RETRO-ROCK

Mi relación con WHITESNAKE no empezó nada bien. Nunca olvidaré la enorme decepción que significó para mí escuchar la cinta del álbum “Trouble” después de haber ahorrado lo indecible hasta conseguir comprarla en una tienda de Gijón que la tenía de oferta.

La verdad es que la referencia que yo tenía de ese grupo no pasaba de haber escuchado en la radio  algunas canciones de “Saints & Sinners” y bueno, supongo que creí que todo el monte era orégano. El caso es que, como decía, mi decepción fue mayúscula, y eso me costó una larga temporada de reticencia hacia el grupo, hasta que, en fin, conoces a más gente que te deja otros trabajos y poco a poco vas descubriendo cosas aquí y allí hasta llegar a la conclusión de que  aquel grupo que te gustaba un poco, era en realidad una de las diez bandas definitivas del planeta.

Por terminar con lo personal, debo decir que todo eso se desmoronó con “1987”, que es en mi opinión el disco que terminó ocn el clásico para entrar en otros caminos, pero no es este el tema que me gustaría tocar. Mi intención ahora es hacer un pequeño repaso alo que fue la serpiente blanca en sus primeros años de vida, e inevitablemente, unos años antes de eso.

¿Por qué unos años antes? Porque la palabra WHITESNAKE va inevitablemente ligada a un nombre y un apellido: David Coverdale.

Este conocido caballero inglés nació el 22 de septiembre del 51, en Saltburn O’Shea, Yorkshire, Inglaterra. Su familia estaba dentro del ambiente digamos artístico, de manera que David creció rodeado de música por todas

partes, lo que lógicamentedevino en una temprana afición por lamisma. En principio se decantó por la guitarra, con la que progresó notablemente hasta que descubrió lo privilegiado de su voz.

Fue durante los últimos años de la década de los sesenta, momento a partir del cual Coverdale se vió atrapado irremediablemente en las redes del blues, el soul y el rock’n’roll. Por una parte, la influencia de las bandas del momento fue decisiva en su vida. Grupos como THE YARDBIRDS o THE KINKS, que habían sentado su sonido sobre el rhythm & blues americano para después hacerlo suyo, llamaron a su puerta como lo habían hecho en miles de ellas a lo largo y ancho del planeta. Era lo que se conoció como “The first british invasion” cuando  las guitarras de Eric Clapton, Jeff Beck o Jimmy Page colonizaron el mercado americano desde su Inglaterra natal.

Sin embargo no fue esa la única fuente de la que bebió nuestro protagonista. También el jazz y el blues, y en general la música negra, se adueño de su alma a través de las artes de músicos como Wilson Picket, Otis Reading o Joe Cocker , cuyos pasos siguió en los días de escuela.

Fueron tiempos dedicados a pequeños grupos como , VINTAGE 67, DENVER MULE y tantos otros, entre los que destacó uno llamado MAGDALENE, más que nada porque en él cantaba el conocido Chris Rea, músico de jazz de más que dilatada carrera, a quien Coverdale  sustituyó.

Ya en 1968, THE SKYLINERS cuentan con él para cubrir una serie de actuaciones que tenían contratadas en distintos locales de jazz de la zona, convirtiéndose esta en su primera banda semi profesional.

Un año después, Coverdale era parte estable del grupo, el cual había cambiado su nombre por el de THE GOVERMENT.

Coverdale con THE GOVERMENT

Con un ep en su haber, consiguen abrir un show para DEEP PURPLE en Bradford. Tal situación debió asustar a algún miembro del grupo, el cual, viéndose superado en sus aspiraciones, se separó sin dar el último paso que necesitaba para convertirse en profesionales del negocio.

No ocurrió lo mismo en el caso de Coverdale, quien habiendo probado el calor del gran público, puso todo su empeño en continuar por ese camino. Para ello formó una banda a la  que bautizó como RIVERS INVITATION en un principio, para después llamarla THE FABULOSA BROTHERS. En esa época es cuando David Coverdale acentúa su talento no sólo como cantante, si no escribiendo sus propias canciones, alguna de las cuales como “Holy man”, “Sail away” o “Soldier of fortune ” se harían grandes con el paso del tiempo.

Casi mediados los setenta, concretamente en 1973, el dueño del famoso Red Car Jazz,  envió una cinta de THE FABULOSA BROTHERS, a Jon Lord, cliente y amigo del club. El Red Car Jazz, no era cualquier cosa. Bandas de la talla de CREAM, YES o PINK FLOYD tenían o habían tenido allí, parada obligatoria en los tours por el Reino Unido, y THE FABULOSA BROTHERS habían conseguido una plaza como grupo residente.

La banda de Jon Lord, DEEP PURPLE, se encontraba en una situación incómoda, debido a la ausencia de su cantante Ian Gillan , quien según a quien se le pregunte había abandonado al grupo  o había sido cesado. En cualquier caso se imponía un relevo urgente y de paso cierta renovación en el sonido de una banda que comenzaba a necesitar ponerse al día.

Quizá fue esa la razón para que una voz como la de Coverdale, diametralmente opuesta a la de Ian Gillan,  fuese la seña de identidad del grupo de entonces en adelante.

Primera portada para Mr. Coverdale

La leyenda cuenta que Coverdale recibió la noticia en la tienda de ropa en la que trabajaba, si bien otras versiones apuntan a que el cantante tuvo que viajar a Suecia a reunirse con el grupo… En cualquier caso, poco importa ese detalle. Lo verdaderamente trascendente es que aquel desconocido vocalista había dado un paso de gigante que cambiaría su futuro de manera radical.

En fin, no es este el lugar para hablar de DEEP PURPLE, ya habrá sitio para eso, pero no por ello dejaremos de referirnos, si quiera por encima, a una etapa importantísima para el rock duro y definitivamente crucial para nuestro protagonista.

Como cantante de DEEP PURPLE grabó tres álbumes en estudio y uno en directo, eso es al menos lo que está catalogado de manera oficial. Con el paso del tiempo, esa lista se ha visto incrementada con varias referencias extraoficiales, directos re-descubiertos, cajas, recopilaciones y demás material, por no hablar ya de una interminable lista de bootlegs.

Lo que a nosotros nos interesa son, sobre todo, los tres discos en estudio: “Burn”, “Stormbringer” y Come taste the band”, publicados entre 1974 y 1975. Esos tres trabajos tienen tres identidades diferentes entre sí y bien marcadas en cada caso. El primero de ellos es el resultado del dominio absoluto  de un Ritchie Blackmore sin nadie ante quien justificarse. Sin un Ian Gillan para enmendarle la plana, Blackmore está libre para todo y crea uno de sus trabajos más inspirados. La influencia de Coverdale es más acusada en el segundo trabajo con él a bordo. “Stormbringer” ve al guitarrista de negro perder posiciones ante el cantante, que forma piña junto al también nuevo bajista Glenn Hughes llegando incluso a firmar canciones sin el guitarrista de por medio. Todo esto se acentúa en al último disco con DEEP PURPLE, “Come taste the band” como es natural. Tommy Bolin entra en la banda aportando un feeling diferente al de Blackmore, pero del que David sabe sacar provecho, como prueban el hecho de que la mitad de ese disco está compuesto por ellos dos en solitario.

Portaga argentina de “Burn”

Podemos concluir entonces que durante los años que pasó en DEEP PURPLE, David Coverdale aprovechó el tiempo sobremanera. Adquirió fama y contactos. Se soltó en los grandes escenarios (resulta un poco embarazoso verle sobre el de California Jam, al principio de su etapa púrpura…} y maduró como cantante y compositor. Las malas noticias fueron que, en realidad asistió a una etapa del grupo que, en realidad terminó siendo una lenta agonía, que acabó en la desaparición de la banda con Glenn Hughes hundido en las drogas, Tommy Bolin muerto, Lord y Paice huidos y Mr. Coverdale en una situación no demasiado envidiable de cara al futuro.

Para colmo, a nivel musical el rock duro parecía haber dicho todo lo que tenía que decir. Como el propio Coverdale contaba:

 ” era el momento para la era punk, y alguien me dijo que nadie tenia ya interés en el hard-rock, de modo que decidí probar antes de plantearme seguir en el mundillo de la música, y preparé un mini tour con unos músicos de acompañamiento para tocar en seis pequeñas salas. Lo que me encontré fue con unos conciertos abarrotados de gente, de modo que pensé: “alguien está equivocado, y yo tengo razón!”.

La mejor forma de demostrar lo acertado de su postura  era grabando un disco.

