si lo medimos por el número de comentarios, pero la verdad, si no vamos a salir de hablar sobre lo bueno que era “British Steel” y la caña que tenía “Master of Puppets“, apañados vamos.  Haciendo algunas comparaciones, BLACK SABBATH es quizá el grupo que más ha cuidado ese aspecto durante más tiempo seguido. Hay otras bandas con portadas magistrales, como es el caso de RAINBOW o THIN LIZZY, pero que tienen otras tan catastróficas que ensombrecen a las buenas. Sin embargo, sacando la media, las de Iommi y compañía se llevan la palma, quizá no por bonitas, pero sí por sus curiosidades, su significado y el sinfín de leyendas y pequeñas historias que las rodea.

Sí es verdad, que a partir de mediados los ochenta, perdieron todo su atractivo de golpe y porrazo, y no pasaron de ser portadas buenas, pero sin ‘chicha’, al igual que los discos que envolvían, pero las que crearon entre 1969 y 1983 tienen un impacto visual, que sumado a las historias del grupo se convirtieron en un imán irresistible para un público ávido de sensaciones intensas. Si te apetece comentar cual es tu preferida, o desvelar algún secreto que falta por aquí, o lo que te apetezca comentar, será un placer conocer tu opinión.

 

[BLACK SABBATH, 1970]

Aunque cada una de ellas tiene su atractivo particular, la que todos recordamos es la del primer álbum, quizá la más tenebrosa e inquietante de la historia no ya de BLACK SABBATH si no de todo el rock and roll. Una obra maestra hecha fotografía, que al margen de su innegable valor artístico, cumplió una eficaz función publicitaria al rodearse de un halo de misterio que hacía más atractivo el producto que contenía. Sólo hay que tomar la portada en las manos y dejar volar la imaginación. Aquella mujer de mirada muerta que aparecía en medio de un paisaje decadente como pocos, parecía estar sugiriendo que la acompañases dentro de aquella casa abandonada, con Dios sabe qué intenciones.

En fin, lo cierto es que la realidad era muy diferente. Lo que parecía una vieja casa en ruinas dentro de un paisaje desolado, es un enclave turístico visitado por miles de personas cada año: un molino llamado Mapledurham Watermill situado, en el pueblo del mismoel origen de todo mal nombre dentro del condado de Oxfordshire, en medio de una maravillosa arboleda a orillas del río Támesis. Es el último de los molinos de agua que sigue en funcionamiento, aunque solo como atracción turística.

El encargado de convertir aquella maravilla de la naturaleza en una fotografía que huele a moho y putrefacción fue el fotógrafo Marcus Keef. Keef trabajó durante los años sesenta y setenta para sellos clásicos del rock británico como Paramount, Neon y obviamente, Vertigo, diseñando trabajos históricos como “Valentyne Suite” de COLOSSEUM o los debuts (curiosamente, muchas de las obras que hizo eran las primeras grabadas por los grupos) de SPRING , AFFINITY o INDIAN SUMMER entre otros muchos. Su estilo se basa en la imagen granulada y el uso de colores alterados que difuminan y enrarecen los entornos fotografiados, así como las personas y objetos que en ellos aparecen, tal es el caso del debut de Iommi y compañía.

Otra de las técnicas que solía usar era colocar imágenes en negativo sobre las originales, dando una alta expresividad a la fotografía, como ocurre con la mujer de esta portada, la cual, tras ser tratada por su particular técnica parece un maniquí impersonal, distante y amenazador. No tardaron en aparecer los rumores y especulaciones sobre aquel personaje, no sólo sobre lo que representaba, sino también sobre su identidad, llegando a decirse que se trataba de la primera mujer de Ozzy. Ignoro qué pensaría la sufrida señora al respecto, pero en cualquier caso, parece que se trataba de una simple modelo que posó, cobró y se largó. También era falsa la leyenda de que la fotografía se había hecho sólo al molino, pero al revelarla, aquella mujer apareció allí, pero nadie puede negar que eso era lo que a uno le gustaba imaginar…

En la edición original, la portada era doble, y al abrirla mostraba un fondo negro en cuya parte izquierda tenía una ilustración del logo de la banda. En la parte derecha aparecía un dibujo de una cruz invertida, en cuyo interior estaba escrito un poema que se ha dado en llamar “Still falls the rain”, en el que se hacía una descripción de un paisaje macabro e inquietante en perfecta sintonía con la foto de portada. Ese texto  evoca el silencio de cementerio, solo roto por el lejano tañir de las campanas, formando así un morboso triángulo  entre la cubierta, el poema y la atmósfera que envuelve al conjunto de las canciones. Los primeros sorprendidos por la inclusión de aquella oda siniestra fueron los miembros del grupo, a los que en ningún momento se preguntó ni informó sobre el poema ni  la cruz. Todo fue idea de la compañía, la cual dio instrucciones al autor de la portada, Markus Keff, para hacer algo extremadamente lúgubre, objetivo que cumplió sin la menor duda.

[PARANOID, 1970]

Todo lo que habían ganado con la primera entrega, lo perdieron con la segunda…. o quizá no, ya que aunque tardamos mucho en enterarnos, la portada de “Paranoid” ¡tiene sentido! : En fin, seguramente te habrás preguntado alguna vez qué diantre tienen que ver la fotografía de esa cubierta con el título del disco. Diremos por delante que nada en absoluto. Como puedes ver, el arte gráfico consiste en una especie de guerrero que con una espada en una mano y un escudo en la otra, sale de entre unos árboles en medio de la oscuridad dispuesto a rebanar cabezas. Su imagen estaba totalmente distorsionada y superpuesta sobre otras tomas del mismo soldado y, al igual que en su anterior trabajo, Keef, que repitió como fotógrafo, jugó con los colores distorsionándolos. La contraportada pertenecía a la misma sesión, es decir, se trataba del mismo soldado, en el mismo paisaje pero con distinta pose.

En principio, uno podría pensar que, al estar la imagen alterada y los colores distorsionados, el título de “Paranoid” podría guardar relación con las visiones producidas por la locura o algo por el estilo, pero no era así. El álbum en realidad iba a llevar el nombre de otra de las canciones, “War Pigs”, cuya letra giraba en torno a la guerra de Vietnam, que estaba en proceso por entonces. Vertigo encargó el artwork a Markus y él diseñó el trabajo que todos conocemos con la aprobación de banda y compañía discográfica.  Todo parecía ir sobre ruedas y el grupo estaba preparado para embarcarse en su primera gira por Estados Unidos pero  Warner, que llevaba los asuntos de BLACK SABBATH en aquel país, puso tantas objeciones al uso de aquel título que no tuvieron otra alternativa que terminar cambiándolo. La guerra de Vietnam  era una herida por la que aquella nación no dejaba de sangrar y editar un disco que se titulase “Los cerdos de la guerra” no iba a ayudar a que la banda se hiciese popular, de manera que el peso del dólar fue mayor que el de los argumentos de la banda y el disco se tituló “Paranoid”, que era el primer single que iba a extraerse de aquel disco. La portada sin embargo no se modificó, ya que había poco tiempo disponible y mucho dinero empleado ya en ella por lo que finalmente todo quedó como lo habían dejado.