Se daba además la circunstancia de que Coverdale aún estaba atado por contrato a Deep Purple Overseas, la compañía subsidiaria de EMI que había editado los discos de DEEP PURPLE, razón de más para emprender la aventura. A pesar de que Coverdale era ya una estrella en el negocio, el proceso de creación del álbum no fue diferente del que han seguido docenas de artistas a lo largo del tiempo, haciendo la salvedad de que el cantante jugaba con ventaja en cuanto a contactos y medios.
Así las cosas, tras audiciones de músicos, composición de material y ensayos, en Agosto del 76, a caballo entre los Kingsway Studios de Inglaterra propiedad de Ian Gillan, y los Musician Studios en Munich donde Coverdale grabó las voces, como ya había hecho en los dos últimos álbumes de DEEP PURPLE, “David Coverdale’s Whitesnake”, quedó registrado para la historia.

Nueve temas con regusto soul e influencias gospel que no serían editadas hasta el siguiente año. Los músicos de sesión que le acompañaron en esta aventura fueron nada menos que: Simon Philips a la bateria, Delisle Harper al bajo, Tim Hinckley al   teclado y Ron Aspley, quien se ocupó de los vientos.

El guitarrista que participó fue Mickey Moody, que procedía de JUICY LUCY y se convirtió en el primer miembro estable de WHITESNAKE. El y David se habían trasladado en la primavera de aquel año a Múnich para componer parte del material del disco en el Arabela Hotel, lo que dice bastante del peso de Moody en el seno de la banda.Por último, el productor que iba a hacerse carg del álbum era también un viejo conocido. Roger Glover, antiguo bajista de DEEP PURPLE, se ocupó del trabajo, aportando así mismo su talento en los arreglos y su buen hacer al bajo, teclados y demás instrumentos.

Como anécdota destacar que los coros en el disco fueron grabados, entre otros, por el recordado Ronnie James Dio y su esposa Wendy… Una gran familia, sin la menor duda.

A lo largo de 1977 Coverdale estuvo en el punto de mira de varias bandas. La más importante fue BLACK SABBATH que le requerían como sustituto de Ozzy, quien por primera vez abandonaba a la banda. Solo el hecho de que el regreso del ‘Madman’ tuviese lugar poco después, evitó que su contrato tuviese lugar, ya que ambas partes estaban interesadas.  También fue tentado por P.A.L., el proyecto de Ian Paice, John Ashton y Jon Lord pero David estaba convencido de la superioridad comercial de su propia aventura, por lo que declinó la oferta, y a renglón seguido, puso manos a la obra en su segundo disco.

Sería injusto pasar por alto que lo de David Coverdale era un auténtico acto de fe, ya que a la hora de hacer balance, su debut no había tenido ninguna repercusión, tal era la fuerza del punk y la new wave en aquellos días. El público del hard rock parecía haberse disuelto en la nada, y los pocos shows ofrecidos en Inglaterra, Alemania o Francia para presentar el disco tuvieron una afluencia ridícula, lo que contrastaba con su experiencia de prueba de apenas dos años antes.

Aun con la duda de no haber acertado en su pronóstico, David no dudó en editar “Northwinds” un álbum que si bien sigue la línea trazada por el anterior, da también un paso adelante hacia el sonido que poco después sería la seña de WHITESNAKE, es decir, la perfecta mezcla de rithm’n blues y hard rock.

Este trabajo se empezó en Londres, en los Air Studios  entre últimos de marzo y primeros de Abril del 77, y poco después, a mediados de Abril, Coverdale terminó su trabajo en los Musicland Studios de Munich, como de costumbre. Por seguir con el disco, diremos que se nota en él  una mayor madurez y más calidad, fruto sobre todo de esa  fe de la que hemos hablado volcada por Coverdale y Moody en el proyecto.
Quienes no parecían tenerlo tan claro eran los directivos de la compañía, los cuales decidieron no arriesgar y dotaron al disco de un presupuesto prácticamente igual al que tuvo el primer álbum. De hecho el aún inexperto Roger Glover volvió a encargarse de la producción por lo escaso de su caché.

El resto del personal varía notablemente, pasando a ser el bajista Alan Spenner, y el batería Tony Newman. El cambio en el sonido hacia una mayor rudeza implica una también mayor presencia de guitarras, por lo que Moody decide que todo se solucionaría con un segundo guitarrista, algo a lo que David Coverdale está más que dispuesto, ya que de hecho, la idea de formar una banda estable, con peso en un escenario, y mandar al carajo esa especie de proyecto en solitario que no le llevaba a ningún lado, forma ya parte de su intención al 100%.

En principio se estimó que Mell Galley podría ser el músico adecuado, pero justo entonces se encontraba reformando a sus TRAPEZE y se le desestimó.
El otro candidato era un tal Bernnie Marsden, que había acompañado a U.F.O. algún tiempo atrás, justo antes de que entrase Michael Schenker. Marsden, a pesar de estar colaborando con Cozy Powell en aquellos momentos, no dudó en hacer una audición, tras la que obtuvo el puesto de manera inmediata, trayendo además con él a Neil Murray, el bajista que le acompañaba en el proyecto COZY POWELL’S HAMMER ,la banda en la que estaba tocando entonces. El propio Bernie se lo contaba a Xavier Rulló en una magnífica entrevista:

Bernie Marsden en UFO, primero por la derecha.

“ Los primeros ensayos fueron muy divertidos. David, Micky y yo teníamos que probar a baterías muy buenos, otros muy malos y otros un tanto especiales.    Al cabo de unos días, contacté con Neil para que nos ayudara y decidimos que él era el bajista adecuado.   Después de probar algunos baterías, Neil recomendó a David Dole, pero el trabajo duro de verdad llegó a la hora de encontrar un teclista. Recuerdo que la energía del grupo durante los primeros ensayos era enorme.”

Nos estamos acercando al MARK I de WHITESNAKE, solo tenemos que esperar al mes de Diciembre del 77, cuando el puesto de batería es ocupado por Dave Dowle, procedente de STREETALKERS. Es ahora cuando podemos hablar de WHITESNAKE y de un primer trabajo editado bajo ese nombre que llevaba por título “Snakebites“, un disco con una de las más horrorosas portadas que te puedas imaginar. Se grabó en formato EP en los Central Recording Studios de Denmark Street, en Londres entre el 7 y el 13 de Abril del 78 en y consta de cuatro temas entre los que brillan con luz propia “Come on” (imprescindible) y la versión de Michael Price que casi hicieron propia “Ain’t no love in the heart of the city” (aun mas imprescindible), aunque para mi opinión personal, “Bloody Mary” esta al mismo o superior nivel, no se por qué motivo no se incluía habitualmente en los repertorios.

“Snakebite” en su versión “portada decente”

En la grabación contaron con la ayuda de Martin Birch a los controles, algo que en la primera escucha se aprecia a la perfección. Sin embargo, el problema era que de cara a una presentación de WHITESNAKE como banda, el formato EP no era el más adecuado, de modo que “solucionaron” el problema incluyendo canciones sobrantes de las sesiones de la época en solitario de Coverdale. Esto dio como resultado un conjunto un tanto inconexo, al que parte de los fans rechazan considerar como el primer trabajo de WHITESNAKE.

Son aquellos que  prefieren definir como tal a “Trouble“, el álbum que la banda publicó en 1978. Para este trabajo comienzan los ensayos el 15 de Mayo del 78 alargándolos hasta el 22, para posteriormente grabar las bases del disco entre el 2 y el 5 de Junio en los Central Recordings de nuevo. Continúan trabajando en los arreglos del álbum, que en un principio se iba a llamar “Hit and Run“, y abandonan por unos días (entre el 17 y el 23) para grabar “Bloody Mary” en la televisión inglesa y participar en un festival en Alkmaar (Holanda) junto a STATUS QUO, IAN DURY y la banda de ERIC BURDON. El show fue radiado por una emisora local. De regreso a casa, Coverdale registra la voz entre el 23 y el 30 de Junio, dejando el disco prácticamente terminado, de hecho ya habían empezado a mezclar el single “Lie down” y hacen promoción en la televisión, pero hay un importante cambio aguardando a la banda.

La serpiente blanca en uno de sus mejores momentos

El 11 de Agosto se une a la formación todo un fichaje: Jon Lord. El teclista de WHITESNAKE hasta entonces había sido Pete Solley, un antiguo amigo de Micky Moody que había estado junto a él en la banda SNAFU, pero tanto él como la banda tenían claro que aquello solo era un arreglo provisional.

Tan solo un día después de ser contratado, Lord empieza con los overdubs sobre los teclados que estaban grabados por el cesado Solley y los deja listos en cuatro días, lo que alarga la edición de ‘Trouble’  hasta el mes de Octubre, momento a partir del cual, al referirnos a WHITESNAKE ya estábamos hablando de un peso pesado en la escena del hard rock.