[MASTERS OF REALITY, 1971]


El tercer álbum de la banda, “Masters of reality” (1971), fue obra de un equipo que trabajaba para Vertigo ( entre otras compañías) y que firmaba bajo el nombre de “Bloomsbury Group”. En ninguna parte de la portada  se especifica el nombre de ningún artista concreto, si no el del equipo, pero es muy posible que  el diseñador fuese Geoff Halpin, ya que él era el especialista en rótulos. Halpin ha dejado testimonio de su talento en infinidad de portadas para  grupos tan dispares como THE BOOMTOWN RATS, DIRE STRAITS, SQUEEZE, ELTON JOHN, NEW YORK DOLLS o JETHRO TULL , encargándose principalmente del del diseño de logos, y todo lo relacionado con tipografía, así que, teniendo en cuenta cómo es la portada de este disco, podamos pensar en él como autor del trabajo.  En principio no se puede decir que esta sea la mejor portada del grupo, pero por alguna razón, Iommi y compañía quedaron muy contentos del resultado, como prueba el hecho de que lo han utilizado hasta antes de ayer y que además, el equipo gráfico repitió en muchos de los posteriores trabajos de los SABS. Como curiosidad, resta decir que en las primeras ediciones del álbum, se incluía un poster gigante ilustrado con una fotografía de Markus Kieff que puedes ver a la derecha. Lo curioso del asunto es que  en algunas ediciones2 del single “Iron Man”, extraído de su anterior disco viene con una portada cuya foto pertenece ala misma sesión de la que ilustró el poster. En cualquier caso, mantiene el tono inquietante que hizo famoso al artista.

[VOL.4, 1972]

Con el menor esfuerzo posible, creando la portada más simple del planeta y por si fuera poco repitiéndola en la contraportada los de “Bloomsbury Group” consiguieron crear un icono. Sí, el arte de “Vol.4” ha sido reinventado y fusilado en incontables ocasiones por grupos de estilos totalmente dispares. Desde el jazz experimental de los italianos BRON Y AUR , a los “talk-shows” del humorista norteamericano Jim Florence que parodia la portada del álbum en su “Terrorizing Telemarketers, Vol. 4”, pasando por una serie de grabaciones que bajo el nombre de LONGMONT POTION CASTLE recogen conversaciones telefónicas y mensajes de contestador,  cuya trascendencia no va  más allá del bizarro afán de notoriedad de algunas personas.

También la escena más extrema del metal hizo su particular homenaje al artwork de este disco utilizando la imaginería de esa portada en un ep que compartían los españoles MACHETAZO y los americanos ABCESS que se titulaba “Vol. R” y por último más en sintonía con la escena hard rock estarían SLEEP, banda stoner que publicó en 1992 el Ep “Vol2” donde rendían tributo a los SABS interpretando “Lord of this world”.

[SABBATH BLOODY SABBATH, 1973]

El arte gráfico del álbum está muy en sintonía con su contenido musical respecto a las anteriores entregas del grupo. Me explico. Tanto “Masters of reality” como  “Vol. 4” estaban presentados en carpetas con dibujos muy básicos y minimalistas, donde dominaban las fuentes tipográficas con mayor o menor alteración, una característica que encontramos también en las canciones que incluían. Eran temas directos y agresivos, muy en crudo por así decirlo, lo que también ocurría con las portadas. Esto cambió notablemente para “Sabbath bloody Sabbath”, un disco en el que la banda se empleó a fondo a la hora de escribir creando su obra más cercana al prog-rock. BLACK SABBATH  se volvieron ambiciosos en el terreno musical y, como es lógico, dotaron a aquel paquete de un envoltorio adecuado, merced a una ilustración en la cubierta y contracubierta infinitamente más elaborada que las dos anteriores.

Antes de echar un vistazo a la ilustración, terminar con The Bloomsbury Group, o mejor dicho Geoff Halpin, diciendo que aportó la tipografía que encabeza la portada y que, curiosamente, no es el logo de la banda, si no el título del álbum. Ahí precisamente encontramos el primer detalle curioso, y es que el nombre del grupo viene escrito en una fuente diminuta de color blanco que pasa desapercibido y que tengo mis dudas al respecto de que en realidad saliese en el diseño original. Muy posiblemente fuese un añadido de última hora exigido por la discográfica. En cualquier caso, la fuente tipográfica que Halpin aportó en esta cubierta sirvió después como inspiración para el logo del grupo en posteriores ediciones como “Sabotage”, el recopilatorio “We sold our souls to rock ‘ n’ roll” y el directo editado en 2002 “Past lives”.