La gira de “Trouble”  tuvo lugar entre el 26 de Octubre de 1978 y el 1 de Julio de 1979. Durante ella, tuvieron lugar varios eventos, unos más felices que otros. Entre los primeros estaría el matrimonio de Coverdale con Julia Cody en Agosto. Otros no tan felices fueron la cancelación de un show por amenaza de bomba, el hecho de coincidir el mismo día y en la misma ciudad con otro show de la IAN GILLAN BAND o tener que participar en un show en la tv alemana junto a ¡BONEY M!.

Decir que la presentación de “Trouble” hizo escala en España,  nada menos que con cinco fechas: Irún, Valencia, Bilbao, Madrid y Barcelona (este último cancelado). Esta visita a nuestro país sirvió como final a la primera parte del tour que tuvo una parada durante la práctica totalidad del mes de Mayo de 1979, tiempo durante el cual la banda aprovecha para dejar listo lo que sería su último trabajo de la década de los setenta, ““Lovehunter””.

Lovehunter” es un paso adelante en la madurez del grupo. Cada vez son más los terrenos explorados y el prisma de estilos se hace mayor en cada álbum, sin por ello perder un hilo conductor, que si bien faltaba en las primeras obras de David Coverdale en solitario, ya encontramos en los discos firmados por el grupo.

La portada que los progres prohibirían

Este disco se abre con ‘Long Way From Home’, un medio tiempo con una letra típicamente Coverdale, hecha para hacer destacar su dominio de la voz. Coverdale es un auténtico maestro, y la armonía que consigue doblándose a si mismo, y apoyado por unos grandes coros, es muy especial, una marca de la casa. También destaca la labor de Neil Murray, el bajista, quien dio un sonido particular a su trabajo dentro de la banda, por su forma de tocar tan pulsada. Este tema salió como single en el Reino Unido, aunque, incomprensiblemente, no llegó a ninguna parte. No le sucedió así a “Walking In The Shadow Of The Blues”, un tema metido de lleno en el hard rock que es infaltable en el repertorio en directo de WHITESNAKE , y cuya letra se aleja por una vez del sexo, siendo una declaración de principios del rock’n’roll way of life. Y seguimos con una versión. Si en ‘Snakebite’ habían versionado a Michael Price y en ‘Trouble’ a THE BEATLES en esta ocasión hacen una versión de un tema compuesto por Leon Russell, músico de estudio y compositor que ha trabajado con la flor y nata del rock, desde Dylan hasta los ROLLING. La canción fue hecha para un tal Bobby Bland y, desde luego, te lleva de vuelta los tiempos de “Northwinds”, el trabajo de Coverdale en solitario más espiritual y tranquilo apoyado sobre todo en el hammond de J. Lord.

Tras la calma, llega la tormenta de la mano de “Medicine Man”, donde hay que destacar las twin guitars de Moody y Mardsden, algo que llama la atención porque en los créditos el que aparece como compositor es Coverdale. Como queda dicho, él empezó tocando la guitarra, pero dudo que todos esos arreglos fueran cosa suya… Por ejemplo, la siguiente “You ‘N’ Me” ya está firmada por Mardsden, y se nota, porque hay mucha presencia guitarrera (especialmente de slide), configurando todo un rockandrolazo en la línea de lo que años después hicieron en ‘Saints And Sinners‘. También ‘“Lovehunter”’, el tema título, está en la línea de posteriores trabajos. A mí me recuerda poderosamente a ‘Slow And Easy’, que ya es del 83. Un tema hecho para tocar en directo y hacer que el público coree con el puño en alto. Y bueno, nos hemos saltado un par de canciones para llegar a lo que para mucha gente es el último tema del disco. Un booggie-rock que podría haber estado firmado por STATUS QUO o AC/DC llamado ‘R’N’R Women’, un clásico de los que nunca en la vida te cansas de escuchar. Y decía que para mucha gente ésa es la última canción del álbum, porque la que realmente pone punto final es una pieza de un minuto y medio, un precioso, melódico y tranquilo tema de despedida llamado ‘We Wish You Well’, y que cierra los shows de este grupo desde tiempo inmemorial.

Una vez grabado el disco y cuando todo parecía ir viento en popa, el grupo decide que es necesario un cambio en la batería. Duck Dowle es un buen músico, pero no satisface el cada vez más ambicioso proyecto de David Coverdale, quien, a las puertas de la nueva década, está determinado a añadir un gran nombre a su banda. Se pone en contacto con Cozy Powell pero este se encuentra con un pie en RAINBOW y otro en la M.S.G. y rechaza su oferta, de modo que Coverdale decide sacar su otro as escondido llamando a su viejo amigo Ian Paice.

El line up de “Lovehunter” en acción, ya con Ian Paice

En esta ocasión no se hicieron overdubs en la batería como ocurrió con Jon Lord y los teclados un año antes, si no que se respetó el trabajo de Dowle, quien en verano ya había cedió el taburete al mítico batería púrpura de cara al tour veraniego.

Junto a él preparan la gira que empieza con una de cal y otra de arena.  Tenían unos cuantos compromisos en Japón que son finalmente cancelados, pero en cambio sí que se produce una primera visita a Estados Unidos, donde permanecen entre el 17 y el 26 de septiembre, coincidiendo en L.A. con Glenn Hughes y Carmine Appice.

De esta manera y sin nada más en particular, llegamos al final de 1979 y por lo tanto al final de nuestro retro-viaje. De vuelta a su Inglaterra natal con un extenso tour por delante entran en los últimos días del año a preparar un disco histórico, primero de una década insuperable e insuperada… pero eso ya es otra historia.

Miguel. Asturias

D O S S I E R   D E   W H I T E S N A K E

Como complemento a este artículo he preparado una pequeña carpeta con material ‘vintage’ de WHITESNAKE, el acostumbrado Dossier. Se trata de una pequeña colección de artículos y entrevistas recopiladas de publicaciones varias, como de costumbre, en as que he tratado de mantener un hilo común, que no es otro que pertenezcan la la carrera 70’s de WHITESNAKE. No ha sido fácil, y el resultado es muy mejorable, pero es lo que hay.Para conseguirlo, ya sabes, escribe un post con tu opinión acerca del grupo, los discos que más te gustan, cómo les conociste… lo que se te ocurra, vaya.

CONTENIDO: 56 páginas, 31 Mb alojado en megaupload
-Biografia WHITESNAKE dentro del POPULAR1 ESPECIAL ESP A24 SAGA PURPLE Cinco páginas en español
-Reseña concierto Madrid 1979.POPULAR 1 nº 71, Mayo 1979 Dos Páginas Español.
-Nota informativa en POPULAR 1 nº 71, Mayo 1979 Una Páginas Español.
-Entrevista Bernie Marsden y Biografía. This is Rock 04, 2004. 11 páginas en español.
-Biografía POSTER Whitesnake. POSTER POPULAR1, nº12, 1983, Cuatro paginas en Español
-Biografia en KERRANG (inglesa) nº 3 aparecida en Septiembre de 1981, cinco páginas en inglés (of course).
-Bio P1 ESPECIAL ESP A 101 WHITESNAKE, 1988,9 páginas en español
-Reportaje publicado en DISCO EXPRESS nº3 en 1983. De lo mejorcito que se ha hecho en España.  19 páginas en español.

CRONOLOGIA

.::MICHAEL SCHENKER GROUP: “Built to Destroy”::.

– I’m Gonna Make You Mine   – Time Waits (For No One)   – Systems Failing   – Rock Will Never Die   – Red Sky   – Rock My Nights Away   – Captain Nemo   – Dogs of War   – Still Love That Little Devil

Michael Schenker – Guitarra   Gary Barden – Voz     Ted McKenna – Batería      Andy Nye – Teclados   Chris Glen – Bajo    Louis Austin – Productor

ESTE ARTICULO SE COMPLETA CON UN DOSIER DE PRENSA CUYO CONTENIDO Y FORMA DE CONSEGUIR ESTÁ RESEÑADO AL FINAL.

Aunque  estamos en pleno verano y es momento de relajarse y cultivar otras aficiones más adecuadas a este tiempo, tampoco hay porqué dejar del todo el asunto de la música. Es más, me gustaría podríamos aprovechar para hablar sobre un disco muy adecuado a este tiempo en el que reina el calor, los días son largos y en fin, no apetece mucho complicarse la vida con desarrollos instrumentales dignos de un relojero… O al menos eso es lo que pudiera parecer en un principio, porque en realidad, de quien vamos a hablar es de EL RELOJERO. Un músico que no necesitaba pulsar trescientas veces por segundo para hacer hablar a su guitarra , si no que basándose en acordes sencillos y aplicando su extraordinario talento a  unos fraseos que parecen asequibles a casi cualquiera, creó momentos inolvidables en la escena del hard rock. Por si fuera poco, su planta, su físico y su aureola de antihéroe le convirtió en un icono de ‘nuestra’ década que ya pedía a gritos una entrada en nuestro blog. Si aun guardas un sitio en tu corazón para aquella mítica Flying V blanca y negra, echa un vistazo a un álbum “creado para destruir”.