En cuanto a las ilustraciones que cubren el trabajo tanto en su parte delantera como trasera, decir que se trata de un trabajo titulado “The rape of Christ”, igual que la demencial escena censurada del film “The Devils” de Ken Russell. Aunque podría decirse que guarda cierta relación, ignoro si la ilustración está basada directamente en dicha secuencia o es simple coincidencia. En cualquier caso, el autor de la portada y contraportada no es otro que Drew Struzan, quien se ha convertido en uno de los artistas más importantes (si no el que más) y requeridos del mundo del cine de gran presupuesto. Basta decir que Struzan es el artista fijo de George Lucas y Steven Spilberg, para hacernos una idea de por donde van los tiros. No obstante, la fama y reconocimiento internacional no llegó hasta 1977. Antes de eso, Struzan trabajaba para los legendarios estudios gráficos “Pacific Eye & Ear”, donde recibió encargos para ilustrar trabajos que muy posiblemente estén entre esos que tienes en tu estantería de discos como “Wellcome to my Nightmare” de ALICE COOPER, “Phoenix” de GRAND FUNK RAILROAD o “High on the Hog” de BLACK OAK ARKANSAS. Como decía, en 1977 su ayuda fue requerida por Charles White III, otro artista reconocido por su pericia con el aerógrafo. White tenía que terminar el cartel de una película de ciencia ficción que trataba de imperios y galaxias lejanas… Como seguramente has intuido, Drew creó parte del cartel de “La guerra de las galaxias”, llamando la atención de George Lucas, quien sirvió como trampolín a una carrera que se acerca a los 200 trabajos en carteles e ilustraciones publicitarias, libretos y demás material relacionado con el cine de alto presupuesto. Piensa que cuando ves las carátulas de la saga “Regreso al futuro”, “Harry Poter”, “Star Wars”, o “Indiana Jones”, estás viendo el trabajo del mismo tipo que creó la portada de “Sabbath Bloody Sabbath”.

Dicho trabajo nos presenta a un hombre en su lecho de muerte rodeado por media docena de seres que simbolizan distintas etapas de su vida, una vida llena de maldad que termina con el hombre asfixiado por una serpiente enroscada en su cuello y un par de ratas a punto de saltarle encima. El cabecero de la cama con una calavera y el 666, así como las patas del mueble convertidas en garras de afiladas uñas son un pequeño anticipo del infierno que le espera.

En la contraportada sin embargo, teníamos representado todo lo contrario. La placidez de un hombre que también vive sus últimos momentos pero lo hace rodeado de gente que le quiere y llora su muerte, mientras su cara muestra la expresión de quien ha sido una buena persona y no tiene nada de que arrepentirse. Dos leones a los pies de la cama, y  una especie de alas en el cabecero, coronado por un torso y unos brazos abiertos, como queriendo darle la bienvenida sustituyen a las ratas, serpientes y calaveras de la cubierta.

[SABOTAGE, 1975]

“Sabotage” fue un disco un tanto extraño. Sin ser delos más reconocidos tiene algunas de las mejores canciones del grupo, pero si es recordado por algo es por terminar convertido en el álbum donde empezó la cuesta abajo para BALCK SABBATH. Como no, a la portada no le falta su historia particular. En fin, seguramente no soy yo el único que se ha preguntado como es posible que los miembros del grupo (en especial Ozzy Osbourne y Bill Ward) apareciesen fotografiados con ese aspecto tan infame. Bien, el caso es que en un ramalazo de lucidedz, Bill Ward creyó que sería una buena idea basar la portada en un cuadro titulado “La Reproduction Interdite” del interesante artista belga Magritte, en el que una persona se mira a  un espejo dando la espalda al espectador, y el reflejo, en vez de devolvernos su cara y su parte frontal, nos devuelve la misma espalda.