Con “Built to destroy”, no solo se rompió la luna trasera del Mercedes Benz de la portada. Otro tanto ocurrió con la carrera de Michael Schenker tal como la conocimos en la primera mitad de los ochenta. Este disco puso fin a una etapa, del mismo modo que su álbum de debut lo hizo con respecto al desaliñado Schenker que co-lideraba U.F.O.  Digo esto porque, pasando por alto el mediocre directo “Rock will never die”, ceo que “Built to destroy” fue el último disco en el que pudimos ver la legendaria Flying V brillando sobre un uniforme “denim and leather” y dando vida a unos riffs mágicos y melódicos pero llenos de energía e intensidad. Lo que vino después no fue lo mismo. No estoy diciendo que fuese mejor o peor, sencillamente creo que ya no fue igual.

Si acertó en la jugada o no lo dicen los hechos, pero no es momento de juzgar esos cambios ahora, si no de hablar de esta obra, que tiene momentos extraordinariamente brillantes y está asociado a historias delirantes, que por otro lado son las que cabe esperar de un personaje tan inestable como Michael Schenker.

La formación que grabó este álbum conserva a bastantes de los miembros que participaron en el anterior “Assault Attack”. Ted Mckena se mantuvo tras el kit de batería, lo cual no deja de ser un verdadero mérito. No debemos olvidar que este escocés se sentó en el taburete que una bestia de la talla de Cozy Powell había abandonado tiempo atrás. Ted había pasado por la banda de Greg Lake (de EL&P) y durante casi tres años formó parte del grupo de Rory Gallagher. Haber sido compañero de otro miembro de la banda de Schenker como es Chris Glenn (juntos formaron parte de THE SENSATIONAL ALEX HARVEY BAND) fue lo que le abrió las puertas de la M.S.G. . Chris Glenn precisamente, también conservó su puesto construyendo la base rítmica del grupo junto al mencionado McKenna. Su talento con las cuatro cuerdas está fuera de toda discusión, así como su presencia en escena que todos recordamos a través de las viejas fotos. Otro punto no tan conocido es el hecho de que, de cara a los medios, él solía ser un importante apoyo para Schenker, entre otras cosas por su dominio del idioma alemán. Digamos que de alguna forma, tanto encima del escenario como fuera de este, Glenn era la mano derecha de Schenker.

Paul Raymond no repitió en esta ocasión. El teclista había formado parte de la aventura en solitario casi desde que Michael fuera despedido de U.F.O. y ahora era Andy Nye, un desconocido teclista, quien cubría el puesto de Raymond. También era novedad la presencia de Derek St.Homes, quien aparte de cumplir el papel de guitarra rítmico se convertía en un importante apoyo vocal, tal como había hecho en la banda de otro genial guitarrista igual de pirado que este, como es Ted Nugent.

Creo que está fuera de toda duda que el cambio más bizarro con respecto al anterior disco fue el de cantante. Del mismo modo que JUDAS PRIEST hicieron con Tim Owens o IRON MAIDEN con Bruce Dickinson, M.S.G. recuperaron al cantante original, aunque bien es cierto que por razones muy diferentes y sin el convencimiento (creo yo) de las otras dos bandas citadas. Es decir, tanto JUDAS PRIEST como IRON MAIDEN recibieron a sus los cantantes con quienes habían compartido la gloria, con los brazos abiertos. Quizá no en lo personal, pero por lo que a negocios se refiere, estoy seguro de que Glenn Tipton o Steve Harris respiraron aliviados cuando sus respectivos firmaron los contratos de regreso. En el caso de Michael Schenker, mucho me temo que no fue así y que se trató más de un recurso in extremis que de otra cosa. Siempre ha habido una leyenda oscura en torno al fulminante despido de Graham Bonnet, un cantante con unas posibilidades infinitamente mayores que Gary Barden. La cosa, más o menos fue así. Tras grabar el álbum “Assault attack”, como siempre ocurre, había  llegado el momento del tour de presentación. En apenas dos semanas Graham tenía que aprenderse diecinueve de las viejas canciones que darían forma al repertorio, una vez mezcladas con las del nuevo álbum, pero Graham Bonnet fue incapaz de hacerlo, por las razones que sea. Llegado el momento del show en Sheffield, el ex-RAINBOW pidió a los roadies que pegasen hojas escritas con las letras en el escenario. El primer problema llegó cuando el público invadió el escenario durante la actuación de VANDEMBERG que abrían el concierto. En ese momento, todas las ‘chuletas’ que Bonnet había ordenado pegar en suelo y monitores desaparecieron, dejando sin recursos al cantante. El segundo problema lo traía Bonnet dentro de sí, y no era otra cosa que una espectacular borrachera que lejos de ayudarle a recordar (seguramente esa era la intención) le puso la mente en blanco incluso en las canciones nuevas. El remate vino cuando en la presentación de la banda, tras pedir un aplauso para cada uno de los miembros del grupo, no se le ocurrió otra gracia que sacar a empujones a Steve Casey de detrás de los amplis y presentarlo como parte de la banda ¿y quien era este Steve Casey? Pues un guitarrista al que jamás se veía sobre el escenario y a quien nadie conocía, y que se limitaba a tocar la guitarra rítmica sirviendo de apoyo a los solos de Michael. La leyenda dice que Graham Bonnet llegó a mear sobre el escenario haciendo un ejercicio de exhibicionismo y quien sabe cuantas cosas más, pero lo único que está documentado por  escrito es lo que os acabo de comentar, y que francamente no me parece poco. Que un cantante no recuerde las letras de sus canciones y que encima muestre semejante falta de respeto, justifica, creo yo, lo que ocurrió a continuación, que no fue otra cosa que tras el concierto, Graham Bonnet fue despedido de manera fulminante y todos los compromisos de la banda anulados. El único que no iba a sufrir la misma suerte era la aparición de la banda en el mítico READING de 1982. Aquel año el M.S.G. cerraba uno de los días, lo cual significaba haber escalado más alto que nunca antes. Sus ex compañeros de U.F.O. habían hecho lo mismo en 1980, justo al echarle a él de la banda, y el que dos años después fuese él con el grupo que llevaba su nombre, el que hiciese los honores era una especie de ‘fuck you’ a Phil Mogg y compañía que no iba a dejar pasar. Así las cosas, se puso en contacto con Gary Barden (quien se había quedado en una especie de limbo sin encontrar grupo donde cantar) y las cosas volvieron a su cauce: la banda ya estaba en disposición de escribir y grabar nuevo material.

Antes de hablar sobre las canciones, creo que es necesario hacerlo sobre el asunto de la producción, que también merece capítulo aparte. En realidad, el sonido de los discos de M.S.G., salvo en uno, ha sido más bien mediocre… por decirlo de una forma amable. El primer álbum, producido por Roger Glover (bajista de DEEP PURPLE y RAINBOW) es bastante correcto teniendo en cuenta que es un debut, aunque comparándolo con el sonido de los discos de RAINBOW, producidos en la misma época por el mismo Glover, deja bastante que desear. Ron Nevison se encargó del segundo, bajando el listón diecisiete puntos o más. Un álbum que además de ser carísimo, quedó devaluado en el minuto uno por su mal sonido, algo que se acentuó aun más en el legendario directo “One night at Budokan”, uno de los discos en directo más brillantes pero con peor sonido que se puedan oír. Si te parece exagerado lo que estoy diciendo, haz la prueba (aunque supongo que ya lo tendrás más que comprobado) y escucha un par de canciones de cada uno de estos discos y a continuación pincha “Assault Attack”. Yo no se que carajo hacía Martin Birch cuando tomaba el control, pero los resultados están ahí. Una base rítmica con presión, unos dibujos de guitarra empacados en el conjunto al mismo tiempo que brillaban por si mismos y una voz clara y potente que en ningún caso tenían los otros discos, donde cuesta distinguir las líneas de bajo o los arreglos de teclado y la guitarra llega a perderse en medio de una maraña sónica perfectamente comprensible en bandas de bajo presupuesto pero sin justificación alguna en esta. Lo que me parece de verdad inexplicable, es que después de haber pasado por todo tipo de manos y de poder comparar los resultados, Schenker decidiese dar otro resbalón intentando hacer él mismo el trabajo de producción en vez de repetir con la apuesta segura que era Martin Birch. Schenker alega que no había quedado muy contento debido al gran retraso en el trabajo por parte de Birch, aunque parece que en realidad el problema tuvo más que ver con lo económico que con otra cosa. Sea como fuere, para “Built to destroy” el resultado fue tan catastrófico que el disco tuvo que ser re mezclado para poder ponerse a la venta en Estados Unidos. El filtro de la compañía se activó en aquel país negándose a publicar el álbum tal como estaba. Schenker tuvo que ponerlo en manos de Jack Douglas, quien hizo un excelente trabajo de arquitectura sónica, transformando el álbum al gusto americano. En Europa tuvimos que tragarlo tal como estaba (todo un detalle el de Chrisalys), hasta su edición en ambos formatos años después. De alguna manera fue algo parecido a lo que sucedió con el “Slide it in” de WHITESNAKE, aunque por motivos bien distintos. El lado positivo, si cabe buscarlo, está en el hecho de que al menos tienes dos versiones diferentes del disco…