La idea que había desarrollado el grupo al final, pasaba por una sesión fotográfica en las dependencias de un castillo, en las que cada miembro de la banda tendría un espejo con el que se haría el efecto que presenta la obra de Maigrett. Bien, el caso es que dejaron el asunto en manos de la compañía que a su vez designó a un estudio de fotografía para hacer el trabajo. Ni hubo pasillos, ni hubo castillo ni hubo nada, los músicos fueron citados en el estudio de fotografía, en pleno Soho londinense, y se les pidió que viniesen vestidos con la ropa de escena para hacer algunas pruebas.

El caso es que lo que se suponía que eran las dichas pruebas, finalmente sirvieron como fotografías definitivas, para horror de los miembros del grupo. Bill  y sus míticas mallas rojas (realmente, era lo que se ponía para tocar, ya que no quería que sus pantalones se enganchasen en los pedales de la batería), Geezer y su “bulto erótico” o Iommi, que harto de la sesión decidió sentarse y descansar un rato… ah! por no hablar del legendario kimono y las botas de plataforma que lucía Ozzy. Lo que habían elegido como imagen de un sabotaje (el reflejo invertido) terminó siendo un sabotaje en sí mismo.

[TECHNICAL ECSTASY, 1976]

En aquel momento de su carrera, cuando ya lo habían perdido prácticamente todo, los de Birmingham quisieron hacer cambios en su sonido, quizá buscando clarificar un futuro que cada día era más imprevisible. Todas esas intenciones se anunciaban desde la portada, un trabajo de la casa Hypnogsys. Esta mítica firma inglesa de diseño gráfico nació en 1968 de la alianza de Storm Thorgerson y Aubrey Powell a los que posteriormente se unió Peter Christopherson. La actividad creativa al final de la década de los  sesenta en Inglaterra era  enorme, lo que les sirvió para que sus trabajos ilustrasen las portadas de discos verdaderamente legendarios, aunque si hay que citar uno como el que les dio la fama fue “Dark Side of the Moon”. Antes de la legendaria portada de  PINK FLOYD, habían hecho otras para ese grupo, así como para WISHBONE ASH, WINGS o 10C.C. entre otros, pero fue a partir de esa, cuando se desbordaron las previsiones y su trabajo fue requerido por muchos de los mayores grupos del planeta.

El rock sinfónico y el prog-rock han sido los estilos cuyos artistas han encargado trabajos a Hypgnosis en mayor medida (ciertamente hay que decir que ambos estilos, el musical y el gráfico casan a la perfección), aunque las bandas hard rock también tienen una gran presencia en su catálogo, así LED ZEPPELIN, UFO, SCORPIONS, AC/DC, RAINBOW  o WISHBONE ASH son algunos de sus clientes.

Por lo que se refiere al álbum que nos ocupa, la portada está basada en una idea de Geezer Butler, que utilizando el estilo art decó  mostraba a dos robots practicando sexo. Una ilustración que desde luego sintonizaba perfectamente con el título del álbum pero que, a nadie se le escapaba, estaba a  años luz de lo que en anteriores cubiertas habían querido dar a entender. Parecía mentira que una portada como la del primer disco, con aquel espectro escudriñando desde un paisaje siniestro como pocos, fuese del mismo grupo que está con dos robots follando en una escalera….

[NEVER SAY DIE, 1979]

Puede que sea una portada luminosa, con colores vivos, un cielo radiante y lo que queramos , pero no puedo evitar ver en ella un halo realmente siniestro. El trabajo, que de nuevo firmaba la casa Hypgnosis, consiste en dos pilotos mirando fijamente detrás de su máscara con  su equipamiento, sus uniformes y sus rostros ocultos que nos vienen a decir que o vienen de la guerra o bien van a ella. Desde el cielo les contemplan imágenes difuminadas, las cuales se supone que pertenecen a las almas de otros pilotos muertos en combate, lo que da un punto más tenebroso.

Se comenta que cuando BLACK SABBATH se reunieron con los artistas para decidir el tema de la portada, se les ofreció esa posibilidad, pero también otra opción que era que en vez de los pilotos, apareciesen dos cirujanos mirando a la cámara. Iommi y compañía escogieron esta, pero los artistas de Hypgnosis guardaron el otro boceto, el cual, como seguramente habrás adivinado ya, terminó ilustrando otro álbum tan histórico como  “Difficult to Cure” de RAINBOW unos años después.

[HEAVEN & HELL, 1980]


Con ser uno de los discos más importantes de la historia del hard rock en general,y de BLACK SABBATH en particular, su portada no tiene una historia particularmente llamativa. Su autor fue Lynn Curlee, un ilustrador sin una trayectoria especialmente ligada al mundo del rock. Solamente había hecho la ilustración para el álbum “Agents of fortune” que BLUE OYSTER CULT publicaron en 1976. El resto de su obra está repartida entre cuadros y trabajos para editoriales utilizados en portadas de libros, especialmente infantiles.

La oficina de BLACK SABBATH buscaba desesperadamente una portada para el disco, que ya estaba terminado pero se había descuidado en su aspecto gráfico, y en la búsqueda surgió el nombre de Curlee, quien ofreció el cuadro “Smoking Angels” que había pintado en 1979 y estaba expuesto en una galería. Aquel trabajo pertenecía a una colección de catorce cuadros llamada “Masque“, que podéis ver en la página web del autor, si os pica la curiosidad, yendo a “Paintings”, “Archive” y por último “Quintet & Masque”.
En fin, no hubo más historias, a la banda le pareció un buen trabajo y realmente hubiese podido estar hecho en exclusiva para ilustrar el disco, ya que unos ángeles se supone que no deberían estar fumando y jugando a las catas ¿no?. Algunos años después vimos la idea fusilada por VAN HALEN ne su “1984”, pero ya había perdido la gracia.

[MOB RULES, 1981]

El arte de la portada en “Mob Rules” consistía en un cuadro de Greg Hildebrandt, uno de los gemelos que bajo ese apellido han trabajado durante toda su vida ilustrando incontables trabajos entre los que destacarían los legendarios calendarios que hicieron con “La guerra de las galaxias” o los de “El Señor de los Anillos” de los setenta, así como varias colaboraciones con Marvel, especialmente dibujando portadas para las revistas de Spiderman. El bueno de Greg, en una época no demasiado buena de su vida, se dedicó a ilustrar algunos de sus sueños(quizá deberíamos decir pesadillas) y el primero que hizo fue este, que terminó titulándose “Dream 1, The Crucifiers”.

La  portada de este álbum ha ganado en 2007 el premio  a la mejor portada de todos los tiempos en la revista americana especializada “Imagine FX”. No se si se puede decir tanto, pero sí es cierto que pasa por ser una de las mejores del grupo, por lo sucio, oscuro y sangriento de su ilustración. Por si eso fuera poco, tiene, como seguramente sabes ya,  dos leyendas urbanas, que al fin y al cabo es lo que le daba gracia a todo el asunto y, por lo menos a nivel personal, es algo que echo muchísimo de menos. La primera es que se dice que una de las manchas de sangre que aparecen en la tela del centro del dibujo, la cual tiene forma de cabeza con cuernos, fue utilizada por Ronnie Dio como inspiración para dar vida a Murray, la mascota que ilustra sus primeros discos. También se ha pretendido demostrar que en la  parte inferior de la portada aparece la leyenda “Kill Ozzy” ilustrada de manera subliminal,  y aunque viéndolo resaltado parece cierto, la verdad es que “The Crucifiers” , fue pintado cuatro años antes de que BLACK SABBATH comprasen los derechos, cuando Ozzy estaba aún en la banda y cuando con toda seguridad, el bueno de Greg no había oído aun hablar de aquellos cuatro rockeros ingleses.