En cuanto a las canciones, en comparación con sus anteriores discos, el contenido de este parece estar buscando otros caminos hacia lo más alto, como si Schenker se hubiese dado cuenta de repente, que el tiempo se le echaba encima y se viese obligado a encontrar un atajo hacia ese puesto en compañía de los grandes, que en realidad nunca conoció. Canciones como “I’m gonna make you mine” o “Rock my nights away” dan fe de ello. Siendo como son dos piezas claves del disco, y aun me atrevería a decir más, dos clásicos de Schenker en toda regla, dejan la práctica totalidad de su espíritu en manos de los teclados, algo que se repite en “System’s failing” o “Time Waits (For No One)”, que vienen adornados también por sendos estribillos pegadizos y facilotes. Debo insistir que esto no va para nada en detrimento de la calidad del disco. Simplemente me parece necesario reseñar el hecho de que Schenker parecía buscar en esos cambios un éxito que se le mostraba reacio. Otros temas del álbum sin embargo, conservan la más pura esencia del sonido M.S.G. tal es el caso de “Rock will never die” o “Dogs of war”, canciones que incluso podría decirse que recuperan algo de su pasado en U.F.O., o la instrumental “Captain Nemo” tres minutos de pura magia guitarrera y un tema ideal para abrir un concierto y hacerse con tu atención durante el resto de la velada.

  Mención aparte merece el tema “Red sky”. Esta canción fue compuesta por Sherpa, el cantante y bajista de BARON ROJO en aquella época (¡y no hay más que oírla para darse cuenta de ello!). Tal fue la conexión que alcanzaron ambos músicos que Sherpa le cedió el tema, pero el alemán lo asumió como propio y no se dignó a mencionarle a él o a su banda ni en créditos ni en los créditos ni en los agradecimientos ni en ningún otro sitio…una muestra de la poca educación de este hombre que sentó muy mal en la redacción de algunas revistas de la época como podrás apreciar en el dossier de prensa. Al margen de ese detalle, lo cierto es que el álbum tuvo una gran acogida aquí, y la promoción no pudo ser mejor, ya que M.S.G. actuó durante cuatro noches de Diciembre (el 22, 24, 25 y 27 en Barcelona, Madrid, Madrid y San Sebastián respectivamente) Nochebuena y Navidad incluidas y lo hizo abriendo nada menos qeu para IRON MAIDEN que venían con “Piece of Mind” bajo el brazo. N que decir tiene que cuesta imaginar un momento mejor para apoyar a un grupo!

Creo que poco queda por decir. Simplemente insistir en que, en mi humilde opinión, este fue el último disco que demuestra porqué, aunque no vendió nada en comparación a lo que facturaban otros, fue un número uno entre los metalheads de los ochenta y desde luego, un auténtico privilegiado, tocado por los dioses para hacer hablar a su guitarra.

Miguel. Asturias

DOSSIER “Built to Destroy”:

Recopilación de artículos, reseñas y entrevistas aparecidos en revistas y fanzines  relacionados con M.S.G.en la época “Built to Destroy”.

Para conseguirlo basta con que escribas comentando tu opinión acerca del álbum en particular o el grupo en general. Recibirás un enlace para descargarlo a  vuelta de correo

-Reseña Show en Inglaterra publicado por KERRANG UK en 1983. Dos páginas en inglés.
-Reseña show y entrevista publicada en ENFER magazine nº 8 en Diciembre de 1983. Cinco páginas en francés.
-Poster biodiscografía publicado en 1983 por Popular1. Ocho Páginas en español.
-Entrevista y reseña publicada en Heavy Rock nº 08 durante 1983. Siete páginas en español.
-Reportaje sobre Gary Barden y Paul Raymond publicado en KERRANG nº13 en Abril del 82. Dos páginas en inglés.
-Entrevista publicada en KERRANG nº 42, publicada en Junio de 1983
-Reseña publicada enb METAL ATTACK nº2  en Noviembre de 1983 Una página en francés.
-Entrevista a Ted McKenna  publicada en METAL FORCES Nº1 durante 1982.
-Entrevista y reseña de concierto publicada en POPULAR1 nº127 en Enero de 1984. Cuatro páginas en español
-Reseña show Reading 82, publicada en Popular1 Especial ESPA42 en 1982. Dos paginas en español.

CRONOLOGIA

#d7c2a8

METALLICA: “Ride the lightning”

1. Fight Fire with Fire 2. Ride the Lightning 3. For Whom the Bell Tolls 4. Fade to Black 5. Trapped Under Ice 6. Escape 7. Creeping Death 8. The Call of Ktulu

James Hetfield – voz, guitarra rítmica. Kirk Hammett – guitarra solista. Cliff Burton – bajo. Lars Ulrich – batería. Fleming Rassmunsen – Productor asistente. Metallica – Producción Megaforce/M.F.N. – Edición

ESTE POST SE COMPLETA CON UN DOSSIER DE PRENSA, CUYO CONTENIDO Y FORMA DE CONSEGIR ESTÁ ABAJO DEL TODO.

‘Ride the lightning’ supuso un enorme salto cualitativo con respecto a “Kill ‘em all”, su antecesor. La madurez tanto instrumental como compositiva, unida a unos matices y arreglos muy cuidados, como eran las intros o determinados paisajes en las canciones, hizo que el grupo por fin empezase a estar donde realmente merecía. Ya no eran la banda de debutantes enloquecidos por hacer thrash metal ‘faster and louder’, si no que se empiezan a cuidar los planos de melodías y también las voces. Naturalmente, en el minuto siguiente se generó el rechazo por parte de los fans más talibanes que veían como ‘su’ grupo se estaba convirtiendo en el de mucha gente. Ahora bien, este hecho, tan inevitable como infantil quedó ensombrecido por las 85.000 copias despachadas por un modestísimo sello independiente como era Megaforce, en un abrir y cerrar de ojos.

Unas cifras de ese calibre atrajeron la atención de Q-Prime Managent, la oficina que llevaba los asuntos de gente como DEF LEPARD o QUEENSRYCHE….. Pero ¿No estamos yendo demasiado rápido?

Da la impresión de que estos cuatro californianos llegaron con el santo de cara y todo el trabajo hecho y no fue, ni mucho menos así. Grabar, editar y distribuir ‘Kill ‘em all’ había costado un esfuerzo de titanes, y había puesto en riesgo la hacienda de varias personas, pero a cambio habían conseguido hacerse un hueco en los medios especializados. La “Metal Militia” crecida al abrigo de de cintas intercambiadas, demos y piratas, tenían por fin en sus manos un vinilo de aquella banda que parecía destinada a abrir un flanco en la escena, un tanto amortajada por el glamur angelino que poco a poco se adueñaba del panorama.

Así las cosas, METALLICA consiguieron captar la atención de Martin Hooker, dueño de una nueva distribuidora que surgía en Inglaterra bajo el nombre de Music for Nations. Hooker consiguió la licencia de edición en Europa de “Kill ‘em all” haciendo que la popularidad de la banda se multiplicase por cien.

Los fans de bandas como TANK, VENOM, EXCITER o MOTORHEAD tenían ante sí lo que llevaban años esperando. Al margen de darles a conocer en nuestro continente, Hooker también fue indispensable a la hora de afrontar el segundo álbum de la banda, ya que John Zazula, dueño de Megaforce, no se había recuperado aun de la inversión hecha para ‘Kill ‘em all” y por lo tanto no disponía del dinero que la banda necesitaba. El acuerdo fue que Hooker se ocuparía de la parte económica, empezando por traer al grupo a Europa, donde harían una gira como previo paso a la grabación del álbum. Era la primera vez que el cuarteto visitaba Europa y lo hacían como supporters nada menos que de VENOM, una de sus bandas favoritas. Supongo que con la edad que tenían no podían imaginar nada mejor.