[LIVE EVIL, 1981]

Live Evil“. Fue ilustrada por Stan Watts, quien ganó un Grammy por la portada de “Metal HEalt” de QUIET RIOT, y es uno de los mejores trabajos que se han hecho para un disco en directo. Donde normalmente la portada viene ocupada por imágenes de la banda ( “If you want blood”, “Alive”,“Unleashed in the east, “Live and dangerous”, “Double live Gonzo”…) en “Live Evil” las protagonistas son las canciones. Los personajes mencionados en las letras de cada tema están de una u otra forma representados en ese magnífico trabajo. Unas veces de manera evidente, otras más escondidas, y algunas,  perfectamente ocultas entre acertijos. Creo que lo mejor será echar mano de la portada e ir poco a poco desentrañando el “misterio”.

Si pinchas en  la portada de arriba puedes abrir la imagen en grande en otra ventana para ver el detalle de cada canción.

SETLIST:

1 – E5150 .Bien, para la primera canción hay que partir de la base de que el título en si mismo ya es un enigma, por lo que su presencia en la portada, no iba a serlo menos… En principio se pensó, que ese título estaba relacionado con el código que la policía de california utiliza cuando hay delitos asociados a desórdenes mentales (el famoso  5150 que también VAN HALEN usaron como título en uno de sus discos). AL final, la cosa era un poco más siniestra, y fue idea de la retorcida mente de Geezer Butler (quien también fue el que lo explicó, afortunadamente). El nombre de la mítica intro instrumental no era otra cosa que un anagrama cifrado cuyo resultado arrojaba la palabra “EVIL”, es decir, ‘mal’ o ‘demonio’. Como puedes ver, a la letra E, le sigue la cifra 5150, que hay que separar de la siguiente forma: 5-1-50. Si lo trasladamos a la numeración romana ese 5-1-50, se convierte en “V-I-L”, que añadido a la E da como resultado la mencionada EVIL”. ¿Y donde está representada esa palabra? fíjate en la esquina inferior derecha, el trozo de mar entre el tobillo de la figura 9 y la cadera de la figura 2. Las olas dan forma a la cara de un carnero, con cuernos incluidos.
2 – “Neon Knights“. Bueno, esta no parece tan retorcida. De hecho ocupa la parte central de la portada y es la más visible. Los caballeros de neón y su amenazante espada saludaban desde el primer plano.

3 – “Nativity in black”. Esta es la que está más cogida por los pelos. En diferentes foros se apunta  ala figura negra con las manos llenas de luz situada a la altura de la cabeza del caballero de armadura, pero si aendemos a la letra de la canción, prefiero la opinión de que en realidad viene representada por el diablo rojo que encontramos en primer plano (“Mira en mis ojos, verás quien soy mi nombre es Lucifer, por favor toma mi mano”).

4 – “Children of the sea”. Aunque tiene un doble sentido que veremos pronto, es bastante evidente quienes son los niños del mar…

5 – “Voo-doo”. Creo que no necesita demasiados comentarios ¿no?.

6 – “Black Sabbath”, ¿Qué es eso que tengo en frente? Esa figura negra me señala…. en realidad no esta señalando, pero está claro que la figura envuelta en un manto negro que emerge de las aguas no trae buenas intenciones…

7 – “War pigs” es evidentemente el cerdo vestido de militar con un fusil en a mano.

8 – “Iron MAn”. es el forzudo de color gris que pasa un tanto desapercibido ( por su pequeño tamaño) pero que está luciendo sus bíceps bajo el número 8.

9 – “Mob Rules”, uno de los simpáticos fustigadores que aparecen en el cuadro “Dream 1, the crucifixion” personaliza claramente esa canción

10 – “Heaven & Hell”.Cielo e infierno están presentes con el ángel por arriba y el diablo por abajo.  No es el único detalle que representa a dos canciones a la vez como veremos.