‘Tallica en Chicago, poco antes de volar a Europa a grabar ‘Ride the lightning’

Jeff Dunn (a.k.a. Mantas}: “Nos divertimos mucho. Uno de nuestros pipas llenó los timbales de Lars de polvos de talco, imagina lo que ocurría cada vez que tocaba…también les lanzábamos fruta constantemente… era un cachondeo y ellos no nos hacían nada. Yo creo que estaban asustados de verdad”.

En fin, la gira, que iba bajo el nombre de “7 dates of hell” fue un completo éxito y les llevó por media Europa contando con un maxisingle como apoyo con material de ‘Kill ‘em all”. Finalmente, el trece de Febrero, día siguiente al término de la gira ,se despidieron de VENOM para irse a los Sweet Silence Studios en Copenhague para, bajo la dirección de Fleming Rassmussen, grabar el nuevo disco. Este hombre (Fleming) había trabajado con gente tan dispar como MERCYFUL FATE o RAINBOW, de manera que podía aportar un punto de vista bastante rico a su repertorio y quizá lo hizo, aunque ellos nunca lo admitiesen. Sí es cierto que no permitieron a Rassmussen cruzar la línea como Paul Curcio hiciera en “Kill ‘em all” y de hecho en el álbum, METALLICA firma como producción, dejando a Fleming el papel de ‘asistente’.

Portada en la prensa underground 1

La situación económica les obligó a alojarse en los trasteros en el estudio, donde durmieron, comieron, fumaron y bebieron durante el tiempo que duró la grabación. Una primera sesión tuvo lugar durante Febrero y Marzo de 1984 y otra en el mes de Junio trabajando todo el tiempo entre las siete de la tarde y las cinco de la mañana. En el lapso de tiempo entre ambas sesiones, Martin Hooker organizó un tour por Inglaterra durante el cual, parte de las fechas las hicieron abriendo para THE RODS y EXCITER y otras las hicieron solos. De las primeras, hubo que cancelar la inmensa mayoría por la escasa venta de entradas, pero la parte que hicieron solos, funcionó muy bien, incluso llenando el Marquee a reventar en dos noches. En ellas estuvo presente un viejo amigo de Lars Ulrich, el guitarrista de DIAMOND HEAD, Brian Tatler, quien había acogido a Lars en su casa algún tiempo atrás, cuando este, fan a muerte de ‘HEAD viajo desde Estados Unidos a seguir una de las giras del grupo británico. Tatler asistía boquiabierto y ojiplático a su bautizo METALLICO. Tatler:

“La música me pareció acelerada e implacable. No podía asimilarlo, me tomó un tiempo para entrar en ella. Me paré, miré y pensé: ¿Cómo diablos tocan esas cosas? y si uno de ellos se va, ¿cómo van a reemplazarlo? … yo estaba impresionado con la maestría musical, pero la composición me pareció como un puto muro volando hacia mí a 100 millas por hora!”.

Tras esta experiencia inglesa volvieron a terminar el trabajo de estudio en Dinamarca y cerraron su estancia en Europa con su participación en el mítico HEAVY SOUND FESTIVAL de Poperinge, en Belgica donde tocaron entre otros, BARON ROJO.

En memoria, tanto de Cliff como de METALLICA

Finalmente, aquel medio año fuera de casa dio sus frutos y el 27 de Junio de 1984 “Ride the lightning” veía la luz a través de Music for Nations, Megaforce y Roadrunner en Inglaterra, Estados Unidos y Holanda respectivamente.

Los resultados obtenidos fueron realmente brillantes. Continuaban totalmente metidos en el espectro del thrash metal que ellos mismos ayudaron a crear, pero al mismo tiempo conseguían utilizar elementos tanto clásicos como innovadores que les distanciaba con mucho de la mayoría de las bandas con las que compartían época y estilo, e incluso con las que ellos reconocían como su influencia.

Portada de la rensa underground 2

Todo esto no es fruto de otra cosa que el talento y el trabajo, y ambos están bien presentes a lo largo de todo el álbum, desde la canción que lo abre, ‘Fight fire with fire’ cuya intro y el contraste que consigue con la avalancha que viene detrás debería ser citado en los anales del heavy metal de mayor calibre. Ese fue uno de los temas que conservó en cierta medida la esencia e lo que habían ofrecido en su debut, pero corregido y aumentado. ‘For whom the bells talls’ es sin embargo, un claro ejemplo de cómo construir una canción y convertirla en un clásico a la altura de muchas bandas de la época que estaban absolutamente consagradas. Quienes querían que METALLICA se limitase a tocar cuanto más rápido mejor, segurmente vieronen esta línea de canciones un peligroso acercamiento al heavy metal e corte clásico. Más aún en joyas como la melancólica ‘Fade to black’ (atención a su letra) o una radiable ‘Escape‘ daban una idea de cómo iban a ser las cosas a partir de entonces aunque de un modo muy sutil, como si ellos ya tuvieran claro que les aguardaba la gloria y de que un camino como ese había que recorrerlo sin prisas, madurando poco a poco.

Canciones como ‘Creeping death‘ o ‘Trapped under ice’ (originalmente titulada ‘When Hell freezed over’) entre otras , eran piezas espléndidas aunque , como opinión personal, diré que parecen temas menores dentro del conjunto. También hay una instrumental (‘The Call Of Ktulu‘) que es una antesala de la monolítica ‘Orion‘ de su siguiente trabajo y que de alguna forma ayuda a confirmar a ‘Ride the lightning’ como un disco de una riqueza infinitamente superior a la de su antecesor y que abrió las puertas de algo que, para desgracia del público en general, terminó por escapárseles de las manos… en fin, que sea entonces por los viejos tiempos.

DOSSIER DE PRENSA “RIDE THE LIGHTNING”

Este dossier está hecho a base de recortes de prensa publicada entre 1984 y 1985 en su mayoría, relacionado con METALLICA, el álbum “Ride the lightning”, conciertos de la época etc.
Consta de 48 páginas, está alojado en Megaupload y pesa 32 Mb

PARA CONSEGUIR EL DOSSIER.
1) Escribe un comentario en el blog sobre METALLICA o cualquier cosa-persona-cancIón-experiencia que tenga que ver con ellos. Si viviste la aparición del thrash en primera persona tambien estaría bien que aportaras tu punto de vista… no se… échale imaginación.

2) IMPORTANTE. La clave para descargar el dossier y la contraseña correspondiente te llegará via email, así que necesito una dirección de correo. Normalmente me llegará en tu comentario, pero si ves que no termino de enviarte el dichoso dossier, dame un toque en mag@telecable.es o miangarri@gmail.com

CONTENIDO DEL DOSSIER:

– Entrevista en ROCK HARD, Septiembre de 1984, dos páginas en alemán.
– Playlist de la banda como invitados en la revista ROCK POWER de Septiembre de 1984, 1 página en inglés.
– Entrevista a Lars Ulrich publicada en la revista HEAVY ROCK nº 17 en Febrero de 1984. Dos páginas en español.
– Artículo-entrevista en KERRANG nº 79, de Junio de 1984, dos páginas en inglés
– Reseña álbum en el fanzine BRAIN DAMAGE, 1 página en inglés
– Entrevista y reseña show de Paris abriendo para VENOM en ENFER MAGAZIN nº11 Marzo de 1984, 8 páginas en francés.
– Artículo aparecido en POPULAR1 nº136 publicado en Octubre de 1984. Dos páginas en español.
– Nota presentando al grupo aparecida en POPULAR1 132. Publicado en Junio de 1984. 1 Página, en español
– Entrevista a Lars Ulrich publicada en la revista HEAVY ROCK nº 22 en Junio de 1984. Dos páginas en español.
– Reseña del álbum aparecida en POPULAR1 nº136, publicado en Octubre de 1984. 1 Página en español.
– Reseña de concierto en L’Amour de Nueva York aparecida en KICK ASS MONTHLY en MArzo de 1985. 1 página en ingles
– Artículo sobre la banda publicado en POPULAR1 nº 139 , en enero de 1985. Una página en español
– Reseña del álbum aparecida en el fanzine METAL MADNESS nº2, en 1984. 1 Página en Inglés
– Entrevista a Lars Ulrich publicada en el fanzine METAL MADNESS nº4, en 1985. 2 Página en Inglés
– Test musical aparecido en ENFER MAGAZINE nº21, en Febrero de 1985. Dos páginas en Francés
– Resultados “Mejores de 1984” publicados por ENfer MAgazine nº 24 en Junio de 1985. Tres páginas en francés
– Entrevista publicada en ENFER MAGAZINE nº20, en enero de 1985. Dos páginas en francés
– Reseña e concierto en el MArquee. Publicada en Aardshock en Julio de 1984. 1 página en… ¿Holandés?
– Reseña de concierto en el 2º Breaking Sound Festival de Bélgica, publicada en ENFER MAGAZINE nº11, en Junio de 1984. 5 Páginas en Francés.
– Reseña de concierto en el 2º Breaking Sound Festival de Bélgica, publicada en POPULAR1 Especial Festivales ESPA64, 1 página en Español.
– Reseña de álbum en ENFER MAGAZINE Nº17, publicado en Octubre de 1984. 1 página en francés
– Entrevista con portada publicada en ENFER MAGAZINE nº 26 en Julio de 1985. 5 páginas en francés.