11 -“The Sign of the southern cross” –  También conocida como Acrux, o simplemente Crux, la Cruz del Sur es un sistema de estrellas situado a 321 años luz del Sol. Bueno, eso dicen las enciclopedias. A mi me basta con saber que la cacnión tiene su forma gráfica en la contra portada. La oscuridad del cielo está rota por la marca de la Cruz del Sur.

12 –Paranoid” es otra de las que tampoco necesita mucha explicación.

13 – “Children of the grave” El autor mató dos pájaros d eun tiro. Debió pensar que si había “niños del mar” y “niños de la tumba” lo mejor era unirlos a todos ellos en una misma ilustración, así que los niños del número 4 estaban en el mar, sí, pero en vez de navegar en un barco lo hacían en un ataud.

14 – “Fluff” , el tema instrumental que cierra el disco acompaña a “The Sign of the southern cross”  en la contraportada delmismo en forma de guitarra acústica que se adentra en el mar como despidiéndose.

Verdaderamente, este tipo de cosas hacen grande a un grupo. Podías pasarte horas observando cada detalle y dejar volar la imaginación mientras escuchabas el disco, algo qeu con los mp3 metidos en tu móvil, es imposible hacer. En fiin, los tiempos cambisn, dicen.

[BORN AGAIN, 1983]

La portada tampoco se libró de formar parte del mito, es más fue el mito en si misma.  La historia más o menos comienza con Don Arden como director del destino de la banda. Don, un manager con fama de mala bestia, había ganado a Ozzy Osbourne como yerno, pero lo había perdido como artista. Sharon, la hija de Arden, se había independizado montando su propia oficina y llevándose a Ozzy con ella. La venganza de su padre consistía en limitar el radio de acción de su hija  robándole la mayor cantidad de colaboradores posible. El amor filial no podía con el amor al dinero, por lo visto. En fin, cuando Mr. Arden supo que el diseñador Steve Joule,  estaba trabajando para ella y su madrido, no dudó en contratarle para que crease también la cubierta del nuevo disco de Iommi y compañía.

Steve no quería perder la oportunidad de seguir trabajando para Ozzy pero sabía que negarse a un encargo de Don Arden era un error que le podría costarle muy caro, por lo que decidió resolver la papeleta haciendo una portada para BLACK SABBATH lo bastante  horrible para que la rechazaran. Con esa idea tomó una foto de un bebé que ilustraba la portada de un viejo ejemplar de la revista ‘Mind Alive’, y la alteró bajando su resolución, añadiendo cuernos y uñas y dándole los colores más inadecuados que pudo.

Cuando Joule presentó la portada al grupo, su sorpresa no pudo ser mayor. Ian Gillan y Bill Ward no estaban presentes, aunque todos recordamos los comentarios del cantante al respecto. Sin embargo, tanto Geezer Butler como Tony Iommi (especialmente este último) se mostraron fascinados con aquel esperpéntico diseño. Lo mejor fue cuando Don Arden no solo aceptó el boceto, si no que de inmediato ideó una serie de guiños complementarios que acompañarían a la banda sobre el escenario. Vivir para ver.

Como anécdota, decir que la banda DEPECHE MODE utilizó al mismo crío para  portada de su single “New life”, lo que convierte a ese recién nacido en el bebé más precoz ( y versátil) de la historia del rock and  roll .

Con “Born again” se cerró un ciclo para la banda, y ello coincidió con un bajón en el arte gráfico, no por su calidad si no por su significado. Frente a los trabajos de grandes artistas con guiños ocultos, a partir de aqui, lo que hay son portadas aceptables unas, mediocres otras y esperpénticas algunas de ellas (“Dehumanizer” o “Forbidden son dos buenos ejemplos). Ahora toca saber lo que nos ofrecerán en un futuro si la reunión se lleva a cabo otra vez. Las dos que publicaron bajo HEAVEN & HELL eran muy buenas, no hay motivo para suponer que lo que nos vendan ahora, no esté a la altura, aunque viendo lo visto… quien sabe…

Miguel.Asturias

Anuncios