CRONOLOGIA

.::METALLICA.. ‘Garage days re-revisited’::.

– Helpless – The Small Hours – The Wait – Crash Course In Brain Surgery – Last Caress/Green Hell

Lars Ulrich: Batería Jason Newsted: Bajista Kirk Hammet: Guitarra James Hetfield: Guitarra y voz

Publicado el 21 de Agosto de 1987.

Grabado en A&M, y Conway Studios, Los Angeles.

METALLICA: Producción

Ingenieros: Csaba Petocz

Esta reseña se completa con un dossier de prensa cuyo contenido y forma de conseguir vienen indicados al final del artículo.

PEQUEÑA HISTORIA EN TORNO A UN GARAJE.

Cuando alguien muere, suelen perdonársele todos sus pecados. Sin embargo, en el caso de Cliff Burton, no había pecados que perdonar, lo que no deja de ser un consuelo si pensamos que pudo disfrutar del aprecio, tanto de su público como (supongo) de su entorno, antes de cruzar ‘al otro lado’.

Como recordaréis, ocurrió el 27 de septiembre de 1986. METALLICA junto a su equipo, viajaban desde Estocolmo a Copenhague dentro de la gira europea para promocionar su álbum ‘Master of Puppets’, cuando a la altura de la pequeña ciudad de Ljungby, su autocar sufrió un accidente en una carretera helada que terminó con la vida de Cliff.

Con él no solo se fue un músico de talento, si no la pieza que equilibraba al grupo y le mantenía con los pies en el suelo. De esto nos hemos dado cuenta con el paso del tiempo, pero volviendo a aquellos aciagos días, lo urgente era luchar contra un vacio que parecía insuperable. No olvidemos que al fin y al cabo METALLICA eran cuatro tipos de veintitrés años que apenas llevaban cuatro juntos y que con toda seguridad, aun se querían y respetaban. Es decir, no hablamos de gente que lleva años junta por compromiso cuya relación no va más allá de lo puramente contractual, si no de unos amiguetes disfrutando de su pasión como nunca hubieran soñado.

A aquellas alturas, eso sí, METALLICA comenzaba a ser un grupo importante, con perspectiva de serlo infinitamente más. Ahora la todopoderosa PolyGram, era quien mandaba, y la agencia de management que llevaba sus asuntos era Q-Prime lo que significaba jugar en primerísima división. Todo ello se traducía en una maraña de contratos y condiciones que hacían inviable la retirada, pese a que muy posiblemente, ese fuera el deseo en caliente del grupo. Sin embargo, era demasiada la gente involucrada como para tirar la toalla así que el tema se solventó con el ya clásico: ‘”X (en este caso Cliff) hubiera querido que siguiésemos”.

Por cierto, me gustaría hacer una acotación, solo para situarnos y saber qué cifras y nombres estamos barajando. Peter Mench, jefe de Q-Prime a quien METALLICA bañan en la foto de al lado, había lidiado con una situación parecida algún tiempo atrás cuando Bon Scott se nos fue, ya que AC/DC también formaban parte ( y lo siguen haciendo en 2014, al igual que METALLICA) de la cartera del manager. Desde luego, se me ocurren pocos grupos más importantes ahora mismo que AC/DC y METALLICA y poas agancias de management con aspiraciones más altas que esta. 

Bien, volviendo al grupo . A la hora de buscar un nuevo bajista, recurrieron a otro viejo amigo, Brian Slagel, quien en su momento les había recomendado a Cliff. El dueño de Metal Blade lo tuvo claro desde el primer momento y les aconsejó que hablasen con Joey Vera, de ARMORED SAINT, quien cumplía dos condiciones fundamentales: era un músico de enorme talento y era amigo de la banda. Sin embargo, o bien le pudo la presión de tener que calzarse las botas de Cliff, o bien la lealtad a su banda, pero el caso fue que rechazó la oferta y obligó a la banda al trámite de la clásica audición de diferentes músicos.

La lista incluía cerca de cuarenta bajistas, unos mejores, otros peores pero todos a tener en cuenta: Les Claypool de PRIMUS, Willy Lange de LAAZ ROCKIT o Doug Keyser de WATCHTOWER fueron algunos de ellos. También se había añadido otra opción aportada por Slagel, que no cumplía la premisa de ser cercano a METALLICA, pero sí era técnicamente irreprochable. Se trataba de Jason Newsted, bajista de FLOTSAM & JETSAM, una banda de Phoenix que recientemente (en verano de 1986) habían publicado su primer álbum en Metal Blade. Jason llegó recomendado, pero en ningún caso tenía el puesto ganado, si no que como he dicho tuvo que batirse el cobre con decenas de otros bajistas. El 28 de Octubre de 1986, Jason pasaba a formar parte del cuarteto de manera oficial.

DE NUEVO A LA CARGA

Con la banda preparada para la batalla, lo que tocaba era trabajarse la carretera. El 8 de Noviembre del 86, apenas tres meses tras el accidente, daba comienzo una gira que empezaba con un par de fechas en su tierra, después saltaba a Japón y luego les devolvía a Canadá y Estados Unidos, donde permanecieron hasta finales de año. Ya en 1987, Europa les recibiría con los brazos abiertos para un tour que recuperaba las fechas perdidas en el norte de Europa, no sin antes haber visitado España, el 17 y 18 de Enero en Madrid y Barcelona respectivamente con METAL CHURCH como acompañantes. No tengo datos al respecto de Barcelona, pero en Madrid la asistencia fue muy escasa, apenas dos mil personas en palabras del periodista que cubrió el concierto para la revista HEAVY ROCK.

Sin embargo, las fechas verdaderamente importantes del tour, estaban perfectamente definidas y respondían a la incorporación de METALLICA a la multinacional PolyGram en Europa que ya hemos mencionado antes. Los tiempos del underground, de los clubs y de la Bay Area formaban parte de un pasado reciente en el tiempo pero lejano en la actitud. MetalBlade y Music For Nations habían dejado paso a Elektra y Vertigo en América y Europa respectivamente, y eso significaba jugar en la primera liga . El caso es que aquel año, Polygram había alquilado la franquicia MONSTERS OF ROCK y la mayor parte de los artistas que aparecían en el cartel (tanto en Inglaterra como en Europa) pertenecían a esa compañía: BON JOVI, DEEP PURPLE, DIO… Naturalmente, nadie en la multinacional era ajeno a la repercusión que METALLICA habían alcanzado,  lo que hacía casi obligada su inclusión en el cartel. El problema era que la banda no tenía nada nuevo que ofrecer al público.

Ignoro absolutamente de donde surgió la idea de hacer “Garage Days revisited”, pero quien la tuvo se ganó el sueldo. Con aquel miniLP cubrían el expediente de cara a la compañía al presentarse con material ‘nuevo’ bajo el brazo, pero además, a nuestros ojos (los del pública) aquel trabajo servía para que METALLICA mantuviese intacta su credibilidad, ya que de alguna manera les ponía a nuestra altura: la de los fans que hacen canciones de sus grupos preferidos.

Resumiendo, “Garage Days revisited” fue un notabilísimo disco, pero también una estrategia comercial increíblemente elegante y eficaz.No entraré en si eso es bueno o malo. METALLICA, y cualquier banda que haya entregado su vida al trabajo como han hecho ellos, tienen todo el derecho del mundo a ganar dinero, y cuanto más, mejor. Pero en todo caso, el recuerdo de aquel momento no puede ser más positivo: METALLICA habían lanzado un disco con versiones de grupos tan desconocidos como interesantes que además estaba al nivel de todo lo que habían publicado hasta entonces.

GARAGE DAYS: EL DISCO.

El 8 de Junio empezaron las sesiones de grabación de aquel material, unas sesiones que se alargaron por seis días, un espacio de tiempo casi ridículo. Quizá el hecho de tener las canciones masticadas desde hacía años ayudó, pero hay que tener en cuenta que a la contra jugaba el tener a un miembro nuevo en la banda. En cualquier caso, insisto: fue un tiempo record, y además para unos resultados realmente brillantes: El trabajo se desarrolló en dos estudios, los A&M y los Conway Studios, ambos en Hollywood. Como anécdota, cabe mencionar que TED NUGENT se encontraba en aquellos momentos grabando “If You Can’t Lick ‘Em…Lick ‘Em” en los Conway y galantemente accedió a ceder su puesto a METALLICA durante el tiempo que durase la grabación de ‘Garage days’, lo que explica su presencia entre los agradecimientos que aparecen en la carpeta del miniLP.

Algo que llama la atención del disco es su sonido. La producción corrió a cargo del propio grupo y consiguieron que aquello sonase compacto, intenso y cristalino, y que superase con muchísimo la impresentable chapuza que hicieron un año después con ‘And justice for all’. Si ‘Garage Dayz’ hubiese sonado como el infame doble LP, la mayoría hubiésemos creído que Jason Newsted solo aparecía en las fotos y que en realidad, no había tocado. Sin embargo, afortunadamente no fue así y pudimos disfrutar de la presencia de un bajista a la altura en medio de un tabajo de producción, como ya he dicho, irreprochable. Hay pequeños detalles que aunque puede parecer que no tiene importancia, juegan un papel muy relevante a la hora de crear ambiente, y ayudan a dar la impresión de que el grupo de tu barrio te ha invitado a ir a su local mientras tocan sus canciones favoritas. Me refiero a esos pequeños acoples, a esos finales de las canciones sin rematar, con rasgueos y flecos varios, a las marcas de batería, comentarios etc que es justo lo que un disco de ‘no pagues más de 5.98’ representa.

En cuanto al material elegido, creo que también merece la pena detenerse un poco aquí, ya que con tan solo cinco versiones (en realidad son seis, pero dos de ellas forman parte de un medley) METALLICA dejan bien claro que si algo bueno tuvo el thrash metal fue la total ausencia de sectarismo. En tan corto repertorio, METALLICA reconcilian al punk, el heavy metal y la vieja escuela eligiendo canciones de todas esas escenas y arreglándoselas además para que todas suenen a ellos mismos.

Posiblemente desde España no se haya visto realmente una rivalidad entre la escena del punk y la del heavy metal y menos ahora, cuando ambos géneros comparten cartel con la mayor normalidad, pero en su momento, a principios de los 80’s la zona de California tenía verdaderos problemas en ese sentido, muy especialmente cuando las bandas hardcore crecieron en popularidad. Las palizas y apuñalamientos entre bandas y el caos en general eran constantes, situación que cambió de manera radical con la entrada en escena del thrash metal. (Si te interesa el asunto, me permito recomendarte el libro “Tenemos la bomba de neutrones” de Marc Spitz y Brendan Mullen).

Bien, a lo que iba. De las cinco canciones, las dos primeras pertenecen a sendas bandas pertenecientes a la escena N.W.o.B.H.M. DIAMOND HEAD y HOLOCAUST eran los autores originales de “Helpless” y “The Small Hours” , canciones que aparecían en los álbumes “Lightning to the Nations” y “ Live (Hot Curry & Wine)” publicados en 1981y 1983 respectivamente. Supongo que estas versión tuvieron mayor repercusión a nivel internacional que cualquier otro trabajo de los grupos, lo cual no deja de ser una injusticia más en un género dentro del heavy metal, que dejó muchos cadáveres prematuros por el camino.

Con “Crash Course In Brain Surgeryde los galeses BUDGIE (aparece en el album “In for the kill” de 1974, aunque la canción había sido publicada como single tres años antes), METALLICA rinden tributo a la vieja escuela, y además hay que reconocer que tienen gusto a la hora de escoger y ejecutar la canción. Hubiese sido más fácil y efectivo tirarse a por un clásio de, digamos DEEP PURPLE (banda por la que Lars Ulrich siente una particular devoción) pero les honra haber dado a descubrir a esta banda mucho más oscura y desconocida.

El reconocimiento al punk también viene de la mano de dos bandas minoritarias. En vez de decantarse por SEX PISTOLS, como han hecho docenas de grupos de metal, METALLICA escogen a KILLING JOKE y MISFITS. Los primeros pertenecen a un subgénero dentro del punk que derivó en todo el asunto gótico, o como antes se le llamaba ‘siniestro’. No se puede considerar como una banda multitudinaria precisamente, y quizá gracias a ello estén a punto de cumplir los cuarenta años en activo, lo que significa que tienen su público, de eso no hay duda. Pero, con el debido respeto, tanto a KILLING JOKE como al resto de bandas, creo de todas las canciones que aparecen en el disco, las más recordadas son ‘Last Caress/Green Hell’, el medley de los dos temas de MISFITS.

MISFITS fueron una banda surgida a finales de los setenta en la zona de Nueva York, con unos recursos técnicos muy limitados, pero cuya imagen e iconografía estaban en un nivel estratosférico. Realmente tampoco puede decirse que hubiesen inventado nada, ya que gran parte de su imagen era robada del cine de ciencia ficción y terror de serie B en blanco y negro, pero lo cierto es que lo hacían con ‘buen gusto’ y sabían enganchar. Dicho esto, no es menos cierto que sus discos eran extraordinariamente difíciles de encontrar en España en aquellos momentos… de hecho sigue siéndolo hoy día.. Bien, pues lo que intento explicar es que  en unos años como aquellos, sin los medios con que contamos actualmente,es seguro que jamás hubiésemos conocido a los MISFITS de no haber sido por las versiones de METALLICA, sumadas a la infinidad de fotografías del grupo en las que alguno de sus miembros (especialmente Cliff Burton) vestían sus camisetas. Recordemos que hasta la irrupción de las bandas thrash, no era habitual que los miembros de tal grupo llevasen camisetas de otras bandas.

Aquellas dos versiones nos dieron pie a descubrir, (al menos a mí) que el  punk no tenían que tener necesariamente un sesgo político. Había cabida para otras miradas al género herederas de RAMONES o DICTATORS que costaba encontrar en un país como España, donde la escena punk estaba dominaba  hasta el aburrimiento por la política. A pesar de que el grupo estaba disuelto desde hacía años, no me cabe la menor duda de que estas versiones ayudaron (y no poco) a que su cantante Glenn Danzig, a quien por cierto James Hetfield siempre ha manifestado su admiración,  reverdeciese laureles con SAMHAIN primero y poco después con su carrera en solitario, que nos dio momentos memorables. Solo resta decir que METALLICA ‘heredó’ de MISFITS a uno de sus ilustradores de cabecera,  Pushead (que además cantaba en una banda hardcore llamada SEPTIC DEATH) quien trabajó para ulrich y compañía durante la época de ‘And justice for all’ como en su momento había trabajado para MISFITS. Sus sobresalientes ilustraciones adornaron portadas y camisetas durante toda una época de METALLICA, como recordarás.

Y bien, creo que podemos poner ya el punto final a esta pequeña parte en la historia de METALLICA. Hemos empezado a partir de un acontecimiento tan desgraciado como la muerte de un veinteañero en un accidente de tráfico, y aunque nosotros abandonamos aquí, hay que tener en cuenta que a día de hoy, esta historia parece lejos de haber terminado. Si en 1987, tras escuchar este disco te dicen que treinta años después, METALLICA celebrarían un concierto en un iglú situado en medio de la Antártida para cien personas con sus respectivos auriculares, y además alimentando sus amplificadores con placas solares ¿te lo hubieras creido?. Como decían RADIO FUTURA ‘el futuro ya está aquí’.

Miguel.Asturias

Si te gustó el articulo, puedes intentarlo con estos otros:

 

 

DOSSIER DE PRENSA METALLICA, GARAGE DAYS.

Bien, se trata de una recopilación de artículos, entrevistas, reseñas y demás, publicados en la prensa internacional y dedicados a METALLICA en el momento concreto que toca este artículo. Para conseguirlo solo tienes que escribir un comentario en este blog al respecto del disco, su contenido si los viste en esa gira etc y recibirás el dosier por correo.

CONTENIDO

– Entrevista y reseña concierto publicada en HEAVY ROCK nº 43. Marzo de 1987. Cinco páginas en español.

– Crónica Donnington 1987 publicada en HEAVY ROCK Nº 50, Octubre 1987. Una página en español.

-Diario de gira Japón publicado en CRASH MAGAZINE durante Febrero de 1987. Cuatro páginas en alemán.

-Entrevista y reportaje ultima hora accidente publicado en ENFER MAGAZINE nº 41 durante Septiembre de 1986. Seis páginas en francés.

-Reportaje entrada de Jason Newsted publicado en CRASH MAGAZINE durante enero de 1987. Dos Páginas en alemán.

– Entrevista publicada en GRAY MATTER nº 2 durante 1987. Tres páginas en inglés.

– Entrevista publicada en CRASH MAGAZINE durante Abril de 1987. Dos páginas en alemán.

– Entrevista publicada en ENFER MAGAZINE nº 46 durante Marzo de 1987. Cuatro páginas en francés.

– Reportaje Cliff Burton y reseña publicada en GUITAR LEGENDS 108. Cuatro páginas en inglés